El fuego griego era un líquido viscoso que los bizantinos inflamaban y arrojaban contra los navíos enemigos. Al no apagarse ni siquiera bajo el agua, sus consecuencias para el enemigo extranjero eran aterradoras. Aunque hoy son otros los extranjeros que deberían cuidarse del fuego griego, no parece que el terror vaya a ser menor. Y es que hoy finalmente lo vemos claro. Parecería como si se buscase que Grecia impague, para rescatarla justo después.
Fijaos bien. Cuando en otoño de 2009 Grecia “descubrió” (al cambiar de gobierno) que tanto su deuda como su déficit eran mayores de lo hasta entonces publicado, resultó que las nuevas cifras superaban analíticamente el umbral de lo tolerable, y se vio que Grecia no podría pagar sus deudas. Por lo tanto, solo cabía que se las pagásemos los demás (mediante la concesión de créditos que nunca podrían ser devueltos), o que Grecia “reestructurase” su deuda, y que sus acreedores tuviesen que soportar una quita.La inmarcesible Gacetilla cree ahora (hasta hoy no nos habíamos dado cuenta) que entonces se vio que había que ir por el segundo de esos caminos, es decir, puede que se concedan créditos, pero estos se recobrarán, mientras que los acreedores actuales tendrán efectivamente que soportar algo parecido a una quita.
La razón para haber adoptado tal decisión es que así justamente es como está construido el acuerdo que dio origen al Euro. Todos compartimos moneda, pero cada uno es el único responsable de su propia deuda. Y si los prestamistas han sido demasiado generosos con alguien, y le han prestado indebidamente, pues allá ellos.
Hasta aquí, todo parece bastante razonable. El problema es que si el gobierno griego impaga, los bancos griegos, que le tienen prestado mucho dinero, podrían hundirse. Y si los bancos se hundiesen, entonces el país se paralizaría, porque no habría modo de canalizar los pagos que lubrican cualquier economía moderna. De modo que para evitarlo, el gobierno griego se vería forzado a montar un corralito con el cual defender sus bancos. Esto, sin embargo, es ilegal bajo normas de la UE, porque estaría conculcando los derechos de algunos ciudadanos europeos (los acreedores bancarios), los cuales ni siquiera son griegos en su totalidad. Por lo tanto, Grecia se vería forzada abandonar la UE y, como consecuencia, el Euro.
Claro, que si Grecia abandonase el Euro ¿porqué no iba a ser seguida, en este orden, por Portugal, luego España, después Irlanda, luego Italia... y tal vez incluso Francia, ya puestos? Cada vez que los mercados sospechasen haber identificado al siguiente país en la lista para abandonar la moneda única, los depositantes en los bancos del afectado entrarían en pánico a sufrir un corralito, intentarían trasladar masivamente sus depósitos a un país seguro (como Alemania), y provocarían de esa forma ellos mismos que se hiciese necesario montar un corralito. Por lo tanto, que Grecia impagase podría destruir el Euro.
De modo que la solución al problema griego debería pasar por permitir un impago de Grecia, pero manteniendo a salvo el Euro. ¿Y como hacer esto? Pues rompiendo la cadena de consecuencias que hemos descrito en los párrafos anteriores. En particular, salvando a los bancos griegos.
Si estamos pues en lo cierto, y la decisión de dejar que Grecia impague se tomó (en la práctica) al día siguiente de conocer los datos sobre el déficit griego en otoño pasado, entonces hubo que pensar en como salvar a los bancos griegos.
Apuntalamiento bancario
Para empezar, había que fijarse en el calendario. El Estado griego tenía pagos pendientes por importes enormes en Abril y Mayo de 2010, de modo que ese sería el punto en el cual el impago podría producirse con mayor probabilidad. Por lo tanto, se disponía de algo más de 6 meses para ir preparando a los bancos griegos, y ponerlos en condiciones de soportar el shock del eventual impago del Estado.
El objetivo era dejar claro ante los mercados que los bancos griegos no caerán aunque el gobierno de su país impague. Naturalmente, esto no podía hacerse simplemente por la vía de garantizar desde el Banco Central Europeo la deuda de dichos bancos. La razón es que, en tal caso, esos bancos se beneficiarían injustamente de tal garantía a la hora de competir con los de otros países. No solo, sino que además podrían ser utilizados por los políticos griegos para financiar al Estado de aquel país. Por lo tanto, el mensaje que los bancos griegos tienen vida propia, y que pueden seguir operando incluso en caso de impago del Estado de Grecia, debía transmitirse por la vía de los hechos. ¿Y como? Pues desde entonces hasta ahora, el Banco Central Europeo ha hecho dos cosas.
En primer lugar, ha declarado que los bancos griegos podrán canjear los bonos del Estado griego con que cuenten, contra efectivo líquido ante el BCE, incluso si la calidad crediticia de tales bonos se hubiese deteriorado (como parecía probable que ocurriría). En tal caso, el BCE seguiría aceptando los bonos para canje, solo que entregaría a cambio de ellos liquidez por valor de un porcentaje menor del valor nominal de los propios bonos. En otras palabras, contra un bono de 100 EUR, el BCE seguiría dando liquidez, pero tal vez solamente por valor de 70 EUR.
En segundo lugar, el BCE ha demostrado que los bancos griegos podrán seguir accediendo a liquidez genérica del BCE por, básicamente, cualquier importe que pidan. Por lo tanto, los depositantes de esos bancos pueden estar seguros que, aunque otros depositantes retiren su efectivo (¿para llevarlo a Alemania?) antes que ellos mismos, cuando los últimos depositantes quieran retirar sus propios depósitos, podrán seguir haciéndolo igualmente, puesto que los bancos siempre podrán pedir liquidez al BCE para afrontar tales pagos. Y para demostrarlo (por la vía de los hechos), el BCE ha prestado a los bancos griegos nada menos que 25.000 MEUR en el primer trimestre de 2010. Sin pestañear.
Para ganar tiempo mientras se daban los pasos anteriores, la UE (27 países), la Eurozona (16 países) y el BCE han ido dando mensajes de calculada vaguedad a los mercados, que permitiesen evitar que los acontecimientos se precipitasen antes de tiempo, pero que a la vez evitasen asumir un compromiso claro que se evitaría que Grecia impagase. De hecho, se ha ofrecido al gobierno griego un paquete de ayuda muy grande (45.000 MEUR), pero no necesariamente suficiente para evitar el impago. Y entre tanto, los últimos 6 meses se han utilizado para reforzar la estructura institucional de los bancos griegos frente a un impago. Y así hemos llegado a Mayo.
¿Y ahora?
Pues a eso vamos. Ahora, Grecia impagará, si nosotros estamos en lo cierto. O mejor dicho, ahora Grecia “reestructurará” su deuda, es decir, dará a sus acreedores la mala noticia que estos tendrán que avenirse a cobrar en condiciones distintas (y peores, claro) de lo que esperaban. De modo que probablemente se evite el impago formal, pero no la reestructuración, que es percibida en los mercados como un tipo de impago parcial. Esto, a su vez tendría 3 consecuencias para España: se confirma que habrá elecciones generales anticipadas, que no habrá corralito, y que se fijará fecha para el fin de la crisis.
Elecciones, tensión y ETA
En primer lugar, los mercados internacionales van a descubrir (por las malas) que una “reestructuración” de deuda, opción que muchos daban como más propia de Iberoamérica, y muy improbable en la Europa del Euro es, de hecho, un escenario perfectamente plausible para un gobierno de la Eurozona. Naturalmente, eso les va a hacer ser inmediatamente mucho más prudentes respecto a cuanto dinero prestan a los gobiernos de la Eurozona, y a qué precio. En particular, serán más reacios a seguir prestando a los gobiernos más manirrotos, lo cual lleva indefectiblemente a fijarse en el de España.
La presión de los mercados, unida a la que ya venía ejerciendo la UE a nivel político, va a hacer mucho más perentorio que el gobierno de España comience a implantar políticas de austeridad. Hasta ahora, y a pesar de su retórica, y de algunas medidas destinadas a poco más que proporcionar titulares a la prensa, lo cierto es que no ha habido austeridad real. De hecho, durante el primer trimestre de 2010, el gasto del Estado español todavía ha aumentado el 7,5% respecto al mismo período del año anterior.
Por lo tanto, el gobierno ya no tendrá más remedio que empezar a recortar el gasto de forma real. Eso plantea un problema grave, puesto que el actual gobierno español es completamente incapaz de llevar a cabo recorte real alguno. Ello se debe a que todo el juego de lealtades que lo sostiene se alimenta de una sucesión de continuos aumentos de gasto (autonomías, desempleados, sindicatos, actores, funcionarios, asociaciones partidarias, pensionistas). Se trata de gastos que han venido fondeándose a base de un continuo aumento de la deuda, pero los mercados ya no van a prestar más.
Ante esta certeza, el gobierno tendrá una disyuntiva. O bien lanza un programa de recortes de gasto (que desestabilizarán su entramado de lealtades) y nuevos aumentos de impuestos, o bien adelanta las elecciones generales. Como saben bien los lectores más avezados de esta Gacetilla, nuestro escenario central sostiene, desde 2007, que optará por esta segunda vía.
Para ello, el gobierno necesita 2 cosas. En primer lugar, un argumento para justificar el adelanto electoral. No parece probable que vaya a optar por soportar el perjuicio de confesar sinceramente el motivo real para anticipar la consulta, sobre todo por la previsible cadena de preguntas que eso generaría. Por lo tanto, el gobierno provocará un aumento de la tensión política, llevándola hasta el límite de lo tolerable, para después declarar que se adelantan las elecciones con intención de acabar con dicha tensión.
Preparémonos pues para ver como los recientes episodios de ataque al Tribunal Supremo, al Tribunal Constitucional, a las sedes del PP y los ataques de “antifascistas” a usuarios del metro (como el que filmó recientemente ante una cámara de seguridad del suburbano), que se han venido produciendo recientemente (aunque no todos por orden del gobierno), sean seguidos por otros episodios de similar tenor. Estos consistirán tal vez en la promulgación de legislación abiertamente anticatólica, el atentado contra símbolos franquistas (¿se volará el Valle de los Caídos?), nuevas medidas de imposición de las lenguas autonómicas (¿el veto al castellano en la documentación oficial autonómica?), la exacerbación de los enfrentamientos entre comunidades autónomas (¿una reedición de la guerra del agua?) o el otorgamiento de nuevos y todavía más fluorescentes privilegios a las clases afines, tales como intelectualidad subvencionada o sindicatos de partido.
Esta táctica, además, tendrá la ventaja secundaria para el PSOE de polarizar mucho la cita electoral, lo cual le beneficia, a expensas del voto nacionalista.
En segundo lugar, el gobierno necesita un argumento para ganar las elecciones, y claramente este no va a provenir del lado económico. Políticamente, por lo tanto, el gobierno planteará las elecciones sobre la base de una baza electoral no económica, de la máxima importancia política: el terrorismo, o más concretamente, la perspectiva del fin del terrorismo.
En este sentido, y aun con algunos contratiempos (tales como el extemporáneo asesinato por ETA de un gendarme en Francia, que impidió la de otra forma prevista liberación del dirigente proetarra Arnaldo Otegi), el gobierno ha venido dando los pasos necesarios para colocarse en situación de declarar el fin del terrorismo de ETA, justo antes de las elecciones. Naturalmente, que dicho fin sea real, o se trate de una nueva engañifa etarra, estará abierto a la duda razonable. Pero el gobierno y ETA se preocuparán de dotar a esta medida de elementos simbólicos que le otorguen un aspecto diferente al de anteriores fines del terrorismo.
No habrá corralito
La segunda consecuencia es mucho más afortunada para el país. Si estamos en lo cierto, se aleja el espectro del corralito.
De nuevo, esto se debe a 2 motivos. En primer lugar, es evidente que si la Eurozona y el BCE toman la decisión de dejar caer al Estado griego, pero manteniendo a salvo a los bancos del país, parece lógico suponer que otro tanto sucedería, en su caso, con los de España. No quiere esto decir que ya no caerá ningún banco. De hecho, si el gobierno no consigue fondeo para su gasto, es de suponer que tampoco lo conseguirá para el FROB y que, en ausencia de FROB, se hace mucho más probable que caiga alguna caja de ahorros más. Consultad la lista de cajas en “zona roja” que publicamos en 2008, para saber cuales (había 18, pero desde entonces ya ha caído Caja Castilla – La Mancha, y por lo tanto quedan 17). Pero no habrá un corralito a la argentina, o sea que buenas noticias.
Fin de la crisis
La tercera es que el inicio de un nuevo período legislativo de 4 años tras las elecciones anticipadas, permitirá al gobierno entrante tomar las medidas necesarias para recortar el gasto. Podrá hacerlo contando con tiempo suficiente por delante para superar la correspondiente impopularidad que éstas generarán a corto plazo, y para llegar a la siguiente cita electoral en el momento en cual los beneficios que dichas decisiones comportan sean ya visibles para todos.
Por lo tanto, podemos contar con un período de 18 ó 24 meses tras las elecciones, durante el cual en ambiente económico todavía será muy duro mientras se ejecutan los recortes de gasto. Pero contamos con la ventaja de saber que, una vez acabado ese período, veremos por fin el término de la actual crisis.
¿Cual es el calendario? Pues los lectores de la Gacetilla ya sabéis cual es nuestro escenario central: elecciones generales en otoño de 2011 (quizá 2010, aunque menos probable), 2 años de crisis postelectoral, y recuperación para 2013 (excepto en el mercado inmobiliario, que se retrasará hasta 2015).
De modo que ya sabéis: como de costumbre, podréis estar de acuerdo con nosotros o no, pero no diréis que no nos mojamos (o que cambiamos de opinión cada minuto). Y si tenemos razón, agarraos, que todavía vienen muchas curvas.
miércoles, 28 de abril de 2010
domingo, 28 de febrero de 2010
Política - El ocaso de Zapatero
Como saben los siempre bien informados lectores de esta Gacetilla, nuestro escenario político central supone, desde el otoño de 2007, que esta legislatura será corta y que terminará con elecciones anticipadas en 2011. Esas futuras elecciones anticipadas traerán la salida de José Luis Rodríguez Zapatero del gobierno, y probablemente su alejamiento de la vida política. Pues bien, tras 2 años de validez de ese escenario, las primeras luces naranjas en el cielo de La Moncloa ya van anunciando el inevitable ocaso de Zapatero.
El fin del tiempo de Zapatero al frente del gobierno vendrá impuesto por su propio partido. Porque si ya es evidente incluso para los más afines el daño que su desgraciada gestión económica ha hecho a España, empieza también a asentarse la certeza que el daño para futuro político del PSOE no va a ser menos grave. Vamos a verlo.
Hojas de parra inútiles
La sección de Economía de nada menos que el principal diario progubernamental, El País, publica hoy por primera vez un artículo ("La deuda externa atenaza a España"), en el cual finalmente se reconoce que España tiene un problema de deuda externa enorme. Fiel a su línea editorial, el diario ofrece el habitual señuelo para desviar responsabilidades, al subrayar que la deuda externa española es del mismo tamaño que la de Alemania, pero la pobreza de ese argumento pone de manifiesto el agotamiento de los recursos para seguir negando la evidencia. Incluso los menos informados entre los lectores de El País intuyen que declarar la situación financiera de España igual a la de Alemania es directamente ridículo.
Naturalmente, cualquiera entiende que la cifra de deuda externa que realmente importa no es la de deuda bruta (el total que un país debe al extranjero), sino la deuda externa neta, es decir, lo que debe dicho país, menos lo que los otros le deben a él. Porque, como todos sospechábais, los demás países deben a Alemania una auténtica fortuna. En ese sentido los lectores de esta mítica Gacetilla, mucho mejor informados que los de El País (como no) tienen a su disposición la tabla de deuda externa neta que publicamos en nuestro artículo de Nochevieja, en el cual se ve claramente que, en términos netos. España es de los países más endeudados del mundo, mientras que Alemania es uno de los mayores acreedores. Eso sí que ya nos suena algo más razonable.
Por supuesto, El País también evita publicar los datos que revelan que esa enorme bola de deuda externa neta se ha acumulado durante la gestión del actual presidente. De nuevo, los lectores de la mítica Gacetilla juegan con ventaja, porque en este medio sí hemos repetido en varias ocasiones que la deuda externa neta que España había acumulado desde los Reyes Católicos hasta Aznar (ambos incluídos) eran 311.000 MEUR, pero que en 2009, tras 5 años de gobierno Zapatero, la cifra ascendía ya a 955.000 MEUR. De modo que 2 - 0 a favor de la Gacetilla.
El caso es que incluso con toda la prudencia de que ha sido capaz su editor, ni siquiera El País puede evitar que la atención del público se concentre en el agujero de deuda externa (no de deuda pública, ojo) en el cual nos ha colocado este gobierno.
Cuadros al borde de un ataque de nervios
Inevitablemente, la constatación por el público de donde nos encontramos realmente, y de como llegamos hasta aquí, tendrá graves consecuencias electorales. Pero eso no es lo peor, sino que lo peor está en el efecto de la horrible perspectiva electoral sobre la moral de las agrupaciones locales socialistas.
Hoy publica el diario ABC una encuesta, en función de la cual el PP obtendría la mayoría absoluta en 55 de las 105 mayores ciudades españolas, mientras que el PSOE solo la obtendría en 5. Ya sean fiables estos pronósticos o no, tienen el efecto de enfrentar a los cuadros locales del partido socialista con la creciente probabilidad de sufrir una debacle electoral dentro de 14 meses, con los efectos que ello conlleva para la carrera política, e incluso las perspectivas personales, de miles de ellos. El estado de ebullición de los afectados se hace, por lo tanto, inevitable.
Remodelación a la vista
Sin embargo, hay quien dentro del partido ya preveía esta situación desde hace algún tiempo, y se ha adelantado con algunas medidas. Algunos de vosotros recordaréis que la tesis de la Gacetilla en relación con la remodelación de gobierno que tuvo lugar en Abril de 2009 iba justamente en ese sentido.
Mientras que los medios menos serios (es que ¡como son!) se entretenían discutiendo si el otorgamiento de la tercera vicepresicencia a Manuel Chaves era o no una jubilación de oro, nosotos postulábamos que, por el contrario, se trataba de una maniobra de contingencia del sector felipista del partido. En nuestro artículo de entonces, veíamos la crisis de gobierno como una toma de posición de los perdedores de las primarias de 2000 (en las cuales Zapatero derrotó a Joaquín Almunia) para ponerse en situación de retomar el control de gobierno y partido si y cuando Zapatero abandonase.
Bueno, pues 10 meses más tarde, ya suenan campanas sobre un reforzamiento de esa estrategia. La decisión se habría tomado tras la crisis de deuda de Grecia de Febrero de 2010, la cual puso de manifiesto que España había sido efectivamente colocada por los mercados en la misma posición genuflexa que el país peor gobernado de la Unión. De modo que crecen las voces de quienes piensan que, una vez agotada la presidencia de turno de la Unión Europea (de la cual no parece se vaya a obtener resultado tangible alguno), se hará una nueva remodelación de gobierno. Y esta Gacetilla no solo comparte dicha tesis, sino que cree tener las claves que guiarán la remodelación.
Negros quemados
A menudo puede escaparse que la imposición de un gobierno político, con cuota para ministras, que prima la personalidad sobre la competencia, tiene graves costes para la segunda fila de políticos, elegidos en función de su propia capacidad, que son quienes realmente llevan el peso de la gestión. Estos abnegados "negros" (usando el término literario) de la política, cargan con toda la gestión, e incluso tienen que vivir con los errores e improvisaciones de sus jefes (o jefas), a cambio de un sueldo (en este caso sí) muy inferior al que la mayor parte de ellos podría cosechar en el sector privado, y sin las glorias (ni las futuras perspectivas de carrera) de los verdaderos ministros. Qué poca envidia nos dan.
