miércoles, 25 de marzo de 2009

Política - Oráculo.

Ya sabéis todos lo difícil que es acertar con una previsión política.

Cuando íbamos al colegio, nos parecía que la guerra fría duraría para siempre, puesto que era imposible que ninguno de los dos irreconciliables bloques triunfara sobre el otro.

O también posiblemente recordéis a algún visionario que predijo hace 2 años que el siguiente Presidente de EE.UU. sería negro, y que por ello acabó sin duda luciendo un capirote y de cara a la pared.

Ya al más humilde nivel nacional, con el país sin inflación, ni déficit público, casi sin deuda y creando casi 500.000 puestos de trabajo al año ¿quien habría dado un duro por la victoria electoral de Zapatero?

¿Y quien iba a pensar que gracias al PSOE en Cataluña no quedaría ninguna escuela pública que enseñase en español?

Bueno, pues aun así, la inmarcesible Gacetilla va a hacer un alarde de valor, y a proponer 5 previsiones políticas, para regocijo y solazamiento de las masas necesitadas. Allá van.

1 - Israel se mostrará más conciliador con Siria y con los palestinos.

A medida que se consolide como hecho irreversible que Irán dispone de capacidad militar para atacar directamente suelo israelí (particularmente misiles balísticos armados con cabezas de gran potencia destructiva), la actitud de Israel hacia Siria y los palestinos será crecientemente conciliadora.

Si Irán llega a hacer público ante la opinión de los países islamistas que cuenta una capacidad militar como la que describimos, es improbable que no llegue más tarde a actuar contra Israel, en caso de que este vuelva a hacer una masacre como la de Gaza. La matanza de más de 300 niños por la infantería israelí ha tenido mucho eco internacional, particularmente en países islámicos.

Dicha acción podría, en su caso, tener una u otra forma, y no se trataría necesariamente de un ataque militar abierto. Pero de no percibirse un movimiento decidido por su parte, Irán se enfrentaría a una fuerte pérdida de credibilidad política.

A la vista de ello, Israel reaccionará precipitando la búsqueda de acuerdos con Siria y con los palestinos.

2 - Groenlandia se independizará.

Allá va una exótica, y que encima no es nuestra, pero que suscribimos.

Parece que Groenlandia tiene petróleo en su costa Oeste. El crudo resulta caro de extraer por el frío, pero a partir de unos 60 USD por barril, ya resulta rentable.

El país actualmente depende de Dinamarca, que mantiene a sus 50.000 habitantes a fuerza de subvenciones. Pero si el petróleo vuelve a superar los 60 USD, debemos esperar que los Groenlandeses descubran repentinamente que son un antiguo pueblo con una historia milenaria, una lengua propia y que están sojuzgados por un poder imperialista del cual deben librarse.

Afortunadamente, Dinamarca parece más que dispuesta a evitar que llegue en tal caso la sangre al río, de modo que Groenlandia tiene ya un estatuto de autonomía que prevé la posibilidad de una independencia futura.

Pero bueno, mientras el petróleo siga a 40 USD, como está ahora, los gloriosos proyectos de construcción nacional Groenlandesa quedan, como decirlo... momentáneamente congelados en algún punto del círculo polar ártico.

3 - En 2011 habrá elecciones generales anticipadas.

Esta es la más fácil.

En otoño de 2010 habrán pasado ya más de 2 años de recesión. Se habrán destruido ya 3.000.000 de empleos. Los parados de 2008 ya habrán perdido su subvención y estarán recalcitrantes. La UE habrá endurecido sus exigencias de recorte del déficit publico.

En esa situación, toda la oposición al Gobierno (fuera e incluso dentro del propio PSOE) verá claro el fin de la era Zapatero y, al olor de la sangre le atacarán en todos los frentes. El resultado será que no se aprobará el presupuesto de 2011, y que se convocarán elecciones generales anticipadas en la primera mitad del año.

4 - El PP ganará las próximas elecciones generales.

En la Redacción reconocemos que esta previsión no tiene mucho mérito.

Sólo añadimos que la victoria de la actual oposición es completamente independiente de quien sea su candidato. Como si presentan a un espantapájaros: ganarán igual.

5 - El PSOE volverá a negociar con ETA.

Tras haber ganado el Gobierno vasco, y por lo tanto con el grifo de las generosas subvenciones al entorno etarra bajo su control, el PSOE intentará alcanzar un pacto con ETA.

Cuando el pasado Agosto predecíamos como evolucionaría la situación económica de España, nos preguntábamos: "¿Y ahora qué? (...) ¿Y cual podría ser el milagro que salve al Gobierno?"

Y nos contestábamos entonces: "A pesar de no haber actuado contra la excarcelación de De Juana, el Gobierno niega que vaya a tomar medida antiterrorista alguna sin el acuerdo con la oposición. Próximamente sabremos en qué está realmente el Gobierno".

Pues eso. Que lo sabremos próximamente.

sábado, 21 de marzo de 2009

Previsiones - La cosa empeora.

Como habréis notado, con indudable desazón, nuestra redacción se ha pasado 2 meses cerrada. Pero no os preocupéis, que aquí vuelve la mítica Gacetilla con renovado empuje.

Y os advertimos que nuestro plan editorial incluye la publicación de un artículo diario como mínimo. ¡Loor a la Gacetilla!

Bueno, y una vez cerrado el capítulo de congratulaciones y vacua autocomplacencia, vamos a repasar como sigue el país. Aquí lo tenéis.


Pues parece que el país está todavía peor de lo que esperábamos. Como sabrán nuestros lectores más avezados (ese selecto y bien informado grupo), las previsiones económicas para España de esta Gacetilla han venido siendo, con bastante diferencia, las más pesimistas del panorama analítico global. Sin embargo, nuestras previsiones estaban basadas únicamente en el análisis económico doméstico, y no contaban con el colapso de EE.UU.

La caída de EE.UU., que ha pasado 28 años endeudándose a manos llenas y parece que finalmente ha reventado, no sólo ha detonado la de España (y la de otras economías igualmente frágiles, como las de Gran Bretaña, Irlanda, Portugal y Grecia), sino que ha supuesto un estacazo enorme también para las economías más fuertes, como China, Japón, Alemania, Suecia y Holanda.

El resultado es que, aunque España está cayendo como pronosticábamos, la mala situación del resto del mundo está acentuando el guantazo.

La cuestión se hizo evidente el 3 de Febrero de 2009, cuando se publicaron las cifras de afiliación a la Seguridad Social de Enero de ese año.

La sorpresa fue mayúscula. Aunque se esperaban cifras malas, el dato fue mucho peor. Ese mes perdieron 349.000 puestos de trabajo, es decir, un 2% de los que tenían trabajo en Diciembre de 2008 se fueron a la calle en Enero de 2009.

En otras palabras, a ese ritmo se quedarían sin trabajo el 24% de los empleados en un año. ¡Espectacular! No consta una caída tan grave en los anales de nuestra historia.

Y volviendo al PIB, la evolución que intuitivamente correspondería a una caída del empleo del 24%, sería una caída a su vez del 24%. Si comparáis esa cifra con la estimación de la Gacetilla (-1,3%), os imaginaréis el susto que nos llevamos al ver el dato de afiliaciones.
Naturalmente, no vamos a bajar nuestra previsión de caída del PIB al -24%, ni mucho menos, por 2 razones.

La primera es que no creemos que el dato de Enero vaya a ser extrapolable a los demás meses del año, de forma que la caída del empleo no será del 24%, sino mucho menor, porque en Diciembre se produjo una contracción particularmente fuerte, planificada por multitud de pequeñas empresas, que se preparaban para un 2009 ya unánimemente visto como malo.

