jueves, 9 de octubre de 2014

Política - El tripartito se afianza

Bueno, allá vamos otra vez.

Tras las elecciones europeas de Mayo de este año, nuestra principal conclusión fue que el resultado perfilaba un gobierno tripartito de izquierda en España.  Muchos de nuestros lectores, así como algunos analistas terceros, no estuvieron de acuerdo entonces con nuestra interpretación, aduciendo que el electorado vota de forma sensiblemente distinta en las elecciones europeas que en las generales.

Puf.  Pues a nosotros sus conclusiones nos parecieron voluntaristas.  Nos trajeron al recuerdo aquella apreciación tan común que se hacía cuando empezó a parecer evidente que la burbuja inmobiliaria había reventado en 2007:  "Puede que los precios de la vivienda se dejen de subir, pero no que bajen.  En España nunca bajan."

Eso no puede pasar aquí

Ya, claro.  Y así nos fue.  Ahora, cuando los precios inmobiliarios han caído un 40%, nadie recuerda esas famosas palabras.  Pues con el gobierno tripartito tenemos la misma sensación de estar siendo testigos de una ceguera voluntaria en masa.

También se dice es que a medida que la situación económica mejore, la intención de voto del PP se recuperará.  Es posible que así sea, pero también es probable que no se recupere de forma suficiente para que el partido gobierne otros 4 años.

De hecho, desde Mayo la situación económica no ha hecho más que mejorar, particularmente en el apartado que más afecta a la intención de voto, esto es, el empleo.  Si entonces se creaba empleo a razón de unos 200.000 puestos de trabajo anuales, actualmente se superan holgadamente los 300.000 empleos anuales.

Y sin embargo, la mejoría económica no ha hecho mella en la intención de voto del tripartito, que sigue muy por delante del PP.  Ved si no qué dicen las encuestas que se han hecho durante este tiempo:



Fecha
(2014)

Fuente
PP
Tripartito
PSOE
Podemos
IU
Total
25 de Mayo


Elecciones europeas
26%
23%
8%
10%
41%
4 de Agosto


CIS
30%
21%
15%
8%
44%
31 de Agosto
Sigma Dos para El Mundo
30%
22%
21%
4%
45%
22 de Septiembre
La Sexta
29%
21%
18%
7%
46%
5 de Octubre
Metroscopia para El País
30%
31%
14%
5%
49%


Aparte de la enternecedora sonrisa que provoca la aquí evidente propensión de El País a animar a su alicaído PSOE, lo cierto es que los números cantan:  si el PP ha mejorado algo desde Mayo (poco), el tripartito parece haberse reforzado todavía más.

Ahora sí que Podemos

Y no solo, sino que lo ha hecho gracias particularmente al reforzamiento de Podemos.  Desde las elecciones europeas, el partido bolivariano encabezado por Pablo Iglesias no solo ha superado a IU, sino que parece estar en posición de desplazarla completamente como opción favorita del extremismo de izquierda.

Aunque el ocaso de IU era previsible (hace 2 años ya nos parecía evidente que "IU está cerca ya de su desaparición política"), su sustitución por Podemos ha pillado desprevenidos a todos los que pensábamos que sería básicamente absorbida por el PSOE (ahí nos equivocamos también nosotros).

Pero volviendo a nuestro asunto de hoy, que IU dure todavía 1 ó 2 legislaturas no va a importar mucho, de cara a lo que nos ocupa ahora, que es la sustitución del PP por el tripartito PSOE / Podemos / IU el año próximo, al frente del gobierno de España.

Grosse Koalition?  Nein!

Sabemos que la reacción de algunos de vosotros será todavía de incredulidad (de nuevo, tercia el ejemplo del debate sobre los precios de la vivienda en 2007), de modo que os plantearéis escenarios distintos, tales como que el PSOE pacte con el PP una "Grosse Koalition" a la alemana.  Bueno, pues id haciendoos a la idea:  ni de guasa.

El PSOE español está arruinado.  Según sus últimos estados financieros, debe 65 MEUR, una cifra astronómica para un partido que va a sacar alrededor del 20% del voto, que no gobierna más que en Andalucía, y que ha visto abruptamente puestas en cuestión sus vías de financiación anteriores.

No vamos a especular aquí sobre si los varios cientos de millones de Euros desaparecidos en relación con los EREs de Andalucía y demás casos anexos iban a financiar al PSOE o no, pero lo que nos parece evidente es que en el futuro no resultará tan fácil sortear los controles sobre el gasto público como aparentemente lo ha venido siendo en el pasado.

Lo malo de la ruina económica, en el caso de los partidos políticos, es que abre la puerta a la indisciplina de sus organizaciones locales (si no me das financiación, tampoco me des órdenes).  En esa situación,resulta muy difícil pensar que el PSOE puede hacer cambios bruscos en su discurso político, sin que ello lleve aparejado el surgimiento de contestación desde las agrupaciones territoriales, llevando el partido al caos.

Más para el monte que las cabras

Y desde luego que pactar con el PP sería un cambio brusco.  Tras 10 años de progresiva radicalización, el actual PSOE está prácticamente echado al monte.  Defiende la expropiación de templos a la Iglesia Católica (la Catedral de Córdoba no es el único caso), la exclusión del los padres los abortos practicados a niñas menores de edad, la expulsión de la enseñanza en castellano de la escuela pública catalana, muchos de sus miembros defienden la independencia de Cataluña (en realidad el PSOE ni siquiera osa presentarse con sus siglas en Cataluña) y la excarcelación de etarras no arrepentidos.

Si queréis, podéis hacer el ejercicio de intentar localizar un solo partido socialista europeo que defienda nada parecido a esto.  Pues da igual, porque no solo el PSOE viene de una historia reciente de  radicalizazión, sino que por ahí ha seguido bajo el mandato de Pedro Sánchez.

La primera decisión de un recién elegido Sánchez ahondó la distancia que el PSOE de 2014 tiene actualmente con sus homólogos europeos, cuando el PSOE se negó a respetar el acuerdo entre Socialistas y Populares en el parlamento europeo, y no votó a favor del nombramiento del popular Jean-Claude Juncker como Presidente de la Comisión Europea.

En agradecimiento, el candidato del Grupo Socialista europeo a la Presidencia de la Comisión Europea, Martin Schulz, famosamente no encontró hueco en su agenda para asistir hace unas semanas a la reciente toma de posesión de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE.  Se ve que no le ajunta.

Esta misma semana, el PSOE ha sido casi el único partido socialista europeo que ha votado en contra del nombramiento del español Miguel Arias Cañete como Comisario Europeo (casi todos los partidos socialistas extranjeros votaron a favor).

Y al propio Pedro Sánchez "se le escapó" su deseo nada menos que de eliminar el Ministerio de Defensa, nada menos que en el curso de una entrevista (convenientemente planificada con el correspondiente adelanto) con el diario El Mundo.  Aunque el PSOE (que no el propio Sánchez, ojo al dato) se apresuró a desmentir a su líder, el resultado es que se ha conseguido convences a los más fieles que, el día que el PSOE gobierne, liquidará Defensa.