Pero su lamentable situación puede ser todavía peor. En el caso en que la relación personal con esos jefes (o jefas, ya sabéis) no sea perfecta, además resulta que es fácil que, al cabo de su mandato como "negros" encima se queden sin agradecimiento alguno.
Uno no puede menos que pensar en Manuel Campa, abandonado en plena tormenta de deuda en Londres, haciendo él solo su presentación ante inversores y analistas, en defensa de la reputación de solvencia del Reino de España, mientras la ministra de Economía Elena Salgado se iba a tomar un café a la amistosa redacción del Financial Times.
O la no menos aciaga situación de Carlos Ocaña, quien presentó una muy delicada operación para la reducción del coste salarial de la función pública, solo para encontrarse con que en pocas horas la vicepresidenta María Teresa De La Vega no solo le desmiente, sino que daña la reputación profesional de Ocaña al declarar desdeñosamente que este último debía seguramente haberse equivocado. Tanto es así, que hoy mismo especula La Nueva España con una posible dimisión de Ocaña.
Llega la caballería
Estando así las cosas, con el descontento creciendo en el partido y en el gobierno, esta Gacetilla especula que se perfila una reacción del sector felipista, quien en la práctica se dispone a "compartir" la gestión gubernamental en los próximos meses.
Nombres importantes, descalificados como "viejas glorias" por los zapateristas, pero de gran peso profesional, serán, en nuestra hipótesis, enviados al rescate del Titanic gubernamental, nada más concluir el semestre de presidencia europea en curso.
Puede que no estemos en lo cierto, pero nos enteraremos el próximo verano. Y desde luego que si estamos en lo cierto, el naranja brillante de las luces sobre el cielo de La Moncloa va a poder verse ya desde toda España.
El fin del tiempo de Zapatero al frente del gobierno vendrá impuesto por su propio partido. Porque si ya es evidente incluso para los más afines el daño que su desgraciada gestión económica ha hecho a España, empieza también a asentarse la certeza que el daño para futuro político del PSOE no va a ser menos grave. Vamos a verlo.
Hojas de parra inútiles
La sección de Economía de nada menos que el principal diario progubernamental, El País, publica hoy por primera vez un artículo ("La deuda externa atenaza a España"), en el cual finalmente se reconoce que España tiene un problema de deuda externa enorme. Fiel a su línea editorial, el diario ofrece el habitual señuelo para desviar responsabilidades, al subrayar que la deuda externa española es del mismo tamaño que la de Alemania, pero la pobreza de ese argumento pone de manifiesto el agotamiento de los recursos para seguir negando la evidencia. Incluso los menos informados entre los lectores de El País intuyen que declarar la situación financiera de España igual a la de Alemania es directamente ridículo.
Naturalmente, cualquiera entiende que la cifra de deuda externa que realmente importa no es la de deuda bruta (el total que un país debe al extranjero), sino la deuda externa neta, es decir, lo que debe dicho país, menos lo que los otros le deben a él. Porque, como todos sospechábais, los demás países deben a Alemania una auténtica fortuna. En ese sentido los lectores de esta mítica Gacetilla, mucho mejor informados que los de El País (como no) tienen a su disposición la tabla de deuda externa neta que publicamos en nuestro artículo de Nochevieja, en el cual se ve claramente que, en términos netos. España es de los países más endeudados del mundo, mientras que Alemania es uno de los mayores acreedores. Eso sí que ya nos suena algo más razonable.
Por supuesto, El País también evita publicar los datos que revelan que esa enorme bola de deuda externa neta se ha acumulado durante la gestión del actual presidente. De nuevo, los lectores de la mítica Gacetilla juegan con ventaja, porque en este medio sí hemos repetido en varias ocasiones que la deuda externa neta que España había acumulado desde los Reyes Católicos hasta Aznar (ambos incluídos) eran 311.000 MEUR, pero que en 2009, tras 5 años de gobierno Zapatero, la cifra ascendía ya a 955.000 MEUR. De modo que 2 - 0 a favor de la Gacetilla.
El caso es que incluso con toda la prudencia de que ha sido capaz su editor, ni siquiera El País puede evitar que la atención del público se concentre en el agujero de deuda externa (no de deuda pública, ojo) en el cual nos ha colocado este gobierno.
Cuadros al borde de un ataque de nervios
Inevitablemente, la constatación por el público de donde nos encontramos realmente, y de como llegamos hasta aquí, tendrá graves consecuencias electorales. Pero eso no es lo peor, sino que lo peor está en el efecto de la horrible perspectiva electoral sobre la moral de las agrupaciones locales socialistas.
Hoy publica el diario ABC una encuesta, en función de la cual el PP obtendría la mayoría absoluta en 55 de las 105 mayores ciudades españolas, mientras que el PSOE solo la obtendría en 5. Ya sean fiables estos pronósticos o no, tienen el efecto de enfrentar a los cuadros locales del partido socialista con la creciente probabilidad de sufrir una debacle electoral dentro de 14 meses, con los efectos que ello conlleva para la carrera política, e incluso las perspectivas personales, de miles de ellos. El estado de ebullición de los afectados se hace, por lo tanto, inevitable.
Remodelación a la vista
Sin embargo, hay quien dentro del partido ya preveía esta situación desde hace algún tiempo, y se ha adelantado con algunas medidas. Algunos de vosotros recordaréis que la tesis de la Gacetilla en relación con la remodelación de gobierno que tuvo lugar en Abril de 2009 iba justamente en ese sentido.
Mientras que los medios menos serios (es que ¡como son!) se entretenían discutiendo si el otorgamiento de la tercera vicepresicencia a Manuel Chaves era o no una jubilación de oro, nosotos postulábamos que, por el contrario, se trataba de una maniobra de contingencia del sector felipista del partido. En nuestro artículo de entonces, veíamos la crisis de gobierno como una toma de posición de los perdedores de las primarias de 2000 (en las cuales Zapatero derrotó a Joaquín Almunia) para ponerse en situación de retomar el control de gobierno y partido si y cuando Zapatero abandonase.
Bueno, pues 10 meses más tarde, ya suenan campanas sobre un reforzamiento de esa estrategia. La decisión se habría tomado tras la crisis de deuda de Grecia de Febrero de 2010, la cual puso de manifiesto que España había sido efectivamente colocada por los mercados en la misma posición genuflexa que el país peor gobernado de la Unión. De modo que crecen las voces de quienes piensan que, una vez agotada la presidencia de turno de la Unión Europea (de la cual no parece se vaya a obtener resultado tangible alguno), se hará una nueva remodelación de gobierno. Y esta Gacetilla no solo comparte dicha tesis, sino que cree tener las claves que guiarán la remodelación.
Negros quemados
A menudo puede escaparse que la imposición de un gobierno político, con cuota para ministras, que prima la personalidad sobre la competencia, tiene graves costes para la segunda fila de políticos, elegidos en función de su propia capacidad, que son quienes realmente llevan el peso de la gestión. Estos abnegados "negros" (usando el término literario) de la política, cargan con toda la gestión, e incluso tienen que vivir con los errores e improvisaciones de sus jefes (o jefas), a cambio de un sueldo (en este caso sí) muy inferior al que la mayor parte de ellos podría cosechar en el sector privado, y sin las glorias (ni las futuras perspectivas de carrera) de los verdaderos ministros. Qué poca envidia nos dan.
Pero su lamentable situación puede ser todavía peor. En el caso en que la relación personal con esos jefes (o jefas, ya sabéis) no sea perfecta, además resulta que es fácil que, al cabo de su mandato como "negros" encima se queden sin agradecimiento alguno.
Uno no puede menos que pensar en Manuel Campa, abandonado en plena tormenta de deuda en Londres, haciendo él solo su presentación ante inversores y analistas, en defensa de la reputación de solvencia del Reino de España, mientras la ministra de Economía Elena Salgado se iba a tomar un café a la amistosa redacción del Financial Times.
O la no menos aciaga situación de Carlos Ocaña, quien presentó una muy delicada operación para la reducción del coste salarial de la función pública, solo para encontrarse con que en pocas horas la vicepresidenta María Teresa De La Vega no solo le desmiente, sino que daña la reputación profesional de Ocaña al declarar desdeñosamente que este último debía seguramente haberse equivocado. Tanto es así, que hoy mismo especula La Nueva España con una posible dimisión de Ocaña.
Llega la caballería
Estando así las cosas, con el descontento creciendo en el partido y en el gobierno, esta Gacetilla especula que se perfila una reacción del sector felipista, quien en la práctica se dispone a "compartir" la gestión gubernamental en los próximos meses.
Nombres importantes, descalificados como "viejas glorias" por los zapateristas, pero de gran peso profesional, serán, en nuestra hipótesis, enviados al rescate del Titanic gubernamental, nada más concluir el semestre de presidencia europea en curso.
Puede que no estemos en lo cierto, pero nos enteraremos el próximo verano. Y desde luego que si estamos en lo cierto, el naranja brillante de las luces sobre el cielo de La Moncloa va a poder verse ya desde toda España.
sábado, 27 de febrero de 2010
Crisis - Una buena noticia
Como saben nuestros lectores, la crisis española es consecuencia del salvaje festival de aumento del déficit exterior de España a partir de 2004, que pasó de los 27.000 MEUR en 2003 a 105.000 MEUR en 2007. El déficit era de tal magnitud que España amasó la segunda mayor deuda externa neta del mundo en términos absolutos, tras la de EE.UU..
Estando así las cosas, en Agosto de 2007 se detonó la crisis de las subprimes, y los mercados dejaron de prestar a los bancos españoles, que era la vía por la cual había estado endeudándose el país.
Sin embargo, el gobierno, que afrontaba unas elecciones generales en Marzo de 2008, se esforzó en ocultar la crisis, con tanto éxito que, más allá de los primeros hundimientos inmobiliarios (Colonial y Martinsa Fadesa), su misma existencia se puso en duda.
A pesar de ello, a partir de Junio de 2008 se empezó a destruir empleo y por lo tanto, al comenzar el mes siguiente, incluso el propio presidente José Luis Rodríguez Zapatero pronunció por fin su famosa frase "crisis, como quiere usted que diga".
Desde entonces el gobierno se embarcó en un prodigioso aumento del gasto público, lanzando básicamente cualquier iniciativa de gasto a su alcance (subvenciones a la compra de vehículos, aumento de la financiación autonómica, planes extraordinarios de inversión municipal, extensión subsidio del paro, etc.), con el fin de intentar dulcificar el cataclismo.
El aumento del gasto público fue en España mucho mayor que protagonizado por otros países de la Eurozona menos desesperados, como indicaba el gráfico de nuestro artículo de Nochevieja. El resultado del desenfrenado gasto fue, por un lado, el aumento del déficit público (ojo, no el déficit exterior) hasta el 11,4% del PIB. Hoy, el Estado gasta más o menos el doble de lo que recauda, lo cual es obviamente insostenible.
Si las crisis tienen alguna ventaja, es que obligan a ajustar los desequilibrios económicos. Ese fue también el caso de España, país que llevaba varios años viviendo muy por encima de sus posibilidades. Gracias a la crisis, el déficit exterior cayó abruptamente hasta Agosto de 2009, a medida que el país se paralizaba y crecían las colas en las oficinas del Inem.
Pero sucede que el aumento de gasto consiguió también detener la parte necesaria del ajuste. Como dijimos en nuestro artículo de Noviembre, el brutal gasto permitió forzar un cierre en falso de la crisis, dejando el ajuste todavía a medio hacer. En lugar de seguir bajando, a partir de Septiembre de 2009 el déficit exterior se estabilizó e incluso volvió a subir. Tuvimos la sensación que el gobierno había dejado la otra mitad del ajuste como regalo envenenado para quien viniera detrás de él.
Eso hasta ayer. Porque ayer publicó el Banco de España el dato de déficit corriente (es decir, déficit exterior) correspondiente al mes de Diciembre de 2009, y ha resultado ser muy bueno. Parece que el crecimiento económico de nuestros principales socios en la Eurozona, que hace tiempo que salieron de sus respectivas crisis, propicia que las ventas de exportaciones españolas hayan sido en Diciembre bastante mejores de lo que esperábamos.
Pero hay más. Resulta, además, que el Banco de España ha revisado las cifras de déficit corriente de los meses anteriores, de tal forma que ahora son menos malas.
La consecuencia de ambas noticias es doble. Por un lado, resulta que nuestra última estimación de déficit corriente para 2009 está groseramente equivocada, puesto que el déficit ha ascendido a 53.000 MEUR, en lugar de los 70.000 MEUR que esperábamos. Pues pedimos humildes disculpas por el error, y seguimos adelante con la visibilidad que ahora tenemos.
La segunda consecuencia, sin embargo, es más importante. Porque si el ajuste efectivamente se ha reanudado, entonces el tiempo que transcurra hasta que se incorpore un nuevo gobierno ya no se perderá, sino que el ajuste proseguirá su curso (y tenemos ajuste pendiente para unos 2 años más).
Además, en Febrero de 2010 se ha producido la primera crisis de deuda. Los mercados han estado a punto de cerrarse para Grecia, lo cual la habría convertido en una nueva Argentina (o Islandia). Y a nadie se escapa que, tras Grecia, la siguiente víctima habría sido España (posiblemente junto con Portugal).
Afortunadamente, la crisis ha sido salvada in extremis por Francia y Alemania, pero al precio de obligar a Grecia a abordar el fin de fiesta que lleva tiempo posponiendo. Y el gobierno español, que ha visto las barbas de su vecino mesar, no ha tenido ya más remedio que ponerse manos a la obra con su propio plan de austeridad, para el cual está ahora buscando el apoyo de la oposición.
En comercio exterior no puede uno fiarse de las cifras mensuales, que pueden ser muy erráticas. Por lo tanto, tendremos que esperar todavía un par de meses más para confirmar que la mejoría de Diciembre tiene efectivamente continuidad en Enero y Febrero. Además, es difícil creer que el gobierno, que este mismo mes ha lanzado un nuevo plan de gasto municipal extraordinario y ha prorrogado la extensión de los subsidios del paro, sea realmente capaz de hacer recorte alguno.
Sin embargo, y a pesar de las dudas, lo cierto es que el dato publicado esta semana apunta en la dirección correcta, y podría resultar que eso nos ahorre un par de años más de sufrimiento económico. Pues albricias, muchachos, que tampoco tenemos tantas buenas noticias como para desperdiciar las pocas que recibimos.
Estando así las cosas, en Agosto de 2007 se detonó la crisis de las subprimes, y los mercados dejaron de prestar a los bancos españoles, que era la vía por la cual había estado endeudándose el país.
Sin embargo, el gobierno, que afrontaba unas elecciones generales en Marzo de 2008, se esforzó en ocultar la crisis, con tanto éxito que, más allá de los primeros hundimientos inmobiliarios (Colonial y Martinsa Fadesa), su misma existencia se puso en duda.
A pesar de ello, a partir de Junio de 2008 se empezó a destruir empleo y por lo tanto, al comenzar el mes siguiente, incluso el propio presidente José Luis Rodríguez Zapatero pronunció por fin su famosa frase "crisis, como quiere usted que diga".
Desde entonces el gobierno se embarcó en un prodigioso aumento del gasto público, lanzando básicamente cualquier iniciativa de gasto a su alcance (subvenciones a la compra de vehículos, aumento de la financiación autonómica, planes extraordinarios de inversión municipal, extensión subsidio del paro, etc.), con el fin de intentar dulcificar el cataclismo.
El aumento del gasto público fue en España mucho mayor que protagonizado por otros países de la Eurozona menos desesperados, como indicaba el gráfico de nuestro artículo de Nochevieja. El resultado del desenfrenado gasto fue, por un lado, el aumento del déficit público (ojo, no el déficit exterior) hasta el 11,4% del PIB. Hoy, el Estado gasta más o menos el doble de lo que recauda, lo cual es obviamente insostenible.
Si las crisis tienen alguna ventaja, es que obligan a ajustar los desequilibrios económicos. Ese fue también el caso de España, país que llevaba varios años viviendo muy por encima de sus posibilidades. Gracias a la crisis, el déficit exterior cayó abruptamente hasta Agosto de 2009, a medida que el país se paralizaba y crecían las colas en las oficinas del Inem.
Pero sucede que el aumento de gasto consiguió también detener la parte necesaria del ajuste. Como dijimos en nuestro artículo de Noviembre, el brutal gasto permitió forzar un cierre en falso de la crisis, dejando el ajuste todavía a medio hacer. En lugar de seguir bajando, a partir de Septiembre de 2009 el déficit exterior se estabilizó e incluso volvió a subir. Tuvimos la sensación que el gobierno había dejado la otra mitad del ajuste como regalo envenenado para quien viniera detrás de él.
Eso hasta ayer. Porque ayer publicó el Banco de España el dato de déficit corriente (es decir, déficit exterior) correspondiente al mes de Diciembre de 2009, y ha resultado ser muy bueno. Parece que el crecimiento económico de nuestros principales socios en la Eurozona, que hace tiempo que salieron de sus respectivas crisis, propicia que las ventas de exportaciones españolas hayan sido en Diciembre bastante mejores de lo que esperábamos.
Pero hay más. Resulta, además, que el Banco de España ha revisado las cifras de déficit corriente de los meses anteriores, de tal forma que ahora son menos malas.
La consecuencia de ambas noticias es doble. Por un lado, resulta que nuestra última estimación de déficit corriente para 2009 está groseramente equivocada, puesto que el déficit ha ascendido a 53.000 MEUR, en lugar de los 70.000 MEUR que esperábamos. Pues pedimos humildes disculpas por el error, y seguimos adelante con la visibilidad que ahora tenemos.
La segunda consecuencia, sin embargo, es más importante. Porque si el ajuste efectivamente se ha reanudado, entonces el tiempo que transcurra hasta que se incorpore un nuevo gobierno ya no se perderá, sino que el ajuste proseguirá su curso (y tenemos ajuste pendiente para unos 2 años más).
Además, en Febrero de 2010 se ha producido la primera crisis de deuda. Los mercados han estado a punto de cerrarse para Grecia, lo cual la habría convertido en una nueva Argentina (o Islandia). Y a nadie se escapa que, tras Grecia, la siguiente víctima habría sido España (posiblemente junto con Portugal).
Afortunadamente, la crisis ha sido salvada in extremis por Francia y Alemania, pero al precio de obligar a Grecia a abordar el fin de fiesta que lleva tiempo posponiendo. Y el gobierno español, que ha visto las barbas de su vecino mesar, no ha tenido ya más remedio que ponerse manos a la obra con su propio plan de austeridad, para el cual está ahora buscando el apoyo de la oposición.
En comercio exterior no puede uno fiarse de las cifras mensuales, que pueden ser muy erráticas. Por lo tanto, tendremos que esperar todavía un par de meses más para confirmar que la mejoría de Diciembre tiene efectivamente continuidad en Enero y Febrero. Además, es difícil creer que el gobierno, que este mismo mes ha lanzado un nuevo plan de gasto municipal extraordinario y ha prorrogado la extensión de los subsidios del paro, sea realmente capaz de hacer recorte alguno.
Sin embargo, y a pesar de las dudas, lo cierto es que el dato publicado esta semana apunta en la dirección correcta, y podría resultar que eso nos ahorre un par de años más de sufrimiento económico. Pues albricias, muchachos, que tampoco tenemos tantas buenas noticias como para desperdiciar las pocas que recibimos.
sábado, 20 de febrero de 2010
Política - Pacto para salvar al gobierno
Los aficionados a la política, como los aficinados al deporte, disfrutan con ciertas tradiciones en su espectáculo favorito. Algunas de ellas, como el discurso del Rey en Navidad, tienen más arraigo, pero menor relieve, vienen a ser algo así como el equivalente político de la clásica ciclista de San Sebastián. Otras, sin embargo, vienen a tener la trascendencia y el seguimiento de todo un Real Madrid - Barcelona.