De hecho, el dato de afiliaciones de Febrero de 2009 ha sido mucho menos negativo, con una caída de 69.000 empleos.

¿Como quedará, pues, el empleo a final de año? Pues esta Gacetilla opina (con gran arrojo, pues ya véis como cambia la cosa de un mes al siguiente) que terminaremos perdiendo 1.200.000 empleos en el año completo. Como podéis observar, se trata de una caída mayor que la que publicábamos en Enero, pero considerando el dato de afiliaciones de ese mes, la revisión a la baja que hemos hecho todavía nos parece moderada. En otras palabras, creemos que el empleo bajará el 7% en el año, y no el 24%.

En segundo lugar, porque los empleos que se destruyen en una recesión son, generalmente, los menos productivos. Las empresas suelen reducir antes la plantilla de limpieza que la de la planta de producción principal. De hecho, en las recesiones curiosamente la productividad suele subir. Nosotros creemos que la productividad subirá este año el 4%.

Como resultado de lo anterior, la Gacetilla rebaja su previsión sobre el PIB para 2009, que pasa de una caída del 1,3% a otra del 2,4%.

Esta es la segunda gran rebaja que hacemos. En 2007, teníamos una previsión de PIB para 2009 "por debajo del 1% o negativa".

No queremos pitorrearnos de los demás, pero en Diciembre de 2007 la previsión de la OCDE para el PIB 2009 de España era de un crecimiento del 2%. El PSOE la usó mucho durante la campaña electoral. ¿Qué os parece ahora? ¿No os resulta ridícula?

Más tarde, ya en Noviembre de 2008, rebajamos la previsión para 2009 al entorno del -1,3%, en el marco de la gran revisión que hicimos tras el acuerdo de la Eurozona para no dejar quebrar bancos, adoptado el 12 de Octubre de 2008.

La diferencia, en esta ocasión, es que ya no somos los más pesimistas del mercado. Nuestra nueva previsión está ahora en línea con el pensamiento de las principales casas de análisis porque, si nosotros la hemos revisado un poco, ellos lo han hecho mucho más, y ahora ya estamos todos de acuerdo.

Pero naturalmente, nuestros lectores más avezados hacen bien en esperar algo más de la Gacetilla que de los demás. Pues aquí tenéis: nuestra previsión 2010 y 2011 sigue siendo mucho más pesimista que el consenso.

Lamentablmente para todos los demás analistas (que nos seguirán más tarde, como suele suceder), nuestro pronóstico para 2010, 2011 y 2012 es mucho peor que su consenso. O sea que ya pueden espabilar.

Creemos que el peor punto de la crisis se producirá el próximo otoño, todavía en 2009. Puede que entonces estemos en una caída del PIB intertrimestral en el rango anualizado del 5%.

A partir de ahí los datos irán mejorando, pero muy lentamente. Eso significa que, por efecto matemático del arrastre, para 2010 estimamos una caída del PIB todavía mayor que la de 2009, y nos vamos al -4.1%.

A pesar de ello, la caída del empleo en 2010 será menor que en 2009, puesto que se destruirán 900.000 empleos.

2011 todavía será un año de recesión, si bien esta será ya menor, puesto que para entonces el resto de la Eurozona ya estará rebotando. Aun así, el PIB caerá el 2%, y se perderán otros 300.000 empleos.

Fijáos que básicamente lo que estamos previendo es que la crisis sea más o menos igual de profunda que lo que nos parecía antes, pero puesto que la caída está siendo más abrupta, tardaremos también algo menos en llegar hasta el fondo.

Por lo tanto, y si bien seguimos siendo los más pesimistas respecto a 2010 y 2011, ved como para 2011 ya prevemos una caída algo menor del PIB.

2012, por fin, será el último año de la crisis. Aunque el PIB todavía se contrerá algo, ese año ya no se destruirá empleo.

De modo que ya sabéis, mucha calma y que nadie se desespere todavía, que aun va a haber mucho más. ¡Y suerte a todos!

viernes, 16 de enero de 2009

Previsiones - Cantando la gallina

Todos recordaréis que el Gobierno decidió ir a las elecciones del pasado 8 de Marzo de 2008 negando la posibilidad de que fuera a haber una crisis.

Tanto es así, que todavía el 1 de Abril de 2008 dijo el Ministro de Economía Miguel Solbes aquella frase tan famosa respecto al crecimiento del PIB para 2008: “La previsión era y sigue siendo el 3,1%”.

Luego llegó Junio de 2008 y, ante la evidencia de que ya había comenzado la destrucción de empleo (que es el aspecto más dramático de la crisis), el Gobierno decidió admitir que habría crisis.

Podéis verlo en este video.



Pues bien, de la misma forma, hoy el Gobierno ha decidido cantar la gallina de nuevo.

Tras haberse hecho toda la negociación presupuestaria (hasta Diciembre de 2008) sobre un escenario macro que negaba que fuera a haber una recesión este año, hoy 16 de Enero de 2009 el Gobierno ha admitido que, por el contrario, sí habrá recesión este año.

Por lo tanto, para 2009 el Gobierno ya hace unas previsiones (PIB -1,6%, empleo -730.000 puestos y déficit exterior 67.000 MEUR) que son creíbles, porque se parecen mucho a las de la Gacetilla (-1.3%, -756.000 puestos y 79.000 MEUR respectivamente).

Sin embargo, a partir del año 2010, el resto de la previsión sigue en el mundo de la fantasía.

El Gobierno supone que, por alguna razón no revelada, la economía se dará repentinamente la vuelta durante el último trimestre de 2009, de forma que 2010 registrará de nuevo un crecimiento positivo, de forma que el empleo dejará de caer y prácticamente se estabilizará.

Dado el anterior supuesto, el déficit exterior dejará de reducirse en 2010; el Gobierno apuesta porque también éste se estabilizará en el entorno de los 60.000 MEUR anuales. Tampoco explica, claro, quien va a prestar esos 60.000 MEUR anuales a España, país que tras sus recientes excesos acumula ya nada menos que 867.000 MEUR de deuda (eran 311.000 al llegar este Gobierno al poder).

Naturalemente, nada de eso ocurrirá. Ni se producirá un repentino cambio de tendencia en el último trimestre del año, ni dejará de destruirse empleo, ni mucho menos encontraría España quien le financiara 60.000 MEUR más de deuda cada año.

Pero bueno, el Gobierno ha decidido que los años a partir de 2010 siguen estando a disposición de su marketing electoral.

Esa decisión va a tener algunas consecuencias costosas. Por ejemplo, con una previsión publicada de estabilización del empleo en 2010, el Gobierno no va a poder pedir ningún recorte salarial a los funcionarios.

Que nadie se escandalice porque hablemos de recortes. Puesto que estamos en la Eurozona y ya no podemos devaluar, la crisis obligará a reducir los sueldos de la economía, de una forma u otra.

Todos recordamos que, hasta hace pocos meses, todavía era muy frecuente oír en España el argumento que “la vivienda nunca baja, si acaso puede dejar de subir durante algún tiempo”. Ahora, sin embargo, cuando ya las estadísticas oficiales refleja que los precios están bajando, ya nadie tiene dudas sobre cuanto han cambiado las cosas. Bueno, pues con los salarios sucederá algo parecido.

En la Eurozona hay otros 3 países que tienen el mismo tipo de crisis que España (un tipo mucho más grave que la de los demás, para entendernos). Se trata de Irlanda, Portugal y Grecia. Pues bien, el Gobierno irlandés ya ha decidido ser realista, acordar una reducción de sueldo del 10% para sus propios Ministros, y negociar a continuación una reducción del sueldo para el resto de los funcionarios públicos. Los Gobiernos de Portugal, Grecia y España harían bien en imitar esa apuesta por la seriedad.