¿Y este Pedro Sánchez es el mismo que va a conseguir que un partido en ruinas gire abruptamente 180 grados y pacte con el PP?  Pues no podemos saberlo, pero os aconsejamos que evitéis apostar vuestro dinero a favor de ese escenario.

La que se avecina

Bien, pues vamos con las previsiones, que son el plato fuerte de la Gacetilla.  Si todo indica que dentro de 13 meses vamos a disfrutar de un gobierno tripartito  ¿como será el futuro de España a partir de entonces?

Pues os podemos adelantar gran parte del mismo sin mucho esfuerzo.

Desde luego, habrá muchos fuegos artificiales.  Las víctimas más fáciles de atacar, como la Iglesia Católica, lo van a pasar mal de verdad.  Podeís contar con expropiaciones sonadas, multas, reducción de libertad de culto y concesión de ventajas especiales a cualquier culto no católico.  A la religión católica le espera en España el mismo futuro que al idioma castellano en Cataluña, y apoyado sobre argumentos similares.

Pero no os liés, que la bases del pacto tripartito serán un programa (todavía) mucho más radical que el del propio PSOE.  Un programa moderado permitiría al PSOE presentarse como el hermano cabal de la izquierda enrabietada, y ya podemos aseguraros que ni Podemos ni IU se van a dejar robar la cartera con un truco tan fácil.  No se chupan el dedo.

Por el contrario, los 2 partidos extremistas ellos querrán presentarse como los adalides de medidas muy radicales, que justifiquen ante el electorado la ventaja de tenerlos a ellos en un gobierno para evitar que un PSOE aburguesado ose perder las purísimas esencias de la izquierda.

Así pues, la rebaja acelerada de la edad de jubilación hasta los 60 años, la extensión de las subvenciones al paro agrario en Andalucía y el establecimiento de un salario máximo decidido por el gobierno (al fin y al cabo quien eres tú para decidir cuanto debes ganar, si tu gobierno sabe más).

Y parecía imposible

¿No lo creéis?  Bueno, no pasa nada.  Tampoco los franceses creían que se fuera a imponer realmente la jornada de 35 horas (empezando por los funcionarios, claro), ni el IRPF del 75%, pero se hizo.

Solo una vez que fue evidente que las medidas más salvajes estaban resquebrajando el tejido económico del país (que en el caso de Francia quiere decir quedarse atrasada respecto a Alemania y Gran Bretaña), se convenció la opinión pública de que se trataba de excesos contraproducentes.

Ahora, el mismo partido que preconizaba esas medidas, se siente tan presionado por la opinión pública que está rebajando el IRPF y desmontando la jornada de 35 horas (más lentamente en el caso de los funcionarios).

Pues esa es la simple verdad.  Francia puede estar vacunada, pero España no, y eso dicen las encuestas.

No era la gripe

Dada la evidencia de lo que se nos viene encima, sería tentador pensar que, igual que Francia, España tendrá que pasar un sarampión de un par de legislaturas con Podemos en el poder, y esperar que luego vuelvan las aguas a su cauce.

Sería tentador, pero es falso.  Al contrario que Francia, España no tiene margen de maniobra para permitirse 2 legislaturas de tripartito de Podemos.  Decimos "de Podemos" porque nuestra impresión, como os hemos dicho en ocasiones anteriores, es que el PSOE actuaría de comparsa necesario y poco más, pero Podemos llevaría la iniciativa política.

De hecho, nos parece que es lo que ya sucede ahora.  Al menos, esa es la explicación más sencilla sobre por qué el partido del ex-Secretario General de la OTAN Javier Solana, está ahora anunciando que va a suprimir el Ministerio de Defensa.

Volviendo al problema que se nos plantea, España no tiene margen de maniobra.  Para empezar, el país está ya endeudado hasta las pestañas.  Zapatero entró con 300.000 MEUR de deuda externa neta, y salió dejando más de 900.000 MEUR.

En segundo lugar, el Estado propiamente dicho está ya anegado de deuda pública.  Antes de la crisis la deuda pública era el 40% del PIB, bien por debajo de la media europea.  Ahora está por encima del 100% del PIB.  Eso quiere decir que el impacto del pánico en los mercados por la confirmación de la victoria del tripartito será mucho mayor.

En tercer lugar, los mecanismos de emergencia ya están probados.  Se aplicarían a España los mismos que se crearon para Grecia, es decir, recortes a la fuerza o expulsión del Euro.  Pero, al contrario que Grecia, nada garantiza que el tripartito aceptase en esta ocasión los recortes.  De hecho, Podemos se pone la venda antes de la herida y preconiza directamente la salida de España del Euro.

¿No querías sopa?

La salida del Euro llevará aparejada una cascada de consecuencias.  Un porcentaje de ahorradores mosqueados intentará transferir su dinero desde los bancos españoles a otros destinos en Europa, lo cual al poco desatará un pánico que pondrá en peligro el sistema bancario español y obligará al gobierno tripartito a decretar un corralito.

El corralito no saldrá gratis, sino que pillará dentro a residentes y nacionales de otros países.  Los socios europeos se plantearán adoptar medidas de presión.  Con España fuera del Euro, la neo-peseta se devaluará fuertemente, abaratando muchos productos españoles.  Y si los camioneros franceses todavía vuelcan algún camión español estos días, ya podréis imaginar lo que harán entonces.  Entre el corralito y la presión de los agricultores, el gobierno francés considerará tomar medidas de excepción contra las exportaciones españolas denominadas en recién depreciadas neo-pesetas (o a lo mejor las llaman directamente "pesos bolivarianos", quien sabe), desatando una crisis comerical.

Y una crisis comercial, con Francia y Alemania de un lado, y la España de Pablo Iglesias al otro, bien puede acabar con la suspensión temporal de los acuerdos europeos de Españs, resultando de hecho en la expulsión del país de la Unión Europea.  De nuesvo, Pablo Iglesias será feliz, porque ni él ni su partido no tiene nada claro que España deba seguir en ese club de mercaderes.

Claro, todo ello llevará aparejadas consecuencias políticas de alto calibre.  En Cataluña, el independentismo se asociará al europeísmo, y reclamará la independencia e inmediata re-adhesión de Cataluña a la UE.

Lo conseguirán.  Para empezar, Podemos está a favor de la independencia de Cataluña (o bien de la celebración de una consulta previa sin mucho debate, que viene a ser lo mismo porque nadie ha explicado los inconvenientes de la independencia).  Además, sin la necesidad de superar una negociación con España, la re-entrada de Cataluña en la UE sería (y sobre todo se percibiría) como mucho más fácil.

Lo malo para España es que Cataluña se negaría a pagar su cuota parte de la deuda pública española.  Sin el 20% de su base tributaria, la deuda repentinamente ascendería al 125% del PIB.  La evidente imposibilidad de repagarla dispararía los tipos de interés solicitados por el mercado, creando una espiral que sumiría al páis en una suspensión de pagos.

¿Que no?  Ni tampoco bajaban los precios de las casas.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Ebola - Plegando velas

Bueno, pues al final parece que no se cumplen nuestros peores pronósticos, y bien que nos alegramos.