Pues esta ha sido una gran semana para los aficionados a la política, porque se ha producido el gran evento político. El Miércoles ha tenido lugar el debate sobre el pacto de política económica que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha ofrecido a la oposición. La grada a reventar, retransmisión televisiva y radiada, los primeros espadas cara a cara... un espectáculo de primera.
El resumen del partido ha tenido como punto saliente el momento en el cual el líder de la oposición Mariano Rajoy se ha dirigido a la bancada socialista para reclamar que sea el propio PSOE quien retire a Rodríguez Zapatero del gobierno. Esta Gacetilla considera que se ha tratado de una idea de inteligente, puesto que nuestros lectores más asiduos ya saben que nuestra tesis es que será la oposición interna dentro del propio partido la que acabe por forzar al presidente del gobierno a convocar elecciones anticipadas.
Sin embargo, la ejecución de la jugada ha sido torpe, puesto que Rajoy no ha personalizado lo suficiente, no ha parecido dirigirse a personas concretas o grupos dentro del PSOE. En consecuencia, el grupo socialista ha reaccionado de forma compacta. Este error popular ha abierto la defensa del PP, permitiendo a Rodríguez Zapatero lanzar un contraataque fulminante, al pedir a Rajoy que no trate de conseguir que los demás hagan su propio trabajo, y pasar a continuación a acusarle de no tener valor, coraje ni fibra política para lanzar una moción de censura. En otras palabras, gracias al error de Rajoy, Rodríguez Zapatero llegó en dos pases hasta la misma frontal del área popular.
La afición contuvo el aliento, de pie en sus asientos. En ese momento, cegado por la proximidad del balón, el astro popular no pudo levantar la cabeza y recuperar la visión de campo de juego entero, lo cual le costó su segundo error. Porque lo cierto es que, en medio de un importantísimo debate parlamentario sobre una propuesta de consenso formulada por el propio presidente Rodríguez Zapatero, este último, en lugar de intentar convencer y seducir a la oposición como supuestamente pretendía, se había permitido espetar a su rival nada menos que una acusación de falta de valor, de coraje y de... fibra política.
Si en ese momento Rajoy hubiese levantado la cabeza, habría visto como el contraataque socialista había dejado completamente desguarnecida la portería del PSOE. Si Rajoy llega entonces a subir al estrado del Congreso, y tomar el guante lanzado por Rodríguez Zapatero, habría dado la vuelta completamente a la situación.
En este debate, el propósito de Rodríguez Zapatero (gran dominador de los tiempos políticos) no era otro que preparar la publicación, en la segunda quincena de Abril próximo, del dato de crecimiento del PIB del primer trimestre de 2010. Porque ese dato será muy negativo, y además romperá la tendencia a la moderación de las cifras de caída que se ha venido registrando en trimestres anteriores. Ese dato será, con toda probabilidad, el peor de 2010.
Tal y como han quedado las cosas, cuando se publique ese dato, Rodríguez Zapatero podrá hacer entonces una última apelación al consenso. Si el PP acepta, entonces el PSOE podrá atribuir la mejoría de los siguientes datos económicos al preclaro liderazgo del propio presidente. En caso contrario, el PSOE presentará la mejoría como conseguida a pesar de la falta de colaboración de los populares.
No tenía por qué haber quedado así. Imaginad la jugada: Rajoy entra por la banda derecha y sube con una rápida cabalgata hasta el estrado central. Y allí mismo, ante la mirada del público, se revuelve y lanza un imparable cañonazo:
"Señor presidente: usted nos ha traído aquí para hacernos una propuesta de consenso que pudiera arreglar el desastre en el cual usted ha sumido al país. Sin embargo, una vez que ha arrancado el debate, ha utilizado usted el hemiciclo para acusarme de no tener valor, de no tener coraje, de no tener fibra política. Es evidente que usted no quiere pactar, sino que no desea otra cosa que ganar tiempo en su huida hacia adelante, y que no va usted a tomar las medidas que son necesarias para arreglar los problemas que usted ha creado. Por lo tanto, ya no veo qué necesidad hay de seguir debatiendo (Rajoy levanta teatralmente unos folios y los rompe en cuatro trozos). Señor presidente, señores y señoras diputados: En este momento comunico que mi partido, el partido que represento, se niega a colaborar en esta pérdida de tiempo, y por lo tanto anuncio que ¡presentaremos una moción de censura en los próximos 2 meses! (ovación cerrada desde la bancada popular y estupor y murmullos desde el resto de los escaños)"
Si hubiera sucedido eso, los telediarios de la noche habrían abierto con Rodríguez Zapatero haciendo la acusación del coraje a Rajoy, y habrían seguido con el anuncio de una moción de censura. La prensa del día siguiente y las tertulias radiofónicas se volcarían en el pronóstico de las futuras negociaciones del PP con otros partidos para sacar adelante la moción, e inevitablemente acabarían concluyendo que la causa de la osadía popular estriba en la pésima gestión económica del gobierno. De ese modo, Rajoy podría esperar 2 meses, y presentar formalmente la moción justo antes de que se publicase el dato de PIB del primer trimestre, y después utilizar dicho dato para reforzar su discurso sobre la necesidad de un cambio.
Naturalmente, el apoyo de PNV y CiU, que ya tienen decididas sus lealtades, evitaría que la moción de censura prosperase, de eso no hay duda. Y los datos de los siguientes trimestres serán menos malos, pero la fatiga de una recesión que empieza a ser larga, y la creciente evidencia de que la recuperación no tendrá lugar hasta que se haga la mitad del ajuste que todavía falta, jugarían a favor del PP. El PSOE tendría en su contra una espiral viciosa que, en última instancia, aceleraría su desalojo del poder.
Pero no. Nada de eso. Llegado el momento, Rajoy no fue capaz de cortar la jugada de Rodríguez Zapatero quien, superada toda resistencia, marcó un gol por toda la escuadra. Resultado, 1-0 a favor del equipo local.
A medio plazo, este debate será intrascendente. Una vez más, una maniobra cortoplacista del presidente vuelve a dar resultado, pero al final dará igual. La fatiga de la crisis, la necesidad de acometer la segunda mitad del ajuste (que todavía falta), la creciente presión externa de la Eurozona y los mercados de capitales, la creciente oposición dentro del propio PSOE a medida que se confirme el inminente descalabro electoral y, en una palabra, la ruina económica del país, aseguran que en las próximas eleccione habrá cambio de gobierno, a favor del PP, en cualquier caso.
Lo que es seguro es que lamentablemente, la falta de cintura política del capitán del equipo visitante nos va a asegurar que el proceso sea más lento y más doloroso económicamente. Qué le vamos a hacer. Pero ojo, que peor sería que el PP intentase abrir una campaña de fichajes en en el mercado de invierno. Nada de eso, no vaya a retrasarse todavía más el imprescindible relevo en La Moncloa. No sea que también nosotros nos quedemos tan hipnotizados por el balón, que perdamos de vista el campo.
Pues esta ha sido una gran semana para los aficionados a la política, porque se ha producido el gran evento político. El Miércoles ha tenido lugar el debate sobre el pacto de política económica que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha ofrecido a la oposición. La grada a reventar, retransmisión televisiva y radiada, los primeros espadas cara a cara... un espectáculo de primera.
El resumen del partido ha tenido como punto saliente el momento en el cual el líder de la oposición Mariano Rajoy se ha dirigido a la bancada socialista para reclamar que sea el propio PSOE quien retire a Rodríguez Zapatero del gobierno. Esta Gacetilla considera que se ha tratado de una idea de inteligente, puesto que nuestros lectores más asiduos ya saben que nuestra tesis es que será la oposición interna dentro del propio partido la que acabe por forzar al presidente del gobierno a convocar elecciones anticipadas.
Sin embargo, la ejecución de la jugada ha sido torpe, puesto que Rajoy no ha personalizado lo suficiente, no ha parecido dirigirse a personas concretas o grupos dentro del PSOE. En consecuencia, el grupo socialista ha reaccionado de forma compacta. Este error popular ha abierto la defensa del PP, permitiendo a Rodríguez Zapatero lanzar un contraataque fulminante, al pedir a Rajoy que no trate de conseguir que los demás hagan su propio trabajo, y pasar a continuación a acusarle de no tener valor, coraje ni fibra política para lanzar una moción de censura. En otras palabras, gracias al error de Rajoy, Rodríguez Zapatero llegó en dos pases hasta la misma frontal del área popular.
La afición contuvo el aliento, de pie en sus asientos. En ese momento, cegado por la proximidad del balón, el astro popular no pudo levantar la cabeza y recuperar la visión de campo de juego entero, lo cual le costó su segundo error. Porque lo cierto es que, en medio de un importantísimo debate parlamentario sobre una propuesta de consenso formulada por el propio presidente Rodríguez Zapatero, este último, en lugar de intentar convencer y seducir a la oposición como supuestamente pretendía, se había permitido espetar a su rival nada menos que una acusación de falta de valor, de coraje y de... fibra política.
Si en ese momento Rajoy hubiese levantado la cabeza, habría visto como el contraataque socialista había dejado completamente desguarnecida la portería del PSOE. Si Rajoy llega entonces a subir al estrado del Congreso, y tomar el guante lanzado por Rodríguez Zapatero, habría dado la vuelta completamente a la situación.
En este debate, el propósito de Rodríguez Zapatero (gran dominador de los tiempos políticos) no era otro que preparar la publicación, en la segunda quincena de Abril próximo, del dato de crecimiento del PIB del primer trimestre de 2010. Porque ese dato será muy negativo, y además romperá la tendencia a la moderación de las cifras de caída que se ha venido registrando en trimestres anteriores. Ese dato será, con toda probabilidad, el peor de 2010.
Tal y como han quedado las cosas, cuando se publique ese dato, Rodríguez Zapatero podrá hacer entonces una última apelación al consenso. Si el PP acepta, entonces el PSOE podrá atribuir la mejoría de los siguientes datos económicos al preclaro liderazgo del propio presidente. En caso contrario, el PSOE presentará la mejoría como conseguida a pesar de la falta de colaboración de los populares.
No tenía por qué haber quedado así. Imaginad la jugada: Rajoy entra por la banda derecha y sube con una rápida cabalgata hasta el estrado central. Y allí mismo, ante la mirada del público, se revuelve y lanza un imparable cañonazo:
"Señor presidente: usted nos ha traído aquí para hacernos una propuesta de consenso que pudiera arreglar el desastre en el cual usted ha sumido al país. Sin embargo, una vez que ha arrancado el debate, ha utilizado usted el hemiciclo para acusarme de no tener valor, de no tener coraje, de no tener fibra política. Es evidente que usted no quiere pactar, sino que no desea otra cosa que ganar tiempo en su huida hacia adelante, y que no va usted a tomar las medidas que son necesarias para arreglar los problemas que usted ha creado. Por lo tanto, ya no veo qué necesidad hay de seguir debatiendo (Rajoy levanta teatralmente unos folios y los rompe en cuatro trozos). Señor presidente, señores y señoras diputados: En este momento comunico que mi partido, el partido que represento, se niega a colaborar en esta pérdida de tiempo, y por lo tanto anuncio que ¡presentaremos una moción de censura en los próximos 2 meses! (ovación cerrada desde la bancada popular y estupor y murmullos desde el resto de los escaños)"
Si hubiera sucedido eso, los telediarios de la noche habrían abierto con Rodríguez Zapatero haciendo la acusación del coraje a Rajoy, y habrían seguido con el anuncio de una moción de censura. La prensa del día siguiente y las tertulias radiofónicas se volcarían en el pronóstico de las futuras negociaciones del PP con otros partidos para sacar adelante la moción, e inevitablemente acabarían concluyendo que la causa de la osadía popular estriba en la pésima gestión económica del gobierno. De ese modo, Rajoy podría esperar 2 meses, y presentar formalmente la moción justo antes de que se publicase el dato de PIB del primer trimestre, y después utilizar dicho dato para reforzar su discurso sobre la necesidad de un cambio.
Naturalmente, el apoyo de PNV y CiU, que ya tienen decididas sus lealtades, evitaría que la moción de censura prosperase, de eso no hay duda. Y los datos de los siguientes trimestres serán menos malos, pero la fatiga de una recesión que empieza a ser larga, y la creciente evidencia de que la recuperación no tendrá lugar hasta que se haga la mitad del ajuste que todavía falta, jugarían a favor del PP. El PSOE tendría en su contra una espiral viciosa que, en última instancia, aceleraría su desalojo del poder.
Pero no. Nada de eso. Llegado el momento, Rajoy no fue capaz de cortar la jugada de Rodríguez Zapatero quien, superada toda resistencia, marcó un gol por toda la escuadra. Resultado, 1-0 a favor del equipo local.
A medio plazo, este debate será intrascendente. Una vez más, una maniobra cortoplacista del presidente vuelve a dar resultado, pero al final dará igual. La fatiga de la crisis, la necesidad de acometer la segunda mitad del ajuste (que todavía falta), la creciente presión externa de la Eurozona y los mercados de capitales, la creciente oposición dentro del propio PSOE a medida que se confirme el inminente descalabro electoral y, en una palabra, la ruina económica del país, aseguran que en las próximas eleccione habrá cambio de gobierno, a favor del PP, en cualquier caso.
Lo que es seguro es que lamentablemente, la falta de cintura política del capitán del equipo visitante nos va a asegurar que el proceso sea más lento y más doloroso económicamente. Qué le vamos a hacer. Pero ojo, que peor sería que el PP intentase abrir una campaña de fichajes en en el mercado de invierno. Nada de eso, no vaya a retrasarse todavía más el imprescindible relevo en La Moncloa. No sea que también nosotros nos quedemos tan hipnotizados por el balón, que perdamos de vista el campo.
domingo, 7 de febrero de 2010
Política - El día de la verdad
Es curioso observar que hay muchos animales decididamente inteligentes. Algunas ratas de laboratorio son capaces de aprender rápidamente complicados laberintos para encontrar un premio de comida, y muchos propietarios de perros domésticos saben que sus canes son capaces de entender perfectamente las palabras "calle" o "paseo", regocijándose inmediatamente ante la perspectiva del asueto inminente. El caso más curioso sea tal vez el de los delfines. Parece incluso que se comunican en conversaciones al menos básicas, a través de los agudos sonidos que emiten.
A pesar de ello, son pocos los animales capaces de desarrollar tecnologías incluso rudimentarias. Incluso los inteligentes delfines son incapaces de hacer una tortilla o siquiera de ser contrincantes dignos jugando al Mario Kart de la Wii, por la elemental razón de que carecen de pulgares opuestos al resto de los dedos, que les permitan hacer una pinza para agarrar objetos (ya sea una sartén o el volante del Mario Kart) y manipularlos. Sería en realidad un problema tan aparentemente banal como ese, y no la falta de una inteligencia destacada, la que habría impedido a estos animales evolucionar tecnológicamente.
Bueno, pues una cosa parecida (salvando las distancias) sucede al gobierno de España. No es que no sepa exactamente en qué lío nos ha metido, ni qué tiene que hacer para arreglarlo, porque sí alcanza para ello su entendimiento, sino que carece de la capacidad anatómica para llevar a cabo las acciones que sabe a ciencia cierta que son necesarias.
Por qué estamos así
Vamos a explicarnos. Los lectores más avezados de esta Gacetilla ya están familiarizados con la descripción sumaria de la situación que nosotros hacemos.
En resumen, el gobierno actual, que llegó al poder en 2004 tras un atentado terrorista de misteriosa gestación, montó inmediatamente una fiesta económica (fundamentalmente inmobiliaria) mientras se enterraba judicialmente la investigación del atentado y se negociaba simultáneamente con ETA. La consecuencia de la fiesta fue que el déficit exterior pasó de 22.000 MEUR en 2003 a 105.000 MEUR en 2007 y que, en consecuencia, la deuda externa neta de España (ojo, no confundir con la deuda pública) pasó de 311.000 MEUR (acumulada desde los Reyes Católicos hasta Aznar, ambos incluídos) a unos 650.000 MEUR, la segunda mayor del mundo tras la de EE.UU.. Se trataba de dinero que los bancos españoles tomaban prestado en el extranjero y prestaban en el interior, para financiar la fiesta gubernamental.
Entonces, en Agosto de 2007, estalló la crisis de las subprime en EE.UU.. Como consecuencia de ello, los mercados internacionales dejaron de prestar a los bancos españoles. A pesar de ello, la inminencia entonces de las elecciones generales de Marzo de 2008 hizo que el gobierno negase la crisis y prolongase la fiesta hasta pasadas las elecciones, en Junio de 2008. Y por fin en Julio de 2008, el presidente Rodríguez Zapatero famosamente acertó a pronunciar la palabra "crisis", si bien incluso en Septiembre su ministro de Economía Miguel Solbes todavía hizo una previsión de crecimiento del PIB en 2009 (sí, sí, de crecimiento, no hay errata) del 1%.
Entonces llegó la segunda conmoción, y cayó estrepitosamente el banco Lehman Brothers, profundizando la crisis internacional que venía del año anterior. La coincidencia de una crisis mundial propició que se permitiera internacionalmente que cada gobierno acometiese un aumento del gasto extraordinario. El gobierno Zapatero vio clara la oportunidad, y ordenó un aumento del gasto (Plan E, 11.ooo MEUR más para las comunidades autónomas, 100.000 funcionarios más, etc.) muy superior al de los demás países de la Eurozona.
Miguel Solbes fue despedido con honores (sin que se entienda muy bien esto último, puesto que el PIB de 2009 no solo no creció el +1%, sino que bajó el -3,7%), pero su sustituta, Elena Salgado, no ha resultado ser mucho mejor oráculo. A pesar del salvaje aumento del gasto, Salgado predijo en Junio de 2009 que el déficit público de ese año sería del 8,4% del PIB, mientras que esta Gacetilla se alineó en Julio de 2009 con quienes sostenían que la cifra sería más bien el 12%.
Naturalmente, la semana pasada la ministra Salgado tuvo que admitir que la cifra definitiva fue el 11,4%, e inmediatamente el barón socialista José María Barreda pidió otra "remodelación de gobierno". Sin embargo, esta Gacetilla no puede evitar preguntarse si no va a resultar que en realidad el responsable de estos contínuos "fallos" no sea realmente el titular de turno del Ministerio de Economía. Porque si se trata de simplemente de obtener previsiones macroeconómicas fiables, podemos sugerir al gobierno que use las nuestras, que se demuestran mucho más fiables y que desde luego son más baratas que las de sus eminentes expertos.
El caso es que con fallos y con todo, el gobierno consiguió su objetivo detener el ajuste económico en Septiembre de 2009, aunque fuera a costa de reventar las finanzas públicas.
Esto tuvo la ventaja de detener la fuerte caída de la popularidad del gobierno, pero el inconveniente de detener simultáneamente también el necesario ajuste del sector exterior español, que iba en paralelo al ajuste económico general. Por lo tanto, la deuda externa sigue subiendo y ya alcanza los 955.000 MEUR.
Con una deuda externa estratosférica, un déficit público del 11,4% y una ministra de Economía poco fiable al mando, los mercados de deuda no han podido evitar tener que tomar nota. En 2009, la principal agencia de calificación del mundo, Standard and Poor's, retiró a la deuda estatal española la máxima calificación de riesgo, la codiciada AAA que España había obtenido esforzadamente en 2001. Pero es que en 2010, la deuda española alcanza ya en los mercados una prima de riesgo mayor que la italiana, cuya calificación es teóricamente peor incluso que la de recién rebajada de España.
Y entonces llegó la tercera crisis.
