Pobre Casandra.
Casandra era una princesa troyana. Fue la única que entendió que el caballo de madera que habían construido los griegos no traería nada bueno a su ciudad. Aunque intentó avisar a los suyos, estos se encontraban tan presos de la euforia celebrando la fiesta por su supuesta victoria, que nadie le hizo caso. Lamentablemente para los troyanos, finalmente resultó que, gracias al caballo, los griegos consiguieron efectivamente saquear Troya. Y lamentablemente para Casandra, para cuando se demostró que ella tenía toda la razón, no sólo no quedaba nadie en Troya en situación de agradecerle su buen tino, sino que encima terminó violada por un griego.
No es que la Gacetilla tenga remotamente ínfulas de haber alcanzado la inmortal fama del personaje del gran Homero, pero lo cierto es que cada vez que últimamente, cada vez que nos cruzamos con un griego por la calle, tomamos la precaución de cambiarnos de acera. Por si acaso.
En Julio de 2009, el Banco de España publicó que las familias españolas habían reducido dramáticamente su inversión en acciones y participaciones en fondos. Nosotros temimos entonces que, tras los fondos, las familias pudieran comenzar a retirar también los depósitos que mantienen en los bancos, y que ello terminase por provocar la implantación del corralito en España, de forma similar a lo que ocurrió en Argentina en 2001.
El gobierno rectifica...
Parece que, desde que escribimos ese artículo, el gobierno ha tomado conciencia de la magnitud del desastre que estaba creando, puesto que ha rectificado varias de sus políticas, en particular aquellas que venían destinadas a aumentar el gasto general en el país, tanto público como privado.
Para empezar, ha limitado el aumento del salario mínimo al 1,5%. Esta cifra evidentemente es todavía demasiando alta, puesto que no parece lógico aumentar los salarios por encima de la inflación (0,3% según el último dato) mientras se están destruyendo unos 800.000 empleos anuales. Sin embargo, por lo que sabíamos hasta Julio, la cosa podría haber sido peor (recordamos que en 2008, con una inflación del 1,4%, el gobierno subió el salario mínimo el 4,0%).
En segundo lugar, el aumento del subsidio a los parados más allá de los 2 años, no ha sido por un tercer año completo, como también se especulaba en Julio, sino que se ha limitado a 6 meses. Además, finalmente no se han reducido las cotizaciones sociales a las empresas, y tampoco se ha entrado es un inoportuno "Pacto Local" (que habría aumentado los fondos para los ayuntamientos). Finalmente, ya se han comenzado los movimientos políticos para una nueva "reforma" (es decir, reducción) de las pensiones.
..pero el gasto público y privado ya no se reduce...
Como saben los lectores más asiduos de esta Gacetilla, la política de aumento del gasto a ultranza, que el gobierno había seguido hasta este otoño, ha conseguido cerrar la crisis en falso, por la vía de paralizar el ajuste económico que se estaba produciendo. Desde Septiembre de 2009, el ajuste efectivamente se ha detenido, el déficit corriente está volviendo a aumentar: el gasto público y privado del país ha dejado de reducirse.
El dato cuya publicación en Julio provocó nuestro anterior artículo sobre el corralito, se refería a la situación a 31 de Marzo de 2009. Se trata de un dato trimestral, y desde entonces sólo se ha publicado uno posterior, a 30 de Junio de 2009, que no es particularmente inquietante. El nuevo dato vendría a indicar que, tras año y medio de caída, el valor de la inversión financiera de las familias españolas se ha estabilizado, e incluso ha crecido levemente.
Esto podría llevar a pensar que se ha reducido el peligro para estabilidad del sistema bancario español. Pues mucho nos tememos que no. Ahora veremos por qué.
...y los depósitos siguen cayendo
Cuando llegó al poder el gobierno actual, montó su festival econoómico, mientras por otro lado la tensión política era máxima con los procesos simultáneos de investigación de los atentados del11-M y de negociación con ETA. Se disparó entonces el gasto público y privado del país y, como consecuencia, se creó un déficit por cuenta corriente monstruoso, que ya en 2007 y 2008 llegó a superar los 100.000 MEUR anuales.
No obstante, eso no provocó una caída de los depósitos en los bancos, ya que el dinero para toda esa orgía de gasto (recordad a los constructores compitiendo por ver quien tenía más larga la eslora del yate) fue financiada con deuda externa. El endeudamiento externo neto de España pasó de los 311.000 a los 955.000 MEUR, convirtiéndose en el segundo más grande del mundo, después del de EE.UU..
Pues cómo ha cambiado el cuento ahora, Caperucita. Tras escaldarse considerablemente con los créditos subprime, con la quiebra de Lehman Brothers y con el hundimiento de Islandia, los mercados internacionales son hoy mucho más reticentes a prestar dinero.
Estando así las cosas, el nuevo aumento del déficit corriente sí está pagándose con los depósitos de los bancos españoles. Los depósitos de las entidades de crédito (es decir, bancos y cajas) han estado cayendo desde Junio de 2009 hasta Octubre de 2009, que es el último dato disponible.
Y la bajada está siendo muy fuerte. Entre Junio y Octubre, los depósitos cayeron el 3,45%. El dato es uno de los peores de la historia, pero eso no es lo más grave. Porque lo cierto es que, aunque durante la anterior crisis los depósitos llegaron a caer hasta el 5.08% en el peor momento (Abril de 1994), el déficit corriente era entonces de alrededor del 1% del PIB.
Hoy no parece que hayamos llegado todavía al peor momento en la caída de depósitos, de modo que creemos que todavía veremos datos peores que el de Octubre. Pero es que además estimamos que el déficit corriente de 2010 será de cerca del 5% del PIB, luego la presión a la baja sobre los depósitos puede ser mucho más fuerte que la que se sufría en 1994.
Cajas de ahorro en peligro
¿Y como van a resistir los bancos y las cajas la caída de depósitos? Pues el precedente histórico de 1994 no es muy halagüeño, puesto que entonces tuvo que ser intervenido Banesto, que era una de las principales instituciones.
Afortunadamente, ninguna de las 5 grandes instituciones financieras del país (Santander, BBVA, La Caixa, CajaMadrid y el Banco Popular) está hoy en situación siquiera parecida a la que el Banesto del hoy ya infame Mario Conde tenía entonces. Hoy, sin embargo, el eslabón más débil de la cadena financiera se encuentra en las instituciones pequeñas y, en particular, en las cajas de ahorros.
La primera de las cajas ya ha caído. Tras haber "invertido" (ya sabéis) cantidades de dinero inexplicablemente grandes en los negocios del empresario amigo del PSOE Luis Portillo, y en los de sus socios, la Caja de Castilla - La Mancha se convirtió en la primera caja de ahorros en ser intervenida por el Banco de España en sus más de 200 años de historia. Sin embargo, no es la única en peligro.
Consciente de ello, el gobierno ha preparado lo que parece un fondo de salvamento de emergencia para cajas de ahorros naufragantes, el conocido como Fondo de Reorganización Ordenada Bancaria, o FROB, dotado con 99.000 MEUR. Como formalmente no se trata de un fondo antinaufragios, el gobierno exige a los beneficiarios que se embarquen en una fusión como condición para echar el guante a la pasta, con su correspondiente plan de recorte de gastos. Pero el caso es que llegue dinero a las cajas necesitadas, que es de lo que se trata.
De modo que las entidades grandes están mejor, las cajas medianas y pequeñas peor, y el gobierno ha montado el FROB para salvarlas. Hasta aquí nada nuevo. Pero veamos las preguntas clave:
1 - ¿Salvará efectivamente el FROB a las cajas?
2 - Y si no lo consigue ¿qué pasará?
Límites del FROB
El poder curativo del FROB tiene dos límites principales. En primer lugar, tiene que llegar a tiempo. Esta evidente verdad de perogrullo parece sin embargo escapar a la inteligencia de los políticos que controlan las cajas. O tal vez no tanto.
La crisis de las cajas ha destapado con toda su crudeza el festín de privilegios e influencia que ha crecido en su seno, y en el de sus obras sociales. El espectáculo ha sido parecido al de darle la vuelta con un palo al cadáver de perro muerto en una cuneta: la fauna entera de gusanos y cucarachas que estaban cebándo en él quedan súbitamente al descubierto y comienzan a correr en todas las direcciones.
Siendo esta la situación, la evidencia de que la tarta está a punto de reducirse ha desatado un frenesí de negociaciones, pactos, traiciones, declaraciones y contradicciones digno de una telenovela de enredo. Tan poco edificante está siendo el espectáculo, que incluso la Comisaria de Competencia de la Unión Europea, Neelie Kroes, tuvo que criticar públicamente al gobierno español por no haber decidido todavía en Noviembre de 2009 como aplicar el FROB (tras haberlo aprobado en Junio de 2009). Por supuesto, la maraña de intereses ha influido decisivamente en la regulación del propio FROB, tanto que 9 meses después de la intervención de CCM, todavía no se ha producido siquiera el primer desembolso.
Entre tanto, como sabéis el ajuste de la economía española se ha parado, los depósitos siguen bajando, y la presión sobre las cajas de ahorros sigue aumentando, mientras que el gobierno sigue permitiendo este lamentable bochorno. Estando así las cosas, no puede darse por sentado que el FROB llegará a tiempo de salvar a todas las cajas.
Además, el FROB tiene una segunda limitación. De los 99.000 MEUR con los cuales puede teóricamente puede contar, 90.000 tiene que pedirlos prestados en los mercados, contando para ello con un aval del Estado español. Pero ¿será suficiente ese aval para levantar 90.000 MEUR?
Pues tampoco está del todo claro. Si bien bajo este gobierno el Reino de España ya ha perdido la calificación de crédito AAA de Standard and Poor's que tanto trabajo había costado obtener en 2001, todavía mantiene la AA+. Sin embargo, esa calificación puede no ser suficiente para unos mercados que recuerdan perfectamente el paso de colosos como Enron o AIG directamente del AAA hasta el hoyo.
En el caso que nos ocupa, resulta que la previsión indica que este año la emisión de bonos con garantía soberana (es decir, estatal) en la Eurozona va a batir todas las marcas. Los analistas del banco alemán WestLB prevén una emisión de 920.000 MEUR. De modo que puede que los mercados consigan absorber todo ese papel, pero desde luego que se van a meter un atracón histórico.
Bueno, pues resulta que el Estado español, que había emitido unos 51.000 MEUR de deuda en 2008, y unos 104.000 en 2009, se propone emitir 211.000 MEUR, a los cuales habría que añadir los 90.000 MEUR del FROB. Es decir, más de 300.000 MEUR, y eso sin contar lo que emita el ICO simultáneamente.
En otras palabras España, con cerca de un 12% del PIB de la Eurozona, se propone casi triplicar su emisión record del año anterior, y llegar a emitir ella solita nada menos que el 33% de la deuda emitida por los 16 países de la Eurozona. Está claro que por pedir, que no quede. Y encima quiere hacer esta machada en el año que más deuda soberana va a emitirse en la Eurozona, es decir, cuando más competencia va a haber. Y todo ello suponiendo que no implosione entre tanto Grecia, se monte un pánico de marca mayor y se bloquee completamente el acceso de España a los mercados.
Con dos narices. Pues esa es la solución que ha previsto el gobierno para mantener a flote las cajas de ahorros, o sea que ya sabéis.
¿Y si falla el FROB?
Bueno, pues esta es la brillante gestión de los maravillosos gobernantes que tenemos. Al menos, desde luego estas son sus cifras. Y como todavía podrían quedarnos hasta 2 años más de sus impagables atenciones, pues tal vez no sea del todo inoportuno ir viendo un poco qué puede pasar si el FROB fallase, y se fuesen por el desagüe unas cuantas cajas de ahorros.
Lo primero que hay que decir es que si una caja de ahorros suspendiese pagos, los depósitos hasta 100.000 EUR estarían garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos de las cajas de ahorros (los bancos tienen el suyo propio).
Desgraciadamente, ese fondo es muy pequeño, sobre todo después del roto que le ha hecho el rescate de CCM. Sólo tiene unos 3.000 MEUR, mientras que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos. De modo que podría no tener suficiente dinero para cubrir todos los depósitos supuestamente garantizados, especialmente si quebrasen varias cajas de ahorros en poco tiempo.
¿Y si fallase el FGD? Pues a partir de aquí, empezamos a especular. En tal caso, habría 3 candidatos principales para cubrir el dinero faltante: la Comunidad Autónoma en la cual tuviese sede la caja de ahorros difunta, el Estado español, y la Eurozona (es decir, los 16 países que han adoptado el Euro como moneda). Sin embargo, conviene aclarar que ninguno de ellos tendría obligación formal de acudir al rescate, de modo que los depositantes afectados vivirían sin duda momentos de gran emoción.
Es más que probable que la Comunidad Autónoma quisiese acudir al rescate. Lo que ya está menos claro es que tuviese dinero suficiente para atender al mismo. Tened en cuenta que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos, mientras que la Comunidad Autónoma media tiene algo menos de 5.000 MEUR de deuda. De modo que es fácil que la cosa les viniese un poco grande.
Ya hemos visto que el Estado también tiene sus límites. En caso de que la implosión de la caja de ahorros de que se trate se hubiese debido a una eventual incapacidad del FROB para levantar deuda, por causa tal vez del cierre de los mercados financieros para la deuda española, entonces es también posible que el Estado tampoco se hallase en disposición de atender las garantías que el FGD no pudiese cubrir. Además, en este escenario lo probable sería que no hubiese caído una sola caja de ahorros de forma aislada, sino varias de ellas simultáneamente.
Lo cual nos lleva a la Eurozona. Para empezar, conviene aclarar que la Eurozona dispone del Banco Central Europeo, el cual a su vez tiene la máquina que fabrica Euros en el sótano, por decirlo gráficamente. Por lo tanto, la Eurozona podría, por lo tanto, salvar al FGD de cualquier eventualidad. ¿Pero querría hacerlo?
El escenario que nos estamos planteando es uno en el cual la negativa de los mercados de deuda a prestar más dinero al Estado español hubiera provocado que el FROB no consiguiera tomar los préstamos necesarios para rescatar a un grupo de cajas de ahorros. Las cajas habrían suspendido pagos, y el FGD sería entonces incapaz de cubrir las garantías otorgadas a los depositantes. Tanto las Comunidades Autónomas afectadas como el propio Estado español serían también incapaces de rescatar al FGD.
En tal caso, a la Eurozona se le plantearía una clara disyuntiva. O bien se aviene a rescatar al FGD español, o bien lo deja caer.
En el primer caso, los países de la Eurozona tendrían que prestar a una entidad, el FGD, que tal vez no estaría nunca en posición de devolver esos préstamos. Esto sería cierto incluso si se aceptara la garantía adicional de la Comunidad Autónoma correspondiente, o la del Estado español, puesto que en ese escenario ambos garantes habrían demostrado ya para entonces carecer del crédito suficiente.
Pero es que en caso contrario, la quiebra del FGD de las cajas de ahorros españolas provocaría la fuga de los depositantes en las cajas de ahorro que no hubiesen quebrado hacia los bancos españoles, lo cual hundiría incluso a aquellas que todavía fuesen solventes. O peor incluso, la fuga podría darse desde los bancos españoles a los de otros países, aniquilando en la práctica al sistema financiero español completamente. O incluso podrían darse movimientos similares desde los bancos de otros países menos solventes, como Irlanda, Portugal o Italia, haceia otros más sólidos, como Alemania o Francia, provocando la caída de nuevos bancos fuera de España. Y ello, a su vez, podría conducir a los países víctimas a tomar medidas radicales para garantizar la supervivencia de sus sistemas bancarios, tales como retomar la impresión de sus propias monedas nacionales y, por lo tanto, abandonar la Eurozona. Esta última medida ya ha tenido un ejemplo de puesta en práctica: se trata del corralito.
¿Y qué haría la Eurozona ante una situación así? Pues está claro: depende. Si el coste del rescate del FGD de las cajas de ahorros espñolas fuese moderado, si la operación viniese avalada por el Estado español, y si este último se avieniese a poner en práctica un plan de recorte del gasto (real), que hiciera creíble un eventual repago de los fondos prestados, entonces habría rescate.
Pero si el coste del rescate fuese demasiado oneroso (con muchas cajas a la deriva), o si el gobierno español careciese de la voluntad o de la credibilidad necesaria para alcanzar y poner en práctica un plan de austeridad (real), entonces no habría rescate, la Eurozona perdería al menos a uno de sus miembros y la población española conocería de primera mano como se vive la ruina del corralito también en Europa.
Conclusión
6 años de malgobierno han bastado para que España haya pasado de protagonizar un milagro económico, a tener la segunda deuda externa más alta del mundo, tras EE.UU..
En cuanto el entorno económico se deterioró, el país entró en una fuerte recesión. El desempleo se disparó pero, afortunadamente, el sólido sistema financiero y las saneadas cuentas públicas heredadas permitieron que el ajuste se hiciera de forma rápida y ordenada.
Con el fin de evitar el coste electoral de la crisis, el gobierno ha lanzado el mayor despliegue de gasto de la Eurozona, de forma que, a partir de Septiembre de 2009 el ajuste se ha detenido. En consecuencia, el aumento de la deuda externa ha vuelto a acelerarse, y esta vez ya tanto las cuentas públicas como el sector financieros están ya tocados.
Consciente del peligro para las cajas de ahorros, el gobierno ha lanzado el FROB. Sin embargo, el crecimiento desbocado de las necesidades de financiación pública impide asegurar que el FROB vaya a funcionar, particularmente si se produce una nueva crisis externa, por ejemplo la posible implosión de Grecia.
Y si el FROB no funciona, es posible que la Eurozona decida intervenir. En caso de que la Eurozona intervenga, lo probable que solo lo haga para garantizar los depósitos cubiertos por el FGD.
Si la Eurozona no interviene, habrá corralito en España. Si hace unos meses se bromeaba sobre Irlanda en inglés diciendo que entre "Iceland" (Islandia) y "Ireland" (Irlanda) no había más diferencia que 1 letra y 6 meses de tiempo, entonces podremos gratificarnos con chistes tan entretenidos como que entre Argentina 2001 y España 2010 no hay más diferencia que 1 número y 9 años.
Madre mía ¿y qué hacemos?
Pues he aquí un rápido repaso a las reglas de supervivencia financiera en el segundo país con más deuda externa del mundo:
1 - Evita las cajas de ahorros medianas y pequeñas
La Gacetilla publicó en 2008 una lista de cajas de ahorro en "zona roja". Una de ellas (CCM) ya ha quebrado. Pues evitad las demás.
2 - No deposites más de 100.000 EUR
Se trata de un límite por depositante, no por cuenta.
3 - Mantente informado
Procura averiguar si tu banco es serio, y ser exigente con tu gobierno. Sigue de cerca como le va a la ya arruinada Grecia. Y por supuesto, no dejes de leer la mítica Gacetilla Panfletaria.
4 - Aun así, no estás 100% seguro
Qué le vamos a hacer. Estás viviendo el "desmilagro" económico español. Pues disfrútalo. Tal vez puedas contárselo a tus nietos.
En fin, aquí os dejamos por hoy, que parece que viene un griego hacia aquí, y esta Casandra tiene que salir pitando a esconderse. Por si acaso.
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domingo, 10 de enero de 2010
Crisis - Actualización sobre el corralito en España
domingo, 12 de julio de 2009
Postcrisis - ¿Y después, qué?
En la Gacetilla tenemos a gala que nuestros lectores están acostumbrados a contar con previsiones macroeconómicas que contrastadamente son las mejores del panorama económico español. No es muy modesto. Pero es cierto.
Adelante con la publicidad
En 2005 predijimos que España entraría en una crisis a partir de 2007. En Mayo de 2007, cuando todavía iba todo viento en popa, reiteramos nuestra predicción. Finalmente, en Agosto de ese año se desató efectivamente la crisis en España. Vino detonada por el problema de las subprime en EE.UU. (esto no lo predijimos), pero si no hubieran sido las subprimes, habría sido otra chispa la que habría prendido la misma hoguera.
Ya en otoño de 2007, predijimos que se trataría de una crisis muy larga (dijimos 3 a 6 años). Ahora esa parece que se trataba una verdad de perogrullo, pero entonces muchos ni siquiera veían crisis alguna.
Más tarde, en Noviembre de 2008, afinamos un poco más, y dijimos que la crisis duraría hasta 2012.
Y finalmente, ya este año, admitimos que tal vez sería algo más corta, y ahora creemos que terminará al final de 2011.
Viéndolo en perspectiva, no está mal. Creemos que venimos prediciendo el ciclo bastante bien y, si nos comparamos con los demás analistas (por no hablar del Gobierno), desde luego tenemos un historial envidiable. Y todo en función de nuestro propio análisis fundamental, que ya sabéis que en este restaurante la cocina es casera.
Bueno, pues mientras que el Gobierno sigue insistiendo que esto es cosa de 6 meses (como viene haciendo desde hace ya casi 2 años), y el FMI descubre que también tendremos recesión en 2010 (más vale tarde), nosotros vamos a empezar a olvidarnos de la crisis y plantearnos qué sucederá después, cuando esta por fin acabe en 2011. Es decir, vamos un poco más allá, que ya toca.
¿Como estaremos cuando esto termine?
En 2011 terminará la crisis económica porque España saldrá de la recesión, el crecimiento del PIB dejará de ser negativo, y dejará de destruirse empleo. Sin embargo, muchas otras características de la recesión seguirán con nosotros durante una larga temporada.
La enorme deuda externa nos acompañará durante décadas
Para empezar, tras 7 años de Gobierno Zapatero, el país habrá acumulado ya cerca de 1 billón de EUR de deuda externa (desde los 0,3 que había cuando se fue Aznar).