Si ayer temíamos estar presenciando el día de la marmota, y nos preparábamos para la eventualidad de otro tremendo "momento Rubalcaba", hoy parece que nuestros miedos se van disipando rápidamente y así lo reconocemos.

Las noticias se suceden a ritmo veloz, y además su tenor empezó a evolucionar favorablemente al poco de publicar nuestro anterior artículo.

Un primer dato tranquilizador se conoció ya ayer, al saberse que la segunda enfermera del Carlos III con fiebre que permanecía aislada, había dado negativo a las pruebas de Ébola.  Ese hecho es muy importante, porque movió las probabilidades a favor de algunos escenarios (tales como el del error humano individual), en detrimento de otros mucho peores (tales como la presencia de un acto criminal).

A continuación, el diario El País publicó una entrevista telefónica con el marido de la enfermera contagiada, Javier Limón, durante la cual él dió una respuesta que también nos pareció tranquilizadora:  al preguntar el periódico si podrían haberse producido errores, Limón expresamente prefirió reservarse su respuesta.

Os explicamos por qué esa contestación nos tranquilizó.  Pensad que la enfermera se había pasado todo el fin de semana con fiebre, y sospechando que tal vez hubiese contraído Ébola, una enfermedad terrible de cuyas consecuencias potenciales ella era más consciente que nadie.  Así pues, parece lógico hipotizar que haya vivido horas de insomnio, repasando cada uno de sus movimientos en la habitación del misionero fallecido, con el fin de averiguar si algo pudo ir mal allí o en sus alrededores.  De la misma forma, sería razonable creer que ella habría comentado cualquier conclusión con su marido, la única persona con la cual convivía.

Parece pues también razonable suponer que, durante la entrevista con El País, el marido pudiera tal vez tener ya alguna noción sobre un posible error accidental de la enfermera.  Por lo tanto, la decisión de Limón de dar una evasiva ante la pregunta periodística, podía hacer sospechar que él quizá estuviese protegiendo los intereses de su mujer.  Eso, de nuevo, encajaría con el escenario del error humano individual, uno de los menos graves entre los que barajábamos.

Más adelante, los medios publicaron que la enfermera contagiada sí se había quedado efectivamente sola, y fuera del alcance de las cámaras de video, en un momento:  al desvestirse de su traje de protección biológica.  Estaba por lo tanto identificado un lapso de tiempo durante el cual pudo haberse producido un error que solo ella conocería.

Y entonces nos encontramos con el cuarto dato.  A última hora de ayer, supimos que el Secretario General del PSOE, Pedró Sánchez había declarado que "la prioridad es garantizar la seguridad sanitaria" y "habrá otro momento para hablar de responsabilidades políticas"  En otras palabras, que no habrá "momento Rubalcaba" después de todo.  ¡Bien!

Pausa para quitarnos el sombrero ante Sánchez.  Aunque en otras ocasiones ha estado menos fino (la semana pasada declaró que "sobra el Ministerio de Defensa", una solemne estupidez que su partido tuvo que desmentir poco después), en esta ocasión ha definido bien sus prioridades y no nos cabe más que felicitarle por ello.  Primero el bienestar común, y después la lucha partidaria.  Ese criterio le honra.

Finalmente, hoy por fin la Subdirectora Médica del Hospital Carlos III, ha confirmado que también hoy mismo, la enfermera ha indicado que la causa de su contagio puede haber sido un contacto con su cara de los guantes, que había utilizado en la habitación del enfermo a quien atendía.

Como os podéis imaginar, no vamos a dar por sentado que ya esté dicho todo lo que hay que saber en relación con este asunto.  Pero sí queremos dejar claro que, al cabo de 24 horas, los escenarios más graves han perdido mucha fuerza, y que se perfila con creciente probabilidad el más benigno de todos, es decir, que todo se ha debido a un error humano aislado.

Entre tanto, es muy principal saber que la enfermera contagiada parece mejorar.  Según ha declarado hoy a El País, no tiene fiebre, y eso parece muy buena señal.

Encima, tenemos cielo azul y pájaros volando.  Qué gran día.

martes, 7 de octubre de 2014

Ebola - Deontólogos y acojonados

Si no fuera tan serio, el caso del Ébola nos recordaría a la comedia "El día de la marmota", un cuasi clásico interpretado por Bill Murray, en el cual un personaje tiene que revivir un día una y otra vez.

Cuando vemos el tratamiento que los medios del Grupo Prisa hacen del caso del contagio de Ébola, tenemos la sensación de haberlo vivido antes.  No podemos evitar recordar lo que sucedió tras el 11 de Marzo de 2004, cuando 10 bombas mataron a 192 personas en trenes de cercanías en Madrid.

Para aquellos de vosotros que por juventud o falta de memoria no sepáis a qué nos referimos, os transcribimos un documento colgado en internet en Marzo de 2004 y atribuido a un redactor de la Cadena SER (que pertenece a Prisa).

"Algunos redactores estamos hartos de nuestros “Urdacis” particulares, Ferreras y Anido, obsesionados por derribar al gobierno”.

1.- El jueves, 11M, cuando el número oficial de muertos por el atentado aun no llegaba a 45, el director de informativos de la SER, Daniel Anido, insto a dos redactores a que “privilegiaran” la tesis de que la autoría del atentado era confusa.

Uno de ellos le replico que parecía evidente que era ETA, porque el propio lendakari había salido a las nueve y media ante los medios a cargarle los muertos a la banda, Anido responde en los siguientes términos: “Si es ETA, el PP arrasa. Si es Al Qaeda, podemos ganar las elecciones. De modo que la autoría, desde ahora es confusa”.

2.- Todas las exclusivas que ha difundido la SER, han llegado desde arriba y con instrucciones precisas en cada momento de cómo y cuantas veces repetirlas, o, en palabras de Carlos Llamas “machacar con el tema hasta que machaquemos al PP”.

El brillante equipo de investigación era solo uno, Antonio García Ferreras, permanentemente comunicado con dos personas: el exsecretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera y el dirigente del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.

3.- La historia del terrorista suicida nunca tuvo el menor fundamento. Muchos redactores de la SER conocíamos su procedencia y su intención: decantar definitivamente la balanza de la autoría hacia Al Qaeda y sembrar la duda sobre la información oficial que procedía del Gobierno.

Un redactor de la SER se quejo a Daniel Anido de que se divulgara una información cuya fuente nadie conocía y que carecía del mínimo contraste. La respuesta fue tajante “Hay que apretar porque se nos acaba el tiempo, así que los deontólogos y los acojonados ya os podéis ir a casa”.

4.- Informaciones sin confirmación, llamadas desde el Instituto Anatómico Forense y desde la dirección del CNI para desmentirlas, recibiendo la respuesta por parte de Ferreras “no intentes montar un numerito contra la SER, porque entonces te vamos a machacar en antena”.