Salvo que, naturalmente, con una previsión tan fantástica de recuperación para 2010 (por muy increíble que sea), el Gobierno de España se impide a si mismo plantear siquiera remotamente recorte salarial alguno para los funcionarios.

Eso por no hablar del maná financiero que está a punto de repartir entre las ya magníficamente tratadas comunidades autónomas, como consecuencia de la renegociación sobre la financiación autonómica.

Con toda probabilidad, podemos esperar que el ya de por si no particularmente acusado celo por reducir gastos de las comunidades autónomas (que son las principales empleadoras públicas), va a relajarse otro poco durante los próximos meses.

Pero las consecuencias negativas no se limitarán al efecto directo del error sobre el bloqueo de la adaptación del sector público al mundo post-burbuja. En la medida en la que el sector privado crea las predicciones gubernativas, cometerá errores de bulto (tales como retrasar el también necesario ajuste de los precios inmobiliarios hasta niveles más realistas), los cuales afectarán negativamente a la productividad del país.

Pero en fin, esto es lo que hay. 2009, correcto; 2010 y 2011, sigue Alicia en el País de las Maravillas. Pues suerte a todos.

viernes, 2 de enero de 2009

Previsiones - Feliz 2009

¡Damos la bienvenida al estimado populacho al año 2009, esa tierra de misterio y terror!

Desde la Redacción de la Gacetilla esperamos que todos os encontréis bien al recibo de la presente.

En la línea de activismo filantrópico para las masas subalfabetizadas, hoy repasamos punto por punto nuestras principales previsiones macroeconómicas para el año entrante.

Como de costumbre, podréis no estar de acuerdo, pero no podréis decir que no nos mojamos. Vamos allá.

Para empezar, aquí tenéis nuestro último cuadro de previsiones macro.

Como veréis, la esencia de nuestra previsión anterior se mantiene: una crisis muy larga, que durará hasta 2013, durante la cual se producirá la destrucción de unos 3.000.000 de empleos.

El empleo tocó un pico de 19.500.000 en 2007, estimamos que ha se ha producido una destrucción de 900.000 puestos ya en 2008, y pronosticamos que todavía se destruirán unos 2.100.000 empleos entre 2009 y 2012.

La principal variación respecto a nuestra anterior previsión se debe a que ahora tenemos un dato nuevo muy importante: es probable que la inyección de fondos en la banca española pase de los 150.000 MEUR anunciados (sobre los cuales basamos nuestra anterior predicción) hasta 250.000 manejados por prensa y políticos ahora.

La diferencia es muy importante. Nuestra posición era que 150.000 MEUR sólo permitirían a la banca capear los próximos 18 meses. Sin embargo, estimamos que con 250.000 MEUR, la banca puede sobrevivir a la crisis completa, porque para cuando se hayan consumido, el trago más amargo de la crisis habrá pasado ya.

Por lo tanto, mientras que en nuestra predicción de Noviembre de 2008 preveíamos un año 2010 muy negro (puesto que al agotarse los recursos de la banca se produciría un cerrojazo total del crédito que ahondaría la recesión), ahora estimamos que no habrá tal cerrojazo en 2010.

El resultado de estos 100.000 MEUR adicionales es que la crisis se hace menos profunda, pero más larga. Mientras que antes estimábamos que ya se crearía empleo al final de 2012, ahora creemos que habrá que esperar hasta 2013.

1 - Bancos.

Ningún banco quebrará.

Como sabéis, nuestra hipótesis desde Mayo de 2007 es que veríamos quiebras bancarias en España durante el período de 16 meses que va desde Septiembre de 2008 hasta Diciembre de 2009.

Sin embargo, el 12Oct08 los gobiernos de la Eurozona (con Gran Bretaña como vedette invitada) acordaron realizar una masiva inyección de dinero en los bancos de sus países. Esta medida no tenía precedente histórico. En el caso de España, se publicó un importe de 150.000 MEUR. Desde ese momento, nuestra previsión de quiebras bancarias en España quedó invalidada.

Y es que 150.000 MEUR es un pastón. Para que tengáis una referencia, los recursos propios de todos los bancos (y cajas) de España juntos están en el orden de los 200.000 MEUR.

Bueno, pues no solo eso, sino que durante Diciembre de 2008 se ha publicado que esos 150.000 MEUR podrían ampliarse en 100.000 más (hasta un total de 250.000).

Por lo tanto, podéis estar tranquilos con vuestros depósitos, que con ese pastizal a su disposición, va a ser muy difícil que llegue a quebrar ningún banco.

2 - Inmobiliaria.

La crisis inmobiliaria será todavía más larga que la económica, y durará hasta 2015.

A continuación os contamos las matemáticas que soportan nuestra predicción.

Según la tasadora Tinsa, que hace bien estas cosas, al cierre de 2008 había unas 930.000 viviendas nuevas sin vender en España. Nosotros estimamos que, además, hay unas 400.000 viviendas en distintas fases de construcción, que todavía no están vendidas. Es decir, en total las inmmobiliarias disponen hoy de cerca de 1.330.000 viviendas para vender.

Nosotros estimamos que la tasa sostenible de construcción de vivienda es de unas 300.000 al año. Si suponemos que la mitad de ellas se venden durante la construcción, y el resto durante los 6 meses siguientes al fin de obra, entonces resulta que que el stock normal de viviendas por vender que las inmobiliarias deberían tener es de unas 262.500.

Eso significa que el stock de viviendas disponibles debe disminuir en cerca de 1.057.500 viviendas. Y mientras que las inmobiliarias tengan ese exceso de stock, se producirá una presión a la baja de los precios, no hay duda.

¿Cuando empezará a liquidarse ese exceso de stock?

Pues para empezar, os apuntamos que el stock de viviendas sin vender no sólo no disminuyó, sino que aumentó durante el tercer trimestre de 2008, según la estadística que publicó el 18 de Diciembre el Ministerio de la Vivienda.

Según esa estadística, durante ese trimestre se vendieron 73.000 viviendas nuevas, mientras que se comenzó la construcción de otras 75.000. Es decir, al final del trimestre las inmobiliarias tenían 2.000 viviendas más por vender que al principio del trimestre.

Nosotros estimamos que ya en el cuarto trimestre se empezarán menos viviendas de las que se vendan, de forma que ya ese trimestre comenzará la reducción del stock acumulado.

¿Y cuanto tiempo durará la liquidación?

Para empezar, suponemos que mientras dure la crisis, nunca habrá un año en el cual se construyan menos de 150.000 viviendas nuevas (en lugar de las 300.000 que se construirían en un año normal, y en lugar de las 800.000 que se construyeron en 2006, cuando estábamos en pleno boom).

Y si 150.000 viviendas será el mínimo, suponemos que la construcción de viviendas media durante la crisis será de unas 200.000 anuales.

Por otro lado, suponemos que durante la crisis se venderán, en promedio 73.000 viviendas nuevas cada trimestre, es decir, unas 292.000 anuales. Por lo tanto, el stock se reducirá en unas 92.000 viviendas al año hasta 2013.

Eso quiere decir que, con toda probabilidad, las inmobiliarias abrirán 2014 todavía con un exceso de stock de unas 600.000 viviendas.

Puede que el exceso de stock sea de 450.000 viviendas si se reactiva antes la demanda de segunda vivienda en la costa a partir de 2011. Es posible que eso suceda porque en casi toda la Eurozona la recuperación llegará a partir de 2010, es decir, 3 años antes que en España. Aun así, hay que en cuenta que los extranjeros han estado comprando viviendas en españa a un ritmo de unas 100.000 al año durante el boom, de modo que no es fácil que superen tampoco esa cifra en los próximos años.