Y ahora Grecia
En un artículo de Enero de 2009 decíamos que, de los 4 países con graves problemas de la Eurozona (España, Portugal, Grecia e Irlanda), solo Irlanda había hecho lo correcto, y que los otros 3 harían bien en imitarla. Pues bien, un año más tarde, ninguno de ellos ha imitado a Irlanda (se ve que no leen la Gacetilla), y lo peor es que un potencial hundimiento del peor de los 3, Grecia, puede arrastrar consigo a los otros 2.
Pues bien, parece que en eso estamos. Grecia está a punto de reventar, los mercados dan por descontado que tendrá que ser salvada por la UE o por la Eurozona (que no es lo mismo, principalmente porque Gran Bretaña y otros pocos están en la UE pero no en la Eurozona), o que de lo contrario el país heleno suspenderá pagos.
El día de la verdad
La inminencia del desenlace de la tragedia griega (madre mía, qué metáfora tan manida) ha exigido que el gobierno de España por fin no tenga más salida que dejar de gastar. De los 6 años que lleva en el poder el gobierno, los 3 primeros fueron de fiesta, y los 3 siguientes de paños calientes a base de déficit. Pero finalmente ha llegado el día de la verdad.
Una vez agotada completamente la herencia recibida en 2004, con el país endeudado ya hasta las pestañas y en medio de una fuerte borrasca financiera, el gobierno ha llegado al punto donde no tiene ya otra salida que hacer lo impensable: dejar de gastar.
Lo sabe perfectamente. No tiene ninguna duda. Pero no está nada claro que pueda hacerlo. Como sucede a los delfines, no es que no sepan como se hace una tortilla, es que no pueden sujetar el asa de la sartén por carecer de pulgares opuestos.
En el caso del gobierno, la equivalencia de la ausencia de pulgares se encuentra en la organización que lo sostiene, encabezada por el PSOE, pero formada también por los partidos nacionalistas, los dos sindicatos mayoritarios, y todo un entorno mediático.
Durante todo su mandato, este gobierno ha vivido de los incrementos de gasto. La generosidad en las subvenciones agrarias (ahora los jornales pueden incluso "autocertificarse") ha permitido mantener el control de la principal Comunidad Autónoma de España en términos de número de votantes, Andalucía. Una revisión del sistema de financiación autonómica creado a la medida de Cataluña (que se ha llevado un tercio del total a repartir entre las 15 comunidades afectadas) ha permitido mantener el control de la segunda comunidad más poblada del país. Una incesante lluvia de subvenciones ha ayudado a que los sindicatos no hayan dicho ni una palabra mientras se destruían 1.600.000 puestos de trabajo. La cadena de televisión progubernamental La Sexta fue formada por productoras beneficiarias de lucrativos contratos con RTVE. La lealtad de las grandes cadenas (y la del Grupo Prisa) se benefició del fin de la publicidad en RTVE, cuya financiación corre ahora a cargo del contribuyente. Antes de las elecciones se introdujo un descuento fiscal de 400 EUR, si bien este fue cancelado poco después de pasada la fecha electoral. El desasosiego por el crecimiento del paro se mitigó con una extensión adicional de 6 meses a la cobertura anterior de 2 años. Y el apoyo de pintorescos personajes del mundo de la cinematografía y la cultura vino acompañado por un régimen de subvenciones de una generosidad poco relacionada con la calidad comercial del material producido. En resumen, el gobierno solo ha demostrado contar con una herramienta de gestión: aumentar el gasto.
Sin embargo, ahora ese mismo gobierno ya no tiene más remedio que reducir el gasto. Pero falla cada vez que lo intenta, porque se le revuelven cada uno de los grupos de intereses particulares que le han venido apoyando.
La salida del gobierno ha sido la de intentar atacar el asunto por el punto de menor resistencia, aunque sea a costa de dar lugar a iniquidades. En 2004 trabajaban 14 millones de españoles en el sector privado, de cuyos impuestos vivían 7 millones de pensionistas, 2 millones de funcionarios, y 1 millón de parados con subvención, en total 11 millones de personas. Hoy también trabajan 14 millones de personas en el sector privado, y también hay 7 millones de pensionistas, pero hay más de 3 millones de funcionarios, y más de 3 millones de parados con subvención, total 14 millones de personas. A pesar de ello, la medida propuesta por el gobierno no ha sido el recorte del número o sueldo de los funcionarios, ni el de los recién ampliados subsidios al paro, sino recortar las pensiones, dejando sin ellas a los trabajadores de 65 y 66 años, y recortando su importe el 20% por el expediente de ampliar el período de cálculo para la cotización desde 15 hasta 25 años.
Naturalmente, la propuesta ha sido mejor acogida por funcionarios y parados que por los empleados del sector privado. Los sindicatos no han tenido más remedio que abandonar su anterior complacencia y amagar con protestar. Como inmediata consecuencia, el gobierno se ha apresurado a retirar la ampliación del período de cálculo de las pensiones, y ha rebajado la retirada de las pensiones a los trabajadores de 65 y 66 años a categoría de "simple propuesta".
Lo malo es que ya es tarde. La maniobra del gobierno solo ha conseguido alertar a los votantes sobre la cruda realidad a la cual nos enfrentamos. En un país que, una vez acabada la crisis internacional, es el único del G20 cuyo PIB todavía desciende, no hay más remedio que retirar dinero concreto a personas concretas. Pero el rápido repliegue de velas gubernamenteal, ha trasladado la sensación a los mercados de que este gobierno es incapaz de tomar el toro por los cuernos cuando llega el día de la verdad.
Verdad y consecuencia
La primera consecuencia viene de los mercados. La cadena de acontecimientos que hemos descrito ha logrado que el binomio Grecia-España ya esté perfectamente identificado en la conciencia colectiva de los inversores internacionales. Por lo tanto, y más allá de lo que efectivamente haga ya o deje de hacer el gobierno de España, cualquier problema en Grecia será trasladado a España sin solución de continuidad.
La segunda, no menos inmediata, es electoral. El apoyo del gobierno se desploma. Nada menos queel diario progubernamental El País publica hoy el resultado de una encuesta según la cual la diferencia de intención del voto entre el PSOE y el opositor PP supera ya los 6 puntos a favor de este último, la cifra más alta de la historia. Y eso que únicamente se ha anunciado la primera de una cascada de medidas de recorte de gasto que serán necesarias.
La tercera, más soterrada pero tal vez la más importante, es la interna al propio partido del gobierno. Porque si el desastre para el país es grande, la catástrofe para el partido puede ser todavía mayor.
En Octubre se celebrarán las elecciones catalanas, cuyo resultado será una caída del apoyo del PSOE, a favor de CiU. Si la magnitud de la caída es fuerte, como parece crecientemente probable, entonces se desatará un verdadero descenso a los infiernos para los perdedores. Porque al poco tiempo, en Mayo de 2011, se producen las todavía más importantes, desde un punto de vista de organización de partido, elecciones municipales y autonómicas. En ellas se renuevan los gobiernos de 8.000 municipios y 13 comunidades autónomas, y un crecientemente probable resultado adverso dejará en el paro a cientos, o miles de cuadros socialistas. Esa cifra incluirá a un número no pequeño de exconcejales de urbanismo y exconsejeros de planificación territorial autonómicos, tan potencialmente peligrosos como una mina marina vagante. Y lo que es peor, la perspectiva de la expulsión del partido de La Moncloa desatará la carrera de codazos de futuros exministros y sus adláteres por conseguir acomodo agolpándose en los menguantes reductos de poder que queden al partido.
La creciente evidencia de que este escenario es inevitable tendrá consecuencias internas, a medida que los más serios cuestionen el interés para el partido de atravesar ese infierno, y propongan un anticipo electoral, tal vez con un candidato distinto, que al menos consiga evitar el pleno impacto de la previsible catástrofe electoral municipal y autonómica. No será mucho el tiempo que estos tengan que esperar para encontrar apoyos internos entre aquellos que se vean a si mismos peor situados para sobrevivir en el invierno nuclear socialista que se avecina.
Es en este escenario interno en el cual deben encuadrarse las manifestaciones de inquebrantable apoyo que repentinamente parece cosechar José Luis Rodríguez Zapatero desde sus propias filas. Y será esta misma dinámica, más que el deterioro de los apoyos externos, la que provoque el anticipo de las elecciones generales en esta legislatura.
Pronóstico politico
Y una vez puestos en situación, vamos con nuestros pronósticos, políticos en este caso, que es la parte que más entusiasma a los siempre óptimamente informados lectores de este medio.
Como sabéis, en 2007 formulamos un escenario político central (que recordamos en 2008), que preveía la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011. Ese sigue siendo nuestro escenario actualmente. Con la visibilidad adicional que hemos obtenido desde entonces, podemos ahora añadir algunos matices.
Para empezar, hoy dos coportunidades para convocar elecciones anticipadas: podría hacerse la convocatoria en Julio de 2010, de modo que se celebren en otoño de este mismo año (conjuntamente con las catalanas), o bien convocarlas en Julio de 2011, para celebrarlas de forma aislada en Septiembre del año próximo. Por lo tanto, creemos que el presidente del gobierno tomará su primera decisión sobre la convocatoria en Julio próximo.
Desde luego, el interés para el país sería adelantarlas lo máximo posible. A estas alturas, los mercados de capitales ya se han formado una opinión sólida y poco cuestionada sobre la incapacidad anatómica de este gobierno para atacar los recortes de gasto. Por lo tanto, ese será el factor primero al cual atenderán los analistas que guían las opiniones de los prestamistas internacionales. Sus estudios sobre el riesgo de insolvencia de España, o su capacidad de salir airosa de este trance, básicamente consistirán en calcular la fecha de entrada de un nuevo gobierno, y en descontar a partir de ahí el precio de la deuda española. En pocas palabras, desde su punto de vista, cuanto más dure este gobierno, peor.
Lo curioso es que el interés del partido del gobierno está, en este caso, alineado con el del país. Siendo ya una verdad aceptada por una creciente porción de los interesados que el próximo gobierno será del PP, la única incógnita a despejar es la profundidad de la derrota socialista.
Los datos de empleo de Enero de 2010 recién publicados arrojan una caída de la afiliación a la Seguridad Social de 258.000 personas. Puesto que hay unos 17.500.000 afiliados, eso corresponde a una caída de más del 1% del total. Incluso suponiendo (como suponemos) que las cifras de Febrero y Marzo serán prácticamente estables, la caída intertrimestral del empleo será de cerca del 1,9%. Si el año anterior, una caída del empleo del 3,2% implicó una rebaja record del PIB del 1,8%, nosotros estimamos que la caída del PIB en el primer trimestre de 2010 puede ser cercana al -1,0%.
Bueno, pues esto es muy grave políticamente. Cuando esa cifra de caída del PIB se publique a principios de Abril, la prensa comentará que no solo es España el único país del G20 en recesión, invalidando el argumento de que se trata de un problema mundial, sino que además quedará en evidencia que el intento del Gobierno por frenar la crisis a base de gastar más, puesto que en lugar de seguir atenuándose, la crisis se habrá recrudecido respecto al anterior trimestre.
Si estamos en lo cierto, la publicación del dato de PIB abrirá la caja de los truenos en el PSOE. La cosa se mantendrá tal vez velada hasta el fin de la Presidencia Europea de España en Junio, pero será inevitable que muchos disconformes vean inexorable que la caída de apoyo del partido se prolongue hasta más allá de las municipales, y llamen por lo tanto al anticipo de las generales como medida preventiva. Con ello pretenderán contener los daños evitando esperar a que la ya claramente prolongada crisis mengüe más el apoyo electoral socialista. Además, una eventual derrota permitiría un relevo en el liderazgo, y abriría la puerta a posicionar al partido en un discurso político populista, crítico con los inevitables recortes, más cómodo para los sindicatos.
En esta situación, claramente los únicos que ser resistirán al adelanto electoral serán el propio presidente del gobierno y su entorno más próximo. La perspectiva de la inexorable derrota y de su subsiguiente alejamiento del poder en el partido seguramente les resultará mucho menos halagüeña que intentar esperar a que la crisis escampe.
Puede que consigan resistir. Pero será por poco tiempo. En nuestra opinión, la debacle electoral espera a un PSOE todavía en el gobierno en Mayo de 2011. Tras 1 año de aplicación de impopulares recortes de gasto, con los tipos de interés subiendo, con los impuestos ya más altos y con el déficit público todavía por encima del 10% del PIB a pesar de todo, nada salvará al partido del desastre.
A partir de entonces, al partido puede presentarse no ya una duda electoral, sino un problema existencial parecido al que acabó con el Partito Socialista Italiano en los noventa. En un panorama ya sin IU, UPyD puede haberse configurado como una alternativa sólida ya en muchos municipios e incluso autonomías. En ese sentido, el riesgo de dar a UPyD otro año para reforzar su discurso y sustituir al PSOE como principal partido de la oposición, puede parecer insoportable a los cuadros socialistas. En tal caso, ya no habrá resistencia gubernamental capaz de parar el anticipo electoral.
Todo suponiendo, como suponemos, que finalmente el caso de Grecia se resolverá dentro de Europa de forma no enteramente traumática, claro. Si no, que Dios nos coja confesados.
Y todo por la demostada incapacidad anatómica del gobierno de gobernar sin tirar constantemente del talonario. Es como si los delfines que describíamos antes hubiesen encontrado un enorme banco de sardinas atrapado por una red de pesca, y no se hubiesen resistido a pegarse un atracón de pescado, solo para acabar enredados en las mallas. Seguro que entonces apreciarían el valor de los pulgares aunque fuera justo antes de morir ahogados.
Tan listos se creían, y tan inútiles resultaron.
A pesar de ello, son pocos los animales capaces de desarrollar tecnologías incluso rudimentarias. Incluso los inteligentes delfines son incapaces de hacer una tortilla o siquiera de ser contrincantes dignos jugando al Mario Kart de la Wii, por la elemental razón de que carecen de pulgares opuestos al resto de los dedos, que les permitan hacer una pinza para agarrar objetos (ya sea una sartén o el volante del Mario Kart) y manipularlos. Sería en realidad un problema tan aparentemente banal como ese, y no la falta de una inteligencia destacada, la que habría impedido a estos animales evolucionar tecnológicamente.
Bueno, pues una cosa parecida (salvando las distancias) sucede al gobierno de España. No es que no sepa exactamente en qué lío nos ha metido, ni qué tiene que hacer para arreglarlo, porque sí alcanza para ello su entendimiento, sino que carece de la capacidad anatómica para llevar a cabo las acciones que sabe a ciencia cierta que son necesarias.
Por qué estamos así
Vamos a explicarnos. Los lectores más avezados de esta Gacetilla ya están familiarizados con la descripción sumaria de la situación que nosotros hacemos.
En resumen, el gobierno actual, que llegó al poder en 2004 tras un atentado terrorista de misteriosa gestación, montó inmediatamente una fiesta económica (fundamentalmente inmobiliaria) mientras se enterraba judicialmente la investigación del atentado y se negociaba simultáneamente con ETA. La consecuencia de la fiesta fue que el déficit exterior pasó de 22.000 MEUR en 2003 a 105.000 MEUR en 2007 y que, en consecuencia, la deuda externa neta de España (ojo, no confundir con la deuda pública) pasó de 311.000 MEUR (acumulada desde los Reyes Católicos hasta Aznar, ambos incluídos) a unos 650.000 MEUR, la segunda mayor del mundo tras la de EE.UU.. Se trataba de dinero que los bancos españoles tomaban prestado en el extranjero y prestaban en el interior, para financiar la fiesta gubernamental.
Entonces, en Agosto de 2007, estalló la crisis de las subprime en EE.UU.. Como consecuencia de ello, los mercados internacionales dejaron de prestar a los bancos españoles. A pesar de ello, la inminencia entonces de las elecciones generales de Marzo de 2008 hizo que el gobierno negase la crisis y prolongase la fiesta hasta pasadas las elecciones, en Junio de 2008. Y por fin en Julio de 2008, el presidente Rodríguez Zapatero famosamente acertó a pronunciar la palabra "crisis", si bien incluso en Septiembre su ministro de Economía Miguel Solbes todavía hizo una previsión de crecimiento del PIB en 2009 (sí, sí, de crecimiento, no hay errata) del 1%.
Entonces llegó la segunda conmoción, y cayó estrepitosamente el banco Lehman Brothers, profundizando la crisis internacional que venía del año anterior. La coincidencia de una crisis mundial propició que se permitiera internacionalmente que cada gobierno acometiese un aumento del gasto extraordinario. El gobierno Zapatero vio clara la oportunidad, y ordenó un aumento del gasto (Plan E, 11.ooo MEUR más para las comunidades autónomas, 100.000 funcionarios más, etc.) muy superior al de los demás países de la Eurozona.
Miguel Solbes fue despedido con honores (sin que se entienda muy bien esto último, puesto que el PIB de 2009 no solo no creció el +1%, sino que bajó el -3,7%), pero su sustituta, Elena Salgado, no ha resultado ser mucho mejor oráculo. A pesar del salvaje aumento del gasto, Salgado predijo en Junio de 2009 que el déficit público de ese año sería del 8,4% del PIB, mientras que esta Gacetilla se alineó en Julio de 2009 con quienes sostenían que la cifra sería más bien el 12%.
Naturalmente, la semana pasada la ministra Salgado tuvo que admitir que la cifra definitiva fue el 11,4%, e inmediatamente el barón socialista José María Barreda pidió otra "remodelación de gobierno". Sin embargo, esta Gacetilla no puede evitar preguntarse si no va a resultar que en realidad el responsable de estos contínuos "fallos" no sea realmente el titular de turno del Ministerio de Economía. Porque si se trata de simplemente de obtener previsiones macroeconómicas fiables, podemos sugerir al gobierno que use las nuestras, que se demuestran mucho más fiables y que desde luego son más baratas que las de sus eminentes expertos.
El caso es que con fallos y con todo, el gobierno consiguió su objetivo detener el ajuste económico en Septiembre de 2009, aunque fuera a costa de reventar las finanzas públicas.
Esto tuvo la ventaja de detener la fuerte caída de la popularidad del gobierno, pero el inconveniente de detener simultáneamente también el necesario ajuste del sector exterior español, que iba en paralelo al ajuste económico general. Por lo tanto, la deuda externa sigue subiendo y ya alcanza los 955.000 MEUR.
Con una deuda externa estratosférica, un déficit público del 11,4% y una ministra de Economía poco fiable al mando, los mercados de deuda no han podido evitar tener que tomar nota. En 2009, la principal agencia de calificación del mundo, Standard and Poor's, retiró a la deuda estatal española la máxima calificación de riesgo, la codiciada AAA que España había obtenido esforzadamente en 2001. Pero es que en 2010, la deuda española alcanza ya en los mercados una prima de riesgo mayor que la italiana, cuya calificación es teóricamente peor incluso que la de recién rebajada de España.
Y entonces llegó la tercera crisis.
Y ahora Grecia
En un artículo de Enero de 2009 decíamos que, de los 4 países con graves problemas de la Eurozona (España, Portugal, Grecia e Irlanda), solo Irlanda había hecho lo correcto, y que los otros 3 harían bien en imitarla. Pues bien, un año más tarde, ninguno de ellos ha imitado a Irlanda (se ve que no leen la Gacetilla), y lo peor es que un potencial hundimiento del peor de los 3, Grecia, puede arrastrar consigo a los otros 2.
Pues bien, parece que en eso estamos. Grecia está a punto de reventar, los mercados dan por descontado que tendrá que ser salvada por la UE o por la Eurozona (que no es lo mismo, principalmente porque Gran Bretaña y otros pocos están en la UE pero no en la Eurozona), o que de lo contrario el país heleno suspenderá pagos.