Dicho en otras palabras, al irse Aznar cada español debía unos 7.000 EUR al extranjero, pero cuando acabe la crisis, cada uno deberá unos 22.000 EUR. O lo que es lo mismo, la típica familia española, formada por papá, mamá, Carlitos y Anita, habrá pasado de tener una deuda de 28.000 EUR con el extranjero, a haber acumulado ya 88.000 EUR.
Este salvaje crecimiento de la deuda ha sido a causa del comportamiento argentino del Gobierno, en el sentido que básicamente se ha gastado todo lo que había, y después ha gastado también todo lo que le han prestado. Y naturalmente, como muy bien saben nuestros primos argentinos, los países siempre acaban pagando las consecuencias de haber elegido a los gobiernos que se han dado. Pues España no será menos.
Para empezar, la enorme pelota de deuda acumulada tras 7 años de Zapatero, tardará probablemente otros 20 años en levantarse. Es imponente ver como finalmente será una generación entera de españoles quien pagará el resultado de la elección que el país hizo un histórico día, al calor de los atentados del 11-M. Financieramente, eso sucederá porque las restricciones al crédito continuarán más allá del final de la crisis en 2011.
El sector privado comenzará a reducir su enorme endeudamiento acumulado ya durante 2009, de modo que llegará a 2011 en una situación mucho más saneada. Sin embargo, el sector público para entonces habrá hecho lo contrario.
Según estimaciones de The Economist de esta semana (que nos parecen razonables), el déficit público alcanzará el 12% del PIB. A eso hay que sumar otro 9% adicional que consumirá el fondo de rescate bancario, que no computa en déficit pero que igualmente hay que financiar. Por lo tanto, cuando lleguemos a 2011 el sector público seguirá absorbiendo cantidades enormes de dinero, que no llegarán a empresas ni familias.
Todavía nos quedarán años de crisis inmobiliaria
Siendo esa la situación, la crisis inmobiiaria todavía durará varios años más. Nuestra previsión actual es que durará hasta 2015, si bien los últimos datos apuntarían a un pequeño acortamiento (tal vez a 2014), pero que no tenemos calculado bien. En cualquier caso, está claro que aquellos de vosotros que estáis considerando comprar una casa o una finca de campo, tranquilos, que todavía vais a ver mucha sorpresas positivas.
Sin embargo, los que queráis vender, no deberíasis prometéroslas muy felices. El stock de vivienda sin colocar es enorme. Hay 1.300.000 casas empezadas, a medio construir o terminadas sin vender, donde lo normal sería que hubiera 300.000. Por lo tanto, el stock debe disminuir en 1.000.000 antes de que los precios dejen de estar presionados a la baja, y estando el crédito restringido como lo estará, eso nos llevará hasta 2015.
El paro también seguirá con nosotros durante años
El empleo tampoco se recuperará rápidamente. Tened en cuenta que la destrucción de empleo que estamos viviendo, a un ritmo de más de 1.200.000 empleos perdidos cada año, es pavorosa.
Para que podáis comparar, al llegar Zapatero a La Moncloa en 2004, cuando España famosamente creaba más de la mitad de los empleos de la Eurozona, únicamente se creaban 450.000 empleos al año.
En otras palabras, hoy se destruye empleo a una velocidad casi triple de aquella con la cual se creaba empleo en tiempos de bonanza. Por lo tanto, incluso si se llegara a crear empleo a la misma velocidad de 2004 (cosa improbable por la montaña de deuda externa acumulada ahora), se tardaría 7 años en recuperar el empleo destruido durante esta crisis. Por lo tanto, lo cierto es que se tardará tal vez 15 años, tras el fin de la crisis, en deshacer los daños producidos.
Las consecuencias sociales de esto último serán muy profundas.
El mercado laboral español (18.000.000 de empleos hoy) está dividido entre los funcionarios (3.000.000) y el sector privado (15.000.000).
Y el sector privado, a su vez, entre quienes tienen un empleo fijo (9.000.000), y quienes únicamente cuentan con un contrato temporal, o son autónomos (6.000.000).
Pues bien, durante la crisis los funcionarios están viendo crecer tanto su número como sus emolumentos.
En el sector privado, sin embargo, la mayor parte de los trabajadores van a ver congeladas sus retribuciones. Sin embargo, los que tienen contrato fijo todavía no han experimentado (como colectivo) pérdida de empleo alguna.
De momento, la práctica totalidad de los 1.500.000 puestos de trabajo ya perdidos han sido de trabajadores temporales y autónomos.
De aquí a que termine la crisis, se perderá otro 1.500.000 empleos. En la Gacetilla, suponemos que no se perderá ningún puesto de funcionario, que 2 tercios de los que se pierdan en el sector privado de aquí en adelante corresponderán a trabajadores temporales y autónomos, y el tercio restante a fijos.
Por lo tanto, al final de la crisis no habrá perdido su empleo ningún funcionario, se habrán ido al paro 500.000 de los 9.000.000 de trabajadores fijos, y también estarán en el paro 2.500.000 de los 7.500.000 de trabajadores autónomos y temporales que trabajaban antes de comenzar la sangría. En otras palabras, esta crisis mandará al paro al 0% de los funcionarios, al 6% de los trabajadores fijos y al 33% de los trabajadores temporales. La desproporción es palmaria.
Por otra parte, todos esos parados se habrán beneficiado del extraordinariamente generoso sistema de subsidios español, que es directo responsable de que nuestro nivel de desempleo sea sistemáticamente mayor que el de nuestros vecinos europeos, tanto los que son más ricos, como los que son más pobres que nosotros. Nadie tiene a tanta gente en paro, y no ya durante la crisis, sino incluso en tiempos de bonanza.
Este sistema implica que, mientras el trabajador medio español goza de 30 días de vacaciones pagadas cada año, ese mismo trabajador medio cobra nada menos que 42 días de paro subvencionado cada año también. En otras palabras, el español medio pasa más tiempo cada año cobrando el paro que de vacaciones.
Dicha generosidad ha sido, además, recientemente aumentada, al descubrir el Gobierno que llegará inexorablemente a las próximas elecciones con más de 4.000.000 de parados. Ese descubrimiento le ha llevado a aprobar un mecanismo para que sigan cobrando subvención incluso aquellos parados que llevan más de 2 años sin trabajar, con el mal disimulado fin de maximizar el número de parados que lleguen cobrando a la próxima jornada electoral.
Por lo tanto, cuando acabe la crisis, habrá unos 4.500.000 ó 5.000.000 de parados. La cifra exacta dependerá de como se manipule la estadística. De hecho, la manipulación, que era previsible, ya ha comenzado.
En efecto, es curioso notar que ya en Junio de 2009 se ha conseguido que, a pesar de que el empleo haya disminuido respecto al mes anterior, también ha disminuido simultáneamente el paro. Tanto, que a pesar de que efectivamente se había destruido empleo, el Presidente Zapatero se permitió presumir de que ha sido "uno de los mejores Junios de la historia" ante la prensa.
De los 4.500.000 de parados, calculamos que unos 2.000.000 estarán todavía subvencionados, al terminar la crisis. El resto ya habrán agotado para entonces su subvención y por lo tanto estarán más presionados para encontrar efectivamente empleo. Pero incluso aquellos que estén todavía subvencionados perderán su subvención rápidamente, puesto que la mayoría de los puestos de trabajo se perderán entre Junio de 2008 y Diciembre de 2010.
La mayor parte de estos parados serán antiguos titulares de contratos temporales, un perfil que estadísticamente (aunque con las naturales excepciones) corresponde a personas menos cualificadas.
Es decir, que a partir del final de la crisis nos encontraremos con un grupo enorme de parados, generalmente poco cualificados, y que se encontrarán sin subvención o cerca de perderla. Estos se afanarán por encontrar trabajo en una economía todavía sin acceso al crédito bancario.
Puesto que simultáneamente el Gobierno ha reiterado su intención de seguir revisando fuertemente al alza el salario mínimo, muchos proyectos empresariales que no pueden permitirse pagar salarios mayores (tales como los de hostelería o call-centers) no saldrán adelante. El resultado de esta situación tendrá consecuencias sociológicas muy serias.
Creación del proletariado del siglo XXI
La primera será la acentuación de la división social, con la separación de parte de la actual clase media, para constituir el nuevo proletariado del siglo XXI.
En función de los números de empleo, creemos que esta nueva clase estará constituida por cerca de un 15% de la población total. En ella tendrán cabida buena parte de los inmigrantes recientes, pero también muchos españoles, especialmente aquellos para quienes la relajación del estándares educativos que propició la LOGSE no evitó que dejaran los estudios antes de tiempo.
Estos trabajadores tendrán dificultades enormes para encontrar empleo, durante un período de tiempo muy largo. Y eso sucederá en un entorno que ha estado propiciando activamente las familias monoparentales (el número de divorcios ha pasado de unos 50.000 a 100.000 desde la reforma de la ley en 2005), el aborto (que también ha pasado de unos 50.000 a unos 120.000 al año), y en un contexto de sustrato familiar-religioso muy diferente al tradicional en el país, y que tanta estabilidad ha proporcionado en crisis anteriores.
Pero esa no esas no son las únicas desgracias que afectarán a los nuevos proletarios: el crimen subirá todavía más, y las clases desfavorecidas serán las principales víctimas.
El sistema penal español, en el que no existen las estadísticas más básicas (¿alguien sabe cuantos asesinatos hubo en 2008? ¿fueron más o menos que el año anterior?), permite a todos los gobiernos proclamar que han reducido la criminalidad, por evidentemente falso que sea.
La principal preocupación gubernativa actual es evitar que aumente la población carcelaria. Como consecuencia, ya es un hecho que ningún reo por asesinato, sin excepción, llega a cumplir los 15 años de reclusión antes de ser devuelto a deambular libremente por su ciudad. Y naturalmente, los delincuentes infraencarcelados tienden a producir más conflictos e inseguridad en los barrios de población más humilde. Pues esta regla no cambiará en el futuro.
El resultado, es que cuando termine la crisis podremos empezar a ver en España el tipo de ghettización social que nos resulta hoy más típica de América.
El regreso de la economía sumergida
Volviendo al lado económico, la presión de esta gran masa de trabajadores en busca de empleo, conjuntamente con la presencia de un salario mínimo implanteable para muchas empresas, y con el fuerte aumento de la presión fiscal que conllevará la lucha contra el desbocado déficit público, devolverá a España a los tiempos negros de la economía sumergida.
Efectivamente, al igual que en los '80, volveremos a convivir rutinariamente con la presencia de sectores enteros básicamente dominados por el pago en negro. Previsiblemente, se tratará de las mismas actividades que entonces: hostelería, oficios (albañilería, fontanería...) y todas aquellas en las cuales la necesidad de encontrar empleo sea mayor que la oferta de puestos capaces de superar el imposiblemente elevado listón oficial.
Bueno, pues ya está: al acabar la crisis, dejará de reducirse el PIB y el empleo, pero tendremos un país endeudado hasta las pestañas, todavía en medio de una crisis de vivienda que durará varios años más, en el que aumentarán dramáticamente los impuestos y que se habrá sometido a si mismo exigencias tales, que no será capaz de crear el empleo que necesita, durante más de una década.
Y como consecuencia de ello, se habrá creado una nueva clase de proletarios del siglo XXI, compuesta por inmigrantes y españoles poco cualificados, que será víctima del paro endémico, el trabajo en negro, la inestabilidad familiar y el crimen.
¡Caray! ¿Y las buenas noticias?
Llegan las buenas noticias
Pues alegraos, porque también las hay.
Afortunadamente para nosotros, la crisis internacional acabará mucho antes que la española.
El año 2010, la Eurozona ya saldrá de la crisis. Y tras ella irán primero Gran Bretaña y después EE.UU.. Para cuando acabe nuestra crisis, al final de 2011, todos esos países estarán ya creciendo a ritmo saludable. Y eso nos beneficiará, por dos vías.
La primera son las exportaciones. De forma casi desapercibida, las exportaciones españolas han venido comportándose mejor que las de nuestros vecinos porque, al contrario de lo que suele predicarse, la industria española (o mejor dicho, la radicada en España, incluso de propiedad extranjera) es relativamente fuerte. Por ese motivo, no es imposible que nos llevemos alguna sorpresa positiva en cuanto a la evolución de nuestras exportaciones.
La segunda es la inversión. Esta Gacetilla apuesta a que cambiará el Gobierno, y que el nuevo Gobierno fijará entre sus prioridades el mantenimiento de España en el Euro. Y decimos esto porque, en los próximos meses, dicho mantenimiento se pondrá en cuestión, tanto desde fuera de España, como también desde dentro.
Pues bien, la permanencia en el Euro marcará la diferencia entre el destino económico de la España socialista y la Argentina peronista. Nos obligará a hacer los inevitables sacrificios antes de que sea tarde, pero enviará a los inversores extranjeros una inequívoca señal de estabilidad a largo plazo.
Y la inversión extranjera en España será clave. No sólo la inversión productiva, como sucede en las economías emergentes, sino incluso la potenciamente enorme inversión de las familias y las pymes europeas en nuestro país.
Porque efectivamente, España ha construido un enorme pool de activos reales (tales como 25.000.000 de viviendas en un país de 46.000.000 de habitantes), cuya venta puede ser clave en la resolución del problema de la deuda externa.
Saldremos adelante, pero cuanto nos va a costar
En sumario, la crisis terminará en 2011. Para entonces, el país estará todavía gravado por las consecuencias de 7 años de malgobierno económico, y algunas de ellas durarán todavía años o incluso décadas, y tendrán fuerte impacto social. Pero a pesar de ello, un cambio de rumbo económico, apoyado en los activos que este país todavía tiene, puede conseguir el milagro y, si todo va bien, que abandonemos la ruta argentina y volvamos a la senda que nunca debimos haber abandonado.
Suerte a todos.
Adelante con la publicidad
En 2005 predijimos que España entraría en una crisis a partir de 2007. En Mayo de 2007, cuando todavía iba todo viento en popa, reiteramos nuestra predicción. Finalmente, en Agosto de ese año se desató efectivamente la crisis en España. Vino detonada por el problema de las subprime en EE.UU. (esto no lo predijimos), pero si no hubieran sido las subprimes, habría sido otra chispa la que habría prendido la misma hoguera.
Ya en otoño de 2007, predijimos que se trataría de una crisis muy larga (dijimos 3 a 6 años). Ahora esa parece que se trataba una verdad de perogrullo, pero entonces muchos ni siquiera veían crisis alguna.
Más tarde, en Noviembre de 2008, afinamos un poco más, y dijimos que la crisis duraría hasta 2012.
Y finalmente, ya este año, admitimos que tal vez sería algo más corta, y ahora creemos que terminará al final de 2011.
Viéndolo en perspectiva, no está mal. Creemos que venimos prediciendo el ciclo bastante bien y, si nos comparamos con los demás analistas (por no hablar del Gobierno), desde luego tenemos un historial envidiable. Y todo en función de nuestro propio análisis fundamental, que ya sabéis que en este restaurante la cocina es casera.
Bueno, pues mientras que el Gobierno sigue insistiendo que esto es cosa de 6 meses (como viene haciendo desde hace ya casi 2 años), y el FMI descubre que también tendremos recesión en 2010 (más vale tarde), nosotros vamos a empezar a olvidarnos de la crisis y plantearnos qué sucederá después, cuando esta por fin acabe en 2011. Es decir, vamos un poco más allá, que ya toca.
¿Como estaremos cuando esto termine?
En 2011 terminará la crisis económica porque España saldrá de la recesión, el crecimiento del PIB dejará de ser negativo, y dejará de destruirse empleo. Sin embargo, muchas otras características de la recesión seguirán con nosotros durante una larga temporada.
La enorme deuda externa nos acompañará durante décadas
Para empezar, tras 7 años de Gobierno Zapatero, el país habrá acumulado ya cerca de 1 billón de EUR de deuda externa (desde los 0,3 que había cuando se fue Aznar).
Dicho en otras palabras, al irse Aznar cada español debía unos 7.000 EUR al extranjero, pero cuando acabe la crisis, cada uno deberá unos 22.000 EUR. O lo que es lo mismo, la típica familia española, formada por papá, mamá, Carlitos y Anita, habrá pasado de tener una deuda de 28.000 EUR con el extranjero, a haber acumulado ya 88.000 EUR.
Este salvaje crecimiento de la deuda ha sido a causa del comportamiento argentino del Gobierno, en el sentido que básicamente se ha gastado todo lo que había, y después ha gastado también todo lo que le han prestado. Y naturalmente, como muy bien saben nuestros primos argentinos, los países siempre acaban pagando las consecuencias de haber elegido a los gobiernos que se han dado. Pues España no será menos.
Para empezar, la enorme pelota de deuda acumulada tras 7 años de Zapatero, tardará probablemente otros 20 años en levantarse. Es imponente ver como finalmente será una generación entera de españoles quien pagará el resultado de la elección que el país hizo un histórico día, al calor de los atentados del 11-M. Financieramente, eso sucederá porque las restricciones al crédito continuarán más allá del final de la crisis en 2011.
El sector privado comenzará a reducir su enorme endeudamiento acumulado ya durante 2009, de modo que llegará a 2011 en una situación mucho más saneada. Sin embargo, el sector público para entonces habrá hecho lo contrario.
Según estimaciones de The Economist de esta semana (que nos parecen razonables), el déficit público alcanzará el 12% del PIB. A eso hay que sumar otro 9% adicional que consumirá el fondo de rescate bancario, que no computa en déficit pero que igualmente hay que financiar. Por lo tanto, cuando lleguemos a 2011 el sector público seguirá absorbiendo cantidades enormes de dinero, que no llegarán a empresas ni familias.
Todavía nos quedarán años de crisis inmobiliaria
Siendo esa la situación, la crisis inmobiiaria todavía durará varios años más. Nuestra previsión actual es que durará hasta 2015, si bien los últimos datos apuntarían a un pequeño acortamiento (tal vez a 2014), pero que no tenemos calculado bien. En cualquier caso, está claro que aquellos de vosotros que estáis considerando comprar una casa o una finca de campo, tranquilos, que todavía vais a ver mucha sorpresas positivas.
Sin embargo, los que queráis vender, no deberíasis prometéroslas muy felices. El stock de vivienda sin colocar es enorme. Hay 1.300.000 casas empezadas, a medio construir o terminadas sin vender, donde lo normal sería que hubiera 300.000. Por lo tanto, el stock debe disminuir en 1.000.000 antes de que los precios dejen de estar presionados a la baja, y estando el crédito restringido como lo estará, eso nos llevará hasta 2015.
El paro también seguirá con nosotros durante años
El empleo tampoco se recuperará rápidamente. Tened en cuenta que la destrucción de empleo que estamos viviendo, a un ritmo de más de 1.200.000 empleos perdidos cada año, es pavorosa.
Para que podáis comparar, al llegar Zapatero a La Moncloa en 2004, cuando España famosamente creaba más de la mitad de los empleos de la Eurozona, únicamente se creaban 450.000 empleos al año.
En otras palabras, hoy se destruye empleo a una velocidad casi triple de aquella con la cual se creaba empleo en tiempos de bonanza. Por lo tanto, incluso si se llegara a crear empleo a la misma velocidad de 2004 (cosa improbable por la montaña de deuda externa acumulada ahora), se tardaría 7 años en recuperar el empleo destruido durante esta crisis. Por lo tanto, lo cierto es que se tardará tal vez 15 años, tras el fin de la crisis, en deshacer los daños producidos.
Las consecuencias sociales de esto último serán muy profundas.
El mercado laboral español (18.000.000 de empleos hoy) está dividido entre los funcionarios (3.000.000) y el sector privado (15.000.000).
Y el sector privado, a su vez, entre quienes tienen un empleo fijo (9.000.000), y quienes únicamente cuentan con un contrato temporal, o son autónomos (6.000.000).
Pues bien, durante la crisis los funcionarios están viendo crecer tanto su número como sus emolumentos.
En el sector privado, sin embargo, la mayor parte de los trabajadores van a ver congeladas sus retribuciones. Sin embargo, los que tienen contrato fijo todavía no han experimentado (como colectivo) pérdida de empleo alguna.
De momento, la práctica totalidad de los 1.500.000 puestos de trabajo ya perdidos han sido de trabajadores temporales y autónomos.
De aquí a que termine la crisis, se perderá otro 1.500.000 empleos. En la Gacetilla, suponemos que no se perderá ningún puesto de funcionario, que 2 tercios de los que se pierdan en el sector privado de aquí en adelante corresponderán a trabajadores temporales y autónomos, y el tercio restante a fijos.
Por lo tanto, al final de la crisis no habrá perdido su empleo ningún funcionario, se habrán ido al paro 500.000 de los 9.000.000 de trabajadores fijos, y también estarán en el paro 2.500.000 de los 7.500.000 de trabajadores autónomos y temporales que trabajaban antes de comenzar la sangría. En otras palabras, esta crisis mandará al paro al 0% de los funcionarios, al 6% de los trabajadores fijos y al 33% de los trabajadores temporales. La desproporción es palmaria.
Por otra parte, todos esos parados se habrán beneficiado del extraordinariamente generoso sistema de subsidios español, que es directo responsable de que nuestro nivel de desempleo sea sistemáticamente mayor que el de nuestros vecinos europeos, tanto los que son más ricos, como los que son más pobres que nosotros. Nadie tiene a tanta gente en paro, y no ya durante la crisis, sino incluso en tiempos de bonanza.
Este sistema implica que, mientras el trabajador medio español goza de 30 días de vacaciones pagadas cada año, ese mismo trabajador medio cobra nada menos que 42 días de paro subvencionado cada año también. En otras palabras, el español medio pasa más tiempo cada año cobrando el paro que de vacaciones.
Dicha generosidad ha sido, además, recientemente aumentada, al descubrir el Gobierno que llegará inexorablemente a las próximas elecciones con más de 4.000.000 de parados. Ese descubrimiento le ha llevado a aprobar un mecanismo para que sigan cobrando subvención incluso aquellos parados que llevan más de 2 años sin trabajar, con el mal disimulado fin de maximizar el número de parados que lleguen cobrando a la próxima jornada electoral.