Bueno, pues ese exceso de stock de 450.000 viviendas que habrá a comienzos de 2014, todavía tendrá que ser liquidado antes de que podamos dar por zanjada la crisis inmobiliaria, lo cual llevará probablemente unos 2 ó 3 años, incluso en situación de relativa bonanza económica. Resulta por lo tanto que la crisis inmobiliaria se prolongará hasta 2015 ó 2016.

Por lo tanto, aquellos de vosotros que estéis pensando en comprar un piso, la recomendación gacetillera es que no tengáis ninguna prisa, que os alquiléis algo que os guste, y que vayáis ahorrando para empezar a buscar dentro de 4 ó 5 años. Cuanto más tiempo pase, mejor para vosotros.

3 - Política.

El Gobierno Zapatero está aguantando la crisis con un estoicismo digno de mejor causa.

Hoy publica El Mundo el resultado de una encuesta que atribuye al PSOE prácticamente el mismo porcentaje de misma intención de voto que el correspondiente a las elecciones legislativas de Marzo de 2008.

Teniendo en cuenta que el PSOE basó su estrategia electoral en negar la inminencia de la crisis, y que desde entonces se han destruido unos 800.000 puestos de trabajo, la resistencia electoral del partido es considerable.

Pero no nos engañemos, nada es eterno. Si estamos en lo cierto, la destrucción de empleo no ha hecho más que empezar.

El primer mes con destrucción de empleo fue Junio de 2008. A medida que se sucedan los años de continuas caídas del empleo, es difícil suponer que la resistencia electoral socialista podrá aguantar.

¿Qué debe hacer el Gobierno?

Pues, en pocas palabras, básicamente lo contrario de lo que hace, en prácticamente todos los aspectos de su gestión económica.

Debería renunciar a subir el sueldo a los funcionarios, particularmente si lo hace por encima de la inflación, como sucederá en 2009; debería evitar ampliar el gasto en política sociales (tales como ampliar el paro a los autónomos) cuando ya no hay dinero; debería evitar gastos suntuarios, tales como la cúpula de Barceló; debería exigir austeridad a las Comunidades Autónomas, en lugar de ampliarles sus recursos; debería por el contrario aumentar la financiación municipal, que con el colapso inmobiliario va a secarse; debería hacer previsiones económicas realistas, sobre las cuales pudieran confiar los actores económicos; debería evitar maquillar las estadísticas macroeconómicas (en particular las del paro y, más recientemente las de afiliación a la Seguridad Social).

También debería proteger las grandes empresas españolas, para que no sean vendidas al extranjero como Endesa; debería apoyar a aquellas que hacen negocios internacionales, para evitar expropiaciones como las que ha sufrido Repsol en Ecuador, Bolivia y Argentina; debería reducir el dispendio en horas sindicales liberadas; debería reducir dramáticamente en número de funcionarios (ya son 2.500.000).

Y por último, debería prestar atención a la educación más allá de Educación para la Ciudadanía; a la política de defensa como estímulo a la investigación tecnológica; a las políticas de formación para trabajadores más allá de su valor como fuente de ingresos para los sindicatos; y retomar la senda de las grandes obras hidráulicas.

Sin embargo, es muy improbable que el Gobierno reaccione. Las personas que marcan su pauta de actuación tienen una formación económica nula o muy escasa, e incluso aquellas a quienes se presume una calidad algo mayor, están absorbidas por la prioridad política del Gobierno y en la práctica tampoco aportan nada a la gestión económica.

Esa ha sido la razón que ha provocado que durante la gestión del actual Gobierno, el déficit exterior se multiplique por 4, la deuda exterior por 3, se haya pasado de crear 450.000 empleos anuales a destruir 670.000, y cunda la sensación general que, una vez agotada la herencia recibida, en economía básicamente se improvisa.

Si estamos en lo cierto, entonces lo probable es que el Gobierno siga trabajando sobre la base de medidas de muy corto plazo, destinadas solo a optimizar su discurso ante un electorado que tradicionalmente premia demasiado escasamente la correcta gestión económica. Por lo tanto, prevemos que la situación económica siga deteriorándose por la senda que describimos más arriba.

El resultado del deterioro será que, al final de 2010, el Gobierno no conseguirá aprobar los presupuestos del Estado de 2011, y que esto desatará una cadena de acontecimientos (incluyendo un creciente malestar interno en el PSOE) que llevarán a la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011.

¿Cual debería ser el papel de la oposición en este contexto?

Sin entrar en el debate sobre las personas, la oposición debe considerar que ganará inexorablemente las próximas elecciones, de una forma u otra. Por lo tanto, debe preparar su victoria, con el fin de que pueda sacarle partido cuando llegue, y devolver al país al crecimiento saneado.

Para empezar, la oposición debe vender caro su apoyo al Gobierno. Hasta ahora, la oposición no ha sido capaz de conseguir nada cuando ha apoyado al Gobierno: ni financiación para las Comunidades y Ayuntamientos que controla, ni financiación para obras públicas, ni apoyo para sus reformas económicas.

Ahora, sin embargo, se aproxima una larga época durante la cual el Gobierno necesitará crecientemente el respaldo de la oposición. La primera ocasión ya está a la vuelta de la esquina, puesto que el Gobierno necesita respaldo para aumentar el fondeo bancario de 150.000 a 250.000 MEUR. La decisión se tomará a mediados de 2009, y el PSOE ya ha empezado a tratarla con el PP.

Os tendremos informados.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Previsiones - Cuadro macro

Ya tenemos nuestro flamante cuadro macro. La intención es publicarlo mensualmente, para que podáis usarlo de referencia.

¿Queréis saber cuando acabará la crisis? Pues por fin alguien responde. A continuación os presentamos las previsiones macro de la mítica Gacetilla Panfletaria.

Allá van nada menos que cuatro años de proyecciones. Como de costumbre, podréis no estar de acuerdo ¡pero seguro que nadie puede acusarnos de no mojarnos!


Las principales hipótesis de nuestras previsiones son:

a) Ausencia de grandes shocks internacionales (tales como una guerra en Israel o Irán).
b) El petróleo vuelve a los 100 USD/barril en 2009, y sigue subiendo paulatinamente a partir de ahí.
c) No se quiebra el Euro (no expulsan a España ni Italia).
d) No se maquillan las estadísticas (particularmente las de paro).
e) El Gobierno no lanza ningún plan económico desesperado (tal como forzar por decreto que los bancos comerciales amplíen la concesión de crédito).
f) Las elecciones se anticipan a 2011, pero no se produce ninguna crisis política (por ejemplo, no se parte en dos el PP) que conduzca a un abrupto quebranto de la confianza financiera internacional en el país.

En esas circunstancia, creemos que existe una gran probabilidad (>70%, excepto aquellas donde se especifique lo contrario) de que veamos lo siguiente.

1 – Crecimiento.

a) Recesión (algo más del -1%) en 2009.
b) El año 2010 será peor que 2009 (alrededor del -3%).
c) En 2011 todavía habrá recesión. Probablemente (55%) también en 2012. En total, tendremos 3 ó 4 años de recesión (desde 2009 hasta 2011 ó 2012).
d) En total, la crisis (definida como “descenso del empleo”, que es lo que más duele) durará unos 4 ó 5 años, a contar desde Jun08.

2 – Déficit corriente.

Bajará a unos 80-85.000 MEUR en 2009, 50-55.000 MEUR en 2010, 20-25.000 MEUR en 2011 y nulo (o pequeño superávit) en 2012.