El día de la verdad
La inminencia del desenlace de la tragedia griega (madre mía, qué metáfora tan manida) ha exigido que el gobierno de España por fin no tenga más salida que dejar de gastar. De los 6 años que lleva en el poder el gobierno, los 3 primeros fueron de fiesta, y los 3 siguientes de paños calientes a base de déficit. Pero finalmente ha llegado el día de la verdad.
Una vez agotada completamente la herencia recibida en 2004, con el país endeudado ya hasta las pestañas y en medio de una fuerte borrasca financiera, el gobierno ha llegado al punto donde no tiene ya otra salida que hacer lo impensable: dejar de gastar.
Lo sabe perfectamente. No tiene ninguna duda. Pero no está nada claro que pueda hacerlo. Como sucede a los delfines, no es que no sepan como se hace una tortilla, es que no pueden sujetar el asa de la sartén por carecer de pulgares opuestos.
En el caso del gobierno, la equivalencia de la ausencia de pulgares se encuentra en la organización que lo sostiene, encabezada por el PSOE, pero formada también por los partidos nacionalistas, los dos sindicatos mayoritarios, y todo un entorno mediático.
Durante todo su mandato, este gobierno ha vivido de los incrementos de gasto. La generosidad en las subvenciones agrarias (ahora los jornales pueden incluso "autocertificarse") ha permitido mantener el control de la principal Comunidad Autónoma de España en términos de número de votantes, Andalucía. Una revisión del sistema de financiación autonómica creado a la medida de Cataluña (que se ha llevado un tercio del total a repartir entre las 15 comunidades afectadas) ha permitido mantener el control de la segunda comunidad más poblada del país. Una incesante lluvia de subvenciones ha ayudado a que los sindicatos no hayan dicho ni una palabra mientras se destruían 1.600.000 puestos de trabajo. La cadena de televisión progubernamental La Sexta fue formada por productoras beneficiarias de lucrativos contratos con RTVE. La lealtad de las grandes cadenas (y la del Grupo Prisa) se benefició del fin de la publicidad en RTVE, cuya financiación corre ahora a cargo del contribuyente. Antes de las elecciones se introdujo un descuento fiscal de 400 EUR, si bien este fue cancelado poco después de pasada la fecha electoral. El desasosiego por el crecimiento del paro se mitigó con una extensión adicional de 6 meses a la cobertura anterior de 2 años. Y el apoyo de pintorescos personajes del mundo de la cinematografía y la cultura vino acompañado por un régimen de subvenciones de una generosidad poco relacionada con la calidad comercial del material producido. En resumen, el gobierno solo ha demostrado contar con una herramienta de gestión: aumentar el gasto.
Sin embargo, ahora ese mismo gobierno ya no tiene más remedio que reducir el gasto. Pero falla cada vez que lo intenta, porque se le revuelven cada uno de los grupos de intereses particulares que le han venido apoyando.
La salida del gobierno ha sido la de intentar atacar el asunto por el punto de menor resistencia, aunque sea a costa de dar lugar a iniquidades. En 2004 trabajaban 14 millones de españoles en el sector privado, de cuyos impuestos vivían 7 millones de pensionistas, 2 millones de funcionarios, y 1 millón de parados con subvención, en total 11 millones de personas. Hoy también trabajan 14 millones de personas en el sector privado, y también hay 7 millones de pensionistas, pero hay más de 3 millones de funcionarios, y más de 3 millones de parados con subvención, total 14 millones de personas. A pesar de ello, la medida propuesta por el gobierno no ha sido el recorte del número o sueldo de los funcionarios, ni el de los recién ampliados subsidios al paro, sino recortar las pensiones, dejando sin ellas a los trabajadores de 65 y 66 años, y recortando su importe el 20% por el expediente de ampliar el período de cálculo para la cotización desde 15 hasta 25 años.
Naturalmente, la propuesta ha sido mejor acogida por funcionarios y parados que por los empleados del sector privado. Los sindicatos no han tenido más remedio que abandonar su anterior complacencia y amagar con protestar. Como inmediata consecuencia, el gobierno se ha apresurado a retirar la ampliación del período de cálculo de las pensiones, y ha rebajado la retirada de las pensiones a los trabajadores de 65 y 66 años a categoría de "simple propuesta".
Lo malo es que ya es tarde. La maniobra del gobierno solo ha conseguido alertar a los votantes sobre la cruda realidad a la cual nos enfrentamos. En un país que, una vez acabada la crisis internacional, es el único del G20 cuyo PIB todavía desciende, no hay más remedio que retirar dinero concreto a personas concretas. Pero el rápido repliegue de velas gubernamenteal, ha trasladado la sensación a los mercados de que este gobierno es incapaz de tomar el toro por los cuernos cuando llega el día de la verdad.
Verdad y consecuencia
La primera consecuencia viene de los mercados. La cadena de acontecimientos que hemos descrito ha logrado que el binomio Grecia-España ya esté perfectamente identificado en la conciencia colectiva de los inversores internacionales. Por lo tanto, y más allá de lo que efectivamente haga ya o deje de hacer el gobierno de España, cualquier problema en Grecia será trasladado a España sin solución de continuidad.
La segunda, no menos inmediata, es electoral. El apoyo del gobierno se desploma. Nada menos queel diario progubernamental El País publica hoy el resultado de una encuesta según la cual la diferencia de intención del voto entre el PSOE y el opositor PP supera ya los 6 puntos a favor de este último, la cifra más alta de la historia. Y eso que únicamente se ha anunciado la primera de una cascada de medidas de recorte de gasto que serán necesarias.
La tercera, más soterrada pero tal vez la más importante, es la interna al propio partido del gobierno. Porque si el desastre para el país es grande, la catástrofe para el partido puede ser todavía mayor.
En Octubre se celebrarán las elecciones catalanas, cuyo resultado será una caída del apoyo del PSOE, a favor de CiU. Si la magnitud de la caída es fuerte, como parece crecientemente probable, entonces se desatará un verdadero descenso a los infiernos para los perdedores. Porque al poco tiempo, en Mayo de 2011, se producen las todavía más importantes, desde un punto de vista de organización de partido, elecciones municipales y autonómicas. En ellas se renuevan los gobiernos de 8.000 municipios y 13 comunidades autónomas, y un crecientemente probable resultado adverso dejará en el paro a cientos, o miles de cuadros socialistas. Esa cifra incluirá a un número no pequeño de exconcejales de urbanismo y exconsejeros de planificación territorial autonómicos, tan potencialmente peligrosos como una mina marina vagante. Y lo que es peor, la perspectiva de la expulsión del partido de La Moncloa desatará la carrera de codazos de futuros exministros y sus adláteres por conseguir acomodo agolpándose en los menguantes reductos de poder que queden al partido.
La creciente evidencia de que este escenario es inevitable tendrá consecuencias internas, a medida que los más serios cuestionen el interés para el partido de atravesar ese infierno, y propongan un anticipo electoral, tal vez con un candidato distinto, que al menos consiga evitar el pleno impacto de la previsible catástrofe electoral municipal y autonómica. No será mucho el tiempo que estos tengan que esperar para encontrar apoyos internos entre aquellos que se vean a si mismos peor situados para sobrevivir en el invierno nuclear socialista que se avecina.
Es en este escenario interno en el cual deben encuadrarse las manifestaciones de inquebrantable apoyo que repentinamente parece cosechar José Luis Rodríguez Zapatero desde sus propias filas. Y será esta misma dinámica, más que el deterioro de los apoyos externos, la que provoque el anticipo de las elecciones generales en esta legislatura.
Pronóstico politico
Y una vez puestos en situación, vamos con nuestros pronósticos, políticos en este caso, que es la parte que más entusiasma a los siempre óptimamente informados lectores de este medio.
Como sabéis, en 2007 formulamos un escenario político central (que recordamos en 2008), que preveía la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011. Ese sigue siendo nuestro escenario actualmente. Con la visibilidad adicional que hemos obtenido desde entonces, podemos ahora añadir algunos matices.
Para empezar, hoy dos coportunidades para convocar elecciones anticipadas: podría hacerse la convocatoria en Julio de 2010, de modo que se celebren en otoño de este mismo año (conjuntamente con las catalanas), o bien convocarlas en Julio de 2011, para celebrarlas de forma aislada en Septiembre del año próximo. Por lo tanto, creemos que el presidente del gobierno tomará su primera decisión sobre la convocatoria en Julio próximo.
Desde luego, el interés para el país sería adelantarlas lo máximo posible. A estas alturas, los mercados de capitales ya se han formado una opinión sólida y poco cuestionada sobre la incapacidad anatómica de este gobierno para atacar los recortes de gasto. Por lo tanto, ese será el factor primero al cual atenderán los analistas que guían las opiniones de los prestamistas internacionales. Sus estudios sobre el riesgo de insolvencia de España, o su capacidad de salir airosa de este trance, básicamente consistirán en calcular la fecha de entrada de un nuevo gobierno, y en descontar a partir de ahí el precio de la deuda española. En pocas palabras, desde su punto de vista, cuanto más dure este gobierno, peor.
Lo curioso es que el interés del partido del gobierno está, en este caso, alineado con el del país. Siendo ya una verdad aceptada por una creciente porción de los interesados que el próximo gobierno será del PP, la única incógnita a despejar es la profundidad de la derrota socialista.
Los datos de empleo de Enero de 2010 recién publicados arrojan una caída de la afiliación a la Seguridad Social de 258.000 personas. Puesto que hay unos 17.500.000 afiliados, eso corresponde a una caída de más del 1% del total. Incluso suponiendo (como suponemos) que las cifras de Febrero y Marzo serán prácticamente estables, la caída intertrimestral del empleo será de cerca del 1,9%. Si el año anterior, una caída del empleo del 3,2% implicó una rebaja record del PIB del 1,8%, nosotros estimamos que la caída del PIB en el primer trimestre de 2010 puede ser cercana al -1,0%.
Bueno, pues esto es muy grave políticamente. Cuando esa cifra de caída del PIB se publique a principios de Abril, la prensa comentará que no solo es España el único país del G20 en recesión, invalidando el argumento de que se trata de un problema mundial, sino que además quedará en evidencia que el intento del Gobierno por frenar la crisis a base de gastar más, puesto que en lugar de seguir atenuándose, la crisis se habrá recrudecido respecto al anterior trimestre.
Si estamos en lo cierto, la publicación del dato de PIB abrirá la caja de los truenos en el PSOE. La cosa se mantendrá tal vez velada hasta el fin de la Presidencia Europea de España en Junio, pero será inevitable que muchos disconformes vean inexorable que la caída de apoyo del partido se prolongue hasta más allá de las municipales, y llamen por lo tanto al anticipo de las generales como medida preventiva. Con ello pretenderán contener los daños evitando esperar a que la ya claramente prolongada crisis mengüe más el apoyo electoral socialista. Además, una eventual derrota permitiría un relevo en el liderazgo, y abriría la puerta a posicionar al partido en un discurso político populista, crítico con los inevitables recortes, más cómodo para los sindicatos.
En esta situación, claramente los únicos que ser resistirán al adelanto electoral serán el propio presidente del gobierno y su entorno más próximo. La perspectiva de la inexorable derrota y de su subsiguiente alejamiento del poder en el partido seguramente les resultará mucho menos halagüeña que intentar esperar a que la crisis escampe.
Puede que consigan resistir. Pero será por poco tiempo. En nuestra opinión, la debacle electoral espera a un PSOE todavía en el gobierno en Mayo de 2011. Tras 1 año de aplicación de impopulares recortes de gasto, con los tipos de interés subiendo, con los impuestos ya más altos y con el déficit público todavía por encima del 10% del PIB a pesar de todo, nada salvará al partido del desastre.
A partir de entonces, al partido puede presentarse no ya una duda electoral, sino un problema existencial parecido al que acabó con el Partito Socialista Italiano en los noventa. En un panorama ya sin IU, UPyD puede haberse configurado como una alternativa sólida ya en muchos municipios e incluso autonomías. En ese sentido, el riesgo de dar a UPyD otro año para reforzar su discurso y sustituir al PSOE como principal partido de la oposición, puede parecer insoportable a los cuadros socialistas. En tal caso, ya no habrá resistencia gubernamental capaz de parar el anticipo electoral.
Todo suponiendo, como suponemos, que finalmente el caso de Grecia se resolverá dentro de Europa de forma no enteramente traumática, claro. Si no, que Dios nos coja confesados.
Y todo por la demostada incapacidad anatómica del gobierno de gobernar sin tirar constantemente del talonario. Es como si los delfines que describíamos antes hubiesen encontrado un enorme banco de sardinas atrapado por una red de pesca, y no se hubiesen resistido a pegarse un atracón de pescado, solo para acabar enredados en las mallas. Seguro que entonces apreciarían el valor de los pulgares aunque fuera justo antes de morir ahogados.
Tan listos se creían, y tan inútiles resultaron.
domingo, 10 de enero de 2010
Crisis - Actualización sobre el corralito en España
Pobre Casandra.
Casandra era una princesa troyana. Fue la única que entendió que el caballo de madera que habían construido los griegos no traería nada bueno a su ciudad. Aunque intentó avisar a los suyos, estos se encontraban tan presos de la euforia celebrando la fiesta por su supuesta victoria, que nadie le hizo caso. Lamentablemente para los troyanos, finalmente resultó que, gracias al caballo, los griegos consiguieron efectivamente saquear Troya. Y lamentablemente para Casandra, para cuando se demostró que ella tenía toda la razón, no sólo no quedaba nadie en Troya en situación de agradecerle su buen tino, sino que encima terminó violada por un griego.
No es que la Gacetilla tenga remotamente ínfulas de haber alcanzado la inmortal fama del personaje del gran Homero, pero lo cierto es que cada vez que últimamente, cada vez que nos cruzamos con un griego por la calle, tomamos la precaución de cambiarnos de acera. Por si acaso.
En Julio de 2009, el Banco de España publicó que las familias españolas habían reducido dramáticamente su inversión en acciones y participaciones en fondos. Nosotros temimos entonces que, tras los fondos, las familias pudieran comenzar a retirar también los depósitos que mantienen en los bancos, y que ello terminase por provocar la implantación del corralito en España, de forma similar a lo que ocurrió en Argentina en 2001.
El gobierno rectifica...
Parece que, desde que escribimos ese artículo, el gobierno ha tomado conciencia de la magnitud del desastre que estaba creando, puesto que ha rectificado varias de sus políticas, en particular aquellas que venían destinadas a aumentar el gasto general en el país, tanto público como privado.
Para empezar, ha limitado el aumento del salario mínimo al 1,5%. Esta cifra evidentemente es todavía demasiando alta, puesto que no parece lógico aumentar los salarios por encima de la inflación (0,3% según el último dato) mientras se están destruyendo unos 800.000 empleos anuales. Sin embargo, por lo que sabíamos hasta Julio, la cosa podría haber sido peor (recordamos que en 2008, con una inflación del 1,4%, el gobierno subió el salario mínimo el 4,0%).
En segundo lugar, el aumento del subsidio a los parados más allá de los 2 años, no ha sido por un tercer año completo, como también se especulaba en Julio, sino que se ha limitado a 6 meses. Además, finalmente no se han reducido las cotizaciones sociales a las empresas, y tampoco se ha entrado es un inoportuno "Pacto Local" (que habría aumentado los fondos para los ayuntamientos). Finalmente, ya se han comenzado los movimientos políticos para una nueva "reforma" (es decir, reducción) de las pensiones.
..pero el gasto público y privado ya no se reduce...
Como saben los lectores más asiduos de esta Gacetilla, la política de aumento del gasto a ultranza, que el gobierno había seguido hasta este otoño, ha conseguido cerrar la crisis en falso, por la vía de paralizar el ajuste económico que se estaba produciendo. Desde Septiembre de 2009, el ajuste efectivamente se ha detenido, el déficit corriente está volviendo a aumentar: el gasto público y privado del país ha dejado de reducirse.
El dato cuya publicación en Julio provocó nuestro anterior artículo sobre el corralito, se refería a la situación a 31 de Marzo de 2009. Se trata de un dato trimestral, y desde entonces sólo se ha publicado uno posterior, a 30 de Junio de 2009, que no es particularmente inquietante. El nuevo dato vendría a indicar que, tras año y medio de caída, el valor de la inversión financiera de las familias españolas se ha estabilizado, e incluso ha crecido levemente.
Esto podría llevar a pensar que se ha reducido el peligro para estabilidad del sistema bancario español. Pues mucho nos tememos que no. Ahora veremos por qué.
...y los depósitos siguen cayendo
Cuando llegó al poder el gobierno actual, montó su festival econoómico, mientras por otro lado la tensión política era máxima con los procesos simultáneos de investigación de los atentados del11-M y de negociación con ETA. Se disparó entonces el gasto público y privado del país y, como consecuencia, se creó un déficit por cuenta corriente monstruoso, que ya en 2007 y 2008 llegó a superar los 100.000 MEUR anuales.
No obstante, eso no provocó una caída de los depósitos en los bancos, ya que el dinero para toda esa orgía de gasto (recordad a los constructores compitiendo por ver quien tenía más larga la eslora del yate) fue financiada con deuda externa. El endeudamiento externo neto de España pasó de los 311.000 a los 955.000 MEUR, convirtiéndose en el segundo más grande del mundo, después del de EE.UU..
Pues cómo ha cambiado el cuento ahora, Caperucita. Tras escaldarse considerablemente con los créditos subprime, con la quiebra de Lehman Brothers y con el hundimiento de Islandia, los mercados internacionales son hoy mucho más reticentes a prestar dinero.
Estando así las cosas, el nuevo aumento del déficit corriente sí está pagándose con los depósitos de los bancos españoles. Los depósitos de las entidades de crédito (es decir, bancos y cajas) han estado cayendo desde Junio de 2009 hasta Octubre de 2009, que es el último dato disponible.
Y la bajada está siendo muy fuerte. Entre Junio y Octubre, los depósitos cayeron el 3,45%. El dato es uno de los peores de la historia, pero eso no es lo más grave. Porque lo cierto es que, aunque durante la anterior crisis los depósitos llegaron a caer hasta el 5.08% en el peor momento (Abril de 1994), el déficit corriente era entonces de alrededor del 1% del PIB.
Hoy no parece que hayamos llegado todavía al peor momento en la caída de depósitos, de modo que creemos que todavía veremos datos peores que el de Octubre. Pero es que además estimamos que el déficit corriente de 2010 será de cerca del 5% del PIB, luego la presión a la baja sobre los depósitos puede ser mucho más fuerte que la que se sufría en 1994.
Cajas de ahorro en peligro
¿Y como van a resistir los bancos y las cajas la caída de depósitos? Pues el precedente histórico de 1994 no es muy halagüeño, puesto que entonces tuvo que ser intervenido Banesto, que era una de las principales instituciones.
Afortunadamente, ninguna de las 5 grandes instituciones financieras del país (Santander, BBVA, La Caixa, CajaMadrid y el Banco Popular) está hoy en situación siquiera parecida a la que el Banesto del hoy ya infame Mario Conde tenía entonces. Hoy, sin embargo, el eslabón más débil de la cadena financiera se encuentra en las instituciones pequeñas y, en particular, en las cajas de ahorros.
La primera de las cajas ya ha caído. Tras haber "invertido" (ya sabéis) cantidades de dinero inexplicablemente grandes en los negocios del empresario amigo del PSOE Luis Portillo, y en los de sus socios, la Caja de Castilla - La Mancha se convirtió en la primera caja de ahorros en ser intervenida por el Banco de España en sus más de 200 años de historia. Sin embargo, no es la única en peligro.
Consciente de ello, el gobierno ha preparado lo que parece un fondo de salvamento de emergencia para cajas de ahorros naufragantes, el conocido como Fondo de Reorganización Ordenada Bancaria, o FROB, dotado con 99.000 MEUR. Como formalmente no se trata de un fondo antinaufragios, el gobierno exige a los beneficiarios que se embarquen en una fusión como condición para echar el guante a la pasta, con su correspondiente plan de recorte de gastos. Pero el caso es que llegue dinero a las cajas necesitadas, que es de lo que se trata.