Por lo tanto, cuando acabe la crisis, habrá unos 4.500.000 ó 5.000.000 de parados. La cifra exacta dependerá de como se manipule la estadística. De hecho, la manipulación, que era previsible, ya ha comenzado.
En efecto, es curioso notar que ya en Junio de 2009 se ha conseguido que, a pesar de que el empleo haya disminuido respecto al mes anterior, también ha disminuido simultáneamente el paro. Tanto, que a pesar de que efectivamente se había destruido empleo, el Presidente Zapatero se permitió presumir de que ha sido "uno de los mejores Junios de la historia" ante la prensa.
De los 4.500.000 de parados, calculamos que unos 2.000.000 estarán todavía subvencionados, al terminar la crisis. El resto ya habrán agotado para entonces su subvención y por lo tanto estarán más presionados para encontrar efectivamente empleo. Pero incluso aquellos que estén todavía subvencionados perderán su subvención rápidamente, puesto que la mayoría de los puestos de trabajo se perderán entre Junio de 2008 y Diciembre de 2010.
La mayor parte de estos parados serán antiguos titulares de contratos temporales, un perfil que estadísticamente (aunque con las naturales excepciones) corresponde a personas menos cualificadas.
Es decir, que a partir del final de la crisis nos encontraremos con un grupo enorme de parados, generalmente poco cualificados, y que se encontrarán sin subvención o cerca de perderla. Estos se afanarán por encontrar trabajo en una economía todavía sin acceso al crédito bancario.
Puesto que simultáneamente el Gobierno ha reiterado su intención de seguir revisando fuertemente al alza el salario mínimo, muchos proyectos empresariales que no pueden permitirse pagar salarios mayores (tales como los de hostelería o call-centers) no saldrán adelante. El resultado de esta situación tendrá consecuencias sociológicas muy serias.
Creación del proletariado del siglo XXI
La primera será la acentuación de la división social, con la separación de parte de la actual clase media, para constituir el nuevo proletariado del siglo XXI.
En función de los números de empleo, creemos que esta nueva clase estará constituida por cerca de un 15% de la población total. En ella tendrán cabida buena parte de los inmigrantes recientes, pero también muchos españoles, especialmente aquellos para quienes la relajación del estándares educativos que propició la LOGSE no evitó que dejaran los estudios antes de tiempo.
Estos trabajadores tendrán dificultades enormes para encontrar empleo, durante un período de tiempo muy largo. Y eso sucederá en un entorno que ha estado propiciando activamente las familias monoparentales (el número de divorcios ha pasado de unos 50.000 a 100.000 desde la reforma de la ley en 2005), el aborto (que también ha pasado de unos 50.000 a unos 120.000 al año), y en un contexto de sustrato familiar-religioso muy diferente al tradicional en el país, y que tanta estabilidad ha proporcionado en crisis anteriores.
Pero esa no esas no son las únicas desgracias que afectarán a los nuevos proletarios: el crimen subirá todavía más, y las clases desfavorecidas serán las principales víctimas.
El sistema penal español, en el que no existen las estadísticas más básicas (¿alguien sabe cuantos asesinatos hubo en 2008? ¿fueron más o menos que el año anterior?), permite a todos los gobiernos proclamar que han reducido la criminalidad, por evidentemente falso que sea.
La principal preocupación gubernativa actual es evitar que aumente la población carcelaria. Como consecuencia, ya es un hecho que ningún reo por asesinato, sin excepción, llega a cumplir los 15 años de reclusión antes de ser devuelto a deambular libremente por su ciudad. Y naturalmente, los delincuentes infraencarcelados tienden a producir más conflictos e inseguridad en los barrios de población más humilde. Pues esta regla no cambiará en el futuro.
El resultado, es que cuando termine la crisis podremos empezar a ver en España el tipo de ghettización social que nos resulta hoy más típica de América.
El regreso de la economía sumergida
Volviendo al lado económico, la presión de esta gran masa de trabajadores en busca de empleo, conjuntamente con la presencia de un salario mínimo implanteable para muchas empresas, y con el fuerte aumento de la presión fiscal que conllevará la lucha contra el desbocado déficit público, devolverá a España a los tiempos negros de la economía sumergida.
Efectivamente, al igual que en los '80, volveremos a convivir rutinariamente con la presencia de sectores enteros básicamente dominados por el pago en negro. Previsiblemente, se tratará de las mismas actividades que entonces: hostelería, oficios (albañilería, fontanería...) y todas aquellas en las cuales la necesidad de encontrar empleo sea mayor que la oferta de puestos capaces de superar el imposiblemente elevado listón oficial.
Bueno, pues ya está: al acabar la crisis, dejará de reducirse el PIB y el empleo, pero tendremos un país endeudado hasta las pestañas, todavía en medio de una crisis de vivienda que durará varios años más, en el que aumentarán dramáticamente los impuestos y que se habrá sometido a si mismo exigencias tales, que no será capaz de crear el empleo que necesita, durante más de una década.
Y como consecuencia de ello, se habrá creado una nueva clase de proletarios del siglo XXI, compuesta por inmigrantes y españoles poco cualificados, que será víctima del paro endémico, el trabajo en negro, la inestabilidad familiar y el crimen.
¡Caray! ¿Y las buenas noticias?
Llegan las buenas noticias
Pues alegraos, porque también las hay.
Afortunadamente para nosotros, la crisis internacional acabará mucho antes que la española.
El año 2010, la Eurozona ya saldrá de la crisis. Y tras ella irán primero Gran Bretaña y después EE.UU.. Para cuando acabe nuestra crisis, al final de 2011, todos esos países estarán ya creciendo a ritmo saludable. Y eso nos beneficiará, por dos vías.
La primera son las exportaciones. De forma casi desapercibida, las exportaciones españolas han venido comportándose mejor que las de nuestros vecinos porque, al contrario de lo que suele predicarse, la industria española (o mejor dicho, la radicada en España, incluso de propiedad extranjera) es relativamente fuerte. Por ese motivo, no es imposible que nos llevemos alguna sorpresa positiva en cuanto a la evolución de nuestras exportaciones.
La segunda es la inversión. Esta Gacetilla apuesta a que cambiará el Gobierno, y que el nuevo Gobierno fijará entre sus prioridades el mantenimiento de España en el Euro. Y decimos esto porque, en los próximos meses, dicho mantenimiento se pondrá en cuestión, tanto desde fuera de España, como también desde dentro.
Pues bien, la permanencia en el Euro marcará la diferencia entre el destino económico de la España socialista y la Argentina peronista. Nos obligará a hacer los inevitables sacrificios antes de que sea tarde, pero enviará a los inversores extranjeros una inequívoca señal de estabilidad a largo plazo.
Y la inversión extranjera en España será clave. No sólo la inversión productiva, como sucede en las economías emergentes, sino incluso la potenciamente enorme inversión de las familias y las pymes europeas en nuestro país.
Porque efectivamente, España ha construido un enorme pool de activos reales (tales como 25.000.000 de viviendas en un país de 46.000.000 de habitantes), cuya venta puede ser clave en la resolución del problema de la deuda externa.
Saldremos adelante, pero cuanto nos va a costar
En sumario, la crisis terminará en 2011. Para entonces, el país estará todavía gravado por las consecuencias de 7 años de malgobierno económico, y algunas de ellas durarán todavía años o incluso décadas, y tendrán fuerte impacto social. Pero a pesar de ello, un cambio de rumbo económico, apoyado en los activos que este país todavía tiene, puede conseguir el milagro y, si todo va bien, que abandonemos la ruta argentina y volvamos a la senda que nunca debimos haber abandonado.
Suerte a todos.
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domingo, 14 de junio de 2009
Crisis - ¿Por donde vamos?
Los lectores más añejos de la Gacetilla Panfletaria pueden recordar que tuvimos un Escenario Central de Mayo de 2007, que recogió nuestras previsiones sobre la crisis en España (en particular la recesión económica y la quiebra de bancos) bastante bien hasta el 12 de Octubre de 2008.
En esa fecha, la Eurozona tomó la decisión histórica de recapitalizar sus bancos, lo cual puso fin a la fase "rojo vivo" de la crisis financiera internacional (dejó de haber miedo a que los bancos quebraran), rescató al USD (que pasó de 1,60 contra el EUR, hasta el 1,33) y, en el caso de España, supuso el fin del peligro de colapso de los bancos hasta 2011. Por lo tanto, en Noviembre de 2008, publicamos nuestro nuevo Escenario Central.
¿Y qué ha pasado desde entonces? ¿Sigue siendo válido ese Escenario Central de Noviembre de 2008?
Pues desde entonces se ha venido cumpliendo bastante bien, y sí sigue siendo válido. Veamos por donde vamos.
El principal cambio que ha tenido lugar en el nuevo escenario, es que anteriormente pensábamos que habría colapsos bancarios en el período comprendido entre Septiembre de 2008 y Diciembre de 2009, mientras que ahora ya no creemos que vayan a producirse, gracias a la decisión de recapitalización de 12 de Octubre de 2008.
Recordaréis que en Agosto de 2008 publicamos una lista de 18 entidades bancarias (cajas de ahorro todas ellas) que estaban en lo que llamamos nuestra "zona roja", porque eran nuestras candidatas a reventar.
Bueno, pues el acuerdo de la Eurozona ha permitido que el Banco de España haya intervenido la primera entidad en explotar, Caja Castilla - La Mancha, el 29 de Marzo de 2009, con el menor impacto operativo posible. Digamos que, salvo por la polvareda en prensa, el país ni se ha enterado. Para evitar que tengáis que consultar, CCM estaba en nuestra "zona roja". Quedan 17.
Claro que CCM no será la única entidad en irse por el desagüe. Otras 5 cajas de "zona roja" (CajaSur, Caja España, Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Tarragona) están a punto de acabar en la prensa también.
Pero, como sucedió con CCM, todavía hay dinero para rescatarlas. Por eso ahora está el Gobierno negociando como loco con el PP como emplear ese dinero (el ahora llamado Fondo de Rescate Ordenado Bancario). Puesto que se trata de cajas socialistas (incluso Caja España, que está en Castilla y León, está en la práctica controlada por el PSOE leonés), el Gobierno pretende que el rescate impida que las beneficiarias escapen a su actual control político, mientras que el PP pretende despolitizarlas.
Ya os imagináis qué sería más conveniente para el país, puesto que ni un sólo banco privado ha reventado todavía. Puede que los españoles no sepamos fabricar pantallas de plasma, pero está claro que, si nos dejan, sí que sabemos como llevar un banco.
Por lo tanto, en asunto de crisis financiera, el Escenario Central sigue su curso como estaba previsto.
En el plano internacional, dijimos que los EE.UU. tendrían que acudir al dinero de China para salvarse, y que para eso estaba montada la cumbre del G20. Sin embargo, eso todavía no ha sucedido.
Para cuando llegó la fecha para la cumbre del G20 en Noviembre de 2008, el apoyo de la Eurozona ya había estabilizado a los EE.UU., y el recurso a China ya no era tan urgente, de modo que la cumbre se limitó a convocar otra para Abril de 2009 en Londres (ya con Obama como Presidente).
Llegado Abril de 2009, todavía con cierta tranquilidad en los mercados, de nuevo la cumbre se cerró sin recurrir al dinero de China. De modo que, al final, China dijo que prestaría unos relativamente miserables 40.000 MUSD (tiene casi 2.000.000 MUSD de reservas) al FMI, sin obtener grandes concesiones en cuanto a derechos de voto, y fuera.
¿Significa esto que EE.UU. se ha librado de tener que recurrir a la ayuda de China (aguantando sus correspondientes condiciones)? Pues de momento sí, aunque ya veremos. Porque lo que está claro es que EE.UU. todavía no está en condiciones de devolver la estratosférica deuda exterior que ha acumulado tras haber pasado ya 29 años (desde 1980) viviendo por encima de sus posibilidades.
Lo cual nos lleva a la cuestión de EE.UU.. Decíamos que las reformas estructurales que EE.UU. necesitará son fundamentalmente de protección social, y vendrán impuestas por motivos industriales (para alejar a las empresas de la provisión de servicios sanitarios y pensiones para la población) y sociales, puesto que el país se enfrenta a un larguísimo período de austeridad, que puede convertirse en un polvorín político. De modo que preparáos para presenciar el nacimiento de la "socialdemocratización" de EE.UU..
Y finalmente llegamos a la previsión política en España. Recordaréis que suponemos que el Gobierno convocará elecciones anticipadas en 2011, y que intentará llegar a ellas con el as en la manga de la paz con ETA.
Pues en eso estamos. Como estaba previsto, a medida que la crisis profundiza, el Gobierno se encuentra con las correspondientes consecuencias políticas. La última ha sido la derrota del PSOE en las elecciones al Parlamento Europeo.
A continuación se empiezan a ver las siguientes fichas de dominó. Los nacionalistas, que se ven como alternativas en sus respectivas comunidades autónomas, ya no quieren fotografiarse junto al Gobierno. Los organismos supuestamente independientes, como el Banco de España o los diversos tribunales de justicia, ya no son tan sensibles a la presión de un Gobierno a quien se ve poco recorrido en el tiempo. Los descontentos en el PSOE se atreven a levantar la voz, aunque todavía de modo controlable para el aparato.
Pero a medida que se alargue la crisis, y que las sucesivas promesas de recuperación vayan siendo desmentidas por los hechos, se alcanzará el punto en el cual en el seno del propio PSOE se desatará la carrera por la sucesión de Jose Luis Rodríguez Zapatero. Y eso sí que puede descontrolar al partido. Por lo tanto, el Gobierno se adelantará y anticipará las elecciones.
En sumario, el Escenario Central de Noviembre de 2008 nos sigue pareciendo válido. A pesar que la crisis está siendo más rápida de lo que preveíamos entonces, como consecuencia del contexto internacional mucho más negativo, seguimos viendo el fondo prácticamente en el mismo lugar (unos 16.000.000 de empleos), aunque algo antes en el tiempo (hacia finales de 2011, en lugar de mediados de 2012).
Entre tanto, los bancos seguirán reventando (aunque todavía hay espuma suficiente en el extintor para apagar esos fuegos), el paro seguirá avanzando (hasta más de 5.000.000, pero menos de 6.000.000) y el cambio político será crecientemente inevitable, por muy torpemente que pueda comportarse el líder de la oposición.
De modo que bienvenidos al futuro previsible.
En esa fecha, la Eurozona tomó la decisión histórica de recapitalizar sus bancos, lo cual puso fin a la fase "rojo vivo" de la crisis financiera internacional (dejó de haber miedo a que los bancos quebraran), rescató al USD (que pasó de 1,60 contra el EUR, hasta el 1,33) y, en el caso de España, supuso el fin del peligro de colapso de los bancos hasta 2011. Por lo tanto, en Noviembre de 2008, publicamos nuestro nuevo Escenario Central.
¿Y qué ha pasado desde entonces? ¿Sigue siendo válido ese Escenario Central de Noviembre de 2008?
Pues desde entonces se ha venido cumpliendo bastante bien, y sí sigue siendo válido. Veamos por donde vamos.
El principal cambio que ha tenido lugar en el nuevo escenario, es que anteriormente pensábamos que habría colapsos bancarios en el período comprendido entre Septiembre de 2008 y Diciembre de 2009, mientras que ahora ya no creemos que vayan a producirse, gracias a la decisión de recapitalización de 12 de Octubre de 2008.
Recordaréis que en Agosto de 2008 publicamos una lista de 18 entidades bancarias (cajas de ahorro todas ellas) que estaban en lo que llamamos nuestra "zona roja", porque eran nuestras candidatas a reventar.
Bueno, pues el acuerdo de la Eurozona ha permitido que el Banco de España haya intervenido la primera entidad en explotar, Caja Castilla - La Mancha, el 29 de Marzo de 2009, con el menor impacto operativo posible. Digamos que, salvo por la polvareda en prensa, el país ni se ha enterado. Para evitar que tengáis que consultar, CCM estaba en nuestra "zona roja". Quedan 17.
Claro que CCM no será la única entidad en irse por el desagüe. Otras 5 cajas de "zona roja" (CajaSur, Caja España, Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Tarragona) están a punto de acabar en la prensa también.
Pero, como sucedió con CCM, todavía hay dinero para rescatarlas. Por eso ahora está el Gobierno negociando como loco con el PP como emplear ese dinero (el ahora llamado Fondo de Rescate Ordenado Bancario). Puesto que se trata de cajas socialistas (incluso Caja España, que está en Castilla y León, está en la práctica controlada por el PSOE leonés), el Gobierno pretende que el rescate impida que las beneficiarias escapen a su actual control político, mientras que el PP pretende despolitizarlas.
Ya os imagináis qué sería más conveniente para el país, puesto que ni un sólo banco privado ha reventado todavía. Puede que los españoles no sepamos fabricar pantallas de plasma, pero está claro que, si nos dejan, sí que sabemos como llevar un banco.
Por lo tanto, en asunto de crisis financiera, el Escenario Central sigue su curso como estaba previsto.
En el plano internacional, dijimos que los EE.UU. tendrían que acudir al dinero de China para salvarse, y que para eso estaba montada la cumbre del G20. Sin embargo, eso todavía no ha sucedido.
Para cuando llegó la fecha para la cumbre del G20 en Noviembre de 2008, el apoyo de la Eurozona ya había estabilizado a los EE.UU., y el recurso a China ya no era tan urgente, de modo que la cumbre se limitó a convocar otra para Abril de 2009 en Londres (ya con Obama como Presidente).
Llegado Abril de 2009, todavía con cierta tranquilidad en los mercados, de nuevo la cumbre se cerró sin recurrir al dinero de China. De modo que, al final, China dijo que prestaría unos relativamente miserables 40.000 MUSD (tiene casi 2.000.000 MUSD de reservas) al FMI, sin obtener grandes concesiones en cuanto a derechos de voto, y fuera.
¿Significa esto que EE.UU. se ha librado de tener que recurrir a la ayuda de China (aguantando sus correspondientes condiciones)? Pues de momento sí, aunque ya veremos. Porque lo que está claro es que EE.UU. todavía no está en condiciones de devolver la estratosférica deuda exterior que ha acumulado tras haber pasado ya 29 años (desde 1980) viviendo por encima de sus posibilidades.
Lo cual nos lleva a la cuestión de EE.UU.. Decíamos que las reformas estructurales que EE.UU. necesitará son fundamentalmente de protección social, y vendrán impuestas por motivos industriales (para alejar a las empresas de la provisión de servicios sanitarios y pensiones para la población) y sociales, puesto que el país se enfrenta a un larguísimo período de austeridad, que puede convertirse en un polvorín político. De modo que preparáos para presenciar el nacimiento de la "socialdemocratización" de EE.UU..
Y finalmente llegamos a la previsión política en España. Recordaréis que suponemos que el Gobierno convocará elecciones anticipadas en 2011, y que intentará llegar a ellas con el as en la manga de la paz con ETA.
Pues en eso estamos. Como estaba previsto, a medida que la crisis profundiza, el Gobierno se encuentra con las correspondientes consecuencias políticas. La última ha sido la derrota del PSOE en las elecciones al Parlamento Europeo.
A continuación se empiezan a ver las siguientes fichas de dominó. Los nacionalistas, que se ven como alternativas en sus respectivas comunidades autónomas, ya no quieren fotografiarse junto al Gobierno. Los organismos supuestamente independientes, como el Banco de España o los diversos tribunales de justicia, ya no son tan sensibles a la presión de un Gobierno a quien se ve poco recorrido en el tiempo. Los descontentos en el PSOE se atreven a levantar la voz, aunque todavía de modo controlable para el aparato.
Pero a medida que se alargue la crisis, y que las sucesivas promesas de recuperación vayan siendo desmentidas por los hechos, se alcanzará el punto en el cual en el seno del propio PSOE se desatará la carrera por la sucesión de Jose Luis Rodríguez Zapatero. Y eso sí que puede descontrolar al partido. Por lo tanto, el Gobierno se adelantará y anticipará las elecciones.
En sumario, el Escenario Central de Noviembre de 2008 nos sigue pareciendo válido. A pesar que la crisis está siendo más rápida de lo que preveíamos entonces, como consecuencia del contexto internacional mucho más negativo, seguimos viendo el fondo prácticamente en el mismo lugar (unos 16.000.000 de empleos), aunque algo antes en el tiempo (hacia finales de 2011, en lugar de mediados de 2012).
Entre tanto, los bancos seguirán reventando (aunque todavía hay espuma suficiente en el extintor para apagar esos fuegos), el paro seguirá avanzando (hasta más de 5.000.000, pero menos de 6.000.000) y el cambio político será crecientemente inevitable, por muy torpemente que pueda comportarse el líder de la oposición.
De modo que bienvenidos al futuro previsible.
martes, 7 de abril de 2009
Humor - Crisis de gobierno
El Presidente Zapatero ha vuelto de Turquía e inmediatamente ha anunciado los cambios que van a tener lugar en su Gobierno. Allá van:
Elena Salgado en Economia. Esta eminente economista tiene la receta para sacarnos de la crisis. Menos mal que por fin la han hecho Ministra del ramo, atendiendo al ya ensordecedor clamor de los medios financieros, reprentantes de la industria y élite académica.
Manuel Chaves en Coordinación Territorial. A sus 64 años, Chaves es el complemento clave para un trío de Vicepresidentes lleno de la juvenil energía imprescindible para lograr la renovación del Gobierno. Visualizadlo ahora: De La Vega, Salgado y Chaves. Prácticamente las Supernenas.
José Blanco en Fomento. Para manejar el espinoso asunto de la corrupción en la obra pública, para lidiar con la gestión de nuestros parajes naturales más valiosos, nadie mejor que José Blanco. Desde su soleado ático en la playa de la isla de Arosa, José Blanco vigilará que las cosas se hagan con el criterio que le ha ganado justa reputación.