3 – Empleo y paro.

a) El empleo bajará desde el pico de 19.500.000 (el pico, alcanzado en Jul07; actualmente está en 18.900) hasta unos 16.500.000.
b) En consecuencia, el paro pasará de los actuales 2.800.000 hasta abundantemente más de 4.000.000. Podría incluso llegar a superarse los 5.000.000 de parados, en función de como evolucione la inmigración neta (muchos emigrantes volverán a sus países, y muchos españoles emigrarán al extranjero, sobre todo a Europa).
c) En términos porcentuales, el paro llegará al rango del 17-18% al cierre de 2009 y pasará holgadamente del 20% en 2010.

¡Hala, a apretar los dientes, que como tengamos razón van a venir unos años muy duros!

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Crisis – Nuevo escenario central

Bueno, parece que se confirma que, tras la cumbre de la Eurozona (con Gran Bretaña como artista invitada) del 12 de Octubre pasado terminó efectivamente la crisis financiera internacional.

Por lo tanto, la Gacetilla revisa hoy su escenario económico central. Este artículo explica las razones y sus consecuencias.

¿Quiere esto decir que ya no van a seguir desparramándose malas noticias de los bancos por las portadas de los diarios financieros? ¿Se aproxima por lo tanto la recuperación económica?

Pues las respuestas son no y no, respectivamente.

¿Entonces? Lo único que ha desaparecido es el escenario de catástrofe. La posibilidad de una implosión en cadena de las entidades financieras occidentales se ha alejado.

Esto es muy importante, aunque nunca se ha explicitado mucho, por la muy loable razón que la mera mención de la posibilidad de que los ahorradores pudiesen llegar a perder sus depósitos, habría podido ser suficiente para causar un pánico de consecuencias funestas.

Veamos entonces, una vez que ha pasado el peligro, de qué nos hemos librado exactamente.

Primero repasemos la teoría. Al contrario de lo que sucede con los mercados de bienes y servicios, el sistema financiero no es intrínsecamente estable. Nos explicaremos.

En un sistema capitalista, los mercados de bienes y servicios son estables. Esto significa que, cuando se produce un “shock externo” (por ejemplo, que se encarezca repentinamente el petróleo), los mercados se ajustan por si mismos a las nuevas circunstancias, y son capaces de salir adelante sin necesidad de intervención gubernamental.

En el caso del ejemplo, el encarecimiento del petróleo haría caer las ventas de coches, especialmente los de mayor consumo; los fabricantes recortarían la producción, especialmente la de los más sedientos, y despedirían a algunos empleados; los despedidos se recolocarían en otros trabajos y listo. Aunque el proceso sería sin duda doloroso para los que quedasen sin trabajo (y también para algún fabricante que no resistiese el envite y terminase por quebrar), el sistema funciona de tal forma que resistiría. Puede compararse a un automóvil, que tiene 4 ruedas: aunque algún día haya aceite en el asfalto, puede que de un trompo, pero se mantendría en pie.

Por el contrario, los bancos capitalistas son inestables por naturaleza. Recogen dinero por un lado (típicamente de familias particulares) y lo prestan (típicamente a empresas, aunque en parte también a familias). Hasta aquí todo parece claro.

Sin embargo, no lo está tanto, porque esta simplificación esconde 2 graves problemas.

Para empezar, los bancos suelen comprometerse con las familias a devolverles su dinero en cualquier momento que éstas deseen (lo que técnicamente se llama “a la vista”).

Y ahí está el primer problema, porque las empresas que reciben ese dinero por otro lado, no se comprometen a devolverlo a los bancos en cuanto estos lo reclamen, sino que suelen exigir poder contar con el dinero durante algún tiempo. De modo que, en realidad, los bancos no pueden cumplir la promesa de devolución que hacen a sus clientes.

¿Y qué hacen entonces? Pues sucede que, en realidad, generalmente son pocas las familias que efectivamente piden la devolución del dinero que tienen depositado. Los bancos, que lo saben, se limitan por lo tanto a mantener algo de dinero líquido en sus cajas, y apuestan a que eso será suficiente para atender las demandas efectivas de fondos que les presenten las familias.

Naturalmente, lo malo de este sistema es que podría suceder que, por algún motivo imprevisto, fueran repentinamente muchas las familias que decidieran retirar su dinero del banco simultáneamente. En tal caso, el banco no podría pagar a todas ellas inmediatamente y sufriría lo que se conoce técnicamente como una crisis de liquidez.

Pero además hay un segundo problema. Sucede que estadísticamente, algunas de las empresas a quienes los bancos prestan dinero terminan por quebrar (por el motivo que sea) y no consiguen devolver sus préstamos.

Sin embargo, el banco sí debe devolver el dinero que pidió prestado a las familias, de modo que tiene que pagarlo de su propio bolsillo, es decir, de lo que técnicamente se llama sus recursos propios.

Normalmente, las pérdidas que los bancos tienen por este motivo son menores que los beneficios que les proporciona el resto de su negocio, de modo que, aunque de vez en cuando tengan que cubrir las pérdidas ocasionadas por alguna empresa quebrada, su nivel de recursos propios no suele llegar a bajar.

De nuevo, esto sólo sucede si el número de empresas que quiebran es el habitual, de modo que aquí hay otro riesgo: que se produzca una crisis económica y repentinamente quiebren muchas más empresas de lo habitual.

En tal caso, el banco podría llegar a agotar todos sus recursos propios, quebraría él mismo y, por lo tanto, no sería capaz de devolver todo el dinero que hubiese recibido de las familias depositantes. Esa situación se llama técnicamente crisis de solvencia.

Hasta aquí nada nuevo. Bueno, pues ¿por qué decimos que el sistema financiero capitalista es inestable?

Pues porque las familias solamente mantienen sus depósitos en los bancos porque creen que es muy improbable que sufran una crisis de liquidez o de solvencia. Por lo tanto, si en algún momento las familias empezasen a pensar que sí fuese probable que se llegase a producir una crisis, entonces retirarían sus fondos de los bancos. Nadie quiere que quiebre su banco y se quede con los ahorros que están depositados en su cuenta corriente.

Lo malo es que, desgraciadamente, si fueran muchas las familias que se propusieran retirar los fondos simultáneamente, entonces los bancos sí que sufrirían una crisis de liquidez cierta, y no podrían pagar.

Y lo peor de esta situación es que, incluso si la crisis de pagos fuera de liquidez, y por lo tanto en principio temporal, la propia crisis sería suficiente para destruir definitivamente el negocio de los bancos afectados. Eso sucede porque pasa mucho tiempo antes que las familias quieran volver a prestar dinero a un banco que ha sufrido una crisis, y esa ausencia de fondos impide al banco dedicarse a su negocio de préstamo, y termina por provocar su quiebra.

De forma que hemos visto como, en caso de crisis, el sistema bancario no se adapta a los “shocks externos” igual que los mercados de bienes sino que, por el contrario, en caso de shock puede irse directamente por el desagüe. Dicho de otro modo, el sistema es intrínsecamente inestable.

Por seguir con el ejemplo que hacíamos antes, el sistema bancario es como una motocicleta, que tiene 2 ruedas: si encuentra aceite en el suelo, no le basta con dar un trompo como un coche, sino que por su propio diseño termina en el suelo.

Por mencionarlo, os añadiremos que a lo largo de la historia se han intentado varios remedios para corregir esta inestabilidad intrínseca del sistema financiero capitalista, pero (sin entrar en detalles, que esto da para escribir un libro) no se ha encontrado la fórmula fetén todavía.