5.- En la mañana del sabado, Daniel Anido comenta que, por la tarde “le van a pitar los oídos al cabrón de Aznar”, añade “se va a montar una buenas en Génova”. Cuando comienzan las concentraciones ente las sedes del PP, Anido da consigna de que se hable siempre de “concentraciones espontáneas”y que se vaya reforzando la cobertura del acto a medida que avance la tarde, para justificar que se levante Carrusel Deportivo y se realice un especial informativo integrado por los tertulianos mas beligerantes de Hora 25 para que estuvieran en Gran Vía 32 a las nueve y media. “Toda la artillería, hay que sacar a la calle a media España para ponerle la soga a la estatua de Aznar y derribarla” Mientras, Anido veía las imágenes de CNN+ desde Génova, con los antidisturbios desplegados y comentaba “si tenemos la suerte de que éstos intenten disolver la manifestación cargando, ¡ganamos la guerra!
”.


Como sabéis, la jugada salió de fábula para los Anido y García Ferreras, ya que de hecho José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones, inmediatamente negoció con ETA y gobernó tan exitosamente como todos recordamos.

Bueno, pues ayer mismo, a los pocos minutos de confirmarse el primer contagio, ya publicaba El País (diario propiedad del Grupo Prisa) que los trajes de protección utilizados por el personal del Hospital Carlos III "no cumplían la normativa".  Se referían a que no mantienen el máximo grado de aislamiento (llamado Nivel 4), cuando lo cierto es que en España no hay ninguna instalación que cumpla las condiciones de seguridad biológica de Nivel 4, y que aparentemente los trajes de Nivel 2 utilizados cumplen la normativa de la OMS al respecto (porque se trata de un virus menos contagioso que otros).

Más allá de discusiones técnicas, ahí estaba El País dando rápidamente caña, en cuestión de minutos.  Y esta mañana (no han pasado ni 24 horas), ya tenía ese periódico a una de sus columnistas de cabecera diciendo en la Cadena SER que la culpa es del Ministerio de Sanidad (porque Esperanza Aguirre, el Cardenal Rouco y los Reyes Católicos no estaban a tiro), y exigiendo "inmediata depuración de responsabilidades".

Y ahora por fin ya tenemos lo que faltaba:  las manifestaciones instantáneas.  El País nos traslada las correspondientes movilizaciones del personal para sostener que la culpa es del Gobierno (como no).

¿No os va sonando de algo?  ¿Y entonces qué falta para que el día de la marmota sea completo?

Pues todavía no tenemos el punto esencial, el "momento Rubalcaba".  Se trata de ese instante solemne en el cual, una vez agitadas las aguas y echado a la calle el personal, el inevitable jerifalte de la oposición (Alfredo Pérez Rubalcaba en su día) saca los pies del tiesto y pontifica:  "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta".  ¿Os acordáis?

Entre tanto, y al cabo de 10 años, parece que "deontólogos y acojonados" siguen todavía en su casa.

miércoles, 11 de junio de 2014

Economía - ¡Acelerón a la vista!

Cuentan que una pareja de jóvenes enamorados estaba de visita en el Zoo, en pie frente al foso de los tigres, donde dominaba un macho bengalí de 400 kilos, mirada asesina y óptima salud.  “¿Pelearías por mi con ese tigre, amor?”, preguntó la chica apasionada.  “¿Te has vuelto loca?  ¿Pero tú has visto a esa fiera?  ¡Me haría pedazos!”, contestó él, evidentemente alarmado.  “Bueno.  Pues entonces  ¿me dejas ver tu Whatsapp?”, dijo ella.  Y contestó él, rápidamente:  “¿Donde está el tigre?  ¡Que le voy a dar para el pelo!”.

Lo cual viene a demostrar que en la vida no hay opciones buenas y malas, sino únicamente opciones mejores y peores, que no es lo mismo.  Esto tiene cierta importancia, porque creemos que lo que va a guiar la economía española durante los próximos meses no va a ser la búsqueda de la opción buena, sino la de mejor opción, con más humildad.

Nos explicaremos más adelante, pero lo cierto es que veréis que vamos a trasladaros previsiones muy mejoradas.  Por cierto que, tras habernos pasado años previendo penurias y desastres, sienta de maravilla poder hacer predicciones optimistas.  ¡Qué gusto da!

El caso es que la cosa va de miedo.  Si hasta ahora decíamos que la recuperación sería suave, ahora creemos que será mucho más fuerte.  A continuación os explicamos por qué.

De donde venimos


Una película distinta

Una vez que el déficit corriente esté liquidado, ya veréis cuán rápidamente cambia la película.  Aunque España siga siendo todavía un país muy endeudado (eso no va a cambiar mucho al cabo de meramente año y medio), habrá demostrado para entonces que es capaz de vender más de lo que compra, de pagar los intereses de su deuda, y de tener todavía capacidad restante para empezar a devolver el principal acumulado.

En esa situación, los observadores económicos se volverán menos severos, y empezarán a fijarse paulatinamente en que el apalancamiento del país está bajando (el volumen de crédito hipotecario en España ya ha bajado de hecho un 10% entre Agosto de 2010 y Enero de 2012), que para entonces ya habrá empezado a crearse empleo, y que por lo tanto la morosidad bancaria se habrá estabilizado.  Puede que en ese momento los analistas comiencen a plantearse quien será el primero de ellos en anunciar la vuelta de España por sus fueros.

No es que nos divierta hacer el cuento de la lechera (igual que en 2008 no nos divertía ser los más pesimistas del mercado), sino que realmente prevemos que se trata del escenario más probable para el último trimestre de 2013.

Sin déficit exterior, con un déficit público en franca contracción, con un sistema bancario ya consolidado y razonablemente estable, y con una economía que para entonces ya estará fuera de la recesión, asistiremos a un proceso en el cual los mercados irán pasando desde su absoluta incredulidad actual hasta el total convencimiento futuro, y todo con soltura y desparpajo dignos de mejor causa.

Como los artículos de la Gacetilla quedan disponibles, podréis entonces volver a leer entonces este en particular, para comprobar si teníamos razón o no.

Mercados mosqueados

A pesar de todo, se diría que no todo el mundo comparte nuestro optimismo, puesto que la prima de riesgo española está estos días nuevamente en máximos.


Dos años más tarde, el apalancamiento sigue bajando (la caída del volumen de crédito hipotecario ya va por el 31%), desde Febrero de 2014 se crea empleo año sobre año (unos 260.000 puestos, según el último dato de la Seguridad Social), la morosidad está bajando desde Enero de 2014, ya no hay déficit exterior efectivamente, el déficit público está cayendo (el Gobierno acaba de mejorar su previsión para este año hasta el 5,5% del PIB), el sistema bancario ya está consolidado (el rescate bancario terminó oficialmente en Noviembre de 2013) y la economía lleva ya 3 trimestres fuera de la recesión.

Por supuesto, en Enero de 2014 salió el correspondiente analista para proclamar que España había vuelto por sus fueros (se llevó el premio el banco de inversión JP Morgan, con su previsiblemente titulado informe “Spain is back”).  Ah, y la prima de riesgo está en mínimos.  ¡Bingo!

Así que ya veis, doble ventaja:  no solo estaban las previsiones gacetilleras bien hechas (que eso ya venía sucediendo anteriormente), sino que además está ahora el país bien gobernado (eso sí que no sucedía antes).  Qué bien  ¿no?

