Hay que ver cuanta tinta ha corrido últimamente en relación con el Ébola, los trajes de plástico y el perro Excalibur. Pues ahora vamos a verter otro poco, pero confiando en mantener el nivel intelectual que ha convertido a la Gacetilla en el faro imprescindible para las masas sedientas de sabiduría. O sea que allá va esto.
Durante el día de ayer esta Redacción tuvo el privilegio de asistir a un debate técnico, razonable y breve sobre esta enfermedad y su tratamiento clínico y político. Nos gusto mucho, e intentaremos pues atenernos a esas 3 líneas para vuestro mayor disfrute (a ver qué tal nos sale).
1 - Qué sabemos sobre el Ébola
Pues muy poco realmente. La enfermedad se describió en 1976, que en cuestión de enfermedades es como decir anteayer.
Pero es que además era una enfermedad muy poco frecuente. La Organización Mundial de la Salud había identificado hasta Enero de 2014 había causado unos 2.000 muertos por Ébola en toda la historia de la Humanidad.
Incluso especulando (como aparentemente hace la propia OMS) que solo consigan localizar la mitad de los muertos que realmente se han producido por este virus (muchos fallecen en remotos lugares rurales), podríamos especular que realmente tal vez haya habido unos 4.000 muertos en toda la historia.
Teniendo en cuenta que la mortalidad de esta enfermedad es del 60%, eso significa que en en total habrán tenido Ébola unas 7.000 personas desde el principio de los tiempos hasta Enero de 2014, y de esas la OMS solo ha oído hablar de la mitad, luego ha podido estudiar todavía menos de ellas.
Bien, pues esa escasísima experiencia es todo lo que había hasta Enero.
Y ahora vamos con lo nuestro: en el actual brote de Ébola, la OMS ha registrado 8.997 casos, entre los cuales se han registrado 4.493 fallecimientos. ¿Comprendéis?
Es decir, que en este brote ha habido más del doble de casos que en toda la historia. Por lo tanto, tenéis que tener en cuenta que mucho de lo que sabemos lo estamos averiguando este mismo año, y que hasta el tío más enterado del mundo está en realidad un poco verde en lo que respecta al Ébola.
Por lo tanto, cuando oigáis que la infección no se contagia por vía de los perros Excalibur, o que no se contagia mientras está en fase de incubación, o que este virus sobrevive 1 hora fuera del huésped, tomad esa información con un poco de cautela. No quiere esto decir que toda sea falsa, sino simplemente que hay que recordar que en esta cuestión estamos todos verdes de narices.
2 - Responsabilidades políticas
Los humanos somos animales de costumbres, y los periodístas en particular, todavía más (más "de costumbres", no más animales, que nadie se nos vaya a ofender indebidamente). Ellos escriben de política. Cada periódico busca amigos en su partido político, y cada partido político busca amigos en su periódico. Es como una regla no escrita.
Por lo tanto, cuando se envenena la gente con un aceite de colza desnaturalizado, se hunde un petrolero Prestige o se incendia un bosque en Guadalajara, el periodista no busca al desnaturalizador del aceite, el armador del barco o el autor de la barbacoa incendiaria, sino que va a disparar contra el político que tenga más a mano (siempre y cuando éste no sea amigo de su periódico, claro está).
Como era previsible, en este caso ha sucedido eso mismo. En cuanto se supo que un auxiliar de enfermería se había contagiado de Ébola en Madrid, las teles y los periódicos de la oposición saltaron con puntualidad suiza a pedir la pena de horca para la Ministra de Sanidad. Antes de que se hiciese investigación alguna, ellos (y sus ávidos tertulianos) ya tenían claro que la culpable era la Ministra. ¡Sí señor! ¡Pudor, para qué!
Curiosamente, al trascender que la auxiliar se había tocado el rostro accidentalmente, ninguno de esos periodistas pareció modificar su punto de vista. La máxima en estos casos de política de segunda división es que, si los datos no se ajustan a la teoría defendida, deben modificarse los datos, pero no la teoría. Un asco, vaya.
Como la Ministra tenía que ser culpable, pero parecía dificil situarla en el cuarto vestidor de la auxiliar provocando el malhadado contacto facial, entonces se la responsabilizó de haber implantado un protocolo de tratamiento de enfermos erróneo y, por lo tanto, de ser culpable de todas formas, que era lo importante.
Claro, hace falta ser muy leal a la oposición para creerse que fue la Ministra quien diseñó el protocolo fallido, y además la defensa ministerial argumentaba (con cierta verosimilitud) que se había tomado un protocolo de la Organización Mundial de la Salud.
Así que nueva adaptación del guión, y fuego a discreción. Ahora nos quejamos de que el protocolo adoptado preveía nivel de seguridad biológica 2 en lugar de 4 (el máximo posible), que además la formación recibida por la auxiliar contagiada había sido insuficiente, que no tuvo la ayuda necesaria al vestirse y desvestirse, y que actuaba en un hospital (el Carlos III de Madrid) que se está desmontando actualmente. En otras palabras, la Ministra es ahora culpable por haber recortado los presupuestos sanitarios con resultado de incremento de riesgo y subsiguiente contagio.