Bueno, pues volviendo a la crisis financiera internacional, lo que se ha evitó el 12 de Octubre es que se produzca una crisis bancaria generalizada, que habría sido terrible. Todas las motos habrían acabado por los suelos.

¿Os la imagináis? Bancos por todo el mundo, anunciando uno tras otro que no serían capaces de hacer frente a sus pagos, colas de familias desesperadas a la puerta de los bancos reclamando sus ahorros, pensionistas arruinados manifestándose (o quemándose a lo bonzo), el sistema de pagos bloqueado porque nadie se atreve a realizar un pago a través de un banco por si los correspondientes fondos se quedasen atrapados... en fin, la pera.

¿Y como se ha conseguido evitar esa debacle?

Pues lo cierto es que, aunque el sistema bancario sea por naturaleza igual de combustible que una biblioteca, los gobiernos disponen de dos medidas antiincendios.

Una de ellas es más fina, pero menos potente, como un extintor de incendios. La otra es infalible, pero provocaría un desastre en la biblioteca, como un sistema de aspersión de esos que se instalan en el techo.

Por lo tanto, aunque tanto el extintor como la aspersión pueden dañar los libros de la biblioteca al usarse, la última es bastante peor, y debe activarse sólo si todo cuando todo lo demás haya fallado.

Vamos primero el extintor. En caso de crisis, los gobiernos pueden pedir dinero prestado para entregarlo (o mejor cederlo a su vez prestado) a los bancos afectados, con el fin de evitar que éstos últimos se vean obligados a dejar de devolver dinero a las familias depositantes.

Naturalmente, la cosa tiene dos inconvenientes. El primero de ellos, es que al prestar dinero a los bancos que lo necesitaran, que presumiblemente serían los peores del sistema bancario, los gobiernos en la práctica estarían favoreciendo a los bancos peor gestionados. Los restantes bancos (los mejor gestionados) seguirían teniendo que levantar sus propios fondos sin ayuda de nadie, lo que les colocaría en desventaja relativa.

Esto es claramente injusto y contrario a la libre competencia capitalista, que prevé que una empresa mal gestionada debe quebrar para que prevalezcan las mejores y para dejar espacio para que surjan otras nuevas, mejorando así la economía en general.

El segundo inconveniente es que esta herramienta (como sucede con el extintor) tiene sus limitaciones. En caso de crisis total, la montaña de deuda de los bancos con las familias es tan grande, que incluso los propios gobiernos no encontrarían quien les prestara dinero suficiente para tapar el agujero (y todavía menos si tuvieran que pedirlo repentinamente).

Por poner un ejemplo, en España la deuda de los bancos con las familias (principalmente) es unas 6 veces mayor que la deuda pública.

Por lo tanto, si el incendio fuera gordo de verdad, sólo quedaría el remedio de activar los aspersores. La activación de los aspersores consiste en que sea el Banco Emisor quien salve a los bancos, por la vía de emitir moneda suficiente como para cubrir todas las deudas, y prestarla a los bancos.

Naturalmente, el Banco Emisor (que en la Eurozona es el Banco Central Europeo, y en EE.UU. la Reserva Federal) puede emitir toda la moneda que quiera. Por decirlo gráficamente, el Banco Emisor tiene una imprenta de billetes en su sótano.

Sin embargo, las consecuencias secundarias de una emisión de moneda de ese volumen serían nefastas. Una emisión de ese porte no sólo tendría el mismo inconveniente de premiar al banco peor gestionado que en el caso anterior, sino que incluso podría provocar una devaluación enorme de la moneda y una espiral inflacionista de tal vez años de duración, y tremendo efecto adverso en cascada sobre la economía real.

De vuelta a la reunión de 12 de Octubre, lo que decidieron los Gobiernos de la Eurozona fue utilizar el extintor (eso sí, uno del tamaño de una hormigonera). Fue una sabia decisión.

El efecto no ha sido inmediato, y la crisis financiera todavía no ha terminado, porque no hay precedentes de un porte similar. ¿Ampliación de capital, préstamo o aval? Nadie sabía como meter un extintor tan grande en la biblioteca.

Por lo tanto ha habido que ir tomando decisiones secundarias posteriores: en algunos casos, ampliación, otros préstamo y otros aval. Hubo que derribar el portón de la entrada a la biblioteca para meter el pedazo de extintor.

Afortunadamente, a medida que va habiendo mayor visibilidad sobre los aspectos prácticos de la decisión (ya va estando el extintor en posición), y va quedando claro que el asunto se va a controlar, los mercados se van relajando.

Lo cual nos devuelve a las preguntas que nos hacíamos al principio de este artículo.

Aunque el extintor vaya estando en posición, el incendio no ha terminado y todavía arderá algún volumen más. Seguiremos teniendo malas noticias de algunos bancos.

Además, incluso cuando haya terminado, habrá que limpiar el estropicio y secar los libros que hayamos salvado. Los bancos que hayan recibido ayudas tendrán que devolverlas, los que hayan pasado a propiedad pública tendrán que ser privatizados en cuanto sea posible, y también sería bueno que aquellos que no hayan necesitado ninguna ayuda sean compensados por su superior gestión.

Simultáneamente, habrá que tomar medidas para evitar que se produzca otro incendio. Lo probable es que se refuerce el servicio de conserjería y se coloquen cámaras de vigilancia para evitar que nadie vuelva a fumar clandestinamente en nuestra biblioteca.

Siendo más serios, es más que probable que se refuercen los órganos de regulación bancaria y que las normas de vigilancia y control sobre el sistema financiero se hagan considerablemente más exigentes.

Y si la crisis financiera todavía va a dar trabajo, mucho menos va a producirse inmediatamente la recuperación económica.

Aunque la crisis económica será general, hay varios mercados (en particular EE.UU., Gran Bretaña, Islandia, Irlanda, España, Portugal, Grecia y el Este europeo salvo Rusia) que estarán más castigados y que tendrán que purgar sus anteriores excesos.

El caso de EE.UU., su suerte depende mucho del resultado de la cumbre del G20 en Washington, el próximo 15 de Noviembre. Como sabéis, esta Gacetilla apuesta por una fuerte ampliación de fondos del FMI con gran apoyo (léase dinero) chino, a cambio de un dramático aumento de la capacidad de influencia de China en dicha institución.

Simultáneamente, EE.UU. afrontará un plan de austeridad de gran envergadura, coincidiendo con la incorporación de su nuevo Presidente. Este programa tendrá un efecto muy negativo sobre amplias capas de la sociedad americana (partiendo de las más humildes, pero llegando incluso a gran parte de la clase media), de forma que en la Gacetilla apostamos que vendrá acompañado de medidas sociales igualmente espectaculares (en particular la universalización del aseguramiento sanitario). Podría incluso reforzarse la provisión pública de servicios sanitarios, que hasta ahora presente sólo de forma dispersa.

En política, el efecto será el de una relajación del papel de EE.UU. en la escena mundial, particularmente a nivel militar. No está claro que con la que va a caer sea popular internamente mantener un esfuerzo bélico como el actual.

A su vez, esto, así como la creciente probabilidad de un Irán nuclear, conducirá por fin a lo que nosotros consideramos el primer esfuerzo serio por alcanzar la paz en Oriente Medio. 18 años más tarde, Jerusalén estará de nuevo sobre la mesa, de forma que ya sólo restará el obstáculo referente a la naturaleza racial-religiosa del Estado de Israel (que no es moco de pavo, pero bueno).

El papel de China se proyectará hasta una dimensión mundial que nunca había tenido hasta la fecha. En pocas palabras, la cumbre del G20 será la primera vez en la cual sea China quien (básicamente) tome una decisión de esta importancia estratégica mundial, en paridad con la Eurozona, con clara prelación sobre EE.UU. y Japón (y a mucha distancia de los demás comparsas asistentes).