Mejorando lo presente

Pues no del todo, porque lo cierto es que pensábamos que la salida de la crisis sería bastante suave.  Nuestras previsiones para 2014 eran entonces de suave crecimiento en PIB y empleo.  Luego las mejoramos un poco, pero desde la semana pasada tenemos claro que la recuperación será mucho más fuerte de lo que habíamos considerado.

Hay varias razones.  Para empezar, las cifras de empleo están siendo muy fuertes durante los primeros meses de 2014.  En segundo lugar, las importaciones revelan este año una demanda interna muy fuerte también.  Pero lo más grande de todo es que el Gobierno no solo insiste en llevar a cabo una rebaja fiscal el año próximo, sino que esta va a ser sustanciosa, lo cual va a disparar la actividad más todavía.  De modo que tenedlo claro:  nos vamos a pasar los próximos 18 meses viendo la economía subir como la espuma.

Lo más sorprendente no es que la actividad crezca algo más de lo que preveíamos, sino que el Gobierno esté dispuesto a echar más leña al fuego y que, todavía más llamativamente, nuestros socios alemanes y europeos no parezcan de repente poner objeción alguna.  Tened en cuenta que toda esa demanda adicional tiene también inconvenientes muy serios, por ejemplo, creemos que el sector exterior cerrará otra vez con déficit este año.

¿Como puede ser pues que nadie de la voz de alarma, sino que todos parezcan contentos de dejar hacer al Gobierno?

Efectos retardados

Para entenderlo, hay que ver antes un pequeño análisis técnico, para poder luego hacer una lectura política informada.

El preámbulo técnico parte de la observación que las consecuencias políticas de las crisis económicas llegan con bastante retraso, en España y en todas partes.  Por ejemplo, cuando se celebraron las elecciones generales de Marzo de 2008, la crisis ya llevaba 7 meses en curso, y sin embargo el PSOE ganó los comicios por el simple expediente de negar su existencia.  Recordad el famoso debate electoral entre Manuel Pizarro y Miguel Solbes, ampliamente ganado por el segundo de ellos, que sostuvo que no habría crisis (6 millones de parados le están ahora enormemente agradecidos por su sinceridad, claro).

Ese retraso en la percepción de la crisis por parte del electorado se debe a 2 motivos técnicos.  El primero es que las crisis suelen producirse cuando se agota el recurso al crédito.  En el caso de España, el país se endeudó a lo bestia entre 2004 y 2007, período durante el cual la deuda exterior neta del país más que se duplicó.  Naturalmente, uno puede endeudarse hasta que se le agota el crédito.  Al agotarse el crédito (como sucedió a España en Agosto de 2007), las empresas empiezan a caer, y a ello siguen los despidos, pero todo  paulatinamente, con cierto retraso.  En este caso, la primera reducción neta de empleo tardó en llegar hasta Junio de 2008, es decir, 10 meses.

Pero todavía hay otro motivo técnico más, que también retrasa la percepción de la crisis por el gran público:  el subsidio de desempleo.  En el caso de España, este es inusualmente generoso en cierto aspecto, comparado con otros países.  En efecto, los españoles que pierden un empleo básico, con un sueldo mensual de unos 1.000 EUR, reciben durante 2 años un subsidio muy parecido al sueldo perdido.  Así pues, la mayor parte del efecto económico del despido se aplaza durante un tiempo .

Al cabo de los 2 años, cuando esos mismos parados pierden el subsidio, sufren la parte aplazada del disgusto, lo cual frecuentemente les lleva a reaccionar contra el gobierno de turno.  Lo que puede parecer sorprendente, pero es cierto, es que dicha reacción generalmente se produce contra el gobierno que se encuentre al mando en el momento en el que pierden el subsidio, que obviamente no tiene por qué ser el mismo que estaba en el poder cuando se produjo el despido.

Eso quiere decir que, a nivel político, lo que determina el grado de descontento social no es tanto el número de despidos, sino la suma algebraica entre el número de despidos, y el de parados que pierden la subvención.

Sufrimiento social

Esa circunstancia es la que explica el desconcierto de los observadores internacionales, que no entendían como no se produjo más reacción popular durante la época con más despidos de la crisis, el año 2009.

Sucede que, aunque ese año perdieron su trabajo 1.100.000 personas, el número de subsidiados aumentó en 900.000, amortiguando el efecto fuertemente.  Así pues, podría decirse que el “factor de sufrimiento social” sería de (- 1.100.000) + 900.000 = (- 200.000) personas.

Lo malo, claro, es que ahora sucede lo contrario.  Aunque ahora se está creando empleo, también están terminando los 2 años de subsidio para muchos parados.  Por ejemplo, aunque en los 12 meses hasta Abril de 2014 se crearon 200.000 empleos, perdieron la subvención 300.000 parados, de modo que ese mismo “factor de sufrimiento social” sería ahora de 200.000 + (- 300.000) = (- 100.000) personas.

Fijaos pues que, a pesar de que se ha pasado desde una destrucción de empleo de (- 1.100.000) hasta una creación de empleo de 200.000, el “factor de sufrimiento social” casi no ha variado.  En otras palabras, los beneficios de la recuperación no están resultando en la creación de un ambiente social (y político) favorable al Gobierno actual.

Mal de muchos

El efecto político de esta circunstancia es enormemente poderoso, porque el número de personas afectadas directamente es enorme (hablamos de cientos de miles), pero además porque el número de afectados indirectamente es mucho mayor.  Pensad que todavía quedan 2.600.000 parados subsidiados, de los cuales más de la mitad perderán su subsidio este año.  Además, todos ellos tienen familias, amigos, tertulias de bar y compañeros de equipos deportivos, a quienes irradian su propio malestar, amplificándolo.

La parte de la población menos interesada por el análisis económico (o menos dotada para entenderlo) tiende a simplificar concluyendo que, si su situación con el gobierno anterior no iba bien, con el actual no ha mejorado.  El resultado es la aceptación general de la idea que “todos los políticos son iguales”, creando el ambiente favorable al ascenso de cualquier advenedizo dotado de un altavoz potente y una idea descabellada.  Hágase pues un Pablo Iglesias, y cientos de deslumbradas moscas acudirán prestamente para inundarse de la refulgente luz de su reflector de plató.

¡Allá vamos otra vez!

Trascendiendo los símiles entomológicos, volvamos a nuestras predicciones, porque no se trata de espeluznarse con el amigo coleta, sino de saber como afecta todo esto a nuestras predicciones económicas.  El hecho cierto es que, a pesar de haber manejado de forma maestra una crisis económica que estuvo a punto de poner al país entero de rodillas, el retraso en la percepción de la recuperación, provocado por el efecto de la caída del subsidio de paro, está abonando el terreno para que el próximo gobierno sea un tripartito PSOE / Izquierda Abierta / Podemos.

Tras la renuncia a concurrir a la selección de Secretario General del partido, hecha pública ayer por Susana Díaz, el PSOE parece abocado a ser dirigido por Eduardo Madina, un licenciado en Historia (carrera accesible con la mínima nota de Selectividad) que nunca ha tenido un empleo privado ni público fuera de la órbita del partido.  En otras palabras, la comparación con Madina hace que José Luis Rodríguez Zapatero aparezca como poco menos que candidato al Nobel de Física.