Angel Gabilondo en Educación. Se demuestra el error de todos los que creían que el PSOE pretendía a adoctrinar a los escolares subrepticiamente mediante Educación para la Ciudadanía. Al nombrar abiertamente para Educación al hermano del famoso locutor estrella del Grupo Prisa, cualquier sospecha de actuación subrepticia queda disipada.
Trinidad Jiménez en Sanidad. De nuevo, la profundidad del conocimiento profesional en el campo de la Sanidad que luce la Ministra, nos alumbra sobre el nivel de prioridad que el Gobierno otorga a la salud de los españoles.
Alfredo Pérez Rubalcaba en Interior. Nadie mejor que el protagonista de una célebre alocución televisada en la jornada de reflexión de las Elecciones Generales de 2004, como responsable de que en España se cumpla la ley.
Miguel Angel Moratinos en Exteriores. El responsable de enviar ayer mismo al Presidente, quien habla sólo español, a una cumbre en Turquía sin traducción simultánea al español, ve premiada su gestión con la continuidad. No por nada la cumbre estaba financiada por España.
Francisco Caamaño en Justicia. Tras la puesta en libertad de Astrit Buschi, responsable del asalto al chalet de José Luis Moreno, Caamaño resulta inevitablemente confirmado en su cargo.
Carme Chacón en Defensa. Una vez terminada su baja maternal, la brillante gestión de la retirada de Kosovo garantiza que Chacón repita en Defensa, a la busca de nuevos éxitos militares.
Celestino Corbacho en Trabajo. El Ministro que en Septiembre de 2008 pronosticó un paro del 12,4% para 2009, una vez que Eurostat confirma que el paro ya en Febrero va por el 15,5%, repite en su cargo. Veamos ahora con emoción cual es su pronóstico para 2010.
Viviana Aido en Igualdad. Cuando cualquier niña de España ve con qué meritos llega a Ministra la ahijada del Presidente del PSOE (ahora también flamante Vicepresidente del Gobierno) Manuel Chaves, comprende qué tipo de Igualdad puede esperarse en la España de la Ministra Aido.
Miguel Sebastián en Industria. Quien tan brillantemente lidiara con la defensa de la españolidad de Endesa, al frente de la industria nacional. Muy apropiado. Repite en el cargo.
Cristina Garmendia en Innovación. En época de recortes presupuestarios, el Ministerio de Innovación comandado por Cristina Garmendia, ha justificado su coste ante todo el país lanzando iniciativas tan decisivas, exitosas y célebres como... las que ha lanzado.
Beatriz Corredor en Vivienda. En 2007 se construyeron más de 600.000 viviendas en España. En 2008 fue nombrada Ministra de Vivienda Beatriz Corredor, quien prometió ocuparse a fondo del problema de la vivienda. A estas alturas de 2009, gracias indiscutiblemente a la eficaz gestión de la Ministra, el ritmo de construcción ha caído hasta unas 200.000 viviendas al año. Lógicamente, la Ministra repite.
Angeles González-Sinde en Cultura. En bien asentada tradición socialista, Angeles González-Sinde presidía la Academia del Cine igual que anteriormente hizo su padre. Ahora ella es Ministra de Cultura. Este sereno y predecible fluir de los acontecimientos nos proporciona la tranquilidad de saber de antemano qué éxitos conoronarán en el futuro la carrera de los hijos de la Ministra González-Sinde, tanto en el mundo del cine como en el Gobierno de España. De esa forma evitamos a nuestros hijos la incertidumbre de arriesgarse a tener cualquier meritócrata advenedizo, completamente desprovisto del mínimo pedigrí, como Ministro de Cultura. O, lo que incluso es peor, la posibilidad de llegar ellos mismos a Ministro de Cultura, sin poder presentar mejor familia que la nuestra propia.
Elena Espinosa en Agricultura. La Ministra se inauguró en 2004 con la negociación de las Organizaciones Comunes de Mercado del tabaco, algodón y aceite en 2004. En aquella ocasión, cedió rápidamente en todos los frentes para asegurar a cambio el apoyo de Francia y Alemania a la retirada de España de Irak. Desde entonces, la Ministra, sigue estratégicamente al acecho de la próxima oportunidad en que Francia y Alemania se retiren de una guerra, para recuperar entonces lo que perdimos en 2004. Así lleva ya 5 años. Eso es lo que se llama estar al incansablemente alerta, y por lo tanto repite en el cargo con todo merecimiento.
En sumario, justo lo que el populacho demandaba. Un cambio radical en el Gobierno, trayendo gente joven, reduciendo austeramente el número de ministerios y poniendo a los mejores expertos en cada puesto, particularemente en Economía.
Muchachos, ahora sí que se acabó la crisis. Estamos salvados.
Elena Salgado en Economia. Esta eminente economista tiene la receta para sacarnos de la crisis. Menos mal que por fin la han hecho Ministra del ramo, atendiendo al ya ensordecedor clamor de los medios financieros, reprentantes de la industria y élite académica.
Manuel Chaves en Coordinación Territorial. A sus 64 años, Chaves es el complemento clave para un trío de Vicepresidentes lleno de la juvenil energía imprescindible para lograr la renovación del Gobierno. Visualizadlo ahora: De La Vega, Salgado y Chaves. Prácticamente las Supernenas.
José Blanco en Fomento. Para manejar el espinoso asunto de la corrupción en la obra pública, para lidiar con la gestión de nuestros parajes naturales más valiosos, nadie mejor que José Blanco. Desde su soleado ático en la playa de la isla de Arosa, José Blanco vigilará que las cosas se hagan con el criterio que le ha ganado justa reputación.
Angel Gabilondo en Educación. Se demuestra el error de todos los que creían que el PSOE pretendía a adoctrinar a los escolares subrepticiamente mediante Educación para la Ciudadanía. Al nombrar abiertamente para Educación al hermano del famoso locutor estrella del Grupo Prisa, cualquier sospecha de actuación subrepticia queda disipada.
Trinidad Jiménez en Sanidad. De nuevo, la profundidad del conocimiento profesional en el campo de la Sanidad que luce la Ministra, nos alumbra sobre el nivel de prioridad que el Gobierno otorga a la salud de los españoles.
Alfredo Pérez Rubalcaba en Interior. Nadie mejor que el protagonista de una célebre alocución televisada en la jornada de reflexión de las Elecciones Generales de 2004, como responsable de que en España se cumpla la ley.
Miguel Angel Moratinos en Exteriores. El responsable de enviar ayer mismo al Presidente, quien habla sólo español, a una cumbre en Turquía sin traducción simultánea al español, ve premiada su gestión con la continuidad. No por nada la cumbre estaba financiada por España.
Francisco Caamaño en Justicia. Tras la puesta en libertad de Astrit Buschi, responsable del asalto al chalet de José Luis Moreno, Caamaño resulta inevitablemente confirmado en su cargo.
Carme Chacón en Defensa. Una vez terminada su baja maternal, la brillante gestión de la retirada de Kosovo garantiza que Chacón repita en Defensa, a la busca de nuevos éxitos militares.
Celestino Corbacho en Trabajo. El Ministro que en Septiembre de 2008 pronosticó un paro del 12,4% para 2009, una vez que Eurostat confirma que el paro ya en Febrero va por el 15,5%, repite en su cargo. Veamos ahora con emoción cual es su pronóstico para 2010.
Viviana Aido en Igualdad. Cuando cualquier niña de España ve con qué meritos llega a Ministra la ahijada del Presidente del PSOE (ahora también flamante Vicepresidente del Gobierno) Manuel Chaves, comprende qué tipo de Igualdad puede esperarse en la España de la Ministra Aido.
Miguel Sebastián en Industria. Quien tan brillantemente lidiara con la defensa de la españolidad de Endesa, al frente de la industria nacional. Muy apropiado. Repite en el cargo.
Cristina Garmendia en Innovación. En época de recortes presupuestarios, el Ministerio de Innovación comandado por Cristina Garmendia, ha justificado su coste ante todo el país lanzando iniciativas tan decisivas, exitosas y célebres como... las que ha lanzado.
Beatriz Corredor en Vivienda. En 2007 se construyeron más de 600.000 viviendas en España. En 2008 fue nombrada Ministra de Vivienda Beatriz Corredor, quien prometió ocuparse a fondo del problema de la vivienda. A estas alturas de 2009, gracias indiscutiblemente a la eficaz gestión de la Ministra, el ritmo de construcción ha caído hasta unas 200.000 viviendas al año. Lógicamente, la Ministra repite.
Angeles González-Sinde en Cultura. En bien asentada tradición socialista, Angeles González-Sinde presidía la Academia del Cine igual que anteriormente hizo su padre. Ahora ella es Ministra de Cultura. Este sereno y predecible fluir de los acontecimientos nos proporciona la tranquilidad de saber de antemano qué éxitos conoronarán en el futuro la carrera de los hijos de la Ministra González-Sinde, tanto en el mundo del cine como en el Gobierno de España. De esa forma evitamos a nuestros hijos la incertidumbre de arriesgarse a tener cualquier meritócrata advenedizo, completamente desprovisto del mínimo pedigrí, como Ministro de Cultura. O, lo que incluso es peor, la posibilidad de llegar ellos mismos a Ministro de Cultura, sin poder presentar mejor familia que la nuestra propia.
Elena Espinosa en Agricultura. La Ministra se inauguró en 2004 con la negociación de las Organizaciones Comunes de Mercado del tabaco, algodón y aceite en 2004. En aquella ocasión, cedió rápidamente en todos los frentes para asegurar a cambio el apoyo de Francia y Alemania a la retirada de España de Irak. Desde entonces, la Ministra, sigue estratégicamente al acecho de la próxima oportunidad en que Francia y Alemania se retiren de una guerra, para recuperar entonces lo que perdimos en 2004. Así lleva ya 5 años. Eso es lo que se llama estar al incansablemente alerta, y por lo tanto repite en el cargo con todo merecimiento.
En sumario, justo lo que el populacho demandaba. Un cambio radical en el Gobierno, trayendo gente joven, reduciendo austeramente el número de ministerios y poniendo a los mejores expertos en cada puesto, particularemente en Economía.
Muchachos, ahora sí que se acabó la crisis. Estamos salvados.
lunes, 6 de abril de 2009
Política - Crisis de Gobierno
Ayer nos fuimos a la cama con la noticia del inminente anuncio de una crisis de Gobierno. Esta confirmaría las previsiones gacetilleras que, como saben nuestros lectores más avezados, en política prevén que una sucesión de acontecimientos que inexorablemente lleven a elecciones generales en 2011.
Ante el cariz que van tomando los acontecimientos, y particularmente de los datos de destrucción de empleo, el PSOE se plantea la conveniencia de intentar evitar que las cada vez más palmarias lagunas del Gobierno Zapatero acaben con el partido entero.
Resumen de los capítulos anteriores: una vez que incluso los peor informados en el PSOE tienen ya claro que hay crisis, y que la habrá durante los próximos años, empieza a extenderse la pregunta sobre como va a afrontar el partido las próximas elecciones generales, particularmente si no queda más remedio que adelantarlas a 2011, como va ya pareciendo probable. El resultado de las elecciones gallegas (el PSOE pierde el Gobierno) y vascas (el PNV consigue 5 escaños más que el PSOE, y éste tiene que pactar con el PP) confirman que los miedos del partido sobre las repercusiones políticas de la crisis están bien fundados.
Para más Inri, y a pesar del total apoyo que le fue concedido desde Andalucía (donde incluso se aceptó parar el muy larga y trabajosamente gestado proyecto de unificación de las cajas de ahorros locales), la gestión del Gobierno Zapatero en CCM no ha conseguido evitar el colapso de la caja manchega. Esto ha sucedido con grave riesgo para la élite socialista de Andalucía, todavía agrupada entorno a Felipe González, y muy preocupada por qué podría desvelarse si alguno de los principales implicados en el caso Portillo – Colonial – CCM acabase eventualmente ante los tribunales, con riesgo de sufrir penas de cárcel.
Y lo que es peor, la catástrofe se ha producido, de nuevo, por un fallo técnico de gestión. Efectivamente, no se había previsto que, para utilizar los fondos de garantía de depósitos de las entidades financieras en el rescate de CCM, había que haber garantizado a tiempo la imprescindible aquiescencia de órganos de control de éstos. Como resultado del error, los fondos de garantía finalmente se opusieron a financiar el rescate de CCM, y lo hicieron imposible.
Encima llueve sobre mojado, porque este Gobierno ya ha estropeado por errores técnicos similares toda una larga serie de gestiones del máximo relieve: la regularización de inmigrantes, la sustituición de Francisco González frente al BBVA, la opa de Endesa por Gas Natural, etc. Cunde por lo tanto la sensación de que el Gobierno es técnicamente muy inexperto, que además no hace sus deberes, y que la restricción principal en este sentido son las limitaciones del propio perfil del Presidente.
Ante las noticias, el sector felipista del PSOE, más brillante técnicamente, que en su día apoyó a Almunia y que nunca llegó a explicarse bien como un personaje como Zapatero había conseguido derrotarles en las primarias, ha decidido tomar las riendas en incluso preparar un posible escenario de sustitución del Presidente.
Zapatero, que coincide básicamente en el análisis que hacen los felipistas respecto a la inexorabilidad de la crisis y respecto a la necesidad de gestionar la que parece inevitable derrota electoral, ha perdido la iniciativa.
Tras el aparente fracaso de sus últimas iniciativas mediáticas (tales como el caso Gürtel y el juicio del Yak 42), muy similares a otras que tanto éxito habían tenido anteriormente, cunde la sensación que los ardides publicitarios en los que se había venido apoyando hasta ahora el Gobierno parecen haber perdido eficacia, y Zapatero no sabe bien como va a salir adelante. En otras palabras, el Presidente está groggy y cree que va a necesitar todo el apoyo que pueda conseguir dentro del partido.
Por lo tanto, ha cedido el control de la inevitable remodelación del Gobierno al sector felipista, que se ha puesto inmediatamente manos a la obra. Los viejos vaqueros vuelven a cabalgar.
Para empezar, sale Solbes, quien no solo está quemado políticamente, sino que ya es de imposible motivación. Quiere irse, y aunque es posible, resulta contraproducente, seguir obligándole a seguir arrastrando su tumefacto prestigio por este doloroso purgatorio.
Ante la imposibilidad de conseguir que ningún gestor de calidad acuda a comerse él el marrón que recibe del ministro saliente, y su inevitable perjuicio a nivel de carrera política, los felipistas colocan en Economía a Elena Salgado, ministra inteligente, pero que lleva viviendo bien y sin dar un palo al agua desde 1995. Esta última, consciente de que una vicepresidencia, aunque sea en estas circunstancias, es un estupendo broche antes de su inminente jubilación, acepta. No obstante, ya podemos anticipar que su gestión será nula.
En segundo lugar, Chaves se incorpora a una nueva vicepresidencia. De esta forma, si Zapatero llegae a dimitir antes de las próximas elecciones, el PSOE podría contar con un peso pesado (nada menos que el Presidente del partido), con buenas relaciones con el sector felipista (a cuyo núcleo, a pesar de ser andaluz, no pertenece) para heredar las riendas del Gobierno de forma provisional.
Maria Teresa Fernández De La Vega, zapaterista que ha protagonizado recientemente un muy desgraciado incidente electoral en Valencia (de nuevo por un error de gestión técnico que se resolvió con una medida legalmente inaceptable), claramente no da el perfil de heredera en caso de crisis.
Y finalmente parece que se producirá la incorporación de José Blanco para sustituir a Magdalena Alvarez. El responsable de la gestión política del PSOE, muy familiarizado con las necesidades económicas del partido de cara a una posible anticipación de las elecciones, se pone al frente del ministerio con más presupuesto para otorgar contratas. Eso deja al tandem José Blanco – Leire Pajín en capacidad de hacer valer su excelente relación personal, al servicio del partido, y sin necesidad de exponer a manejos peligrosos a ninguno de los miembros del núcleo duro del clan felipista. Todo el mundo recuerda el caso del responsable de finanzas del PSC, Josep María Sala, quien una temporade en la cárcel como consecuencia del affaire Filesa, aunque después haya sido reincorporado a la ejecutiva del partido.
Decimos finalmente y José Blanco con intención. Porque de Carme Chacón ya podemos empezar a olvidarnos. No le falta al PSOE, después de la que ha organizado el estilo Zapatero, que aceptar como líder a otra política de idéntica descripción pero evidentemente de menos destreza comunicativa. La damos por amortizada.
Dicho todo lo cual, no podemos evitar comentar la anécdota más simpática de la remodelación gubernamental, esto es, como nos hemos enterado de la noticia.
El mismo día que Zapatero publica su foto con Obama, alcanzada al precio del envió de un nuevo batallón expedicionario para Afganistán, esta no obtiee la repercusión mediática esperada, porque se publica simultáneamente con la contranoticia de la inminente crisis de Gobierno.
Esto no se comprende bien en un Gobierno tan ocupado con su imagen, que se ha caracterizado por hacer una gestión tan fina de la publicación de notiicias en los medios. La explicación más probable viene de la combinación de la apertura del Gobierno al sector felipista, que ha implicado un aumento de la porosidad informativa.
Pero tal vez también haya un elemento que achacar al “profundo desencuentro” (por ser delicado) entre Zapatero y el grupo Prisa, que no se explica como el Gobierno no “ha contribuido” ya decisivamente a su “estabilización financiera” (por ser delicado), y que “no encuentra motivos para dejar de publicar” una noticia tan importante (por ser delicado).
Seguiremos informando. Con total delicadeza.
Ante el cariz que van tomando los acontecimientos, y particularmente de los datos de destrucción de empleo, el PSOE se plantea la conveniencia de intentar evitar que las cada vez más palmarias lagunas del Gobierno Zapatero acaben con el partido entero.
Resumen de los capítulos anteriores: una vez que incluso los peor informados en el PSOE tienen ya claro que hay crisis, y que la habrá durante los próximos años, empieza a extenderse la pregunta sobre como va a afrontar el partido las próximas elecciones generales, particularmente si no queda más remedio que adelantarlas a 2011, como va ya pareciendo probable. El resultado de las elecciones gallegas (el PSOE pierde el Gobierno) y vascas (el PNV consigue 5 escaños más que el PSOE, y éste tiene que pactar con el PP) confirman que los miedos del partido sobre las repercusiones políticas de la crisis están bien fundados.
Para más Inri, y a pesar del total apoyo que le fue concedido desde Andalucía (donde incluso se aceptó parar el muy larga y trabajosamente gestado proyecto de unificación de las cajas de ahorros locales), la gestión del Gobierno Zapatero en CCM no ha conseguido evitar el colapso de la caja manchega. Esto ha sucedido con grave riesgo para la élite socialista de Andalucía, todavía agrupada entorno a Felipe González, y muy preocupada por qué podría desvelarse si alguno de los principales implicados en el caso Portillo – Colonial – CCM acabase eventualmente ante los tribunales, con riesgo de sufrir penas de cárcel.
Y lo que es peor, la catástrofe se ha producido, de nuevo, por un fallo técnico de gestión. Efectivamente, no se había previsto que, para utilizar los fondos de garantía de depósitos de las entidades financieras en el rescate de CCM, había que haber garantizado a tiempo la imprescindible aquiescencia de órganos de control de éstos. Como resultado del error, los fondos de garantía finalmente se opusieron a financiar el rescate de CCM, y lo hicieron imposible.
Encima llueve sobre mojado, porque este Gobierno ya ha estropeado por errores técnicos similares toda una larga serie de gestiones del máximo relieve: la regularización de inmigrantes, la sustituición de Francisco González frente al BBVA, la opa de Endesa por Gas Natural, etc. Cunde por lo tanto la sensación de que el Gobierno es técnicamente muy inexperto, que además no hace sus deberes, y que la restricción principal en este sentido son las limitaciones del propio perfil del Presidente.
Ante las noticias, el sector felipista del PSOE, más brillante técnicamente, que en su día apoyó a Almunia y que nunca llegó a explicarse bien como un personaje como Zapatero había conseguido derrotarles en las primarias, ha decidido tomar las riendas en incluso preparar un posible escenario de sustitución del Presidente.
Zapatero, que coincide básicamente en el análisis que hacen los felipistas respecto a la inexorabilidad de la crisis y respecto a la necesidad de gestionar la que parece inevitable derrota electoral, ha perdido la iniciativa.
Tras el aparente fracaso de sus últimas iniciativas mediáticas (tales como el caso Gürtel y el juicio del Yak 42), muy similares a otras que tanto éxito habían tenido anteriormente, cunde la sensación que los ardides publicitarios en los que se había venido apoyando hasta ahora el Gobierno parecen haber perdido eficacia, y Zapatero no sabe bien como va a salir adelante. En otras palabras, el Presidente está groggy y cree que va a necesitar todo el apoyo que pueda conseguir dentro del partido.
Por lo tanto, ha cedido el control de la inevitable remodelación del Gobierno al sector felipista, que se ha puesto inmediatamente manos a la obra. Los viejos vaqueros vuelven a cabalgar.
Para empezar, sale Solbes, quien no solo está quemado políticamente, sino que ya es de imposible motivación. Quiere irse, y aunque es posible, resulta contraproducente, seguir obligándole a seguir arrastrando su tumefacto prestigio por este doloroso purgatorio.
Ante la imposibilidad de conseguir que ningún gestor de calidad acuda a comerse él el marrón que recibe del ministro saliente, y su inevitable perjuicio a nivel de carrera política, los felipistas colocan en Economía a Elena Salgado, ministra inteligente, pero que lleva viviendo bien y sin dar un palo al agua desde 1995. Esta última, consciente de que una vicepresidencia, aunque sea en estas circunstancias, es un estupendo broche antes de su inminente jubilación, acepta. No obstante, ya podemos anticipar que su gestión será nula.