Los países del Este europeo e Islandia tendrán una crisis comparable a la que padeció España en 1991-93. Sufrirán devaluaciones (dramáticas en algunos casos) y tendrán que implantar penosos planes de austeridad, pero podrán contar con apoyo europeo.

Con un poco de suerte, cuando hayan pasado el trago (en 2 ó 3 años), la mayor parte de ellos estarán en condiciones económicas y políticas de entrar en el Euro, momento que esperarán como agua de Mayo.

Esto último, junto con la probable incorporación de Dinamarca, provocará cierta presión sobre Gran Bretaña y Suecia, los principales socios de la UE que se niegan a adoptar el Euro. Es posible que finalmente terminen por incorporarse (particularmente Suecia), pero hay que recordar que los británicos todavía conducen por la derecha y miden en libras y pulgadas.

Quienes van a pasar una tribulación no pequeña van a ser Irlanda, España, Portugal y Grecia, es decir, los miembros menos ahorradores (o más despilfarradores) de la Eurozona. Contrariamente a todos los demás afectados, estos no podrán beneficiarse del efecto de una devaluación, de forma que tendrán que purgar todos sus pecados por la dolorosa vía del desempleo.

El caso de España es, con mucho, el más importante de todos (la economía española es mayor que la de los otros 3 juntas).

El desempleo en España ya es alto (11,9%), pero todavía crecerá mucho más. La estimación de esta Gacetilla es el 15% para el cierre de 2009 (equivalente a más de 3 millones de parados), pero seguirá aumentando hasta pasar los 4 millones de parados en 2010.

Por otra parte, las decisiones tomadas el 12 de Octubre nos han hecho revisar nuestro escenario central (fechado en Mayo de 2007), que preveía quiebras bancarias en el período Septiembre de 2008 a Diciembre de 2009. Tras la recapitalización, creemos que ya no habrá tales quiebras en ese período.

Esta es una buena noticia. Aunque de esta forma la crisis será más larga, también será menos lacerante para la estructura productiva del país, de forma que el efecto neto es claramente positivo.

Con visibilidad ya desde la semana pasada del dato de crecimiento del tercer trimestre de 2008 (-0,2% según estimación publicada por el Banco de España), podemos ya confirmar que el crecimiento en 2009 será negativo. Afinamos así, por lo tanto, nuestra anterior predicción (de Septiembre de 2007, hace más de un año) que era “inferior al 1% o negativa”.

También hemos tenido ya ayer el dato de déficit corriente de Agosto (-7% respecto al año anterior), de forma que ya podemos prever algo mejor la evolución del déficit exterior durante los próximos años. Creemos que caerá rápidamente durante 2009 (unos 80.000 MEUR) y 2010 (unos 50.000 MEUR), pero que el recorte no evitará que se llegue a 2011 con un problema de liquidez todavía asfixiante.

Además, las caídas del déficit se producirán en un escenario de crecimientos negativos. Por lo tanto, pronosticamos caídas del PIB también en 2010 y 2011. A ese año se llegará ya con mucha fatiga acumulada tras 3 años de fuerte crisis.

Al final de 2010, con más de 4 millones de parados, un déficit público galopante, varios años de crecimiento negativo a sus espaldas y gobernando en minoría, el Gobierno Zapatero no será capaz de conseguir aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2011.

Intentará tirar adelante con Presupuestos prorrogados, pero el esfuerzo será inútil.

Para entonces, el dinero de la recapitalización de 12 de Octubre de 2008 ya se habrá gastado completamente. El déficit público de España ya llevará 2 años por encima del límite del 3% que rige en la Eurozona. Los demás países de la Eurozona, que ya se habrán recuperado, no estarán dispuestos a permitir que España haga una nueva recapitalización en solitario.

Al no poder contar ya con el paraguas protector del Estado, los bancos amarrarán (todavía más) la concesión de crédito, lo cual impedirá que la economía levante cabeza todavía.

Con los presupuestos prorrogados, la crisis sin dar síntomas de remitir, la credibilidad del Gobierno por los suelos, tras haber perdido cuotas de poder local y autonómico por el camino (estos años no le van a resultar tan fáciles como cuando heredó a Aznar), y con todas las encuestas vaticinando el inminente relevo del PSOE en el poder, Zapatero se encontrará ante enormes presiones dentro de su propio partido.

Esta Gacetilla, por lo tanto, mantiene su pronóstico anterior (fechado en 2007) de elecciones anticipadas en 2011.

Nuestro principal temor reside en que el Gobierno comparte crecientemente nuestros pronósticos (y más que los va a compartir, claro) y, por lo tanto, buscará vías de salida para lo que puede ser una debacle en toda regla.

Además, no está del todo claro que todo el Gobierno esté completamente libre de temor a que una posible reapertura de la investigación sobre el 11-M no termine por complicar el “horizonte penal” de algunos de los personajes más ambiguos relacionados con aquellos hechos.

Lamentablemente, la opción más evidente que tiene el Gobierno para evitar el desastre total (y sus potencialmente temibles consecuencias) es la de firmar un “acuerdo de paz” con ETA “como sea”.

Mantener viva la posibilidad de retomar la negociación con ETA es la razón por la cual el Gobierno no ha pedido la revocación del mandato de negociación dado por las Cortes.

O sea que tenemos crisis hasta 2011. ¿Y creíais que eso es malo? Pues lo sentimos, pero nos tememos que todavía puede ser peor.

Seguiremos informando.

martes, 21 de octubre de 2008

Crisis - Momento histórico.

Ya lo tenemos aquí.

Hoy está en prensa el desplante de Sarkozy a Zapa por no haberle invitado a la cumbre que va a tratar la reforma del sistema financiero internacional.

¿Por qué no nos invitan? ¿Le cae mal Zapa? ¿Acaba para Sarkozy Europa en los Pirineos?

Pues nada de eso.

El sistema financiero internacional fue creado en Bretton Woods en 1944, es decir, al final de la Segunda Guerra Mundial. Entonces ya parecía inexorable la victoria aliada, y los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña pensaban en qué tendrían que hacer en cuanto acabara la guerra.

La respuesta era "reconstruir Europa", lo cual necesitaría dinero americano, puesto que EE.UU. era el único país capaz de movilizar los enormes recursos financieros necesarios. Se decidió entonces montar un sistema que permitiera a EE.UU. prestar a los países europeos beneficiarios, con garantías de que su dinero se usaría para los fines deseados, pero de forma suficientemente elegante como para que los Gobiernos europeos no parecieran directamente vigilados por el Gran Hermano yanqui.

Por lo tanto se montaron dos instituciones paralelas: el Banco Mundial, que daba préstamos (casualmente estaría comandado por un americano) y el FMI, que vigilaría los tipos de cambio (comandado por un europeo).

El sistema funcionó hasta 1971 cuando, una vez terminada exitosamente la reconstrucción europea, y desaparecidos por tanto los continuos superávits externos americanos, se hizo evidente que el dólar USA estaba sobrevalorado a los cambios que por motivos políticos (anglófilos) insistía en defender el FMI, teóricamente todavía basados en el patrón oro.

A partir de entonces, el FMI se reinventó a si mismo, convirtiéndose en gestor de los superávits de los nuevos capitalistas, los países árabes, que desde 1973 empezaron a rezumar petrodólares. Los préstamos concedidos a las economías necesitadas (sobre todo países emergentes) con dinero árabe, a través del FMI, se benefician de un tratamiento muy especial: siempre son los primeros que se pagan. A base de prestigio, presión política y negociación, nadie ha dejado nunca de pagar un préstamo del FMI.