Las consecuencias de las limitaciones de Madina son serias.  Si Zapatero evitó que se cuestionara su liderazgo por la vía de rodearse de colaboradores del calibre intelectual de Bibiana Aido y Leire Pajín, imaginaos de quien puede rodearse Madina.  Pero solo es eso, sino que, al ser incapaz de dotarse en un programa político de mínimo nivel técnico (el propio Zapatero aprendía economía en “dos tardes”), Madina probablemente seguirá la trillada vía para obtener lealtades de su antecesor, esto es, apalancarse en radicalismo maximalista.

Ya nos lo podemos imaginar:  iglesias expropiadas para albergar en cada pueblo un centro multimadial de difusión de los beneficios de la masturbación, indemnización millonaria a los pobres etarras víctimas del exilio, superproducción cinematográfica "Machete sangrante" sobre la rebelión de los niños oprimidos de un parvulario de monjas durante la Guerra Civil española (con Willy Toledo como niño y Alberto San Juan como monja), aprobación por referendum en Cataluña no solo de la secesión, sino también del pago de reparaciones por parte del resto de España, envío a Alemania de un destacamento de perroflautas con pasaporte diplomático (y dietas consulares) para que procedan inmediatamente a abofetear a Angela Merkel...  guay total.

Con ese candidato y ese programa, el PSOE sacará el 20% del voto, suficiente para que Madina sea presidente, aunque bajo las órdenes y supervisión directa de Cayo Lara y Pablo Iglesias (15% del voto cada uno)...  o sea que la cagamos, seguro.

Tiembla Europa

Como os podréis imaginar, al día siguiente de que esta panda llegue al poder se producirá un pánico bancario, seguido de un corralito a la argentina y, justo después del abofeteamiento perrofláutico a la Merkel, la inmediata expulsión de España (o de sus varios subsiguientes trozos) fuera de la Eurozona.  A continuación vendrá la implantación del Catalufo como moneda de Cataluña, el Eusko en el País Vasco, el Galaico en Galicia y la desordenada reinstauración del la peseta en los varios territoruelos desparramados en que haya quedado despedazado el resto del país.

Por supuesto, España sería inmediatamente tragada por una inflación galopante, impago inmediato de su deuda, y un éxodo no menos inmediato de cientos de miles de profesionales (es improbable que muchos se queden a esperar para ver qué pasa, vista la experiencia de quienes se quedaron en Cuba y Venezuela), provocando una marejada, con mar arbolada a montañosa y vientos de fuerza 6, en toda la Eurozona.

Bueno, pues nuestra observación, más allá de quedarnos estupefactos por la capacidad de este país de autocastigarse a la manera argentina, es apuntar que alguien más debe estar pensando en este mismo escenario.  Se conoce que este halagüeño panorama debe haber hecho saltar alguna alarma en Europa (y en Alemania en particular), porque al poco de saberse los resultados electorales (y de actualizarse apresuradamente toda Europa sobre quien es Pablo Iglesias, y que relación o parentesco pueden unirle o no al eurovisivo Chikilicuatre), alguen debe haber telefoneado al Presidente Mariano Rajoy.

A grandes males

Eso es lo que nos parece, al menos, a juzgar por 2 circunstancias.  La primera es que a Rajoy se le ha quitado, en asuntos económicos, su proverbial moderación, y le tenemos desmelenado.  Él y sus ministros económicos no solo se proponen meterse en un plan de relanzamiento agresivo, sino que ahora lo pregonan a grandes voces.  Pero la segunda es todavía más llamativa, porque tanto la Comisión Europea, como el Banco Central Europeo, como el Gobierno de Alemania, han reaccionado inmediatamente a tanto desmelenamiento diciendo...  ¡Nada de nada!

Quien te ha visto y quien te ve.  Mariano diciendo que se acabó lo malo y que volvemos a tirar cohetes, y nuestros euro-tacañones callados como momias.  ¿Lo habéis notado?  No sabemos si llamar a esto el “Efecto Podemos”, o el “Virgencita, que me quede como estoy”.

Bueno  ¿y eso qué?

Carpe diem

Pues ahí está lo bueno.  Nuestras previsiones económicas se vienen para arriba.  Para empezar, ahora creemos que este año se van a crear más de 400.000 puestos de trabajo, es decir, como en los mejores años de Aznar.  ¡Toma ya!

El PIB va a crecer el 1,5% este año, que no es mucho más que nuestra anterior previsión, pero en 2015 va a pasar del 3,1%.  Ese año se crearán 500.000 puestos de trabajo.  Eso sí que va a permitir que el “factor de sufrimiento social” salga de números negativos y se meta en positivos.

Naturalmente, el sector exterior se va a resentir.  Este año volverá a haber déficit exterior, y en 2015 ese déficit crecerá hasta superar el 2% del PIB.

¿Pero a quien le importa el déficit exterior de España?  A Angela Merkel, que lleva varias noches despertándose con pesadillas de perroflautas abofeteadores, desde luego que no.

A nosotros, a decir verdad, sí que nos importa, porque más adelante tendremos que volver a resolver ese problema.  Sin embargo, Otto von Bismarck decía que “la política es el arte de lo posible”, y si tenemos que elegir entre un pequeño déficit corriente, o tener que emigrar a toda velocidad huyendo de un gobierno Madina / Lara / Iglesias, lo tenemos claro:  ¿Donde está ese tigre?  ¡Que le voy a dar para el pelo!.

Entre tanto, vamos a disfrutar de 18 meses de una bonanza superior.  ¡Que ya era hora!

martes, 27 de mayo de 2014

Elecciones - El ataque de los Zapa-clones

En 1940, el largometraje animado Fantasía se propuso llevar el cine de animación comercial un paso más allá de la simple comedia infantil.  En una de sus escenas, Mickey Mouse debe enfrentarse a una situación de pesadilla, cuando intenta detener una escoba mágica descontrolada destrozándola a hachazos, pero solo consigue que cada astilla se transforme en una nueva escoba, igual a la anterior.  Las elecciones al Parlamento Europeo, celebradas el pasado Domingo 25 de Mayo, nos han dejado una sensación parecida a la que sentía ese desdichado ratón.

Los comentaristas políticos han observado que el PP ganó las elecciones, y luego han pasado a citar la desafección de los votantes (abstención plusmarquista), el castigo a los partidos principales (no han alcanzado siquiera la mayoría del voto entre ellos), y la emergencia de nuevas opciones políticas (han sido nada menos que 10 los partidos que han alcanzado representación europea).  Nosotros, sin embargo, hacemos una lectura mucho más dura.

Gato escaldado

El último gobierno izquierdista que tuvo España arruinó al país.  Asistió complacientemente a una explosión de crédito bancario, que se triplicó entre 2004 y 2007, y que causó una burbuja inmobiliaria de dimensiones bíblicas, mientras el Gobernador socialista del Banco de España decía que todo iba bien.  La crisis desatada por la implosión de esa burbuja provocó 6 años de destrucción de empleo, durante los cuales se perdieron 3 millones de puestos de trabajo y una recesión sin precedentes en muchas décadas.