De modo que las entidades grandes están mejor, las cajas medianas y pequeñas peor, y el gobierno ha montado el FROB para salvarlas. Hasta aquí nada nuevo. Pero veamos las preguntas clave:
1 - ¿Salvará efectivamente el FROB a las cajas?
2 - Y si no lo consigue ¿qué pasará?
Límites del FROB
El poder curativo del FROB tiene dos límites principales. En primer lugar, tiene que llegar a tiempo. Esta evidente verdad de perogrullo parece sin embargo escapar a la inteligencia de los políticos que controlan las cajas. O tal vez no tanto.
La crisis de las cajas ha destapado con toda su crudeza el festín de privilegios e influencia que ha crecido en su seno, y en el de sus obras sociales. El espectáculo ha sido parecido al de darle la vuelta con un palo al cadáver de perro muerto en una cuneta: la fauna entera de gusanos y cucarachas que estaban cebándo en él quedan súbitamente al descubierto y comienzan a correr en todas las direcciones.
Siendo esta la situación, la evidencia de que la tarta está a punto de reducirse ha desatado un frenesí de negociaciones, pactos, traiciones, declaraciones y contradicciones digno de una telenovela de enredo. Tan poco edificante está siendo el espectáculo, que incluso la Comisaria de Competencia de la Unión Europea, Neelie Kroes, tuvo que criticar públicamente al gobierno español por no haber decidido todavía en Noviembre de 2009 como aplicar el FROB (tras haberlo aprobado en Junio de 2009). Por supuesto, la maraña de intereses ha influido decisivamente en la regulación del propio FROB, tanto que 9 meses después de la intervención de CCM, todavía no se ha producido siquiera el primer desembolso.
Entre tanto, como sabéis el ajuste de la economía española se ha parado, los depósitos siguen bajando, y la presión sobre las cajas de ahorros sigue aumentando, mientras que el gobierno sigue permitiendo este lamentable bochorno. Estando así las cosas, no puede darse por sentado que el FROB llegará a tiempo de salvar a todas las cajas.
Además, el FROB tiene una segunda limitación. De los 99.000 MEUR con los cuales puede teóricamente puede contar, 90.000 tiene que pedirlos prestados en los mercados, contando para ello con un aval del Estado español. Pero ¿será suficiente ese aval para levantar 90.000 MEUR?
Pues tampoco está del todo claro. Si bien bajo este gobierno el Reino de España ya ha perdido la calificación de crédito AAA de Standard and Poor's que tanto trabajo había costado obtener en 2001, todavía mantiene la AA+. Sin embargo, esa calificación puede no ser suficiente para unos mercados que recuerdan perfectamente el paso de colosos como Enron o AIG directamente del AAA hasta el hoyo.
En el caso que nos ocupa, resulta que la previsión indica que este año la emisión de bonos con garantía soberana (es decir, estatal) en la Eurozona va a batir todas las marcas. Los analistas del banco alemán WestLB prevén una emisión de 920.000 MEUR. De modo que puede que los mercados consigan absorber todo ese papel, pero desde luego que se van a meter un atracón histórico.
Bueno, pues resulta que el Estado español, que había emitido unos 51.000 MEUR de deuda en 2008, y unos 104.000 en 2009, se propone emitir 211.000 MEUR, a los cuales habría que añadir los 90.000 MEUR del FROB. Es decir, más de 300.000 MEUR, y eso sin contar lo que emita el ICO simultáneamente.
En otras palabras España, con cerca de un 12% del PIB de la Eurozona, se propone casi triplicar su emisión record del año anterior, y llegar a emitir ella solita nada menos que el 33% de la deuda emitida por los 16 países de la Eurozona. Está claro que por pedir, que no quede. Y encima quiere hacer esta machada en el año que más deuda soberana va a emitirse en la Eurozona, es decir, cuando más competencia va a haber. Y todo ello suponiendo que no implosione entre tanto Grecia, se monte un pánico de marca mayor y se bloquee completamente el acceso de España a los mercados.
Con dos narices. Pues esa es la solución que ha previsto el gobierno para mantener a flote las cajas de ahorros, o sea que ya sabéis.
¿Y si falla el FROB?
Bueno, pues esta es la brillante gestión de los maravillosos gobernantes que tenemos. Al menos, desde luego estas son sus cifras. Y como todavía podrían quedarnos hasta 2 años más de sus impagables atenciones, pues tal vez no sea del todo inoportuno ir viendo un poco qué puede pasar si el FROB fallase, y se fuesen por el desagüe unas cuantas cajas de ahorros.
Lo primero que hay que decir es que si una caja de ahorros suspendiese pagos, los depósitos hasta 100.000 EUR estarían garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos de las cajas de ahorros (los bancos tienen el suyo propio).
Desgraciadamente, ese fondo es muy pequeño, sobre todo después del roto que le ha hecho el rescate de CCM. Sólo tiene unos 3.000 MEUR, mientras que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos. De modo que podría no tener suficiente dinero para cubrir todos los depósitos supuestamente garantizados, especialmente si quebrasen varias cajas de ahorros en poco tiempo.
¿Y si fallase el FGD? Pues a partir de aquí, empezamos a especular. En tal caso, habría 3 candidatos principales para cubrir el dinero faltante: la Comunidad Autónoma en la cual tuviese sede la caja de ahorros difunta, el Estado español, y la Eurozona (es decir, los 16 países que han adoptado el Euro como moneda). Sin embargo, conviene aclarar que ninguno de ellos tendría obligación formal de acudir al rescate, de modo que los depositantes afectados vivirían sin duda momentos de gran emoción.
Es más que probable que la Comunidad Autónoma quisiese acudir al rescate. Lo que ya está menos claro es que tuviese dinero suficiente para atender al mismo. Tened en cuenta que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos, mientras que la Comunidad Autónoma media tiene algo menos de 5.000 MEUR de deuda. De modo que es fácil que la cosa les viniese un poco grande.
Ya hemos visto que el Estado también tiene sus límites. En caso de que la implosión de la caja de ahorros de que se trate se hubiese debido a una eventual incapacidad del FROB para levantar deuda, por causa tal vez del cierre de los mercados financieros para la deuda española, entonces es también posible que el Estado tampoco se hallase en disposición de atender las garantías que el FGD no pudiese cubrir. Además, en este escenario lo probable sería que no hubiese caído una sola caja de ahorros de forma aislada, sino varias de ellas simultáneamente.
Lo cual nos lleva a la Eurozona. Para empezar, conviene aclarar que la Eurozona dispone del Banco Central Europeo, el cual a su vez tiene la máquina que fabrica Euros en el sótano, por decirlo gráficamente. Por lo tanto, la Eurozona podría, por lo tanto, salvar al FGD de cualquier eventualidad. ¿Pero querría hacerlo?
El escenario que nos estamos planteando es uno en el cual la negativa de los mercados de deuda a prestar más dinero al Estado español hubiera provocado que el FROB no consiguiera tomar los préstamos necesarios para rescatar a un grupo de cajas de ahorros. Las cajas habrían suspendido pagos, y el FGD sería entonces incapaz de cubrir las garantías otorgadas a los depositantes. Tanto las Comunidades Autónomas afectadas como el propio Estado español serían también incapaces de rescatar al FGD.
En tal caso, a la Eurozona se le plantearía una clara disyuntiva. O bien se aviene a rescatar al FGD español, o bien lo deja caer.
En el primer caso, los países de la Eurozona tendrían que prestar a una entidad, el FGD, que tal vez no estaría nunca en posición de devolver esos préstamos. Esto sería cierto incluso si se aceptara la garantía adicional de la Comunidad Autónoma correspondiente, o la del Estado español, puesto que en ese escenario ambos garantes habrían demostrado ya para entonces carecer del crédito suficiente.
Pero es que en caso contrario, la quiebra del FGD de las cajas de ahorros españolas provocaría la fuga de los depositantes en las cajas de ahorro que no hubiesen quebrado hacia los bancos españoles, lo cual hundiría incluso a aquellas que todavía fuesen solventes. O peor incluso, la fuga podría darse desde los bancos españoles a los de otros países, aniquilando en la práctica al sistema financiero español completamente. O incluso podrían darse movimientos similares desde los bancos de otros países menos solventes, como Irlanda, Portugal o Italia, haceia otros más sólidos, como Alemania o Francia, provocando la caída de nuevos bancos fuera de España. Y ello, a su vez, podría conducir a los países víctimas a tomar medidas radicales para garantizar la supervivencia de sus sistemas bancarios, tales como retomar la impresión de sus propias monedas nacionales y, por lo tanto, abandonar la Eurozona. Esta última medida ya ha tenido un ejemplo de puesta en práctica: se trata del corralito.
¿Y qué haría la Eurozona ante una situación así? Pues está claro: depende. Si el coste del rescate del FGD de las cajas de ahorros espñolas fuese moderado, si la operación viniese avalada por el Estado español, y si este último se avieniese a poner en práctica un plan de recorte del gasto (real), que hiciera creíble un eventual repago de los fondos prestados, entonces habría rescate.
Pero si el coste del rescate fuese demasiado oneroso (con muchas cajas a la deriva), o si el gobierno español careciese de la voluntad o de la credibilidad necesaria para alcanzar y poner en práctica un plan de austeridad (real), entonces no habría rescate, la Eurozona perdería al menos a uno de sus miembros y la población española conocería de primera mano como se vive la ruina del corralito también en Europa.
Conclusión
6 años de malgobierno han bastado para que España haya pasado de protagonizar un milagro económico, a tener la segunda deuda externa más alta del mundo, tras EE.UU..
En cuanto el entorno económico se deterioró, el país entró en una fuerte recesión. El desempleo se disparó pero, afortunadamente, el sólido sistema financiero y las saneadas cuentas públicas heredadas permitieron que el ajuste se hiciera de forma rápida y ordenada.
Con el fin de evitar el coste electoral de la crisis, el gobierno ha lanzado el mayor despliegue de gasto de la Eurozona, de forma que, a partir de Septiembre de 2009 el ajuste se ha detenido. En consecuencia, el aumento de la deuda externa ha vuelto a acelerarse, y esta vez ya tanto las cuentas públicas como el sector financieros están ya tocados.
Consciente del peligro para las cajas de ahorros, el gobierno ha lanzado el FROB. Sin embargo, el crecimiento desbocado de las necesidades de financiación pública impide asegurar que el FROB vaya a funcionar, particularmente si se produce una nueva crisis externa, por ejemplo la posible implosión de Grecia.
Y si el FROB no funciona, es posible que la Eurozona decida intervenir. En caso de que la Eurozona intervenga, lo probable que solo lo haga para garantizar los depósitos cubiertos por el FGD.
Si la Eurozona no interviene, habrá corralito en España. Si hace unos meses se bromeaba sobre Irlanda en inglés diciendo que entre "Iceland" (Islandia) y "Ireland" (Irlanda) no había más diferencia que 1 letra y 6 meses de tiempo, entonces podremos gratificarnos con chistes tan entretenidos como que entre Argentina 2001 y España 2010 no hay más diferencia que 1 número y 9 años.
Madre mía ¿y qué hacemos?
Pues he aquí un rápido repaso a las reglas de supervivencia financiera en el segundo país con más deuda externa del mundo:
1 - Evita las cajas de ahorros medianas y pequeñas
La Gacetilla publicó en 2008 una lista de cajas de ahorro en "zona roja". Una de ellas (CCM) ya ha quebrado. Pues evitad las demás.
2 - No deposites más de 100.000 EUR
Se trata de un límite por depositante, no por cuenta.
3 - Mantente informado
Procura averiguar si tu banco es serio, y ser exigente con tu gobierno. Sigue de cerca como le va a la ya arruinada Grecia. Y por supuesto, no dejes de leer la mítica Gacetilla Panfletaria.
4 - Aun así, no estás 100% seguro
Qué le vamos a hacer. Estás viviendo el "desmilagro" económico español. Pues disfrútalo. Tal vez puedas contárselo a tus nietos.
En fin, aquí os dejamos por hoy, que parece que viene un griego hacia aquí, y esta Casandra tiene que salir pitando a esconderse. Por si acaso.
Casandra era una princesa troyana. Fue la única que entendió que el caballo de madera que habían construido los griegos no traería nada bueno a su ciudad. Aunque intentó avisar a los suyos, estos se encontraban tan presos de la euforia celebrando la fiesta por su supuesta victoria, que nadie le hizo caso. Lamentablemente para los troyanos, finalmente resultó que, gracias al caballo, los griegos consiguieron efectivamente saquear Troya. Y lamentablemente para Casandra, para cuando se demostró que ella tenía toda la razón, no sólo no quedaba nadie en Troya en situación de agradecerle su buen tino, sino que encima terminó violada por un griego.
No es que la Gacetilla tenga remotamente ínfulas de haber alcanzado la inmortal fama del personaje del gran Homero, pero lo cierto es que cada vez que últimamente, cada vez que nos cruzamos con un griego por la calle, tomamos la precaución de cambiarnos de acera. Por si acaso.
En Julio de 2009, el Banco de España publicó que las familias españolas habían reducido dramáticamente su inversión en acciones y participaciones en fondos. Nosotros temimos entonces que, tras los fondos, las familias pudieran comenzar a retirar también los depósitos que mantienen en los bancos, y que ello terminase por provocar la implantación del corralito en España, de forma similar a lo que ocurrió en Argentina en 2001.
El gobierno rectifica...
Parece que, desde que escribimos ese artículo, el gobierno ha tomado conciencia de la magnitud del desastre que estaba creando, puesto que ha rectificado varias de sus políticas, en particular aquellas que venían destinadas a aumentar el gasto general en el país, tanto público como privado.
Para empezar, ha limitado el aumento del salario mínimo al 1,5%. Esta cifra evidentemente es todavía demasiando alta, puesto que no parece lógico aumentar los salarios por encima de la inflación (0,3% según el último dato) mientras se están destruyendo unos 800.000 empleos anuales. Sin embargo, por lo que sabíamos hasta Julio, la cosa podría haber sido peor (recordamos que en 2008, con una inflación del 1,4%, el gobierno subió el salario mínimo el 4,0%).
En segundo lugar, el aumento del subsidio a los parados más allá de los 2 años, no ha sido por un tercer año completo, como también se especulaba en Julio, sino que se ha limitado a 6 meses. Además, finalmente no se han reducido las cotizaciones sociales a las empresas, y tampoco se ha entrado es un inoportuno "Pacto Local" (que habría aumentado los fondos para los ayuntamientos). Finalmente, ya se han comenzado los movimientos políticos para una nueva "reforma" (es decir, reducción) de las pensiones.
..pero el gasto público y privado ya no se reduce...
Como saben los lectores más asiduos de esta Gacetilla, la política de aumento del gasto a ultranza, que el gobierno había seguido hasta este otoño, ha conseguido cerrar la crisis en falso, por la vía de paralizar el ajuste económico que se estaba produciendo. Desde Septiembre de 2009, el ajuste efectivamente se ha detenido, el déficit corriente está volviendo a aumentar: el gasto público y privado del país ha dejado de reducirse.
El dato cuya publicación en Julio provocó nuestro anterior artículo sobre el corralito, se refería a la situación a 31 de Marzo de 2009. Se trata de un dato trimestral, y desde entonces sólo se ha publicado uno posterior, a 30 de Junio de 2009, que no es particularmente inquietante. El nuevo dato vendría a indicar que, tras año y medio de caída, el valor de la inversión financiera de las familias españolas se ha estabilizado, e incluso ha crecido levemente.
Esto podría llevar a pensar que se ha reducido el peligro para estabilidad del sistema bancario español. Pues mucho nos tememos que no. Ahora veremos por qué.
...y los depósitos siguen cayendo
Cuando llegó al poder el gobierno actual, montó su festival econoómico, mientras por otro lado la tensión política era máxima con los procesos simultáneos de investigación de los atentados del11-M y de negociación con ETA. Se disparó entonces el gasto público y privado del país y, como consecuencia, se creó un déficit por cuenta corriente monstruoso, que ya en 2007 y 2008 llegó a superar los 100.000 MEUR anuales.
No obstante, eso no provocó una caída de los depósitos en los bancos, ya que el dinero para toda esa orgía de gasto (recordad a los constructores compitiendo por ver quien tenía más larga la eslora del yate) fue financiada con deuda externa. El endeudamiento externo neto de España pasó de los 311.000 a los 955.000 MEUR, convirtiéndose en el segundo más grande del mundo, después del de EE.UU..
Pues cómo ha cambiado el cuento ahora, Caperucita. Tras escaldarse considerablemente con los créditos subprime, con la quiebra de Lehman Brothers y con el hundimiento de Islandia, los mercados internacionales son hoy mucho más reticentes a prestar dinero.
Estando así las cosas, el nuevo aumento del déficit corriente sí está pagándose con los depósitos de los bancos españoles. Los depósitos de las entidades de crédito (es decir, bancos y cajas) han estado cayendo desde Junio de 2009 hasta Octubre de 2009, que es el último dato disponible.
Y la bajada está siendo muy fuerte. Entre Junio y Octubre, los depósitos cayeron el 3,45%. El dato es uno de los peores de la historia, pero eso no es lo más grave. Porque lo cierto es que, aunque durante la anterior crisis los depósitos llegaron a caer hasta el 5.08% en el peor momento (Abril de 1994), el déficit corriente era entonces de alrededor del 1% del PIB.
Hoy no parece que hayamos llegado todavía al peor momento en la caída de depósitos, de modo que creemos que todavía veremos datos peores que el de Octubre. Pero es que además estimamos que el déficit corriente de 2010 será de cerca del 5% del PIB, luego la presión a la baja sobre los depósitos puede ser mucho más fuerte que la que se sufría en 1994.
Cajas de ahorro en peligro
¿Y como van a resistir los bancos y las cajas la caída de depósitos? Pues el precedente histórico de 1994 no es muy halagüeño, puesto que entonces tuvo que ser intervenido Banesto, que era una de las principales instituciones.
Afortunadamente, ninguna de las 5 grandes instituciones financieras del país (Santander, BBVA, La Caixa, CajaMadrid y el Banco Popular) está hoy en situación siquiera parecida a la que el Banesto del hoy ya infame Mario Conde tenía entonces. Hoy, sin embargo, el eslabón más débil de la cadena financiera se encuentra en las instituciones pequeñas y, en particular, en las cajas de ahorros.
La primera de las cajas ya ha caído. Tras haber "invertido" (ya sabéis) cantidades de dinero inexplicablemente grandes en los negocios del empresario amigo del PSOE Luis Portillo, y en los de sus socios, la Caja de Castilla - La Mancha se convirtió en la primera caja de ahorros en ser intervenida por el Banco de España en sus más de 200 años de historia. Sin embargo, no es la única en peligro.
Consciente de ello, el gobierno ha preparado lo que parece un fondo de salvamento de emergencia para cajas de ahorros naufragantes, el conocido como Fondo de Reorganización Ordenada Bancaria, o FROB, dotado con 99.000 MEUR. Como formalmente no se trata de un fondo antinaufragios, el gobierno exige a los beneficiarios que se embarquen en una fusión como condición para echar el guante a la pasta, con su correspondiente plan de recorte de gastos. Pero el caso es que llegue dinero a las cajas necesitadas, que es de lo que se trata.
De modo que las entidades grandes están mejor, las cajas medianas y pequeñas peor, y el gobierno ha montado el FROB para salvarlas. Hasta aquí nada nuevo. Pero veamos las preguntas clave:
1 - ¿Salvará efectivamente el FROB a las cajas?
2 - Y si no lo consigue ¿qué pasará?