Así llegamos a 1997. Entonces se produjo una crisis de pago de varios países asiáticos, particularmente Tailandia y Corea del Sur. La novedad en esta ocasión fue que, al contrario que otras crisis anteriores (Iberoamérica en los '80 y México 1994), los impagos se producían por parte de países que eran claramente exportadores, se estaban industrializando rápidamente y tenían todos los visos de estar únicamente necesitados de liquidez (al contrario que los iberoamericanos).

Sin embargo, y al contrario de lo que estos países esperaban dadas las circunstancias, el FMI no acudió en su ayuda y se limitó a ver el desastre desde la barrera.

Eventualmente, todos los países afectados se recuperaron rápidamente (como era previsible), pero la decepción por el desplante perduró. Especialmente porque los afectados interpretaron (no sin razón) que la displicente actitud del FMI se había debido en gran medida a que, al contrario de Iberoamérica y México, en el caso de Asia no había mucho dinero de bancos americanos en juego y, por lo tanto, habían sido víctimas del sesgo político contrario del FMI.

A partir de entonces, los países asiáticos, y especialmente China, decidieron que no podían fiarse del FMI y, por lo tanto, irían por libre. Aunque ir por libre es muy caro, porque obliga a cada país a dotarse de unas reservas de divisa exterior enormes. Vamos, que hacen falta un par.

Pues dicho y hecho. Desde 1997 hasta 2008, las reservas de toda Asia crecieron como la espuma. En particular, las de China pasaron desde menos de 100.000 MUSD hasta más de 1.800.000 MUSD.

Al principio, occidente y EE.UU. en particular miraba la machada de los asiáticos con una cierta sorna. Al fin y al cabo, su gesta permitía a los países emisores de divisa (de nuevo especialmente EE.UU.) mantener déficits exteriores enormes, y financiarlos de forma espectacularmente barata. Gracias a que la acumulación de reservas asiáticas tenía que invertirse en algún lado, el bono americano a 10 años parecía inmune al entorno macro, y su rentabilidad se mantenía clavada alrededor del 4%.

Así hasta hoy, como quien dice.

En Agosto de 2007, la situación reventó. EE.UU., que ya venía endeudándose desde los primeros '80 y que, aprovechando la machada asiática, llevaba ya casi 30 años viviendo muy por encima de sus posibilidades, se metió en una crisis salvaje cuando resultó evidente que no sería capaz de devolver toda la deuda que había estado acumulando durante ese tiempo.

La llamada "crisis de las subprime" no era más que la punta del iceberg. Estaba claro que en EE.UU. no solo no podrían pagar sus deudas los morosos menos solventes, sino que la crisis económica que se preparaba haría que incluso los más fuertes fueran a tener enormes dificultades para devolver lo que habían tomado prestado.

Por lo tanto, se produjo una espiral viciosa en función de la cual cada día aparecían nuevos activos financieros de dudosa cobrabilidad, que daban al traste con el perfil crediticio de nuevas instituciones de crédito, cuya previsible insolvencia generaba a su vez nuevas deudas incobrables para las demás.

Internacionalmente, el pinchazo de EE.UU. tuvo dos consecuencias. Por un lado, parte de los créditos que se volvían incobrables pertenecían a países extranjeros, y en particular europeos.

En segundo lugar, la consiguiente estampida de salida de los inversores desde EE.UU. hizo que el el valor del USD de precipitase en barrena, alcanzando la cota de 1,60 contra el EUR. Esto, a su vez, puso en tela de juicio el futuro industrial de Europa, cuyas exportaciones ya no eran competitivas a esos niveles.

Los Gobiernos europeos, viendo la que se les venía encima, se dieron cuenta que no tendrían más remedio que acudir al rescate de EE.UU. o dejarlo caer y sufrir indirectamente todo el impacto de las dos consecuencias anteriores. De una forma u otra, ya nada volvería a ser lo mismo. El 25 de Septiembre de 2008, Peer Steinbruck, Ministro de Hacienda alemán, dijo que EE.UU. perdería su puesto de superpotencia económica como consecuencia del fregado.

A la vista de sus opciones, los Gobiernos de la Eurozona se mostraron dispuestos a intervenir, pero exigieron al Gobierno de EE.UU., básicamente, que interviniese de modo que él fuera el primero en cargar con el coste del desastre de su propio país.

Ante la evidencia de la debacle inminente, y atendiendo a la exigencia europea, el Gobierno de EE.UU. aceptó y decidió lanzar un plan de “rescate financiero” sin precedentes, por un importe de 700.000 MEUR.

Cuando el 29 de Septiembre de 2008 el “rescate financiero” fue derrotado en una primera votación en el Congreso americano, los europeos, que hasta entonces habían ejercido su presión de forma diplomáticamente silenciosa, elevaron el tono. El 30 de Septiembre de 2008, Johannes Laitienberger, Portavoz de la Comisión Europea, dijo (en una declaración oficial) que EE.UU. tendría que hacer frente a su responsabilidad en la crisis. El plan fue presentado de nuevo, con modificaciones menores, y esta vez fue aprobado.

Una vez los americanos hubieron cumplido, los gobiernos de la Eurozona tomaron 3 decisiones.

En primer lugar, el 12 de Octubre de 2008 (curiosamente el aniversario del descubrimiento de América) acordaron poner cerca del 15% del PIB de cada país a disposición de sus respectivos bancos, para evitar todo riesgo de contagio desde EE.UU..

En segundo lugar, acordaron autorizar al Banco Central Europeo para que hiciese préstamos de emergencia a EE.UU., por la puerta falsa. Siguiendo esas instrucciones, y sólo el 17 de Octubre de 2008, el BCE prestó el equivalente de 256.000 MUSD a la Reserva Federal, disimulando piadosamente el préstamo en forma de apertura de líneas en USD a bancos europeos. Esta medida consiguió apaciguar el mercado de divisas y eventualmente devolver el cambio USD/EUR a 1,33.

Y finalmente, decidió convocar una reunión internacional urgente entre Europa y China para ver como van a manejar a su moroso (EE.UU.). Dicha reunión ha sido convocada con propósito, igualmente eufemístico, de “reformar el sistema financiero internacional”.

También para evitar que sea evidente, se ha vestido como una reunión entre el G7 (que incluye a EE.UU. y la Eurozona) y el G5, un grupo de protagonismo hasta entonces muy limitado, de países emergentes que, aparte de baluartes financieros internacionales tan importantes como Suráfrica y México (ya ves tú), tiene la ventaja de incluir a China.

Esa es la reunión a la que Sarkozy no ha invitado a Zapa. Como veis, no se trata de un desplante intencionado. Es que no se va a tratar nada sobre flamenco, y por lo tanto no hace falta que vaya el jefe de la becaria Aido.

¿Y como se va a reformar el sistema financiero internacional? Pues hoy publica el Financial Times un interesante artículo.

Básicamente, el articulista defiende una propuesta en función de la cual China pondría sus reservas (o parte, que ya es mucho) en el FMI, a cambio de un nuevo reparto de votos en el seno de dicha institución que le daría mucha más representación, en detrimento de los principales accionistas actuales (léase EE.UU.). En otras palabras, se consagraría el éxito de la machada china, y se institucionalizaría por la vía de darle más peso en el FMI.

Sin embargo, esta oferta no incluye dar a China capacidad de veto en el FMI, de modo que ya veremos si acepta.

En cualquier caso, la reunión propuesta se celebrará en Nueva York en Noviembre, y hasta entonces veremos muchas maniobras para decidir la importantísima letra pequeña del gran acuerdo. Seguiremos informando.