Ahora que bajo un nuevo gobierno, del PP, la crisis ha terminado y se crea empleo nuevamente (200.000 puestos entre Abril de 2013 y Abril de 2014), cabría esperar que los votantes deseasen mantener el rumbo político y económico al menos el tiempo necesario para que cicatricen las heridas sufridas.

Pues cabría esperarlo, pero la evidencia demuestra que no es así.  En nuestra lectura, la derecha ha obtenido el 31% del voto (26% PP, 3% Cs y 2% Vox).  Por el contrario, la izquierda cobró el 47% del voto, porque el PSOE obtuvo el 23%, Izquierda Plural el 10%, Podemos el 8% y UPyD el 6% (recordad que UPyD no deja de ser una escisión del PSOE).  Finalmente, los nacionalistas (coaligados con algunos comparsas como invitados irrelevantes) han alcanzado el 13% del voto, con CiU + PNV el 5%, ERC el 4%, Sortu el 2% y Compromís (que básicamente es la filial de CiU en la Comunidad Valenciana) el 2%.

¿Como creéis que quedaría un gobierno si estos resultados se reprodujesen en las elecciones generales?

Política ficción

Pues no hace falta que especuléis mucho tiempo, porque ya os lo vamos a aclarar.  Se formaría un gobierno tripartito PSOE / Izquierda Plural / Podemos, con el 41% del voto, que pactaría la mitad de sus leyes con UPyD, y la otra mitad con los nacionalistas.  Dentro del gobierno, el PSOE tendría la mitad del peso, mientras que IU y Podemos se repartirían la otra mitad (fraternalmente, porque se llevan de miedo).

Pero sigamos.  ¿Quienes os parece que serían las personas clave en ese gobierno?

Pues habría que empezar por el PSOE, a quien probablemente se dejaría la Presidencia del Gobierno.  Así pues podría ser Presidenta Carme Chacón, cuyo paso por el Ministerio de Defensa se recuerda por ser mujer y estar embarazada, 2 virtudes claves a la hora de evitar que España se meta en otra crisis.  O también podría ser Eduardo Madina, licenciado en Historia que nunca ha tenido un trabajo normal, sino que solo ha sido político de pasillo toda su vida.  También podría ser Susana Díaz, avalada por los 10 años que tardó en acabar la carrera de Derecho (que se debe hacer en 5, si se estudia antes de los exámenes), y por su extensa experiencia de 8 meses al frente de la Junta de Andalucía, durante los cuales sin duda han destacado exitosamente las recetas que nos evitarán otra crisis (ya nos dirán cuales son).

En realidad, da un poco igual quien mande en el PSOE, porque en un gobierno compartido al 50% con Izquierda Plural y Podemos, está claro cual será su perfil básico:  el de mandado de lo que digan los 2 partidos pequeños.

¿Y quien está al frente de dichos partidos?  Por un lado Cayo Lara, militante comunista cuyo referente en economía es una mezcla de ejemplos tan prometedores como Cuba, Venezuela y Corea del Norte.

Y por otro, Pablo Iglesias, telegénico líder del Podemos, quien va un paso más allá y declara abiertamente su intención de liquidar las perspectivas económicas de los mejores profesionales del país, por la vía de recortarles el salario hasta un máximo establecido por...  él mismo, como no.  Toda una promesa para garantizar que se eleve rápidamente tanto el volumen como la calidad de la exportación española de cerebros al extranjero (lo más lejos posible).

Ah, pero eso no es todo.  Además, Iglesias quiere rebajar la edad de jubilación desde los 67 hasta los 60 años, de forma que aumentará la población jubilada desde 9 hasta 12 millones de personas, reduciendo simultáneamente la población empleada desde 16 hasta 13 millones de personas.  En otras palabras, habrá 1 jubilado por cada persona que trabaje.

Iglesias, que no ha trabajado nunca en el sector privado, ni tiene particulares cualificaciones como economista (de hecho, no tiene ninguna), considera que los 3 millones de jubilados adicionales serían sustituidos por otros tantos parados.  No queda claro como espera que un albañil parado de 38 años de Úbeda (hay bastantes albañiles en paro en Andalucía), sustituya a un médico oftalmólogo de 62 años de Madrid (no hay tantos médicos en paro en Madrid), pero seguro que Iglesias en más que capaz de defender su tesis en cualquier tertulia televisiva de 30 minutos.  Que luego se deje operar las córneas por nuestro amigo el de Úbeda ya es muy distinto.

Fenomenal, pues ya tenemos a un inexperto mangoneado del PSOE supuestamente al frente del Gobierno, flanqueado por 2 crecidos ultraizquierdistas:  un comunista ávido de trasladar su luz al país necesitado de iluminación marxista-leninista, y un telegénico paridor de innovadoras recetas económicas, estupendas para acompañar los txatos de vino en cualquier herriko taberna (hay que ver cuantos millonarios han dado las herriko tabernas).  Genial.

A ver qué se nos ocurre

Y entonces  ¿cual sería el programa político de este maravilloso gobierno?  Pues atención, que aquí llega lo mejor.

Así, a huevo, el coste del plan de reducción de la edad de jubilación 7 años sería de unos 36.000 MEUR, es decir, el 3,6% del PIB.  Simultáneamente, la caída de recaudación por las jubilaciones en masa y el adviento del salario máximo, podría ser de un importe similar.  Por lo tanto, el coste de esta medida sería de alrededor del 7% del PIB.  Naturalmente, no se aplicaría inmediatamente, sino a lo largo de, digamos, unos 5 años.  Eso asegura que el déficit subirá el 1,2% del PIB cada año.  Puesto que este año estará alrededor del 6%, eso nos llevaría a un déficit del 13% del PIB en 2019.  Qué bien.

Pero no es lo único, porque el tándem Iglesias-Lara tiene muchísimas más ideas sobre como gastar dinero público.  Y no solo eso, sino que además competirían uno con otro para ver quien roba protagonismo al vecino lanzando la más espectacular de todas.  Como los mercados no son tontos, al día siguiente de llegar estos amiguetes 2 al gobierno, nadie prestaría a España, la prima de riesgo volvería a ponerse en las nubes, y volvería el espectro del rescate europeo.

Vete a la scheisse

¿Pero qué rescate ni qué narices?  Porque quien tendría que rescatar a España sería principalmente Alemania, y aquí nosotros vemos 2 problemillas.  El primero es que convencer a los alemanes para que usen su dinero en rescatar a un país que se jubila a los 60, mientras que ellos siguen trabajando hasta los 67, no iba a ser políticamente sencillo (hay que valorar la posibilidad de que los alemanes mandasen a Iglesias directamente a la “scheisse”).  Pero el segundo es que además, Iglesias y Lara, Lara e Iglesias, han tenido mucho cuidado de insultar a la Canciller alemana, Angela Merkel, cada vez que han podido.  Y como se sabe, la forma más sencilla de conseguir que alguien te ayude en política es insultándole.