En segundo lugar, Chaves se incorpora a una nueva vicepresidencia. De esta forma, si Zapatero llegae a dimitir antes de las próximas elecciones, el PSOE podría contar con un peso pesado (nada menos que el Presidente del partido), con buenas relaciones con el sector felipista (a cuyo núcleo, a pesar de ser andaluz, no pertenece) para heredar las riendas del Gobierno de forma provisional.
Maria Teresa Fernández De La Vega, zapaterista que ha protagonizado recientemente un muy desgraciado incidente electoral en Valencia (de nuevo por un error de gestión técnico que se resolvió con una medida legalmente inaceptable), claramente no da el perfil de heredera en caso de crisis.
Y finalmente parece que se producirá la incorporación de José Blanco para sustituir a Magdalena Alvarez. El responsable de la gestión política del PSOE, muy familiarizado con las necesidades económicas del partido de cara a una posible anticipación de las elecciones, se pone al frente del ministerio con más presupuesto para otorgar contratas. Eso deja al tandem José Blanco – Leire Pajín en capacidad de hacer valer su excelente relación personal, al servicio del partido, y sin necesidad de exponer a manejos peligrosos a ninguno de los miembros del núcleo duro del clan felipista. Todo el mundo recuerda el caso del responsable de finanzas del PSC, Josep María Sala, quien una temporade en la cárcel como consecuencia del affaire Filesa, aunque después haya sido reincorporado a la ejecutiva del partido.
Decimos finalmente y José Blanco con intención. Porque de Carme Chacón ya podemos empezar a olvidarnos. No le falta al PSOE, después de la que ha organizado el estilo Zapatero, que aceptar como líder a otra política de idéntica descripción pero evidentemente de menos destreza comunicativa. La damos por amortizada.
Dicho todo lo cual, no podemos evitar comentar la anécdota más simpática de la remodelación gubernamental, esto es, como nos hemos enterado de la noticia.
El mismo día que Zapatero publica su foto con Obama, alcanzada al precio del envió de un nuevo batallón expedicionario para Afganistán, esta no obtiee la repercusión mediática esperada, porque se publica simultáneamente con la contranoticia de la inminente crisis de Gobierno.
Esto no se comprende bien en un Gobierno tan ocupado con su imagen, que se ha caracterizado por hacer una gestión tan fina de la publicación de notiicias en los medios. La explicación más probable viene de la combinación de la apertura del Gobierno al sector felipista, que ha implicado un aumento de la porosidad informativa.
Pero tal vez también haya un elemento que achacar al “profundo desencuentro” (por ser delicado) entre Zapatero y el grupo Prisa, que no se explica como el Gobierno no “ha contribuido” ya decisivamente a su “estabilización financiera” (por ser delicado), y que “no encuentra motivos para dejar de publicar” una noticia tan importante (por ser delicado).
Seguiremos informando. Con total delicadeza.
sábado, 21 de marzo de 2009
Previsiones - La cosa empeora.
Como habréis notado, con indudable desazón, nuestra redacción se ha pasado 2 meses cerrada. Pero no os preocupéis, que aquí vuelve la mítica Gacetilla con renovado empuje.
Y os advertimos que nuestro plan editorial incluye la publicación de un artículo diario como mínimo. ¡Loor a la Gacetilla!
Bueno, y una vez cerrado el capítulo de congratulaciones y vacua autocomplacencia, vamos a repasar como sigue el país. Aquí lo tenéis.

Pues parece que el país está todavía peor de lo que esperábamos. Como sabrán nuestros lectores más avezados (ese selecto y bien informado grupo), las previsiones económicas para España de esta Gacetilla han venido siendo, con bastante diferencia, las más pesimistas del panorama analítico global. Sin embargo, nuestras previsiones estaban basadas únicamente en el análisis económico doméstico, y no contaban con el colapso de EE.UU.
La caída de EE.UU., que ha pasado 28 años endeudándose a manos llenas y parece que finalmente ha reventado, no sólo ha detonado la de España (y la de otras economías igualmente frágiles, como las de Gran Bretaña, Irlanda, Portugal y Grecia), sino que ha supuesto un estacazo enorme también para las economías más fuertes, como China, Japón, Alemania, Suecia y Holanda.
El resultado es que, aunque España está cayendo como pronosticábamos, la mala situación del resto del mundo está acentuando el guantazo.
La cuestión se hizo evidente el 3 de Febrero de 2009, cuando se publicaron las cifras de afiliación a la Seguridad Social de Enero de ese año.
La sorpresa fue mayúscula. Aunque se esperaban cifras malas, el dato fue mucho peor. Ese mes perdieron 349.000 puestos de trabajo, es decir, un 2% de los que tenían trabajo en Diciembre de 2008 se fueron a la calle en Enero de 2009.
En otras palabras, a ese ritmo se quedarían sin trabajo el 24% de los empleados en un año. ¡Espectacular! No consta una caída tan grave en los anales de nuestra historia.
Y volviendo al PIB, la evolución que intuitivamente correspondería a una caída del empleo del 24%, sería una caída a su vez del 24%. Si comparáis esa cifra con la estimación de la Gacetilla (-1,3%), os imaginaréis el susto que nos llevamos al ver el dato de afiliaciones.
Naturalmente, no vamos a bajar nuestra previsión de caída del PIB al -24%, ni mucho menos, por 2 razones.
La primera es que no creemos que el dato de Enero vaya a ser extrapolable a los demás meses del año, de forma que la caída del empleo no será del 24%, sino mucho menor, porque en Diciembre se produjo una contracción particularmente fuerte, planificada por multitud de pequeñas empresas, que se preparaban para un 2009 ya unánimemente visto como malo.
De hecho, el dato de afiliaciones de Febrero de 2009 ha sido mucho menos negativo, con una caída de 69.000 empleos.
¿Como quedará, pues, el empleo a final de año? Pues esta Gacetilla opina (con gran arrojo, pues ya véis como cambia la cosa de un mes al siguiente) que terminaremos perdiendo 1.200.000 empleos en el año completo. Como podéis observar, se trata de una caída mayor que la que publicábamos en Enero, pero considerando el dato de afiliaciones de ese mes, la revisión a la baja que hemos hecho todavía nos parece moderada. En otras palabras, creemos que el empleo bajará el 7% en el año, y no el 24%.
En segundo lugar, porque los empleos que se destruyen en una recesión son, generalmente, los menos productivos. Las empresas suelen reducir antes la plantilla de limpieza que la de la planta de producción principal. De hecho, en las recesiones curiosamente la productividad suele subir. Nosotros creemos que la productividad subirá este año el 4%.
Como resultado de lo anterior, la Gacetilla rebaja su previsión sobre el PIB para 2009, que pasa de una caída del 1,3% a otra del 2,4%.
Esta es la segunda gran rebaja que hacemos. En 2007, teníamos una previsión de PIB para 2009 "por debajo del 1% o negativa".
No queremos pitorrearnos de los demás, pero en Diciembre de 2007 la previsión de la OCDE para el PIB 2009 de España era de un crecimiento del 2%. El PSOE la usó mucho durante la campaña electoral. ¿Qué os parece ahora? ¿No os resulta ridícula?
Más tarde, ya en Noviembre de 2008, rebajamos la previsión para 2009 al entorno del -1,3%, en el marco de la gran revisión que hicimos tras el acuerdo de la Eurozona para no dejar quebrar bancos, adoptado el 12 de Octubre de 2008.
La diferencia, en esta ocasión, es que ya no somos los más pesimistas del mercado. Nuestra nueva previsión está ahora en línea con el pensamiento de las principales casas de análisis porque, si nosotros la hemos revisado un poco, ellos lo han hecho mucho más, y ahora ya estamos todos de acuerdo.
Pero naturalmente, nuestros lectores más avezados hacen bien en esperar algo más de la Gacetilla que de los demás. Pues aquí tenéis: nuestra previsión 2010 y 2011 sigue siendo mucho más pesimista que el consenso.
Lamentablmente para todos los demás analistas (que nos seguirán más tarde, como suele suceder), nuestro pronóstico para 2010, 2011 y 2012 es mucho peor que su consenso. O sea que ya pueden espabilar.
Creemos que el peor punto de la crisis se producirá el próximo otoño, todavía en 2009. Puede que entonces estemos en una caída del PIB intertrimestral en el rango anualizado del 5%.
A partir de ahí los datos irán mejorando, pero muy lentamente. Eso significa que, por efecto matemático del arrastre, para 2010 estimamos una caída del PIB todavía mayor que la de 2009, y nos vamos al -4.1%.
A pesar de ello, la caída del empleo en 2010 será menor que en 2009, puesto que se destruirán 900.000 empleos.
2011 todavía será un año de recesión, si bien esta será ya menor, puesto que para entonces el resto de la Eurozona ya estará rebotando. Aun así, el PIB caerá el 2%, y se perderán otros 300.000 empleos.
Fijáos que básicamente lo que estamos previendo es que la crisis sea más o menos igual de profunda que lo que nos parecía antes, pero puesto que la caída está siendo más abrupta, tardaremos también algo menos en llegar hasta el fondo.
Por lo tanto, y si bien seguimos siendo los más pesimistas respecto a 2010 y 2011, ved como para 2011 ya prevemos una caída algo menor del PIB.
2012, por fin, será el último año de la crisis. Aunque el PIB todavía se contrerá algo, ese año ya no se destruirá empleo.
De modo que ya sabéis, mucha calma y que nadie se desespere todavía, que aun va a haber mucho más. ¡Y suerte a todos!
Y os advertimos que nuestro plan editorial incluye la publicación de un artículo diario como mínimo. ¡Loor a la Gacetilla!
Bueno, y una vez cerrado el capítulo de congratulaciones y vacua autocomplacencia, vamos a repasar como sigue el país. Aquí lo tenéis.

Pues parece que el país está todavía peor de lo que esperábamos. Como sabrán nuestros lectores más avezados (ese selecto y bien informado grupo), las previsiones económicas para España de esta Gacetilla han venido siendo, con bastante diferencia, las más pesimistas del panorama analítico global. Sin embargo, nuestras previsiones estaban basadas únicamente en el análisis económico doméstico, y no contaban con el colapso de EE.UU.
La caída de EE.UU., que ha pasado 28 años endeudándose a manos llenas y parece que finalmente ha reventado, no sólo ha detonado la de España (y la de otras economías igualmente frágiles, como las de Gran Bretaña, Irlanda, Portugal y Grecia), sino que ha supuesto un estacazo enorme también para las economías más fuertes, como China, Japón, Alemania, Suecia y Holanda.
El resultado es que, aunque España está cayendo como pronosticábamos, la mala situación del resto del mundo está acentuando el guantazo.
La cuestión se hizo evidente el 3 de Febrero de 2009, cuando se publicaron las cifras de afiliación a la Seguridad Social de Enero de ese año.
La sorpresa fue mayúscula. Aunque se esperaban cifras malas, el dato fue mucho peor. Ese mes perdieron 349.000 puestos de trabajo, es decir, un 2% de los que tenían trabajo en Diciembre de 2008 se fueron a la calle en Enero de 2009.
En otras palabras, a ese ritmo se quedarían sin trabajo el 24% de los empleados en un año. ¡Espectacular! No consta una caída tan grave en los anales de nuestra historia.
Y volviendo al PIB, la evolución que intuitivamente correspondería a una caída del empleo del 24%, sería una caída a su vez del 24%. Si comparáis esa cifra con la estimación de la Gacetilla (-1,3%), os imaginaréis el susto que nos llevamos al ver el dato de afiliaciones.
Naturalmente, no vamos a bajar nuestra previsión de caída del PIB al -24%, ni mucho menos, por 2 razones.
La primera es que no creemos que el dato de Enero vaya a ser extrapolable a los demás meses del año, de forma que la caída del empleo no será del 24%, sino mucho menor, porque en Diciembre se produjo una contracción particularmente fuerte, planificada por multitud de pequeñas empresas, que se preparaban para un 2009 ya unánimemente visto como malo.
De hecho, el dato de afiliaciones de Febrero de 2009 ha sido mucho menos negativo, con una caída de 69.000 empleos.
¿Como quedará, pues, el empleo a final de año? Pues esta Gacetilla opina (con gran arrojo, pues ya véis como cambia la cosa de un mes al siguiente) que terminaremos perdiendo 1.200.000 empleos en el año completo. Como podéis observar, se trata de una caída mayor que la que publicábamos en Enero, pero considerando el dato de afiliaciones de ese mes, la revisión a la baja que hemos hecho todavía nos parece moderada. En otras palabras, creemos que el empleo bajará el 7% en el año, y no el 24%.
En segundo lugar, porque los empleos que se destruyen en una recesión son, generalmente, los menos productivos. Las empresas suelen reducir antes la plantilla de limpieza que la de la planta de producción principal. De hecho, en las recesiones curiosamente la productividad suele subir. Nosotros creemos que la productividad subirá este año el 4%.
Como resultado de lo anterior, la Gacetilla rebaja su previsión sobre el PIB para 2009, que pasa de una caída del 1,3% a otra del 2,4%.
Esta es la segunda gran rebaja que hacemos. En 2007, teníamos una previsión de PIB para 2009 "por debajo del 1% o negativa".
No queremos pitorrearnos de los demás, pero en Diciembre de 2007 la previsión de la OCDE para el PIB 2009 de España era de un crecimiento del 2%. El PSOE la usó mucho durante la campaña electoral. ¿Qué os parece ahora? ¿No os resulta ridícula?
Más tarde, ya en Noviembre de 2008, rebajamos la previsión para 2009 al entorno del -1,3%, en el marco de la gran revisión que hicimos tras el acuerdo de la Eurozona para no dejar quebrar bancos, adoptado el 12 de Octubre de 2008.
La diferencia, en esta ocasión, es que ya no somos los más pesimistas del mercado. Nuestra nueva previsión está ahora en línea con el pensamiento de las principales casas de análisis porque, si nosotros la hemos revisado un poco, ellos lo han hecho mucho más, y ahora ya estamos todos de acuerdo.
Pero naturalmente, nuestros lectores más avezados hacen bien en esperar algo más de la Gacetilla que de los demás. Pues aquí tenéis: nuestra previsión 2010 y 2011 sigue siendo mucho más pesimista que el consenso.
Lamentablmente para todos los demás analistas (que nos seguirán más tarde, como suele suceder), nuestro pronóstico para 2010, 2011 y 2012 es mucho peor que su consenso. O sea que ya pueden espabilar.
Creemos que el peor punto de la crisis se producirá el próximo otoño, todavía en 2009. Puede que entonces estemos en una caída del PIB intertrimestral en el rango anualizado del 5%.
A partir de ahí los datos irán mejorando, pero muy lentamente. Eso significa que, por efecto matemático del arrastre, para 2010 estimamos una caída del PIB todavía mayor que la de 2009, y nos vamos al -4.1%.
A pesar de ello, la caída del empleo en 2010 será menor que en 2009, puesto que se destruirán 900.000 empleos.
2011 todavía será un año de recesión, si bien esta será ya menor, puesto que para entonces el resto de la Eurozona ya estará rebotando. Aun así, el PIB caerá el 2%, y se perderán otros 300.000 empleos.
Fijáos que básicamente lo que estamos previendo es que la crisis sea más o menos igual de profunda que lo que nos parecía antes, pero puesto que la caída está siendo más abrupta, tardaremos también algo menos en llegar hasta el fondo.
Por lo tanto, y si bien seguimos siendo los más pesimistas respecto a 2010 y 2011, ved como para 2011 ya prevemos una caída algo menor del PIB.
2012, por fin, será el último año de la crisis. Aunque el PIB todavía se contrerá algo, ese año ya no se destruirá empleo.
De modo que ya sabéis, mucha calma y que nadie se desespere todavía, que aun va a haber mucho más. ¡Y suerte a todos!
viernes, 16 de enero de 2009
Previsiones - Cantando la gallina
Todos recordaréis que el Gobierno decidió ir a las elecciones del pasado 8 de Marzo de 2008 negando la posibilidad de que fuera a haber una crisis.
Tanto es así, que todavía el 1 de Abril de 2008 dijo el Ministro de Economía Miguel Solbes aquella frase tan famosa respecto al crecimiento del PIB para 2008: “La previsión era y sigue siendo el 3,1%”.
Luego llegó Junio de 2008 y, ante la evidencia de que ya había comenzado la destrucción de empleo (que es el aspecto más dramático de la crisis), el Gobierno decidió admitir que habría crisis.
Podéis verlo en este video.
Pues bien, de la misma forma, hoy el Gobierno ha decidido cantar la gallina de nuevo.
Tras haberse hecho toda la negociación presupuestaria (hasta Diciembre de 2008) sobre un escenario macro que negaba que fuera a haber una recesión este año, hoy 16 de Enero de 2009 el Gobierno ha admitido que, por el contrario, sí habrá recesión este año.
Por lo tanto, para 2009 el Gobierno ya hace unas previsiones (PIB -1,6%, empleo -730.000 puestos y déficit exterior 67.000 MEUR) que son creíbles, porque se parecen mucho a las de la Gacetilla (-1.3%, -756.000 puestos y 79.000 MEUR respectivamente).
Sin embargo, a partir del año 2010, el resto de la previsión sigue en el mundo de la fantasía.
El Gobierno supone que, por alguna razón no revelada, la economía se dará repentinamente la vuelta durante el último trimestre de 2009, de forma que 2010 registrará de nuevo un crecimiento positivo, de forma que el empleo dejará de caer y prácticamente se estabilizará.
Dado el anterior supuesto, el déficit exterior dejará de reducirse en 2010; el Gobierno apuesta porque también éste se estabilizará en el entorno de los 60.000 MEUR anuales. Tampoco explica, claro, quien va a prestar esos 60.000 MEUR anuales a España, país que tras sus recientes excesos acumula ya nada menos que 867.000 MEUR de deuda (eran 311.000 al llegar este Gobierno al poder).
Naturalemente, nada de eso ocurrirá. Ni se producirá un repentino cambio de tendencia en el último trimestre del año, ni dejará de destruirse empleo, ni mucho menos encontraría España quien le financiara 60.000 MEUR más de deuda cada año.
Pero bueno, el Gobierno ha decidido que los años a partir de 2010 siguen estando a disposición de su marketing electoral.
Esa decisión va a tener algunas consecuencias costosas. Por ejemplo, con una previsión publicada de estabilización del empleo en 2010, el Gobierno no va a poder pedir ningún recorte salarial a los funcionarios.
Que nadie se escandalice porque hablemos de recortes. Puesto que estamos en la Eurozona y ya no podemos devaluar, la crisis obligará a reducir los sueldos de la economía, de una forma u otra.
Todos recordamos que, hasta hace pocos meses, todavía era muy frecuente oír en España el argumento que “la vivienda nunca baja, si acaso puede dejar de subir durante algún tiempo”. Ahora, sin embargo, cuando ya las estadísticas oficiales refleja que los precios están bajando, ya nadie tiene dudas sobre cuanto han cambiado las cosas. Bueno, pues con los salarios sucederá algo parecido.
En la Eurozona hay otros 3 países que tienen el mismo tipo de crisis que España (un tipo mucho más grave que la de los demás, para entendernos). Se trata de Irlanda, Portugal y Grecia. Pues bien, el Gobierno irlandés ya ha decidido ser realista, acordar una reducción de sueldo del 10% para sus propios Ministros, y negociar a continuación una reducción del sueldo para el resto de los funcionarios públicos. Los Gobiernos de Portugal, Grecia y España harían bien en imitar esa apuesta por la seriedad.
Salvo que, naturalmente, con una previsión tan fantástica de recuperación para 2010 (por muy increíble que sea), el Gobierno de España se impide a si mismo plantear siquiera remotamente recorte salarial alguno para los funcionarios.
Eso por no hablar del maná financiero que está a punto de repartir entre las ya magníficamente tratadas comunidades autónomas, como consecuencia de la renegociación sobre la financiación autonómica.
Con toda probabilidad, podemos esperar que el ya de por si no particularmente acusado celo por reducir gastos de las comunidades autónomas (que son las principales empleadoras públicas), va a relajarse otro poco durante los próximos meses.
Pero las consecuencias negativas no se limitarán al efecto directo del error sobre el bloqueo de la adaptación del sector público al mundo post-burbuja. En la medida en la que el sector privado crea las predicciones gubernativas, cometerá errores de bulto (tales como retrasar el también necesario ajuste de los precios inmobiliarios hasta niveles más realistas), los cuales afectarán negativamente a la productividad del país.
Pero en fin, esto es lo que hay. 2009, correcto; 2010 y 2011, sigue Alicia en el País de las Maravillas. Pues suerte a todos.
Tanto es así, que todavía el 1 de Abril de 2008 dijo el Ministro de Economía Miguel Solbes aquella frase tan famosa respecto al crecimiento del PIB para 2008: “La previsión era y sigue siendo el 3,1%”.
Luego llegó Junio de 2008 y, ante la evidencia de que ya había comenzado la destrucción de empleo (que es el aspecto más dramático de la crisis), el Gobierno decidió admitir que habría crisis.
Podéis verlo en este video.
Pues bien, de la misma forma, hoy el Gobierno ha decidido cantar la gallina de nuevo.
Tras haberse hecho toda la negociación presupuestaria (hasta Diciembre de 2008) sobre un escenario macro que negaba que fuera a haber una recesión este año, hoy 16 de Enero de 2009 el Gobierno ha admitido que, por el contrario, sí habrá recesión este año.
Por lo tanto, para 2009 el Gobierno ya hace unas previsiones (PIB -1,6%, empleo -730.000 puestos y déficit exterior 67.000 MEUR) que son creíbles, porque se parecen mucho a las de la Gacetilla (-1.3%, -756.000 puestos y 79.000 MEUR respectivamente).
Sin embargo, a partir del año 2010, el resto de la previsión sigue en el mundo de la fantasía.
El Gobierno supone que, por alguna razón no revelada, la economía se dará repentinamente la vuelta durante el último trimestre de 2009, de forma que 2010 registrará de nuevo un crecimiento positivo, de forma que el empleo dejará de caer y prácticamente se estabilizará.