Hay que reconocer que los presupuestos de Sanidad sí son cosa de la Ministra, de modo que esa acusación parece menos desorientada que las 2 anteriores. Ahora bien, cabe en este caso decir que cuando la Ministra recortó el presupuesto, el país estaba arruinado, gracias justamente a la impecable labor de destrucción económica llevada a cabo, de forma eficaz y concienzuda, por el anterior gobierno (que había sido de la oposición).
De modo que cabe preguntarse si el responsable del recorte presupuestario fue quien había arruinado al país, o quien tuvo que gestionar el marrón endilgado por su antecesor. Como os habréis imaginado, si hablamos de falta de dinero, nosotros lo tenemos claro: aunque hayan pasado 3 años, no se nos ha olvidado quien nos arruinó. Fue el gobierno anterior.
¿Quiere esto decir que la gestión de la Ministra ha sido pues impecable? Pues no, pero ni falta que hace. Se encontró con un caso tremendo (2 españoles se habían contagiado de Ébola en África), y lo hizo lo mejor que supo. Y si ha tenido errores, pues habrá que aceptarlo, porque nadie es perfecto, y solo se equivoca en el trabajo quien efectivamente trabaja.
Pero ojo, porque esto no quiere decir que estemos satisfechos de la actuación de todos los políticos involucrados en este caso. El Consejero de Sanidad de Madrid, que milita en el mismo partido que la Ministra, acusó a la auxiliar enferma de haber mentido, porque ella no advirtió al médico que la atendió en primera instancia, que estar ante un caso de Ébola. Perdón por el lenguaje, pero grave cagada del Consejero.
La auxiliar enferma es una heroína que se enfundó un traje de plástico y trabajó para salvar a un enfermo gravísimo, con enorme riesgo para la vida de ella. No quiere esto decir que no cometiera errores, porque obviamente no informar al médico sobre cual podría ser su enfermedad fue un despropósito. Pero políticamente el acto de heroísmo al llevar a cabo su ingrato trabajo es mucho más importante que casi cualquier error que ella pueda haber cometido. Y por lo tanto el Consejero, que es jefe de ella, debe apoyarla en público y, si acaso, lavar sus trapos sucios en privado (no olvidemos que el Consejero también es jefe responsable del médico engañado, y es pues su responsabilidad protegerlo).
No debemos de ser los únicos que piensan esto, porque ayer el Consejero tuvo el buen tino de disculparse públicamente con la auxiliar. Suponemos que él recibiría muchas presiones internas para enmendar su error, pero a tenor de la dispculpa, parece que él mismo es consciente de que se equivocó.
¿Ah, sí? ¿Y entonces, qué? ¿Todos los políticos se van de rositas?
Pues sí, exactamente eso. La misma lógica que aplica a la Ministra y a la auxiliar nos aplica a todos. Quienes han cometido errores, lo han hecho en relación con su desagradecido trabajo de ocuparse del gravísimo problema del Ébola, a beneficio de los enfermos, y también de todos nosotros. Pues hay que apoyarlos, así de claro.
Nadie debe creer que la forma de ganar una guerra sea fusilando a los soldados (o a los generales) que vuelvan del frente portando alguna mala noticia, porque aunque es seguro que eso sucederá, a quien hay que batir no es al que está de nuestro lado sino al enemigo, que en este caso es un virus.
Ahora, a la Ministra le han puesto una niñera para que le lleve la política de comunicación (que era manifiestamente mejorable), y el Consejero ha hecho lo mejor que cabía esperar de él, es decir, reconocer alto y claro que se ha equivocado y dar un giro de 180 grados a su actitud. Pues perfecto y adelante.
3 - Peligros del Ébola
Aunque el Ébola es menos peligroso que lo que podría temerse (es difícil que haya una epidemia en un país con un sistema sanitario bueno), es mucho más peligroso que lo que se está admitiendo públicamente.
Para empezar, parece ser mucho más contagioso que lo que nosotros supusimos inicialmente. Hasta que presenciamos el debate de ayer, nosotros lo habíamos subestimado. Los múltiplos de contagio tan reconfortantemente bajos que hemos estado viendo se refieren, al parecer, al Ébola en ambiente rural africano, donde las posibilidades de contagio son mucho menores que en un ambiente urbano europeo. De modo que cuidado con las estadísticas que había hasta ahora, porque pueden empezar a variar rápidamente.
En segundo lugar, parece que el virus es mucho más contagioso de lo hasta ahora supuesto en las fases tardías de la enfermedad y, particularmente, en el caso de los enfermos fallecidos. O sea que ojo con eso, porque cuando se estudie bien podría resultar que un fallecido por Ébola sea 100 veces más contagioso que un enfermo con fiebre incipiente. Esto explicaría el elevado número de sanitarios infectados. Según parece, uno de los brotes anteriores de esta misma enfermedad se atajó cuando se cerró el hospital que trataba a los enfermos.