En fin, tal vez hayáis podido leer entre líneas nuestra fina ironía, pero no creemos que Alemania nos viniese a rescatar.  ¿Sería esto un problema?

¡En absoluto!  De hecho, tanto Lara como Iglesias se posicionan abiertamente contra el Euro.  Tanto mejor, porque España sería expulsada del Euro abruptamente con una patada en el culo, lo cual forzaría al país a establecer provisionalmente un corralito (¡que suerte, un corralito como en Argentina!), a reintroducir la peseta, y a devaluar esta última inmediatamente de forma dramática.  Aquellos de vosotros que queráis refrescaros sobre como se pasa desde la expulsión del Euro hasta el corralito, podéis leer como lo describíamos en un artículo de 2011 (aunque en aquella ocasión era para decir que a Grecia esto no le iba a pasar).

Lo mejor de reeditar la peseta y devaluarla inmediatamente, es que de forma igualmente inmediata se desataría una inflación galopante.  De nuevo, aquí el caso de Argentina proporciona al tándem Lara-Iglesias una receta probada sobre como reaccionar en ese caso:  falseando las estadísticas, para evitar que digan que la inflación está en el 25%.  No hay como tomar ejemplo de Argentina para triunfar en economía.

Sospechosos habituales

¿Y la población, entre tanto?  Pues igual que sucedió con Zapatero, la población estaría disfrutando del gobierno elegido por ellos mismos.  Con sus ahorros en un corralito, sus sueldos en pesetas por debajo de los de Portugal (que seguirían en Euros), y encima erosionándose con un 25% de inflación anual, estarían enormemente agradecidos al gobierno tripartito PSOE / Izquierda Plural / Podemos.

Pero no habría problema, que de nuevo hay soluciones:  el gobierno tendría entonces a su disposición el poder hipnótico de la televisión.  Apareciendo en La Noria de Telecinco, miméticamente emparedado entre un proxeneta transexual metido a crítico de cine, y un concertista de flauta con formación en el Metro metido a profesor estrella de yoga, el gobierno podría colocar al Director General del Tesoro, explicando que la nueva crisis económica es toda culpa de los obispos, los aviesos neo-cons americanos y...  como no, la pérfida Angela Merkel.  Así, los votantes airados podrían quemar un par de catedrales y la embajada de Alemania, y problema resuelto.

Eso por el lado de la economía, de la política exterior y, aunque sea de rebote, la religión.  ¿Y el resto de las políticas?  ¿Qué pasaría con Cataluña, por ejemplo?

Cataluña mon amour

Bueno pues...  ¿es una pregunta trampa o qué?  Cataluña, por supuesto, negociaría su independencia, de aplicación inmediata.  Por supuesto también, las empresas catalanas seguirían manteniendo sus lucrativas concesiones en España tanto en autopistas (Abertis), como en gas y electricidad (Gas Natural), y se reimplantaría un arancel conjunto, de modo que en Ex-España no se pudiera comprar Nesquik ni coches Volkswagen, sino que todo el mundo tuviera que comprar Cola-Cao catalán y coches SEAT hechos en Martorell.  Ah, y cada solsticio de verano, se entregarían 20 doncellas españolas para que los sumos sacerdotes de Esquerra Republicana pudiesen despeñarlas por un acantilado ceremonialmente, en desagravio por 300 años de opresión del pobre al rico.

Y si os lo estábais preguntando, el Barcelona no solo tendría derecho a seguir participando en la Liga española, sino que tendría garantizado jugar con 14 jugadores para compensar la deuda histórica del fútbol español con Cataluña.

Bueno, reconocemos que nos hemos dejado llevar con el pitorreo.  En realidad, cuando se trata de defender los derechos de España y de los españoles frente a los independentistas catalanes, sabemos que nadie lo haría de manera más decidida, ni con más garantías de éxito que una combinación entre el PSOE e Izquierda Plural.  No dejéis que el hecho de que ninguno de ambos partidos se presente en Cataluña, y que ambos votasen a favor del último Estatut (sí, ese que obligaba al Estado a invertir más en Cataluña que en el resto de España, y que luego resultó ser inconstitucional), os lleve a  sacar conclusiones precipitadas.

En fin, ya veis.  Ahora un poco más en serio, lo que ha sucedido el 25 de Mayo es mucho más grave de lo que se está considerando.  Muchos comentaristas argumentan que el electorado no vota igual en unas elecciones europeas de lo que lo haría en unas generales, pero eso es flaco consuelo.  Lo cierto es que la izquierda ha sacado muchos más votos que la derecha, y que si esa tendencia se confirma aunque solo sea parcialmente, tendremos un gobierno tripartito de izquierdas.

Poniendo puntos sobre las íes

Para decirlo claramente, desde el punto de vista de la economía, un gobierno de izquierdas puede ser excelente (véase el de Brasil, o el de Suecia), y uno de derechas puede fácilmente ser un completo desastre (los años '70 nos dejaron todo un rosario de dictaduras hispanoamericanas para elegir cual causó más daño económico).  La experiencia demuestra que en cuestión de gestión no influye la ideología, sino la competencia de las personas.  Eso es lo que nos preocupa.

La caída del voto del PP tampoco tiene explicación racionalmente válida.  Muchos ex-votantes populares la achacan al imprevisto aumento de impuestos, otros a la falta de firmeza contra ETA, otros a la incapacidad del partido para aprovechar o incluso retener a líderes como Esperanza Aguirre, María San Gil o Jaime Mayor Oreja, y otros a la torpeza de sus representantes en tareas de comunicación.  Pero lo cierto es que en unas elecciones no se vota por el ideal de belleza canónica, sino simplemente entre 2 candidatos.  Y la alternativa al PP es el tripartito de izquierdas que las elecciones europeas han puesto sobre la mesa.  O sea que mucho ojo con ser tan puristas y tan exigentes, que os vais a llevar a Carme Chacón y a sus muchachos.

¡En posición de impacto!

Lo que no es ninguna broma, sino una realidad muy cierta, es que un gobierno así, regido por 3 políticos dogmáticos y completamente privados de cualquier conexión con la realidad económica (es decir 3 mini-clones de Zapatero), hundiría al país en una nueva catástrofe económica.  De eso no tenemos ni la menor duda, y más os vale no tenerla a vosotros también.  Puede que seáis incapaces de impedir que suceda, pero al menos que cuando pase os pille preparados.

Ahora bien, que tras haber salido milagrosamente de la crisis que destruyó el planeta Zapatero, la nave espacial “Hispania” esté contemplando la posibilidad de meterse ella solita en una nueva tormenta de Zapateroides, es como para volver loco al mismo Isaac Asimov (o incluso a su primo Sigmund Freud).  Nadie creería que país alguno sea capaz de infligirse a si mismo tamaño castigo de nuevo, motu proprio.  Pero ya veis.

Así que los electores nos hemos cargado una escoba mágica descontrolada pero, igual que el Mickey Mouse cinematográfico, solo hemos conseguido que otras tres escobas vengan a sustituirla para que empiece de nuevo nuestra pesadilla.  Solo que en esta ocasión no se trata de Fantasía.