Dado el anterior supuesto, el déficit exterior dejará de reducirse en 2010; el Gobierno apuesta porque también éste se estabilizará en el entorno de los 60.000 MEUR anuales. Tampoco explica, claro, quien va a prestar esos 60.000 MEUR anuales a España, país que tras sus recientes excesos acumula ya nada menos que 867.000 MEUR de deuda (eran 311.000 al llegar este Gobierno al poder).
Naturalemente, nada de eso ocurrirá. Ni se producirá un repentino cambio de tendencia en el último trimestre del año, ni dejará de destruirse empleo, ni mucho menos encontraría España quien le financiara 60.000 MEUR más de deuda cada año.
Pero bueno, el Gobierno ha decidido que los años a partir de 2010 siguen estando a disposición de su marketing electoral.
Esa decisión va a tener algunas consecuencias costosas. Por ejemplo, con una previsión publicada de estabilización del empleo en 2010, el Gobierno no va a poder pedir ningún recorte salarial a los funcionarios.
Que nadie se escandalice porque hablemos de recortes. Puesto que estamos en la Eurozona y ya no podemos devaluar, la crisis obligará a reducir los sueldos de la economía, de una forma u otra.
Todos recordamos que, hasta hace pocos meses, todavía era muy frecuente oír en España el argumento que “la vivienda nunca baja, si acaso puede dejar de subir durante algún tiempo”. Ahora, sin embargo, cuando ya las estadísticas oficiales refleja que los precios están bajando, ya nadie tiene dudas sobre cuanto han cambiado las cosas. Bueno, pues con los salarios sucederá algo parecido.
En la Eurozona hay otros 3 países que tienen el mismo tipo de crisis que España (un tipo mucho más grave que la de los demás, para entendernos). Se trata de Irlanda, Portugal y Grecia. Pues bien, el Gobierno irlandés ya ha decidido ser realista, acordar una reducción de sueldo del 10% para sus propios Ministros, y negociar a continuación una reducción del sueldo para el resto de los funcionarios públicos. Los Gobiernos de Portugal, Grecia y España harían bien en imitar esa apuesta por la seriedad.
Salvo que, naturalmente, con una previsión tan fantástica de recuperación para 2010 (por muy increíble que sea), el Gobierno de España se impide a si mismo plantear siquiera remotamente recorte salarial alguno para los funcionarios.
Eso por no hablar del maná financiero que está a punto de repartir entre las ya magníficamente tratadas comunidades autónomas, como consecuencia de la renegociación sobre la financiación autonómica.
Con toda probabilidad, podemos esperar que el ya de por si no particularmente acusado celo por reducir gastos de las comunidades autónomas (que son las principales empleadoras públicas), va a relajarse otro poco durante los próximos meses.
Pero las consecuencias negativas no se limitarán al efecto directo del error sobre el bloqueo de la adaptación del sector público al mundo post-burbuja. En la medida en la que el sector privado crea las predicciones gubernativas, cometerá errores de bulto (tales como retrasar el también necesario ajuste de los precios inmobiliarios hasta niveles más realistas), los cuales afectarán negativamente a la productividad del país.
Pero en fin, esto es lo que hay. 2009, correcto; 2010 y 2011, sigue Alicia en el País de las Maravillas. Pues suerte a todos.
viernes, 2 de enero de 2009
Previsiones - Feliz 2009
¡Damos la bienvenida al estimado populacho al año 2009, esa tierra de misterio y terror!
Desde la Redacción de la Gacetilla esperamos que todos os encontréis bien al recibo de la presente.
En la línea de activismo filantrópico para las masas subalfabetizadas, hoy repasamos punto por punto nuestras principales previsiones macroeconómicas para el año entrante.
Como de costumbre, podréis no estar de acuerdo, pero no podréis decir que no nos mojamos. Vamos allá.
Para empezar, aquí tenéis nuestro último cuadro de previsiones macro.
Como veréis, la esencia de nuestra previsión anterior se mantiene: una crisis muy larga, que durará hasta 2013, durante la cual se producirá la destrucción de unos 3.000.000 de empleos.
El empleo tocó un pico de 19.500.000 en 2007, estimamos que ha se ha producido una destrucción de 900.000 puestos ya en 2008, y pronosticamos que todavía se destruirán unos 2.100.000 empleos entre 2009 y 2012.
La principal variación respecto a nuestra anterior previsión se debe a que ahora tenemos un dato nuevo muy importante: es probable que la inyección de fondos en la banca española pase de los 150.000 MEUR anunciados (sobre los cuales basamos nuestra anterior predicción) hasta 250.000 manejados por prensa y políticos ahora.
La diferencia es muy importante. Nuestra posición era que 150.000 MEUR sólo permitirían a la banca capear los próximos 18 meses. Sin embargo, estimamos que con 250.000 MEUR, la banca puede sobrevivir a la crisis completa, porque para cuando se hayan consumido, el trago más amargo de la crisis habrá pasado ya.
Por lo tanto, mientras que en nuestra predicción de Noviembre de 2008 preveíamos un año 2010 muy negro (puesto que al agotarse los recursos de la banca se produciría un cerrojazo total del crédito que ahondaría la recesión), ahora estimamos que no habrá tal cerrojazo en 2010.
El resultado de estos 100.000 MEUR adicionales es que la crisis se hace menos profunda, pero más larga. Mientras que antes estimábamos que ya se crearía empleo al final de 2012, ahora creemos que habrá que esperar hasta 2013.
1 - Bancos.
Ningún banco quebrará.
Como sabéis, nuestra hipótesis desde Mayo de 2007 es que veríamos quiebras bancarias en España durante el período de 16 meses que va desde Septiembre de 2008 hasta Diciembre de 2009.
Sin embargo, el 12Oct08 los gobiernos de la Eurozona (con Gran Bretaña como vedette invitada) acordaron realizar una masiva inyección de dinero en los bancos de sus países. Esta medida no tenía precedente histórico. En el caso de España, se publicó un importe de 150.000 MEUR. Desde ese momento, nuestra previsión de quiebras bancarias en España quedó invalidada.
Y es que 150.000 MEUR es un pastón. Para que tengáis una referencia, los recursos propios de todos los bancos (y cajas) de España juntos están en el orden de los 200.000 MEUR.
Bueno, pues no solo eso, sino que durante Diciembre de 2008 se ha publicado que esos 150.000 MEUR podrían ampliarse en 100.000 más (hasta un total de 250.000).
Por lo tanto, podéis estar tranquilos con vuestros depósitos, que con ese pastizal a su disposición, va a ser muy difícil que llegue a quebrar ningún banco.
2 - Inmobiliaria.
La crisis inmobiliaria será todavía más larga que la económica, y durará hasta 2015.
A continuación os contamos las matemáticas que soportan nuestra predicción.
Según la tasadora Tinsa, que hace bien estas cosas, al cierre de 2008 había unas 930.000 viviendas nuevas sin vender en España. Nosotros estimamos que, además, hay unas 400.000 viviendas en distintas fases de construcción, que todavía no están vendidas. Es decir, en total las inmmobiliarias disponen hoy de cerca de 1.330.000 viviendas para vender.
Nosotros estimamos que la tasa sostenible de construcción de vivienda es de unas 300.000 al año. Si suponemos que la mitad de ellas se venden durante la construcción, y el resto durante los 6 meses siguientes al fin de obra, entonces resulta que que el stock normal de viviendas por vender que las inmobiliarias deberían tener es de unas 262.500.
Eso significa que el stock de viviendas disponibles debe disminuir en cerca de 1.057.500 viviendas. Y mientras que las inmobiliarias tengan ese exceso de stock, se producirá una presión a la baja de los precios, no hay duda.
¿Cuando empezará a liquidarse ese exceso de stock?
Pues para empezar, os apuntamos que el stock de viviendas sin vender no sólo no disminuyó, sino que aumentó durante el tercer trimestre de 2008, según la estadística que publicó el 18 de Diciembre el Ministerio de la Vivienda.
Según esa estadística, durante ese trimestre se vendieron 73.000 viviendas nuevas, mientras que se comenzó la construcción de otras 75.000. Es decir, al final del trimestre las inmobiliarias tenían 2.000 viviendas más por vender que al principio del trimestre.
Nosotros estimamos que ya en el cuarto trimestre se empezarán menos viviendas de las que se vendan, de forma que ya ese trimestre comenzará la reducción del stock acumulado.
¿Y cuanto tiempo durará la liquidación?
Para empezar, suponemos que mientras dure la crisis, nunca habrá un año en el cual se construyan menos de 150.000 viviendas nuevas (en lugar de las 300.000 que se construirían en un año normal, y en lugar de las 800.000 que se construyeron en 2006, cuando estábamos en pleno boom).
Y si 150.000 viviendas será el mínimo, suponemos que la construcción de viviendas media durante la crisis será de unas 200.000 anuales.
Por otro lado, suponemos que durante la crisis se venderán, en promedio 73.000 viviendas nuevas cada trimestre, es decir, unas 292.000 anuales. Por lo tanto, el stock se reducirá en unas 92.000 viviendas al año hasta 2013.
Eso quiere decir que, con toda probabilidad, las inmobiliarias abrirán 2014 todavía con un exceso de stock de unas 600.000 viviendas.
Puede que el exceso de stock sea de 450.000 viviendas si se reactiva antes la demanda de segunda vivienda en la costa a partir de 2011. Es posible que eso suceda porque en casi toda la Eurozona la recuperación llegará a partir de 2010, es decir, 3 años antes que en España. Aun así, hay que en cuenta que los extranjeros han estado comprando viviendas en españa a un ritmo de unas 100.000 al año durante el boom, de modo que no es fácil que superen tampoco esa cifra en los próximos años.
Bueno, pues ese exceso de stock de 450.000 viviendas que habrá a comienzos de 2014, todavía tendrá que ser liquidado antes de que podamos dar por zanjada la crisis inmobiliaria, lo cual llevará probablemente unos 2 ó 3 años, incluso en situación de relativa bonanza económica. Resulta por lo tanto que la crisis inmobiliaria se prolongará hasta 2015 ó 2016.
Por lo tanto, aquellos de vosotros que estéis pensando en comprar un piso, la recomendación gacetillera es que no tengáis ninguna prisa, que os alquiléis algo que os guste, y que vayáis ahorrando para empezar a buscar dentro de 4 ó 5 años. Cuanto más tiempo pase, mejor para vosotros.
3 - Política.
El Gobierno Zapatero está aguantando la crisis con un estoicismo digno de mejor causa.
Hoy publica El Mundo el resultado de una encuesta que atribuye al PSOE prácticamente el mismo porcentaje de misma intención de voto que el correspondiente a las elecciones legislativas de Marzo de 2008.
Teniendo en cuenta que el PSOE basó su estrategia electoral en negar la inminencia de la crisis, y que desde entonces se han destruido unos 800.000 puestos de trabajo, la resistencia electoral del partido es considerable.
Pero no nos engañemos, nada es eterno. Si estamos en lo cierto, la destrucción de empleo no ha hecho más que empezar.
El primer mes con destrucción de empleo fue Junio de 2008. A medida que se sucedan los años de continuas caídas del empleo, es difícil suponer que la resistencia electoral socialista podrá aguantar.
¿Qué debe hacer el Gobierno?
Pues, en pocas palabras, básicamente lo contrario de lo que hace, en prácticamente todos los aspectos de su gestión económica.
Debería renunciar a subir el sueldo a los funcionarios, particularmente si lo hace por encima de la inflación, como sucederá en 2009; debería evitar ampliar el gasto en política sociales (tales como ampliar el paro a los autónomos) cuando ya no hay dinero; debería evitar gastos suntuarios, tales como la cúpula de Barceló; debería exigir austeridad a las Comunidades Autónomas, en lugar de ampliarles sus recursos; debería por el contrario aumentar la financiación municipal, que con el colapso inmobiliario va a secarse; debería hacer previsiones económicas realistas, sobre las cuales pudieran confiar los actores económicos; debería evitar maquillar las estadísticas macroeconómicas (en particular las del paro y, más recientemente las de afiliación a la Seguridad Social).
También debería proteger las grandes empresas españolas, para que no sean vendidas al extranjero como Endesa; debería apoyar a aquellas que hacen negocios internacionales, para evitar expropiaciones como las que ha sufrido Repsol en Ecuador, Bolivia y Argentina; debería reducir el dispendio en horas sindicales liberadas; debería reducir dramáticamente en número de funcionarios (ya son 2.500.000).
Y por último, debería prestar atención a la educación más allá de Educación para la Ciudadanía; a la política de defensa como estímulo a la investigación tecnológica; a las políticas de formación para trabajadores más allá de su valor como fuente de ingresos para los sindicatos; y retomar la senda de las grandes obras hidráulicas.
Sin embargo, es muy improbable que el Gobierno reaccione. Las personas que marcan su pauta de actuación tienen una formación económica nula o muy escasa, e incluso aquellas a quienes se presume una calidad algo mayor, están absorbidas por la prioridad política del Gobierno y en la práctica tampoco aportan nada a la gestión económica.
Esa ha sido la razón que ha provocado que durante la gestión del actual Gobierno, el déficit exterior se multiplique por 4, la deuda exterior por 3, se haya pasado de crear 450.000 empleos anuales a destruir 670.000, y cunda la sensación general que, una vez agotada la herencia recibida, en economía básicamente se improvisa.
Si estamos en lo cierto, entonces lo probable es que el Gobierno siga trabajando sobre la base de medidas de muy corto plazo, destinadas solo a optimizar su discurso ante un electorado que tradicionalmente premia demasiado escasamente la correcta gestión económica. Por lo tanto, prevemos que la situación económica siga deteriorándose por la senda que describimos más arriba.
El resultado del deterioro será que, al final de 2010, el Gobierno no conseguirá aprobar los presupuestos del Estado de 2011, y que esto desatará una cadena de acontecimientos (incluyendo un creciente malestar interno en el PSOE) que llevarán a la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011.
¿Cual debería ser el papel de la oposición en este contexto?
Sin entrar en el debate sobre las personas, la oposición debe considerar que ganará inexorablemente las próximas elecciones, de una forma u otra. Por lo tanto, debe preparar su victoria, con el fin de que pueda sacarle partido cuando llegue, y devolver al país al crecimiento saneado.
Para empezar, la oposición debe vender caro su apoyo al Gobierno. Hasta ahora, la oposición no ha sido capaz de conseguir nada cuando ha apoyado al Gobierno: ni financiación para las Comunidades y Ayuntamientos que controla, ni financiación para obras públicas, ni apoyo para sus reformas económicas.
Ahora, sin embargo, se aproxima una larga época durante la cual el Gobierno necesitará crecientemente el respaldo de la oposición. La primera ocasión ya está a la vuelta de la esquina, puesto que el Gobierno necesita respaldo para aumentar el fondeo bancario de 150.000 a 250.000 MEUR. La decisión se tomará a mediados de 2009, y el PSOE ya ha empezado a tratarla con el PP.
Os tendremos informados.
Desde la Redacción de la Gacetilla esperamos que todos os encontréis bien al recibo de la presente.
En la línea de activismo filantrópico para las masas subalfabetizadas, hoy repasamos punto por punto nuestras principales previsiones macroeconómicas para el año entrante.
Como de costumbre, podréis no estar de acuerdo, pero no podréis decir que no nos mojamos. Vamos allá.
Para empezar, aquí tenéis nuestro último cuadro de previsiones macro.
Como veréis, la esencia de nuestra previsión anterior se mantiene: una crisis muy larga, que durará hasta 2013, durante la cual se producirá la destrucción de unos 3.000.000 de empleos.El empleo tocó un pico de 19.500.000 en 2007, estimamos que ha se ha producido una destrucción de 900.000 puestos ya en 2008, y pronosticamos que todavía se destruirán unos 2.100.000 empleos entre 2009 y 2012.
La principal variación respecto a nuestra anterior previsión se debe a que ahora tenemos un dato nuevo muy importante: es probable que la inyección de fondos en la banca española pase de los 150.000 MEUR anunciados (sobre los cuales basamos nuestra anterior predicción) hasta 250.000 manejados por prensa y políticos ahora.
La diferencia es muy importante. Nuestra posición era que 150.000 MEUR sólo permitirían a la banca capear los próximos 18 meses. Sin embargo, estimamos que con 250.000 MEUR, la banca puede sobrevivir a la crisis completa, porque para cuando se hayan consumido, el trago más amargo de la crisis habrá pasado ya.
Por lo tanto, mientras que en nuestra predicción de Noviembre de 2008 preveíamos un año 2010 muy negro (puesto que al agotarse los recursos de la banca se produciría un cerrojazo total del crédito que ahondaría la recesión), ahora estimamos que no habrá tal cerrojazo en 2010.
El resultado de estos 100.000 MEUR adicionales es que la crisis se hace menos profunda, pero más larga. Mientras que antes estimábamos que ya se crearía empleo al final de 2012, ahora creemos que habrá que esperar hasta 2013.
1 - Bancos.
Ningún banco quebrará.
Como sabéis, nuestra hipótesis desde Mayo de 2007 es que veríamos quiebras bancarias en España durante el período de 16 meses que va desde Septiembre de 2008 hasta Diciembre de 2009.
Sin embargo, el 12Oct08 los gobiernos de la Eurozona (con Gran Bretaña como vedette invitada) acordaron realizar una masiva inyección de dinero en los bancos de sus países. Esta medida no tenía precedente histórico. En el caso de España, se publicó un importe de 150.000 MEUR. Desde ese momento, nuestra previsión de quiebras bancarias en España quedó invalidada.
Y es que 150.000 MEUR es un pastón. Para que tengáis una referencia, los recursos propios de todos los bancos (y cajas) de España juntos están en el orden de los 200.000 MEUR.
Bueno, pues no solo eso, sino que durante Diciembre de 2008 se ha publicado que esos 150.000 MEUR podrían ampliarse en 100.000 más (hasta un total de 250.000).
Por lo tanto, podéis estar tranquilos con vuestros depósitos, que con ese pastizal a su disposición, va a ser muy difícil que llegue a quebrar ningún banco.
2 - Inmobiliaria.
La crisis inmobiliaria será todavía más larga que la económica, y durará hasta 2015.
A continuación os contamos las matemáticas que soportan nuestra predicción.
Según la tasadora Tinsa, que hace bien estas cosas, al cierre de 2008 había unas 930.000 viviendas nuevas sin vender en España. Nosotros estimamos que, además, hay unas 400.000 viviendas en distintas fases de construcción, que todavía no están vendidas. Es decir, en total las inmmobiliarias disponen hoy de cerca de 1.330.000 viviendas para vender.
Nosotros estimamos que la tasa sostenible de construcción de vivienda es de unas 300.000 al año. Si suponemos que la mitad de ellas se venden durante la construcción, y el resto durante los 6 meses siguientes al fin de obra, entonces resulta que que el stock normal de viviendas por vender que las inmobiliarias deberían tener es de unas 262.500.
Eso significa que el stock de viviendas disponibles debe disminuir en cerca de 1.057.500 viviendas. Y mientras que las inmobiliarias tengan ese exceso de stock, se producirá una presión a la baja de los precios, no hay duda.
¿Cuando empezará a liquidarse ese exceso de stock?
Pues para empezar, os apuntamos que el stock de viviendas sin vender no sólo no disminuyó, sino que aumentó durante el tercer trimestre de 2008, según la estadística que publicó el 18 de Diciembre el Ministerio de la Vivienda.
Según esa estadística, durante ese trimestre se vendieron 73.000 viviendas nuevas, mientras que se comenzó la construcción de otras 75.000. Es decir, al final del trimestre las inmobiliarias tenían 2.000 viviendas más por vender que al principio del trimestre.
Nosotros estimamos que ya en el cuarto trimestre se empezarán menos viviendas de las que se vendan, de forma que ya ese trimestre comenzará la reducción del stock acumulado.
¿Y cuanto tiempo durará la liquidación?
Para empezar, suponemos que mientras dure la crisis, nunca habrá un año en el cual se construyan menos de 150.000 viviendas nuevas (en lugar de las 300.000 que se construirían en un año normal, y en lugar de las 800.000 que se construyeron en 2006, cuando estábamos en pleno boom).
Y si 150.000 viviendas será el mínimo, suponemos que la construcción de viviendas media durante la crisis será de unas 200.000 anuales.
Por otro lado, suponemos que durante la crisis se venderán, en promedio 73.000 viviendas nuevas cada trimestre, es decir, unas 292.000 anuales. Por lo tanto, el stock se reducirá en unas 92.000 viviendas al año hasta 2013.
Eso quiere decir que, con toda probabilidad, las inmobiliarias abrirán 2014 todavía con un exceso de stock de unas 600.000 viviendas.
Puede que el exceso de stock sea de 450.000 viviendas si se reactiva antes la demanda de segunda vivienda en la costa a partir de 2011. Es posible que eso suceda porque en casi toda la Eurozona la recuperación llegará a partir de 2010, es decir, 3 años antes que en España. Aun así, hay que en cuenta que los extranjeros han estado comprando viviendas en españa a un ritmo de unas 100.000 al año durante el boom, de modo que no es fácil que superen tampoco esa cifra en los próximos años.
Bueno, pues ese exceso de stock de 450.000 viviendas que habrá a comienzos de 2014, todavía tendrá que ser liquidado antes de que podamos dar por zanjada la crisis inmobiliaria, lo cual llevará probablemente unos 2 ó 3 años, incluso en situación de relativa bonanza económica. Resulta por lo tanto que la crisis inmobiliaria se prolongará hasta 2015 ó 2016.
Por lo tanto, aquellos de vosotros que estéis pensando en comprar un piso, la recomendación gacetillera es que no tengáis ninguna prisa, que os alquiléis algo que os guste, y que vayáis ahorrando para empezar a buscar dentro de 4 ó 5 años. Cuanto más tiempo pase, mejor para vosotros.