Límites del FROB
El poder curativo del FROB tiene dos límites principales. En primer lugar, tiene que llegar a tiempo. Esta evidente verdad de perogrullo parece sin embargo escapar a la inteligencia de los políticos que controlan las cajas. O tal vez no tanto.
La crisis de las cajas ha destapado con toda su crudeza el festín de privilegios e influencia que ha crecido en su seno, y en el de sus obras sociales. El espectáculo ha sido parecido al de darle la vuelta con un palo al cadáver de perro muerto en una cuneta: la fauna entera de gusanos y cucarachas que estaban cebándo en él quedan súbitamente al descubierto y comienzan a correr en todas las direcciones.
Siendo esta la situación, la evidencia de que la tarta está a punto de reducirse ha desatado un frenesí de negociaciones, pactos, traiciones, declaraciones y contradicciones digno de una telenovela de enredo. Tan poco edificante está siendo el espectáculo, que incluso la Comisaria de Competencia de la Unión Europea, Neelie Kroes, tuvo que criticar públicamente al gobierno español por no haber decidido todavía en Noviembre de 2009 como aplicar el FROB (tras haberlo aprobado en Junio de 2009). Por supuesto, la maraña de intereses ha influido decisivamente en la regulación del propio FROB, tanto que 9 meses después de la intervención de CCM, todavía no se ha producido siquiera el primer desembolso.
Entre tanto, como sabéis el ajuste de la economía española se ha parado, los depósitos siguen bajando, y la presión sobre las cajas de ahorros sigue aumentando, mientras que el gobierno sigue permitiendo este lamentable bochorno. Estando así las cosas, no puede darse por sentado que el FROB llegará a tiempo de salvar a todas las cajas.
Además, el FROB tiene una segunda limitación. De los 99.000 MEUR con los cuales puede teóricamente puede contar, 90.000 tiene que pedirlos prestados en los mercados, contando para ello con un aval del Estado español. Pero ¿será suficiente ese aval para levantar 90.000 MEUR?
Pues tampoco está del todo claro. Si bien bajo este gobierno el Reino de España ya ha perdido la calificación de crédito AAA de Standard and Poor's que tanto trabajo había costado obtener en 2001, todavía mantiene la AA+. Sin embargo, esa calificación puede no ser suficiente para unos mercados que recuerdan perfectamente el paso de colosos como Enron o AIG directamente del AAA hasta el hoyo.
En el caso que nos ocupa, resulta que la previsión indica que este año la emisión de bonos con garantía soberana (es decir, estatal) en la Eurozona va a batir todas las marcas. Los analistas del banco alemán WestLB prevén una emisión de 920.000 MEUR. De modo que puede que los mercados consigan absorber todo ese papel, pero desde luego que se van a meter un atracón histórico.
Bueno, pues resulta que el Estado español, que había emitido unos 51.000 MEUR de deuda en 2008, y unos 104.000 en 2009, se propone emitir 211.000 MEUR, a los cuales habría que añadir los 90.000 MEUR del FROB. Es decir, más de 300.000 MEUR, y eso sin contar lo que emita el ICO simultáneamente.
En otras palabras España, con cerca de un 12% del PIB de la Eurozona, se propone casi triplicar su emisión record del año anterior, y llegar a emitir ella solita nada menos que el 33% de la deuda emitida por los 16 países de la Eurozona. Está claro que por pedir, que no quede. Y encima quiere hacer esta machada en el año que más deuda soberana va a emitirse en la Eurozona, es decir, cuando más competencia va a haber. Y todo ello suponiendo que no implosione entre tanto Grecia, se monte un pánico de marca mayor y se bloquee completamente el acceso de España a los mercados.
Con dos narices. Pues esa es la solución que ha previsto el gobierno para mantener a flote las cajas de ahorros, o sea que ya sabéis.
¿Y si falla el FROB?
Bueno, pues esta es la brillante gestión de los maravillosos gobernantes que tenemos. Al menos, desde luego estas son sus cifras. Y como todavía podrían quedarnos hasta 2 años más de sus impagables atenciones, pues tal vez no sea del todo inoportuno ir viendo un poco qué puede pasar si el FROB fallase, y se fuesen por el desagüe unas cuantas cajas de ahorros.
Lo primero que hay que decir es que si una caja de ahorros suspendiese pagos, los depósitos hasta 100.000 EUR estarían garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos de las cajas de ahorros (los bancos tienen el suyo propio).
Desgraciadamente, ese fondo es muy pequeño, sobre todo después del roto que le ha hecho el rescate de CCM. Sólo tiene unos 3.000 MEUR, mientras que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos. De modo que podría no tener suficiente dinero para cubrir todos los depósitos supuestamente garantizados, especialmente si quebrasen varias cajas de ahorros en poco tiempo.
¿Y si fallase el FGD? Pues a partir de aquí, empezamos a especular. En tal caso, habría 3 candidatos principales para cubrir el dinero faltante: la Comunidad Autónoma en la cual tuviese sede la caja de ahorros difunta, el Estado español, y la Eurozona (es decir, los 16 países que han adoptado el Euro como moneda). Sin embargo, conviene aclarar que ninguno de ellos tendría obligación formal de acudir al rescate, de modo que los depositantes afectados vivirían sin duda momentos de gran emoción.
Es más que probable que la Comunidad Autónoma quisiese acudir al rescate. Lo que ya está menos claro es que tuviese dinero suficiente para atender al mismo. Tened en cuenta que la caja de ahorros media tiene unos 27.000 MEUR de depósitos, mientras que la Comunidad Autónoma media tiene algo menos de 5.000 MEUR de deuda. De modo que es fácil que la cosa les viniese un poco grande.
Ya hemos visto que el Estado también tiene sus límites. En caso de que la implosión de la caja de ahorros de que se trate se hubiese debido a una eventual incapacidad del FROB para levantar deuda, por causa tal vez del cierre de los mercados financieros para la deuda española, entonces es también posible que el Estado tampoco se hallase en disposición de atender las garantías que el FGD no pudiese cubrir. Además, en este escenario lo probable sería que no hubiese caído una sola caja de ahorros de forma aislada, sino varias de ellas simultáneamente.
Lo cual nos lleva a la Eurozona. Para empezar, conviene aclarar que la Eurozona dispone del Banco Central Europeo, el cual a su vez tiene la máquina que fabrica Euros en el sótano, por decirlo gráficamente. Por lo tanto, la Eurozona podría, por lo tanto, salvar al FGD de cualquier eventualidad. ¿Pero querría hacerlo?
El escenario que nos estamos planteando es uno en el cual la negativa de los mercados de deuda a prestar más dinero al Estado español hubiera provocado que el FROB no consiguiera tomar los préstamos necesarios para rescatar a un grupo de cajas de ahorros. Las cajas habrían suspendido pagos, y el FGD sería entonces incapaz de cubrir las garantías otorgadas a los depositantes. Tanto las Comunidades Autónomas afectadas como el propio Estado español serían también incapaces de rescatar al FGD.
En tal caso, a la Eurozona se le plantearía una clara disyuntiva. O bien se aviene a rescatar al FGD español, o bien lo deja caer.
En el primer caso, los países de la Eurozona tendrían que prestar a una entidad, el FGD, que tal vez no estaría nunca en posición de devolver esos préstamos. Esto sería cierto incluso si se aceptara la garantía adicional de la Comunidad Autónoma correspondiente, o la del Estado español, puesto que en ese escenario ambos garantes habrían demostrado ya para entonces carecer del crédito suficiente.
Pero es que en caso contrario, la quiebra del FGD de las cajas de ahorros españolas provocaría la fuga de los depositantes en las cajas de ahorro que no hubiesen quebrado hacia los bancos españoles, lo cual hundiría incluso a aquellas que todavía fuesen solventes. O peor incluso, la fuga podría darse desde los bancos españoles a los de otros países, aniquilando en la práctica al sistema financiero español completamente. O incluso podrían darse movimientos similares desde los bancos de otros países menos solventes, como Irlanda, Portugal o Italia, haceia otros más sólidos, como Alemania o Francia, provocando la caída de nuevos bancos fuera de España. Y ello, a su vez, podría conducir a los países víctimas a tomar medidas radicales para garantizar la supervivencia de sus sistemas bancarios, tales como retomar la impresión de sus propias monedas nacionales y, por lo tanto, abandonar la Eurozona. Esta última medida ya ha tenido un ejemplo de puesta en práctica: se trata del corralito.
¿Y qué haría la Eurozona ante una situación así? Pues está claro: depende. Si el coste del rescate del FGD de las cajas de ahorros espñolas fuese moderado, si la operación viniese avalada por el Estado español, y si este último se avieniese a poner en práctica un plan de recorte del gasto (real), que hiciera creíble un eventual repago de los fondos prestados, entonces habría rescate.
Pero si el coste del rescate fuese demasiado oneroso (con muchas cajas a la deriva), o si el gobierno español careciese de la voluntad o de la credibilidad necesaria para alcanzar y poner en práctica un plan de austeridad (real), entonces no habría rescate, la Eurozona perdería al menos a uno de sus miembros y la población española conocería de primera mano como se vive la ruina del corralito también en Europa.
Conclusión
6 años de malgobierno han bastado para que España haya pasado de protagonizar un milagro económico, a tener la segunda deuda externa más alta del mundo, tras EE.UU..
En cuanto el entorno económico se deterioró, el país entró en una fuerte recesión. El desempleo se disparó pero, afortunadamente, el sólido sistema financiero y las saneadas cuentas públicas heredadas permitieron que el ajuste se hiciera de forma rápida y ordenada.
Con el fin de evitar el coste electoral de la crisis, el gobierno ha lanzado el mayor despliegue de gasto de la Eurozona, de forma que, a partir de Septiembre de 2009 el ajuste se ha detenido. En consecuencia, el aumento de la deuda externa ha vuelto a acelerarse, y esta vez ya tanto las cuentas públicas como el sector financieros están ya tocados.
Consciente del peligro para las cajas de ahorros, el gobierno ha lanzado el FROB. Sin embargo, el crecimiento desbocado de las necesidades de financiación pública impide asegurar que el FROB vaya a funcionar, particularmente si se produce una nueva crisis externa, por ejemplo la posible implosión de Grecia.
Y si el FROB no funciona, es posible que la Eurozona decida intervenir. En caso de que la Eurozona intervenga, lo probable que solo lo haga para garantizar los depósitos cubiertos por el FGD.
Si la Eurozona no interviene, habrá corralito en España. Si hace unos meses se bromeaba sobre Irlanda en inglés diciendo que entre "Iceland" (Islandia) y "Ireland" (Irlanda) no había más diferencia que 1 letra y 6 meses de tiempo, entonces podremos gratificarnos con chistes tan entretenidos como que entre Argentina 2001 y España 2010 no hay más diferencia que 1 número y 9 años.
Madre mía ¿y qué hacemos?
Pues he aquí un rápido repaso a las reglas de supervivencia financiera en el segundo país con más deuda externa del mundo:
1 - Evita las cajas de ahorros medianas y pequeñas
La Gacetilla publicó en 2008 una lista de cajas de ahorro en "zona roja". Una de ellas (CCM) ya ha quebrado. Pues evitad las demás.
2 - No deposites más de 100.000 EUR
Se trata de un límite por depositante, no por cuenta.
3 - Mantente informado
Procura averiguar si tu banco es serio, y ser exigente con tu gobierno. Sigue de cerca como le va a la ya arruinada Grecia. Y por supuesto, no dejes de leer la mítica Gacetilla Panfletaria.
4 - Aun así, no estás 100% seguro
Qué le vamos a hacer. Estás viviendo el "desmilagro" económico español. Pues disfrútalo. Tal vez puedas contárselo a tus nietos.
En fin, aquí os dejamos por hoy, que parece que viene un griego hacia aquí, y esta Casandra tiene que salir pitando a esconderse. Por si acaso.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Economía - Previsiones para 2010
Hoy es el día de Nochevieja de 2009. Parece que al llegar a esta fecha, uno está poco menos que obligado a echar la vista atrás, para ver qué esperaba para el año que ahora termina, qué fue lo que ocurrió realmente, y para decidir qué esperar del año que comenzará mañana. Pues no vamos a ser nosotros menos.
Como eran nuestras previsiones para 2009
Empecemos por recordar como se veía el mundo en Diciembre de 2008. Ya veréis lo que nos vamos a reir.
PIB
La previsión gubernamental de evolución del PIB para 2009, publicada por el ministro de Economía Miguel Solbes, era de un crecimiento del PIB (sí, sí, crecimiento, no hay errata) del +1,0%. Entonces ya parecía evidente que la previsión del gobierno era falsa. Ahora ya lo sabemos a ciencia cierta. El propio gobierno ahora prevé que, en realidad, la cifra será el -3,6%.
En ese contexto, nuestra propia previsión era mucho más acertada, puesto que preveíamos una caída, pero únicamente del -1,3%. Como ya sabéis, nuestro error se debió a que no tuvimos en cuenta la recesión que ocurrió simultáneamente en el resto del mundo, y que agravó la nuestra. De modo que acertamos en que habría una recesión, pero no en su profundidad.
Empleo
Donde sí tuvimos mejor tino fue en la previsión de destrucción de empleo. Previmos que el año cerraría con 17,8 millones de empleos al cierre del ejerecicio y ahora, un año después, mantenemos la misma cifra.
De nuevo, aquí cabe la comparación con la previsión gubernamental, en este caso la del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que también era mentira. En Septiembre de 2008, Corbacho vaticinó una tasa de desempleo del 12,4% para 2009 (sí, tampoco hay errata, dijo el 12,4%). A la hora de la verdad, la cifra de paro en España que publica Eurostat para Octubre de 2009 (la última disponible) es del 19.3% (y subiendo).
Déficit corriente
Esto nos lleva a nuestra previsión de déficit corriente. Este dato es crítico, porque es el que provoca que España haya triplicado su deuda externa desde que este gobierno llegó al poder.
Os recordamos que cuando llegó el gobierno al poder, el país tenía 311.000 MEUR de deuda externa, y según el último dato publicado (el de Septiembre de 2009, unos más de 5 años más tarde), ya estábamos en 955.000 MEUR.
A estas alturas, la deuda externa de España es ya es la segunda mayor del mundo, superada unicamente por la de los colosales EE.UU.. Pero en términos relativos al tamaño de nuestra economía, la deuda externa de España es mucho, pero mucho mayor que la de cualquiera de las grandes economías mundiales.
Este mismo mes ha publicado la prensa los datos de la tabla que veis aquí a la izquierda, procedentes del departamento de análisis de renta variable de Credit Suisse, los cuales no pueden ser más explícitos. Los grandes países aparecen marcados en amarillo. Tras haber triplicado su deuda externa con este gobierno, fijaos donde está ya España, donde se han quedado los demás países comparables con nosotros (incluso EE.UU.), y entre qué compañías nos movemos (Islandia, Grecia y demás catástrofes económicas). De modo que no se trata de un problema mundial, sino nuestro, y tampoco histórico, sino muy reciente.
Bueno, pues el déficit corriente es lo que hace que cada año se acumule más deuda. Aquí de nuevo, nuestra previsión no ha sido muy mala. Si el año pasado preveíamos que en 2009 habría unos 79.000 MEUR de déficit corriente, nuestra estimación actual es de unos 70.000 MEUR.
Inflación
Y finalmente, nuestra cuarta y última previsión para 2009, la de inflación. No podemos decir que le hayamos prestado mucha atención a este dato, pero previmos una inflación del 1%, y el último dato conocido (Nov09) es del 0,3%. Pues no está mal.
Conclusión sobre 2009
La modesta conclusión es que nuestras previsiones para 2009 no han estado mal, mientras que las del gobierno han estado groseramente equivocadas.
¿Mintió pues el gobierno a sabiendas?
Pues es materia opinable, pero nosotros creemos que sí lo hizo. No vemos otra explicación posible para el hecho de que un blog de aficionado mejore tan evidentemente el trabajo del ejército de economistas que el ministerio de Economía tiene a su disposición.
Previsiones para 2010
Bueno, y hecho ya el ejercicio retrospectivo, veamos donde estamos hoy, y hagamos las previsiones para 2010.
¿Como estamos hoy?
La recesión internacional ya ha terminado. Francia y Alemania en Europa, EE.UU., China y Japón, todos están creciendo ya. Solo seguimos en recesión los peores de la clase.
Para tratar de mostrar que se tomaban medidas contra la crisis económica, el ministro de Economía Miguel Solbes declaró que los Presupuestos Generales del Estado para 2009 eran (literalmente) "los presupuestos más austeros de este país en muchos años".
Sin embargo, lo cierto es que el gobierno ha dado vía libre a todos los programas de gasto público que se ha podido. Así, ha confirmado 11.000 MEUR más para las comunidades autónomas, dos "Plan E" de gasto consecutivos para los ayuntamientos, ayudas a la compra de coches, se han contratado unos 100.000 funcionarios más el último año (según el INE)... todo lo que se le ha ocurrido.
Como resultado, y al contrario de lo que declaró Solbes (que predijo un déficit del 1,5% del PIB), el déficit del Estado se disparó. El importe acumulado en los primeros 11 meses de 2009 alcanza ya el 6,8% del PIB, y eso que todavía falta la traca final de Diciembre.
Ahora el gobierno argumenta que otros países han hecho lo mismo pero, de nuevo, eso no es enteramente cierto. Ved qué publica el Servicio de Estudios del BBVA (el mismo en el cual trabajaba el actual ministro de Industria, Miguel Sebastián).
La barra libre de gasto, junto con el desplome de la recaudación de impuestos, ha producido un enorme (¡pero enorme!) aumento de la déficit público, hasta niveles casi desconocidos mundialmente.
Ved este gráfico del Banco de España, que va del año 2001 al 2009, y fijaos particularmente en lo que pasó en el momento en que llegó al poder el gobierno actual.
El resultado de esta política de gasto a ultranza ha sido que se ha conseguido detener el ajuste económico causado por la crisis.
Ajuste detenido
Si las crisis económicas tienen algo bueno, es que permiten atajar (aunque sea involuntariamente) los excesos económicos. Si bien la implosión de Rusia en 1998, o la crisis del corralito en 2001, arrojaron a Rusia y a Argentina a la miseria, hoy en día ninguno de ambos países tiene deuda externa alguna. Naturalmente, lo deseable es llegar a esa estupenda situación libre de deuda externa por el camino suizo o japonés (es decir, sin arruinar antes a toda la población) que por el ruso o argentino.
En España, la crisis actual ha conseguido que el déficit corriente se redujera. Si en 2007 y 2008 estuvo en el orden de los 105.000 MEUR anuales, este año cerrará con unos 70.000 MEUR. Eso significa que nuestra deuda externa, que ya está en los 955.000 MEUR, crece ahora más lentamente. Pero sigue creciendo.
Sin embargo, la política de barra libre de gasto del gobierno, ha detenido totalmente ese ajuste, que era necesario, y desde Septiembre de 2009 el proceso se ha invertido. Lejos de conseguir cerrar el agujero del déficit, desde el final del verano de 2009, España ha vuelto a acelerar el aumento de su endeudamiento externo.
Naturalmente, esto provoca que la deuda no solo no llegue a reducirse, sino que todavía crezca más y más. Pero esto permite al gobierno decir que ha conseguido frenar la destrucción de empleo. Con este cierre en falso, el gobierno intenta ganar tiempo y crear una ilusión de recuperación, que le permita asentar una nueva victoria electoral, dejando la segunda mitad del ajuste para después de las elecciones.
Cuando el pasado invierno se puso de manifiesto que la recesión sería, además de española, también global, consideramos que ello redundaría en un acortamiento de la crisis, que pensamos podría durar hasta 2011 en lugar de hasta 2012, y así lo dijimos en Mayo pasado.