3 - Política.
El Gobierno Zapatero está aguantando la crisis con un estoicismo digno de mejor causa.
Hoy publica El Mundo el resultado de una encuesta que atribuye al PSOE prácticamente el mismo porcentaje de misma intención de voto que el correspondiente a las elecciones legislativas de Marzo de 2008.
Teniendo en cuenta que el PSOE basó su estrategia electoral en negar la inminencia de la crisis, y que desde entonces se han destruido unos 800.000 puestos de trabajo, la resistencia electoral del partido es considerable.
Pero no nos engañemos, nada es eterno. Si estamos en lo cierto, la destrucción de empleo no ha hecho más que empezar.
El primer mes con destrucción de empleo fue Junio de 2008. A medida que se sucedan los años de continuas caídas del empleo, es difícil suponer que la resistencia electoral socialista podrá aguantar.
¿Qué debe hacer el Gobierno?
Pues, en pocas palabras, básicamente lo contrario de lo que hace, en prácticamente todos los aspectos de su gestión económica.
Debería renunciar a subir el sueldo a los funcionarios, particularmente si lo hace por encima de la inflación, como sucederá en 2009; debería evitar ampliar el gasto en política sociales (tales como ampliar el paro a los autónomos) cuando ya no hay dinero; debería evitar gastos suntuarios, tales como la cúpula de Barceló; debería exigir austeridad a las Comunidades Autónomas, en lugar de ampliarles sus recursos; debería por el contrario aumentar la financiación municipal, que con el colapso inmobiliario va a secarse; debería hacer previsiones económicas realistas, sobre las cuales pudieran confiar los actores económicos; debería evitar maquillar las estadísticas macroeconómicas (en particular las del paro y, más recientemente las de afiliación a la Seguridad Social).
También debería proteger las grandes empresas españolas, para que no sean vendidas al extranjero como Endesa; debería apoyar a aquellas que hacen negocios internacionales, para evitar expropiaciones como las que ha sufrido Repsol en Ecuador, Bolivia y Argentina; debería reducir el dispendio en horas sindicales liberadas; debería reducir dramáticamente en número de funcionarios (ya son 2.500.000).
Y por último, debería prestar atención a la educación más allá de Educación para la Ciudadanía; a la política de defensa como estímulo a la investigación tecnológica; a las políticas de formación para trabajadores más allá de su valor como fuente de ingresos para los sindicatos; y retomar la senda de las grandes obras hidráulicas.
Sin embargo, es muy improbable que el Gobierno reaccione. Las personas que marcan su pauta de actuación tienen una formación económica nula o muy escasa, e incluso aquellas a quienes se presume una calidad algo mayor, están absorbidas por la prioridad política del Gobierno y en la práctica tampoco aportan nada a la gestión económica.
Esa ha sido la razón que ha provocado que durante la gestión del actual Gobierno, el déficit exterior se multiplique por 4, la deuda exterior por 3, se haya pasado de crear 450.000 empleos anuales a destruir 670.000, y cunda la sensación general que, una vez agotada la herencia recibida, en economía básicamente se improvisa.
Si estamos en lo cierto, entonces lo probable es que el Gobierno siga trabajando sobre la base de medidas de muy corto plazo, destinadas solo a optimizar su discurso ante un electorado que tradicionalmente premia demasiado escasamente la correcta gestión económica. Por lo tanto, prevemos que la situación económica siga deteriorándose por la senda que describimos más arriba.
El resultado del deterioro será que, al final de 2010, el Gobierno no conseguirá aprobar los presupuestos del Estado de 2011, y que esto desatará una cadena de acontecimientos (incluyendo un creciente malestar interno en el PSOE) que llevarán a la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011.
¿Cual debería ser el papel de la oposición en este contexto?
Sin entrar en el debate sobre las personas, la oposición debe considerar que ganará inexorablemente las próximas elecciones, de una forma u otra. Por lo tanto, debe preparar su victoria, con el fin de que pueda sacarle partido cuando llegue, y devolver al país al crecimiento saneado.
Para empezar, la oposición debe vender caro su apoyo al Gobierno. Hasta ahora, la oposición no ha sido capaz de conseguir nada cuando ha apoyado al Gobierno: ni financiación para las Comunidades y Ayuntamientos que controla, ni financiación para obras públicas, ni apoyo para sus reformas económicas.
Ahora, sin embargo, se aproxima una larga época durante la cual el Gobierno necesitará crecientemente el respaldo de la oposición. La primera ocasión ya está a la vuelta de la esquina, puesto que el Gobierno necesita respaldo para aumentar el fondeo bancario de 150.000 a 250.000 MEUR. La decisión se tomará a mediados de 2009, y el PSOE ya ha empezado a tratarla con el PP.
Os tendremos informados.
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miércoles, 5 de noviembre de 2008
Crisis – Nuevo escenario central
Bueno, parece que se confirma que, tras la cumbre de la Eurozona (con Gran Bretaña como artista invitada) del 12 de Octubre pasado terminó efectivamente la crisis financiera internacional.
Por lo tanto, la Gacetilla revisa hoy su escenario económico central. Este artículo explica las razones y sus consecuencias.
¿Quiere esto decir que ya no van a seguir desparramándose malas noticias de los bancos por las portadas de los diarios financieros? ¿Se aproxima por lo tanto la recuperación económica?
Pues las respuestas son no y no, respectivamente.
¿Entonces? Lo único que ha desaparecido es el escenario de catástrofe. La posibilidad de una implosión en cadena de las entidades financieras occidentales se ha alejado.
Esto es muy importante, aunque nunca se ha explicitado mucho, por la muy loable razón que la mera mención de la posibilidad de que los ahorradores pudiesen llegar a perder sus depósitos, habría podido ser suficiente para causar un pánico de consecuencias funestas.
Veamos entonces, una vez que ha pasado el peligro, de qué nos hemos librado exactamente.
Primero repasemos la teoría. Al contrario de lo que sucede con los mercados de bienes y servicios, el sistema financiero no es intrínsecamente estable. Nos explicaremos.
En un sistema capitalista, los mercados de bienes y servicios son estables. Esto significa que, cuando se produce un “shock externo” (por ejemplo, que se encarezca repentinamente el petróleo), los mercados se ajustan por si mismos a las nuevas circunstancias, y son capaces de salir adelante sin necesidad de intervención gubernamental.
En el caso del ejemplo, el encarecimiento del petróleo haría caer las ventas de coches, especialmente los de mayor consumo; los fabricantes recortarían la producción, especialmente la de los más sedientos, y despedirían a algunos empleados; los despedidos se recolocarían en otros trabajos y listo. Aunque el proceso sería sin duda doloroso para los que quedasen sin trabajo (y también para algún fabricante que no resistiese el envite y terminase por quebrar), el sistema funciona de tal forma que resistiría. Puede compararse a un automóvil, que tiene 4 ruedas: aunque algún día haya aceite en el asfalto, puede que de un trompo, pero se mantendría en pie.
Por el contrario, los bancos capitalistas son inestables por naturaleza. Recogen dinero por un lado (típicamente de familias particulares) y lo prestan (típicamente a empresas, aunque en parte también a familias). Hasta aquí todo parece claro.
Sin embargo, no lo está tanto, porque esta simplificación esconde 2 graves problemas.
Para empezar, los bancos suelen comprometerse con las familias a devolverles su dinero en cualquier momento que éstas deseen (lo que técnicamente se llama “a la vista”).
Y ahí está el primer problema, porque las empresas que reciben ese dinero por otro lado, no se comprometen a devolverlo a los bancos en cuanto estos lo reclamen, sino que suelen exigir poder contar con el dinero durante algún tiempo. De modo que, en realidad, los bancos no pueden cumplir la promesa de devolución que hacen a sus clientes.
¿Y qué hacen entonces? Pues sucede que, en realidad, generalmente son pocas las familias que efectivamente piden la devolución del dinero que tienen depositado. Los bancos, que lo saben, se limitan por lo tanto a mantener algo de dinero líquido en sus cajas, y apuestan a que eso será suficiente para atender las demandas efectivas de fondos que les presenten las familias.
Naturalmente, lo malo de este sistema es que podría suceder que, por algún motivo imprevisto, fueran repentinamente muchas las familias que decidieran retirar su dinero del banco simultáneamente. En tal caso, el banco no podría pagar a todas ellas inmediatamente y sufriría lo que se conoce técnicamente como una crisis de liquidez.
Pero además hay un segundo problema. Sucede que estadísticamente, algunas de las empresas a quienes los bancos prestan dinero terminan por quebrar (por el motivo que sea) y no consiguen devolver sus préstamos.
Sin embargo, el banco sí debe devolver el dinero que pidió prestado a las familias, de modo que tiene que pagarlo de su propio bolsillo, es decir, de lo que técnicamente se llama sus recursos propios.
Normalmente, las pérdidas que los bancos tienen por este motivo son menores que los beneficios que les proporciona el resto de su negocio, de modo que, aunque de vez en cuando tengan que cubrir las pérdidas ocasionadas por alguna empresa quebrada, su nivel de recursos propios no suele llegar a bajar.
De nuevo, esto sólo sucede si el número de empresas que quiebran es el habitual, de modo que aquí hay otro riesgo: que se produzca una crisis económica y repentinamente quiebren muchas más empresas de lo habitual.
En tal caso, el banco podría llegar a agotar todos sus recursos propios, quebraría él mismo y, por lo tanto, no sería capaz de devolver todo el dinero que hubiese recibido de las familias depositantes. Esa situación se llama técnicamente crisis de solvencia.
Hasta aquí nada nuevo. Bueno, pues ¿por qué decimos que el sistema financiero capitalista es inestable?
Pues porque las familias solamente mantienen sus depósitos en los bancos porque creen que es muy improbable que sufran una crisis de liquidez o de solvencia. Por lo tanto, si en algún momento las familias empezasen a pensar que sí fuese probable que se llegase a producir una crisis, entonces retirarían sus fondos de los bancos. Nadie quiere que quiebre su banco y se quede con los ahorros que están depositados en su cuenta corriente.
Lo malo es que, desgraciadamente, si fueran muchas las familias que se propusieran retirar los fondos simultáneamente, entonces los bancos sí que sufrirían una crisis de liquidez cierta, y no podrían pagar.
Y lo peor de esta situación es que, incluso si la crisis de pagos fuera de liquidez, y por lo tanto en principio temporal, la propia crisis sería suficiente para destruir definitivamente el negocio de los bancos afectados. Eso sucede porque pasa mucho tiempo antes que las familias quieran volver a prestar dinero a un banco que ha sufrido una crisis, y esa ausencia de fondos impide al banco dedicarse a su negocio de préstamo, y termina por provocar su quiebra.
De forma que hemos visto como, en caso de crisis, el sistema bancario no se adapta a los “shocks externos” igual que los mercados de bienes sino que, por el contrario, en caso de shock puede irse directamente por el desagüe. Dicho de otro modo, el sistema es intrínsecamente inestable.
Por seguir con el ejemplo que hacíamos antes, el sistema bancario es como una motocicleta, que tiene 2 ruedas: si encuentra aceite en el suelo, no le basta con dar un trompo como un coche, sino que por su propio diseño termina en el suelo.
Por mencionarlo, os añadiremos que a lo largo de la historia se han intentado varios remedios para corregir esta inestabilidad intrínseca del sistema financiero capitalista, pero (sin entrar en detalles, que esto da para escribir un libro) no se ha encontrado la fórmula fetén todavía.
Bueno, pues volviendo a la crisis financiera internacional, lo que se ha evitó el 12 de Octubre es que se produzca una crisis bancaria generalizada, que habría sido terrible. Todas las motos habrían acabado por los suelos.
¿Os la imagináis? Bancos por todo el mundo, anunciando uno tras otro que no serían capaces de hacer frente a sus pagos, colas de familias desesperadas a la puerta de los bancos reclamando sus ahorros, pensionistas arruinados manifestándose (o quemándose a lo bonzo), el sistema de pagos bloqueado porque nadie se atreve a realizar un pago a través de un banco por si los correspondientes fondos se quedasen atrapados... en fin, la pera.
¿Y como se ha conseguido evitar esa debacle?
Pues lo cierto es que, aunque el sistema bancario sea por naturaleza igual de combustible que una biblioteca, los gobiernos disponen de dos medidas antiincendios.
Una de ellas es más fina, pero menos potente, como un extintor de incendios. La otra es infalible, pero provocaría un desastre en la biblioteca, como un sistema de aspersión de esos que se instalan en el techo.
Por lo tanto, aunque tanto el extintor como la aspersión pueden dañar los libros de la biblioteca al usarse, la última es bastante peor, y debe activarse sólo si todo cuando todo lo demás haya fallado.
Vamos primero el extintor. En caso de crisis, los gobiernos pueden pedir dinero prestado para entregarlo (o mejor cederlo a su vez prestado) a los bancos afectados, con el fin de evitar que éstos últimos se vean obligados a dejar de devolver dinero a las familias depositantes.
Naturalmente, la cosa tiene dos inconvenientes. El primero de ellos, es que al prestar dinero a los bancos que lo necesitaran, que presumiblemente serían los peores del sistema bancario, los gobiernos en la práctica estarían favoreciendo a los bancos peor gestionados. Los restantes bancos (los mejor gestionados) seguirían teniendo que levantar sus propios fondos sin ayuda de nadie, lo que les colocaría en desventaja relativa.
Esto es claramente injusto y contrario a la libre competencia capitalista, que prevé que una empresa mal gestionada debe quebrar para que prevalezcan las mejores y para dejar espacio para que surjan otras nuevas, mejorando así la economía en general.
El segundo inconveniente es que esta herramienta (como sucede con el extintor) tiene sus limitaciones. En caso de crisis total, la montaña de deuda de los bancos con las familias es tan grande, que incluso los propios gobiernos no encontrarían quien les prestara dinero suficiente para tapar el agujero (y todavía menos si tuvieran que pedirlo repentinamente).
Por poner un ejemplo, en España la deuda de los bancos con las familias (principalmente) es unas 6 veces mayor que la deuda pública.
Por lo tanto, si el incendio fuera gordo de verdad, sólo quedaría el remedio de activar los aspersores. La activación de los aspersores consiste en que sea el Banco Emisor quien salve a los bancos, por la vía de emitir moneda suficiente como para cubrir todas las deudas, y prestarla a los bancos.
Naturalmente, el Banco Emisor (que en la Eurozona es el Banco Central Europeo, y en EE.UU. la Reserva Federal) puede emitir toda la moneda que quiera. Por decirlo gráficamente, el Banco Emisor tiene una imprenta de billetes en su sótano.
Sin embargo, las consecuencias secundarias de una emisión de moneda de ese volumen serían nefastas. Una emisión de ese porte no sólo tendría el mismo inconveniente de premiar al banco peor gestionado que en el caso anterior, sino que incluso podría provocar una devaluación enorme de la moneda y una espiral inflacionista de tal vez años de duración, y tremendo efecto adverso en cascada sobre la economía real.
De vuelta a la reunión de 12 de Octubre, lo que decidieron los Gobiernos de la Eurozona fue utilizar el extintor (eso sí, uno del tamaño de una hormigonera). Fue una sabia decisión.
El efecto no ha sido inmediato, y la crisis financiera todavía no ha terminado, porque no hay precedentes de un porte similar. ¿Ampliación de capital, préstamo o aval? Nadie sabía como meter un extintor tan grande en la biblioteca.
Por lo tanto ha habido que ir tomando decisiones secundarias posteriores: en algunos casos, ampliación, otros préstamo y otros aval. Hubo que derribar el portón de la entrada a la biblioteca para meter el pedazo de extintor.
Afortunadamente, a medida que va habiendo mayor visibilidad sobre los aspectos prácticos de la decisión (ya va estando el extintor en posición), y va quedando claro que el asunto se va a controlar, los mercados se van relajando.
Lo cual nos devuelve a las preguntas que nos hacíamos al principio de este artículo.
Aunque el extintor vaya estando en posición, el incendio no ha terminado y todavía arderá algún volumen más. Seguiremos teniendo malas noticias de algunos bancos.
Además, incluso cuando haya terminado, habrá que limpiar el estropicio y secar los libros que hayamos salvado. Los bancos que hayan recibido ayudas tendrán que devolverlas, los que hayan pasado a propiedad pública tendrán que ser privatizados en cuanto sea posible, y también sería bueno que aquellos que no hayan necesitado ninguna ayuda sean compensados por su superior gestión.
Simultáneamente, habrá que tomar medidas para evitar que se produzca otro incendio. Lo probable es que se refuerce el servicio de conserjería y se coloquen cámaras de vigilancia para evitar que nadie vuelva a fumar clandestinamente en nuestra biblioteca.
Siendo más serios, es más que probable que se refuercen los órganos de regulación bancaria y que las normas de vigilancia y control sobre el sistema financiero se hagan considerablemente más exigentes.
Y si la crisis financiera todavía va a dar trabajo, mucho menos va a producirse inmediatamente la recuperación económica.
Aunque la crisis económica será general, hay varios mercados (en particular EE.UU., Gran Bretaña, Islandia, Irlanda, España, Portugal, Grecia y el Este europeo salvo Rusia) que estarán más castigados y que tendrán que purgar sus anteriores excesos.
El caso de EE.UU., su suerte depende mucho del resultado de la cumbre del G20 en Washington, el próximo 15 de Noviembre. Como sabéis, esta Gacetilla apuesta por una fuerte ampliación de fondos del FMI con gran apoyo (léase dinero) chino, a cambio de un dramático aumento de la capacidad de influencia de China en dicha institución.
Simultáneamente, EE.UU. afrontará un plan de austeridad de gran envergadura, coincidiendo con la incorporación de su nuevo Presidente. Este programa tendrá un efecto muy negativo sobre amplias capas de la sociedad americana (partiendo de las más humildes, pero llegando incluso a gran parte de la clase media), de forma que en la Gacetilla apostamos que vendrá acompañado de medidas sociales igualmente espectaculares (en particular la universalización del aseguramiento sanitario). Podría incluso reforzarse la provisión pública de servicios sanitarios, que hasta ahora presente sólo de forma dispersa.
En política, el efecto será el de una relajación del papel de EE.UU. en la escena mundial, particularmente a nivel militar. No está claro que con la que va a caer sea popular internamente mantener un esfuerzo bélico como el actual.
A su vez, esto, así como la creciente probabilidad de un Irán nuclear, conducirá por fin a lo que nosotros consideramos el primer esfuerzo serio por alcanzar la paz en Oriente Medio. 18 años más tarde, Jerusalén estará de nuevo sobre la mesa, de forma que ya sólo restará el obstáculo referente a la naturaleza racial-religiosa del Estado de Israel (que no es moco de pavo, pero bueno).
El papel de China se proyectará hasta una dimensión mundial que nunca había tenido hasta la fecha. En pocas palabras, la cumbre del G20 será la primera vez en la cual sea China quien (básicamente) tome una decisión de esta importancia estratégica mundial, en paridad con la Eurozona, con clara prelación sobre EE.UU. y Japón (y a mucha distancia de los demás comparsas asistentes).
Los países del Este europeo e Islandia tendrán una crisis comparable a la que padeció España en 1991-93. Sufrirán devaluaciones (dramáticas en algunos casos) y tendrán que implantar penosos planes de austeridad, pero podrán contar con apoyo europeo.
Con un poco de suerte, cuando hayan pasado el trago (en 2 ó 3 años), la mayor parte de ellos estarán en condiciones económicas y políticas de entrar en el Euro, momento que esperarán como agua de Mayo.
Esto último, junto con la probable incorporación de Dinamarca, provocará cierta presión sobre Gran Bretaña y Suecia, los principales socios de la UE que se niegan a adoptar el Euro. Es posible que finalmente terminen por incorporarse (particularmente Suecia), pero hay que recordar que los británicos todavía conducen por la derecha y miden en libras y pulgadas.
Quienes van a pasar una tribulación no pequeña van a ser Irlanda, España, Portugal y Grecia, es decir, los miembros menos ahorradores (o más despilfarradores) de la Eurozona. Contrariamente a todos los demás afectados, estos no podrán beneficiarse del efecto de una devaluación, de forma que tendrán que purgar todos sus pecados por la dolorosa vía del desempleo.
El caso de España es, con mucho, el más importante de todos (la economía española es mayor que la de los otros 3 juntas).
El desempleo en España ya es alto (11,9%), pero todavía crecerá mucho más. La estimación de esta Gacetilla es el 15% para el cierre de 2009 (equivalente a más de 3 millones de parados), pero seguirá aumentando hasta pasar los 4 millones de parados en 2010.
Por otra parte, las decisiones tomadas el 12 de Octubre nos han hecho revisar nuestro escenario central (fechado en Mayo de 2007), que preveía quiebras bancarias en el período Septiembre de 2008 a Diciembre de 2009. Tras la recapitalización, creemos que ya no habrá tales quiebras en ese período.
Esta es una buena noticia. Aunque de esta forma la crisis será más larga, también será menos lacerante para la estructura productiva del país, de forma que el efecto neto es claramente positivo.
Con visibilidad ya desde la semana pasada del dato de crecimiento del tercer trimestre de 2008 (-0,2% según estimación publicada por el Banco de España), podemos ya confirmar que el crecimiento en 2009 será negativo. Afinamos así, por lo tanto, nuestra anterior predicción (de Septiembre de 2007, hace más de un año) que era “inferior al 1% o negativa”.
También hemos tenido ya ayer el dato de déficit corriente de Agosto (-7% respecto al año anterior), de forma que ya podemos prever algo mejor la evolución del déficit exterior durante los próximos años. Creemos que caerá rápidamente durante 2009 (unos 80.000 MEUR) y 2010 (unos 50.000 MEUR), pero que el recorte no evitará que se llegue a 2011 con un problema de liquidez todavía asfixiante.
Además, las caídas del déficit se producirán en un escenario de crecimientos negativos. Por lo tanto, pronosticamos caídas del PIB también en 2010 y 2011. A ese año se llegará ya con mucha fatiga acumulada tras 3 años de fuerte crisis.
Al final de 2010, con más de 4 millones de parados, un déficit público galopante, varios años de crecimiento negativo a sus espaldas y gobernando en minoría, el Gobierno Zapatero no será capaz de conseguir aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2011.
Intentará tirar adelante con Presupuestos prorrogados, pero el esfuerzo será inútil.
Para entonces, el dinero de la recapitalización de 12 de Octubre de 2008 ya se habrá gastado completamente. El déficit público de España ya llevará 2 años por encima del límite del 3% que rige en la Eurozona. Los demás países de la Eurozona, que ya se habrán recuperado, no estarán dispuestos a permitir que España haga una nueva recapitalización en solitario.
Al no poder contar ya con el paraguas protector del Estado, los bancos amarrarán (todavía más) la concesión de crédito, lo cual impedirá que la economía levante cabeza todavía.
Con los presupuestos prorrogados, la crisis sin dar síntomas de remitir, la credibilidad del Gobierno por los suelos, tras haber perdido cuotas de poder local y autonómico por el camino (estos años no le van a resultar tan fáciles como cuando heredó a Aznar), y con todas las encuestas vaticinando el inminente relevo del PSOE en el poder, Zapatero se encontrará ante enormes presiones dentro de su propio partido.
Esta Gacetilla, por lo tanto, mantiene su pronóstico anterior (fechado en 2007) de elecciones anticipadas en 2011.
Nuestro principal temor reside en que el Gobierno comparte crecientemente nuestros pronósticos (y más que los va a compartir, claro) y, por lo tanto, buscará vías de salida para lo que puede ser una debacle en toda regla.
Además, no está del todo claro que todo el Gobierno esté completamente libre de temor a que una posible reapertura de la investigación sobre el 11-M no termine por complicar el “horizonte penal” de algunos de los personajes más ambiguos relacionados con aquellos hechos.
Lamentablemente, la opción más evidente que tiene el Gobierno para evitar el desastre total (y sus potencialmente temibles consecuencias) es la de firmar un “acuerdo de paz” con ETA “como sea”.
Mantener viva la posibilidad de retomar la negociación con ETA es la razón por la cual el Gobierno no ha pedido la revocación del mandato de negociación dado por las Cortes.
O sea que tenemos crisis hasta 2011. ¿Y creíais que eso es malo? Pues lo sentimos, pero nos tememos que todavía puede ser peor.
Seguiremos informando.
Por lo tanto, la Gacetilla revisa hoy su escenario económico central. Este artículo explica las razones y sus consecuencias.
¿Quiere esto decir que ya no van a seguir desparramándose malas noticias de los bancos por las portadas de los diarios financieros? ¿Se aproxima por lo tanto la recuperación económica?
Pues las respuestas son no y no, respectivamente.
¿Entonces? Lo único que ha desaparecido es el escenario de catástrofe. La posibilidad de una implosión en cadena de las entidades financieras occidentales se ha alejado.
Esto es muy importante, aunque nunca se ha explicitado mucho, por la muy loable razón que la mera mención de la posibilidad de que los ahorradores pudiesen llegar a perder sus depósitos, habría podido ser suficiente para causar un pánico de consecuencias funestas.
Veamos entonces, una vez que ha pasado el peligro, de qué nos hemos librado exactamente.
Primero repasemos la teoría. Al contrario de lo que sucede con los mercados de bienes y servicios, el sistema financiero no es intrínsecamente estable. Nos explicaremos.
En un sistema capitalista, los mercados de bienes y servicios son estables. Esto significa que, cuando se produce un “shock externo” (por ejemplo, que se encarezca repentinamente el petróleo), los mercados se ajustan por si mismos a las nuevas circunstancias, y son capaces de salir adelante sin necesidad de intervención gubernamental.
En el caso del ejemplo, el encarecimiento del petróleo haría caer las ventas de coches, especialmente los de mayor consumo; los fabricantes recortarían la producción, especialmente la de los más sedientos, y despedirían a algunos empleados; los despedidos se recolocarían en otros trabajos y listo. Aunque el proceso sería sin duda doloroso para los que quedasen sin trabajo (y también para algún fabricante que no resistiese el envite y terminase por quebrar), el sistema funciona de tal forma que resistiría. Puede compararse a un automóvil, que tiene 4 ruedas: aunque algún día haya aceite en el asfalto, puede que de un trompo, pero se mantendría en pie.
Por el contrario, los bancos capitalistas son inestables por naturaleza. Recogen dinero por un lado (típicamente de familias particulares) y lo prestan (típicamente a empresas, aunque en parte también a familias). Hasta aquí todo parece claro.
Sin embargo, no lo está tanto, porque esta simplificación esconde 2 graves problemas.
Para empezar, los bancos suelen comprometerse con las familias a devolverles su dinero en cualquier momento que éstas deseen (lo que técnicamente se llama “a la vista”).
Y ahí está el primer problema, porque las empresas que reciben ese dinero por otro lado, no se comprometen a devolverlo a los bancos en cuanto estos lo reclamen, sino que suelen exigir poder contar con el dinero durante algún tiempo. De modo que, en realidad, los bancos no pueden cumplir la promesa de devolución que hacen a sus clientes.
¿Y qué hacen entonces? Pues sucede que, en realidad, generalmente son pocas las familias que efectivamente piden la devolución del dinero que tienen depositado. Los bancos, que lo saben, se limitan por lo tanto a mantener algo de dinero líquido en sus cajas, y apuestan a que eso será suficiente para atender las demandas efectivas de fondos que les presenten las familias.
Naturalmente, lo malo de este sistema es que podría suceder que, por algún motivo imprevisto, fueran repentinamente muchas las familias que decidieran retirar su dinero del banco simultáneamente. En tal caso, el banco no podría pagar a todas ellas inmediatamente y sufriría lo que se conoce técnicamente como una crisis de liquidez.
Pero además hay un segundo problema. Sucede que estadísticamente, algunas de las empresas a quienes los bancos prestan dinero terminan por quebrar (por el motivo que sea) y no consiguen devolver sus préstamos.
Sin embargo, el banco sí debe devolver el dinero que pidió prestado a las familias, de modo que tiene que pagarlo de su propio bolsillo, es decir, de lo que técnicamente se llama sus recursos propios.
Normalmente, las pérdidas que los bancos tienen por este motivo son menores que los beneficios que les proporciona el resto de su negocio, de modo que, aunque de vez en cuando tengan que cubrir las pérdidas ocasionadas por alguna empresa quebrada, su nivel de recursos propios no suele llegar a bajar.
De nuevo, esto sólo sucede si el número de empresas que quiebran es el habitual, de modo que aquí hay otro riesgo: que se produzca una crisis económica y repentinamente quiebren muchas más empresas de lo habitual.
En tal caso, el banco podría llegar a agotar todos sus recursos propios, quebraría él mismo y, por lo tanto, no sería capaz de devolver todo el dinero que hubiese recibido de las familias depositantes. Esa situación se llama técnicamente crisis de solvencia.
Hasta aquí nada nuevo. Bueno, pues ¿por qué decimos que el sistema financiero capitalista es inestable?
Pues porque las familias solamente mantienen sus depósitos en los bancos porque creen que es muy improbable que sufran una crisis de liquidez o de solvencia. Por lo tanto, si en algún momento las familias empezasen a pensar que sí fuese probable que se llegase a producir una crisis, entonces retirarían sus fondos de los bancos. Nadie quiere que quiebre su banco y se quede con los ahorros que están depositados en su cuenta corriente.
Lo malo es que, desgraciadamente, si fueran muchas las familias que se propusieran retirar los fondos simultáneamente, entonces los bancos sí que sufrirían una crisis de liquidez cierta, y no podrían pagar.
Y lo peor de esta situación es que, incluso si la crisis de pagos fuera de liquidez, y por lo tanto en principio temporal, la propia crisis sería suficiente para destruir definitivamente el negocio de los bancos afectados. Eso sucede porque pasa mucho tiempo antes que las familias quieran volver a prestar dinero a un banco que ha sufrido una crisis, y esa ausencia de fondos impide al banco dedicarse a su negocio de préstamo, y termina por provocar su quiebra.
De forma que hemos visto como, en caso de crisis, el sistema bancario no se adapta a los “shocks externos” igual que los mercados de bienes sino que, por el contrario, en caso de shock puede irse directamente por el desagüe. Dicho de otro modo, el sistema es intrínsecamente inestable.
Por seguir con el ejemplo que hacíamos antes, el sistema bancario es como una motocicleta, que tiene 2 ruedas: si encuentra aceite en el suelo, no le basta con dar un trompo como un coche, sino que por su propio diseño termina en el suelo.
Por mencionarlo, os añadiremos que a lo largo de la historia se han intentado varios remedios para corregir esta inestabilidad intrínseca del sistema financiero capitalista, pero (sin entrar en detalles, que esto da para escribir un libro) no se ha encontrado la fórmula fetén todavía.
Bueno, pues volviendo a la crisis financiera internacional, lo que se ha evitó el 12 de Octubre es que se produzca una crisis bancaria generalizada, que habría sido terrible. Todas las motos habrían acabado por los suelos.
¿Os la imagináis? Bancos por todo el mundo, anunciando uno tras otro que no serían capaces de hacer frente a sus pagos, colas de familias desesperadas a la puerta de los bancos reclamando sus ahorros, pensionistas arruinados manifestándose (o quemándose a lo bonzo), el sistema de pagos bloqueado porque nadie se atreve a realizar un pago a través de un banco por si los correspondientes fondos se quedasen atrapados... en fin, la pera.
¿Y como se ha conseguido evitar esa debacle?
Pues lo cierto es que, aunque el sistema bancario sea por naturaleza igual de combustible que una biblioteca, los gobiernos disponen de dos medidas antiincendios.
Una de ellas es más fina, pero menos potente, como un extintor de incendios. La otra es infalible, pero provocaría un desastre en la biblioteca, como un sistema de aspersión de esos que se instalan en el techo.
Por lo tanto, aunque tanto el extintor como la aspersión pueden dañar los libros de la biblioteca al usarse, la última es bastante peor, y debe activarse sólo si todo cuando todo lo demás haya fallado.
Vamos primero el extintor. En caso de crisis, los gobiernos pueden pedir dinero prestado para entregarlo (o mejor cederlo a su vez prestado) a los bancos afectados, con el fin de evitar que éstos últimos se vean obligados a dejar de devolver dinero a las familias depositantes.
Naturalmente, la cosa tiene dos inconvenientes. El primero de ellos, es que al prestar dinero a los bancos que lo necesitaran, que presumiblemente serían los peores del sistema bancario, los gobiernos en la práctica estarían favoreciendo a los bancos peor gestionados. Los restantes bancos (los mejor gestionados) seguirían teniendo que levantar sus propios fondos sin ayuda de nadie, lo que les colocaría en desventaja relativa.
Esto es claramente injusto y contrario a la libre competencia capitalista, que prevé que una empresa mal gestionada debe quebrar para que prevalezcan las mejores y para dejar espacio para que surjan otras nuevas, mejorando así la economía en general.
El segundo inconveniente es que esta herramienta (como sucede con el extintor) tiene sus limitaciones. En caso de crisis total, la montaña de deuda de los bancos con las familias es tan grande, que incluso los propios gobiernos no encontrarían quien les prestara dinero suficiente para tapar el agujero (y todavía menos si tuvieran que pedirlo repentinamente).
Por poner un ejemplo, en España la deuda de los bancos con las familias (principalmente) es unas 6 veces mayor que la deuda pública.
Por lo tanto, si el incendio fuera gordo de verdad, sólo quedaría el remedio de activar los aspersores. La activación de los aspersores consiste en que sea el Banco Emisor quien salve a los bancos, por la vía de emitir moneda suficiente como para cubrir todas las deudas, y prestarla a los bancos.
Naturalmente, el Banco Emisor (que en la Eurozona es el Banco Central Europeo, y en EE.UU. la Reserva Federal) puede emitir toda la moneda que quiera. Por decirlo gráficamente, el Banco Emisor tiene una imprenta de billetes en su sótano.
Sin embargo, las consecuencias secundarias de una emisión de moneda de ese volumen serían nefastas. Una emisión de ese porte no sólo tendría el mismo inconveniente de premiar al banco peor gestionado que en el caso anterior, sino que incluso podría provocar una devaluación enorme de la moneda y una espiral inflacionista de tal vez años de duración, y tremendo efecto adverso en cascada sobre la economía real.
De vuelta a la reunión de 12 de Octubre, lo que decidieron los Gobiernos de la Eurozona fue utilizar el extintor (eso sí, uno del tamaño de una hormigonera). Fue una sabia decisión.
El efecto no ha sido inmediato, y la crisis financiera todavía no ha terminado, porque no hay precedentes de un porte similar. ¿Ampliación de capital, préstamo o aval? Nadie sabía como meter un extintor tan grande en la biblioteca.
Por lo tanto ha habido que ir tomando decisiones secundarias posteriores: en algunos casos, ampliación, otros préstamo y otros aval. Hubo que derribar el portón de la entrada a la biblioteca para meter el pedazo de extintor.
Afortunadamente, a medida que va habiendo mayor visibilidad sobre los aspectos prácticos de la decisión (ya va estando el extintor en posición), y va quedando claro que el asunto se va a controlar, los mercados se van relajando.
Lo cual nos devuelve a las preguntas que nos hacíamos al principio de este artículo.
Aunque el extintor vaya estando en posición, el incendio no ha terminado y todavía arderá algún volumen más. Seguiremos teniendo malas noticias de algunos bancos.
Además, incluso cuando haya terminado, habrá que limpiar el estropicio y secar los libros que hayamos salvado. Los bancos que hayan recibido ayudas tendrán que devolverlas, los que hayan pasado a propiedad pública tendrán que ser privatizados en cuanto sea posible, y también sería bueno que aquellos que no hayan necesitado ninguna ayuda sean compensados por su superior gestión.
Simultáneamente, habrá que tomar medidas para evitar que se produzca otro incendio. Lo probable es que se refuerce el servicio de conserjería y se coloquen cámaras de vigilancia para evitar que nadie vuelva a fumar clandestinamente en nuestra biblioteca.
Siendo más serios, es más que probable que se refuercen los órganos de regulación bancaria y que las normas de vigilancia y control sobre el sistema financiero se hagan considerablemente más exigentes.
Y si la crisis financiera todavía va a dar trabajo, mucho menos va a producirse inmediatamente la recuperación económica.
Aunque la crisis económica será general, hay varios mercados (en particular EE.UU., Gran Bretaña, Islandia, Irlanda, España, Portugal, Grecia y el Este europeo salvo Rusia) que estarán más castigados y que tendrán que purgar sus anteriores excesos.
El caso de EE.UU., su suerte depende mucho del resultado de la cumbre del G20 en Washington, el próximo 15 de Noviembre. Como sabéis, esta Gacetilla apuesta por una fuerte ampliación de fondos del FMI con gran apoyo (léase dinero) chino, a cambio de un dramático aumento de la capacidad de influencia de China en dicha institución.
Simultáneamente, EE.UU. afrontará un plan de austeridad de gran envergadura, coincidiendo con la incorporación de su nuevo Presidente. Este programa tendrá un efecto muy negativo sobre amplias capas de la sociedad americana (partiendo de las más humildes, pero llegando incluso a gran parte de la clase media), de forma que en la Gacetilla apostamos que vendrá acompañado de medidas sociales igualmente espectaculares (en particular la universalización del aseguramiento sanitario). Podría incluso reforzarse la provisión pública de servicios sanitarios, que hasta ahora presente sólo de forma dispersa.
En política, el efecto será el de una relajación del papel de EE.UU. en la escena mundial, particularmente a nivel militar. No está claro que con la que va a caer sea popular internamente mantener un esfuerzo bélico como el actual.
A su vez, esto, así como la creciente probabilidad de un Irán nuclear, conducirá por fin a lo que nosotros consideramos el primer esfuerzo serio por alcanzar la paz en Oriente Medio. 18 años más tarde, Jerusalén estará de nuevo sobre la mesa, de forma que ya sólo restará el obstáculo referente a la naturaleza racial-religiosa del Estado de Israel (que no es moco de pavo, pero bueno).
El papel de China se proyectará hasta una dimensión mundial que nunca había tenido hasta la fecha. En pocas palabras, la cumbre del G20 será la primera vez en la cual sea China quien (básicamente) tome una decisión de esta importancia estratégica mundial, en paridad con la Eurozona, con clara prelación sobre EE.UU. y Japón (y a mucha distancia de los demás comparsas asistentes).
Los países del Este europeo e Islandia tendrán una crisis comparable a la que padeció España en 1991-93. Sufrirán devaluaciones (dramáticas en algunos casos) y tendrán que implantar penosos planes de austeridad, pero podrán contar con apoyo europeo.
Con un poco de suerte, cuando hayan pasado el trago (en 2 ó 3 años), la mayor parte de ellos estarán en condiciones económicas y políticas de entrar en el Euro, momento que esperarán como agua de Mayo.
Esto último, junto con la probable incorporación de Dinamarca, provocará cierta presión sobre Gran Bretaña y Suecia, los principales socios de la UE que se niegan a adoptar el Euro. Es posible que finalmente terminen por incorporarse (particularmente Suecia), pero hay que recordar que los británicos todavía conducen por la derecha y miden en libras y pulgadas.
Quienes van a pasar una tribulación no pequeña van a ser Irlanda, España, Portugal y Grecia, es decir, los miembros menos ahorradores (o más despilfarradores) de la Eurozona. Contrariamente a todos los demás afectados, estos no podrán beneficiarse del efecto de una devaluación, de forma que tendrán que purgar todos sus pecados por la dolorosa vía del desempleo.
El caso de España es, con mucho, el más importante de todos (la economía española es mayor que la de los otros 3 juntas).
El desempleo en España ya es alto (11,9%), pero todavía crecerá mucho más. La estimación de esta Gacetilla es el 15% para el cierre de 2009 (equivalente a más de 3 millones de parados), pero seguirá aumentando hasta pasar los 4 millones de parados en 2010.
Por otra parte, las decisiones tomadas el 12 de Octubre nos han hecho revisar nuestro escenario central (fechado en Mayo de 2007), que preveía quiebras bancarias en el período Septiembre de 2008 a Diciembre de 2009. Tras la recapitalización, creemos que ya no habrá tales quiebras en ese período.
Esta es una buena noticia. Aunque de esta forma la crisis será más larga, también será menos lacerante para la estructura productiva del país, de forma que el efecto neto es claramente positivo.
Con visibilidad ya desde la semana pasada del dato de crecimiento del tercer trimestre de 2008 (-0,2% según estimación publicada por el Banco de España), podemos ya confirmar que el crecimiento en 2009 será negativo. Afinamos así, por lo tanto, nuestra anterior predicción (de Septiembre de 2007, hace más de un año) que era “inferior al 1% o negativa”.
También hemos tenido ya ayer el dato de déficit corriente de Agosto (-7% respecto al año anterior), de forma que ya podemos prever algo mejor la evolución del déficit exterior durante los próximos años. Creemos que caerá rápidamente durante 2009 (unos 80.000 MEUR) y 2010 (unos 50.000 MEUR), pero que el recorte no evitará que se llegue a 2011 con un problema de liquidez todavía asfixiante.
Además, las caídas del déficit se producirán en un escenario de crecimientos negativos. Por lo tanto, pronosticamos caídas del PIB también en 2010 y 2011. A ese año se llegará ya con mucha fatiga acumulada tras 3 años de fuerte crisis.
Al final de 2010, con más de 4 millones de parados, un déficit público galopante, varios años de crecimiento negativo a sus espaldas y gobernando en minoría, el Gobierno Zapatero no será capaz de conseguir aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2011.
Intentará tirar adelante con Presupuestos prorrogados, pero el esfuerzo será inútil.
Para entonces, el dinero de la recapitalización de 12 de Octubre de 2008 ya se habrá gastado completamente. El déficit público de España ya llevará 2 años por encima del límite del 3% que rige en la Eurozona. Los demás países de la Eurozona, que ya se habrán recuperado, no estarán dispuestos a permitir que España haga una nueva recapitalización en solitario.
Al no poder contar ya con el paraguas protector del Estado, los bancos amarrarán (todavía más) la concesión de crédito, lo cual impedirá que la economía levante cabeza todavía.
Con los presupuestos prorrogados, la crisis sin dar síntomas de remitir, la credibilidad del Gobierno por los suelos, tras haber perdido cuotas de poder local y autonómico por el camino (estos años no le van a resultar tan fáciles como cuando heredó a Aznar), y con todas las encuestas vaticinando el inminente relevo del PSOE en el poder, Zapatero se encontrará ante enormes presiones dentro de su propio partido.
Esta Gacetilla, por lo tanto, mantiene su pronóstico anterior (fechado en 2007) de elecciones anticipadas en 2011.
Nuestro principal temor reside en que el Gobierno comparte crecientemente nuestros pronósticos (y más que los va a compartir, claro) y, por lo tanto, buscará vías de salida para lo que puede ser una debacle en toda regla.
Además, no está del todo claro que todo el Gobierno esté completamente libre de temor a que una posible reapertura de la investigación sobre el 11-M no termine por complicar el “horizonte penal” de algunos de los personajes más ambiguos relacionados con aquellos hechos.
Lamentablemente, la opción más evidente que tiene el Gobierno para evitar el desastre total (y sus potencialmente temibles consecuencias) es la de firmar un “acuerdo de paz” con ETA “como sea”.
Mantener viva la posibilidad de retomar la negociación con ETA es la razón por la cual el Gobierno no ha pedido la revocación del mandato de negociación dado por las Cortes.
O sea que tenemos crisis hasta 2011. ¿Y creíais que eso es malo? Pues lo sentimos, pero nos tememos que todavía puede ser peor.
Seguiremos informando.
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