El cierre en falso de la crisis, por el contario, nos hace prever que esta se alargará, puesto que se frenará momentáneamente (tal vez al principio de 2011, o incluso al final de 2010), pero se agravará de nuevo tras las próximas elecciones generales, una vez que el gobierno entrante se vea con 4 años de mandato por delante, y relance los ajustes que ahora quedan pospuestos. Esta es la base de nuestro nuevo juego de previsiones.
Nueva tabla macro
Nuestra nueva tabla macro prevé pues que a corto plazo deje de destruirse empleo, que se estanque la reducción del déficit corriente y que siga aumentando la deuda externa.
A medio plazo, la situación es algo más complicada, por dos factores. En primer lugar, el margende crecimiento de nuestra deuda externa no es ilimitado.
Peligro griego
Los mercados ven a Grecia como el peldaño anterior a España dentro de la Eurozona.
Al igual que España, Grecia tiene un gobierno que ha hecho de negar la necesidad del ajuste su bandera electoral. En el caso griego, se da encima el agravante de que llueve ya sobre mojado, de modo que la pelota de deuda pública (ojo: deuda pública, no deuda externa) griega es ya insostenible. Siendo esa la situación, que Grecia se salve o no dependerá básicamente de la voluntad política del gobierno heleno para admitir la verdad, y también de que los miembros más ricos de la Eurozona (Alemania y Francia) estén o no dispuestos a ayudar al hermano pródigo y vividor.
Ahora bien, si el gobierno griego sigue buscando excusas, y sus socios se niegan a pagar los platos rotos, Grecia puede irse al Hélades y suspender pagos. De darse esta circunstancia, se produciría un efecto dominó, en función del cual los mercados financieros irían a por el siguiente país de la Eurozona en circunstancias parecidas y, ay amigo, ese es la España de ZP.
De modo que ya anunciamos que nuestra tabla macro supone (valientemente) que Grecia no quebrará.
Elecciones anticipadas
En segundo lugar, ya sabéis que la hipótesis política central de esta Gacetilla es, desde 2007, que esta legislatura será corta, puesto que se convocarán elecciones anticipadas.
Las siguientes citas electorales importantes son, a saber, las elecciones catalanas en Octubre de 2010, y después las elecciones autonómicas y municipales en Mayo de 2011. Hacer coincidir las elecciones generales con cualquiera de esas dos es peligroso para el gobierno. Para empezar, durante la campaña de las catalanas todavía se estará destruyendo empleo.
Respecto a las municipales, son demasiado importantes como para convocarlas a la vez que las generales. Una potencial debacle electoral podría hacer perder al PSOE no solo el control del Estado, sino el de miles de ayuntamientos y algunas comunidades autónomas simultáneamente. Y eso significa contar con decenas de ex-ministros, ex-secretarios de estado, ex-consejeros autonómicos, ex-concejales y ex-asesores, todos de golpe en el paro, sin posibilidad de recolocación por el partido, desmoralizados y potencialmente explosivos. De modo que ni hablar del peluquín.
Motivos para el anticipo electoral
Por otra parte, sin embargo, el gobierno no puede esperar demasiado, porque el cierre en falso de la crisis es solamente un parche y acabará reventando. El Banco Central Europeo, que este mes ha dejado de prestar dinero a 1 año, dejará de garantizar liquidez ilimitada el año próximo. Y los bancos españoles deben 83.000 MEUR nada menos, que tendrán que ir pensando en devolver, y eso será restringiendo el crédito en España.
Además, una vez cerrada la provisión de liquidez ilimitada, comenzarán las subidas de tipos de interés. No parecen inminentes, pero suponemos que la primera de ellas habrá tenido lugar ya en algún momento de la segunda mitad de 2010.
En tercer lugar, el déficit público español, que va a rondar el 12% del PIB (hay que sumar al del Estado el de las comunidades autónomas y ayuntamientos) en 2009 y 2010, no puede permanecer así siempre, de modo que el gobierno empezará a recibir presiones desde la Eurozona para reducir el gasto o aumentar los impuestos. De hecho, una primera (y muy leve) subida de impuestos ya empezará a aplicarse en la segunda mitad de 2010.
Y finalmente, los subsidios del paro se irán acabando. En España empezó a destruirse empleo en Junio de 2008, y los subsidios duran 2 años. Eso significa que a partir de Junio de 2010, habrá un número creciente de desempleados sin subsidio y sin visos de conseguir trabajo. Consciente de ello, el gobierno ha aprobado un plan para darles 6 meses más de paro, pero es innegable que, a partir de Diciembre de 2010, la presión de los desempleados no subsidiados empezará a hacerse insoportable.
Eso contando con que no haya ninguna otra crisis financiera internacional antes (tal como una hipotética implosión de Grecia), que provoque un inmediato contagio en España.
Por lo tanto, seguimos considerando probable que el gobierno adelante las elecciones generales, y consideramos que lo más probable es que las convoque para el otoño de 2011.
En términos de previsiones macro, esto significa que la crisis se ha cerrado en falso, que el ajuste se detendrá antes de tiempo hasta el otoño de 2011, que empezará de nuevo a partir de entonces, y que no durará menos de otro par de años desde esa fecha, lo cual nos lleva hasta el final de 2013. Eso sí, de forma mucho menos abrupta que hasta ahora (tras las elecciones no se dará la velocidad de destrucción de empleo que estamos viendo), y dependiendo sobre todo de la evolución del resto de la economía mundial, donde se encuentran los mercados de nuestras exportaciones, a los cuales iremos siguiendo.
Muy bien, pues hecha la presentación, aquí tenéis la tabla de previsiones actualizada.

La tabla solo llega hasta 2012, pero nuestra previsión es que los crecimientos del PIB y de empleo en los años 2013 y 2014 se encuentren también en el entorno del 1% anual. De esa forma, ya a partir de 2015 (año en el cual se terminará también de liquidar el sobrestock de vivienda procedente de la burbuja) podremos empezar a devolver las deudas que acumulamos durante la fiesta de 2004.
Esperamos que hayáis disfrutado bien de la fiesta de Zapatero, porque lo que es de su resaca os aseguramos que os vais a hartar. O sea que nadie se estrese, que esto va para largo. Animo, y feliz 2010.
Como eran nuestras previsiones para 2009
Empecemos por recordar como se veía el mundo en Diciembre de 2008. Ya veréis lo que nos vamos a reir.
PIB
La previsión gubernamental de evolución del PIB para 2009, publicada por el ministro de Economía Miguel Solbes, era de un crecimiento del PIB (sí, sí, crecimiento, no hay errata) del +1,0%. Entonces ya parecía evidente que la previsión del gobierno era falsa. Ahora ya lo sabemos a ciencia cierta. El propio gobierno ahora prevé que, en realidad, la cifra será el -3,6%.
En ese contexto, nuestra propia previsión era mucho más acertada, puesto que preveíamos una caída, pero únicamente del -1,3%. Como ya sabéis, nuestro error se debió a que no tuvimos en cuenta la recesión que ocurrió simultáneamente en el resto del mundo, y que agravó la nuestra. De modo que acertamos en que habría una recesión, pero no en su profundidad.
Empleo
Donde sí tuvimos mejor tino fue en la previsión de destrucción de empleo. Previmos que el año cerraría con 17,8 millones de empleos al cierre del ejerecicio y ahora, un año después, mantenemos la misma cifra.
De nuevo, aquí cabe la comparación con la previsión gubernamental, en este caso la del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que también era mentira. En Septiembre de 2008, Corbacho vaticinó una tasa de desempleo del 12,4% para 2009 (sí, tampoco hay errata, dijo el 12,4%). A la hora de la verdad, la cifra de paro en España que publica Eurostat para Octubre de 2009 (la última disponible) es del 19.3% (y subiendo).
Déficit corrienteEsto nos lleva a nuestra previsión de déficit corriente. Este dato es crítico, porque es el que provoca que España haya triplicado su deuda externa desde que este gobierno llegó al poder.
Os recordamos que cuando llegó el gobierno al poder, el país tenía 311.000 MEUR de deuda externa, y según el último dato publicado (el de Septiembre de 2009, unos más de 5 años más tarde), ya estábamos en 955.000 MEUR.
A estas alturas, la deuda externa de España es ya es la segunda mayor del mundo, superada unicamente por la de los colosales EE.UU.. Pero en términos relativos al tamaño de nuestra economía, la deuda externa de España es mucho, pero mucho mayor que la de cualquiera de las grandes economías mundiales.
Este mismo mes ha publicado la prensa los datos de la tabla que veis aquí a la izquierda, procedentes del departamento de análisis de renta variable de Credit Suisse, los cuales no pueden ser más explícitos. Los grandes países aparecen marcados en amarillo. Tras haber triplicado su deuda externa con este gobierno, fijaos donde está ya España, donde se han quedado los demás países comparables con nosotros (incluso EE.UU.), y entre qué compañías nos movemos (Islandia, Grecia y demás catástrofes económicas). De modo que no se trata de un problema mundial, sino nuestro, y tampoco histórico, sino muy reciente.
Bueno, pues el déficit corriente es lo que hace que cada año se acumule más deuda. Aquí de nuevo, nuestra previsión no ha sido muy mala. Si el año pasado preveíamos que en 2009 habría unos 79.000 MEUR de déficit corriente, nuestra estimación actual es de unos 70.000 MEUR.
Inflación
Y finalmente, nuestra cuarta y última previsión para 2009, la de inflación. No podemos decir que le hayamos prestado mucha atención a este dato, pero previmos una inflación del 1%, y el último dato conocido (Nov09) es del 0,3%. Pues no está mal.
Conclusión sobre 2009
La modesta conclusión es que nuestras previsiones para 2009 no han estado mal, mientras que las del gobierno han estado groseramente equivocadas.
¿Mintió pues el gobierno a sabiendas?
Pues es materia opinable, pero nosotros creemos que sí lo hizo. No vemos otra explicación posible para el hecho de que un blog de aficionado mejore tan evidentemente el trabajo del ejército de economistas que el ministerio de Economía tiene a su disposición.
Previsiones para 2010
Bueno, y hecho ya el ejercicio retrospectivo, veamos donde estamos hoy, y hagamos las previsiones para 2010.
¿Como estamos hoy?
La recesión internacional ya ha terminado. Francia y Alemania en Europa, EE.UU., China y Japón, todos están creciendo ya. Solo seguimos en recesión los peores de la clase.
Para tratar de mostrar que se tomaban medidas contra la crisis económica, el ministro de Economía Miguel Solbes declaró que los Presupuestos Generales del Estado para 2009 eran (literalmente) "los presupuestos más austeros de este país en muchos años".
Sin embargo, lo cierto es que el gobierno ha dado vía libre a todos los programas de gasto público que se ha podido. Así, ha confirmado 11.000 MEUR más para las comunidades autónomas, dos "Plan E" de gasto consecutivos para los ayuntamientos, ayudas a la compra de coches, se han contratado unos 100.000 funcionarios más el último año (según el INE)... todo lo que se le ha ocurrido.
Como resultado, y al contrario de lo que declaró Solbes (que predijo un déficit del 1,5% del PIB), el déficit del Estado se disparó. El importe acumulado en los primeros 11 meses de 2009 alcanza ya el 6,8% del PIB, y eso que todavía falta la traca final de Diciembre.
Ahora el gobierno argumenta que otros países han hecho lo mismo pero, de nuevo, eso no es enteramente cierto. Ved qué publica el Servicio de Estudios del BBVA (el mismo en el cual trabajaba el actual ministro de Industria, Miguel Sebastián).
La barra libre de gasto, junto con el desplome de la recaudación de impuestos, ha producido un enorme (¡pero enorme!) aumento de la déficit público, hasta niveles casi desconocidos mundialmente.Ved este gráfico del Banco de España, que va del año 2001 al 2009, y fijaos particularmente en lo que pasó en el momento en que llegó al poder el gobierno actual.
El resultado de esta política de gasto a ultranza ha sido que se ha conseguido detener el ajuste económico causado por la crisis.Ajuste detenido
Si las crisis económicas tienen algo bueno, es que permiten atajar (aunque sea involuntariamente) los excesos económicos. Si bien la implosión de Rusia en 1998, o la crisis del corralito en 2001, arrojaron a Rusia y a Argentina a la miseria, hoy en día ninguno de ambos países tiene deuda externa alguna. Naturalmente, lo deseable es llegar a esa estupenda situación libre de deuda externa por el camino suizo o japonés (es decir, sin arruinar antes a toda la población) que por el ruso o argentino.
En España, la crisis actual ha conseguido que el déficit corriente se redujera. Si en 2007 y 2008 estuvo en el orden de los 105.000 MEUR anuales, este año cerrará con unos 70.000 MEUR. Eso significa que nuestra deuda externa, que ya está en los 955.000 MEUR, crece ahora más lentamente. Pero sigue creciendo.
Sin embargo, la política de barra libre de gasto del gobierno, ha detenido totalmente ese ajuste, que era necesario, y desde Septiembre de 2009 el proceso se ha invertido. Lejos de conseguir cerrar el agujero del déficit, desde el final del verano de 2009, España ha vuelto a acelerar el aumento de su endeudamiento externo.
Naturalmente, esto provoca que la deuda no solo no llegue a reducirse, sino que todavía crezca más y más. Pero esto permite al gobierno decir que ha conseguido frenar la destrucción de empleo. Con este cierre en falso, el gobierno intenta ganar tiempo y crear una ilusión de recuperación, que le permita asentar una nueva victoria electoral, dejando la segunda mitad del ajuste para después de las elecciones.
Cuando el pasado invierno se puso de manifiesto que la recesión sería, además de española, también global, consideramos que ello redundaría en un acortamiento de la crisis, que pensamos podría durar hasta 2011 en lugar de hasta 2012, y así lo dijimos en Mayo pasado.
El cierre en falso de la crisis, por el contario, nos hace prever que esta se alargará, puesto que se frenará momentáneamente (tal vez al principio de 2011, o incluso al final de 2010), pero se agravará de nuevo tras las próximas elecciones generales, una vez que el gobierno entrante se vea con 4 años de mandato por delante, y relance los ajustes que ahora quedan pospuestos. Esta es la base de nuestro nuevo juego de previsiones.
Nueva tabla macro
Nuestra nueva tabla macro prevé pues que a corto plazo deje de destruirse empleo, que se estanque la reducción del déficit corriente y que siga aumentando la deuda externa.
A medio plazo, la situación es algo más complicada, por dos factores. En primer lugar, el margende crecimiento de nuestra deuda externa no es ilimitado.
Peligro griego
Los mercados ven a Grecia como el peldaño anterior a España dentro de la Eurozona.
Al igual que España, Grecia tiene un gobierno que ha hecho de negar la necesidad del ajuste su bandera electoral. En el caso griego, se da encima el agravante de que llueve ya sobre mojado, de modo que la pelota de deuda pública (ojo: deuda pública, no deuda externa) griega es ya insostenible. Siendo esa la situación, que Grecia se salve o no dependerá básicamente de la voluntad política del gobierno heleno para admitir la verdad, y también de que los miembros más ricos de la Eurozona (Alemania y Francia) estén o no dispuestos a ayudar al hermano pródigo y vividor.
Ahora bien, si el gobierno griego sigue buscando excusas, y sus socios se niegan a pagar los platos rotos, Grecia puede irse al Hélades y suspender pagos. De darse esta circunstancia, se produciría un efecto dominó, en función del cual los mercados financieros irían a por el siguiente país de la Eurozona en circunstancias parecidas y, ay amigo, ese es la España de ZP.
De modo que ya anunciamos que nuestra tabla macro supone (valientemente) que Grecia no quebrará.
Elecciones anticipadas
En segundo lugar, ya sabéis que la hipótesis política central de esta Gacetilla es, desde 2007, que esta legislatura será corta, puesto que se convocarán elecciones anticipadas.
Las siguientes citas electorales importantes son, a saber, las elecciones catalanas en Octubre de 2010, y después las elecciones autonómicas y municipales en Mayo de 2011. Hacer coincidir las elecciones generales con cualquiera de esas dos es peligroso para el gobierno. Para empezar, durante la campaña de las catalanas todavía se estará destruyendo empleo.
Respecto a las municipales, son demasiado importantes como para convocarlas a la vez que las generales. Una potencial debacle electoral podría hacer perder al PSOE no solo el control del Estado, sino el de miles de ayuntamientos y algunas comunidades autónomas simultáneamente. Y eso significa contar con decenas de ex-ministros, ex-secretarios de estado, ex-consejeros autonómicos, ex-concejales y ex-asesores, todos de golpe en el paro, sin posibilidad de recolocación por el partido, desmoralizados y potencialmente explosivos. De modo que ni hablar del peluquín.
Motivos para el anticipo electoral
Por otra parte, sin embargo, el gobierno no puede esperar demasiado, porque el cierre en falso de la crisis es solamente un parche y acabará reventando. El Banco Central Europeo, que este mes ha dejado de prestar dinero a 1 año, dejará de garantizar liquidez ilimitada el año próximo. Y los bancos españoles deben 83.000 MEUR nada menos, que tendrán que ir pensando en devolver, y eso será restringiendo el crédito en España.
Además, una vez cerrada la provisión de liquidez ilimitada, comenzarán las subidas de tipos de interés. No parecen inminentes, pero suponemos que la primera de ellas habrá tenido lugar ya en algún momento de la segunda mitad de 2010.
En tercer lugar, el déficit público español, que va a rondar el 12% del PIB (hay que sumar al del Estado el de las comunidades autónomas y ayuntamientos) en 2009 y 2010, no puede permanecer así siempre, de modo que el gobierno empezará a recibir presiones desde la Eurozona para reducir el gasto o aumentar los impuestos. De hecho, una primera (y muy leve) subida de impuestos ya empezará a aplicarse en la segunda mitad de 2010.
Y finalmente, los subsidios del paro se irán acabando. En España empezó a destruirse empleo en Junio de 2008, y los subsidios duran 2 años. Eso significa que a partir de Junio de 2010, habrá un número creciente de desempleados sin subsidio y sin visos de conseguir trabajo. Consciente de ello, el gobierno ha aprobado un plan para darles 6 meses más de paro, pero es innegable que, a partir de Diciembre de 2010, la presión de los desempleados no subsidiados empezará a hacerse insoportable.
Eso contando con que no haya ninguna otra crisis financiera internacional antes (tal como una hipotética implosión de Grecia), que provoque un inmediato contagio en España.
Por lo tanto, seguimos considerando probable que el gobierno adelante las elecciones generales, y consideramos que lo más probable es que las convoque para el otoño de 2011.
En términos de previsiones macro, esto significa que la crisis se ha cerrado en falso, que el ajuste se detendrá antes de tiempo hasta el otoño de 2011, que empezará de nuevo a partir de entonces, y que no durará menos de otro par de años desde esa fecha, lo cual nos lleva hasta el final de 2013. Eso sí, de forma mucho menos abrupta que hasta ahora (tras las elecciones no se dará la velocidad de destrucción de empleo que estamos viendo), y dependiendo sobre todo de la evolución del resto de la economía mundial, donde se encuentran los mercados de nuestras exportaciones, a los cuales iremos siguiendo.
Muy bien, pues hecha la presentación, aquí tenéis la tabla de previsiones actualizada.

La tabla solo llega hasta 2012, pero nuestra previsión es que los crecimientos del PIB y de empleo en los años 2013 y 2014 se encuentren también en el entorno del 1% anual. De esa forma, ya a partir de 2015 (año en el cual se terminará también de liquidar el sobrestock de vivienda procedente de la burbuja) podremos empezar a devolver las deudas que acumulamos durante la fiesta de 2004.
Esperamos que hayáis disfrutado bien de la fiesta de Zapatero, porque lo que es de su resaca os aseguramos que os vais a hartar. O sea que nadie se estrese, que esto va para largo. Animo, y feliz 2010.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)