En tercer lugar, parece que estamos muy verdes en cuanto al conocimiento sobre la supervivencia del virus en condiciones hostiles, es decir, fuera del cuerpo de un infectado. De modo que mucha prudencia al evaluar las necesidades de desinfección de un avión que haya transportado a un enfermo. A la luz de lo que ahora sabemos, la actitud de los animalistas que intentaron evitar el (muy triste) sacrificio del perro Excalibur parece ahora digna de cárcel. Literalmente.
Así pues ¿por qué se dan mensajes tranquilizadores a la población? La razón es que entre la población inevitablemente hay un porcentaje de memos que podrían entrar en pánico y causar un caos, de modo que se lanza un mensaje de tranquilidad que les apacigüe.
En nuestra opinión, eso es un error. Evitar el pánico es un objetivo razonable pero, una vez pasado el impacto inicial (digamos la primera semana), hay que esforzarse por contar la verdad, con todo lujo de detalles. Creemos que es importante, porque habrá que exigir a la población sacrificios cuyo fin último conviene que todos compartamos.
4 - Qué hacer
Bien, pues una vez que nos hayamos librado del problema inicial, tenemos que tomar medidas. He aquí la lista gacetillera, para vuestro consumo:
a) Dedicar fondos
Pelear con el Ébola necesitará dinero, que no nos duelen prendas habrá que quitar de otros sitios. Tal vez haya que aplazar las bajadas de impuestos o la devolución de las pagas extras a los funcionarios, pero la lucha contra el Ébola debe de dotarse de fondos abundantes. Dice hoy el Financial Times que un Euro invertido hoy es 10 veces más útil que uno invertido el año próximo, y eso sin tener en cuenta el sufrimiento humano que un brote mal contenido puede causar. En esto no hay bromas.
b) Apoyar a quien lucha
Esto incluye a todos, desde el Rey hasta el último proveedor de jeringuillas. El Secretario General del PSOE Pedro Sánchez djo inicialmente que lo primero era la salud, y que la reclamación de responsabilidades sería posterior, y nosotros nos pusimos en pie para aplaudir su gallardía.
Sin embargo, ayer el PSOE planteó la reprobación de la Ministra de Sanidad en el Congreso de los Diputados. Muy mal. Eso debe evitarse a toda costa, la lucha contra el Ébola será larga, y es probable que la siguiente Ministra venga nombrada por una coalición encabezada por el propio PSOE. Hay que tener pues altura de miras.
c) Tener valentía política
No puede ser que el centro de referencia de enfermedades infecciosas (es decir, contagiosas, para los que no fueron a clase el día que se explicaba esto) esté en pleno casco urbano de la mayor ciudad del país. Debe estar en un sitio aislado, por motivos tan obvios que nos negamos a explicarlos.
Además, debe estar sujeto a una disciplina cuasi militar. Estos días hemos vistos a periodistas entrando hasta las plantas altas del Carlos III, sin traba, óbice, cortapisa, tapujo ni valladar que los contuviera. Eso no puede consentirse, porque es epidemiológicamente peligroso.
Y por último, los profesionales que allí trabajen deben de estar sometidos a un control especialmente restrictivo. Puede que incluso tengan que pasar temporadas sin contacto con sus propias familias.
Como os podéis imaginar, nada de esto se hará sin una buena dosis de valentía política. Porque habrá que decidir cual es el emplazamiento idóneo para ese centro, idealmente por concurso pero sino por decreto. Porque es necesario construirlo.
Además, habrá que convencer al país más contestatario de Europa que, en cuestión de enfermedades contagiosas, la disciplina militar es una bendición, no una rémora fascista de un pasado dictatorial, como seguramente será caricaturizada en cuanto se sepan las consecuencias prácticas de su implantación. Tal vez haya que aislar a algún paciente contra su propia voluntad, y ya os podéis imaginar qué polícía va a ir voluntario a pelearse con un enfermo contagioso, cabreado y defendico por los mismos memos del perro Excalibur (y quien sabe si encabezados por el mediático Pablo Iglesias ¿a que no os resulta inimaginable?).
Y finalmente, habrá que decir que los profesionales implicados ganarán una suma de dinero extraordinariamente alta, mientras que otros sanitarios que se consideran igualmente importantes (como los oncólogos, por ejemplo) seguirán subsistiendo con su sueldo actual. Además, el sanitario que deje este centro, volverá a su salario anterior. Y ya sabemos todos que rebajar el sueldo a un funcionario es tarea bien difícil.
d) Ampliar el foco
El Presidente del Gobierno dijo que el asunto estaba encauzado, refiriéndose a este contagio individual, pero que todo el país conozca el nombre del perro Excalibur no debe distraernos. El caso de la auxiliar enferma no será el único que tengamos, porque la epidemia sigue creciendo salvajemente en Africa, y volarán a España más misioneros, voluntarios, inmigrantes, ingenieros y hombres de negocios contagiados.
Así pues, hay que levantar la mirada del balón, para poder ver todo el campo de juego y actuar en consecuencia. En primer lugar, hay que ir a combatir la enfermedad en su foco. Es impensable que vaya a haber decenas de miles de casos en Africa y ninguno aquí. Si queremos defender nuestra casa, habrá que atacar al enemigo (el virus, claro) en la suya propia.
Y además, tendremos que montar un sistema de detección y tratamiento de enfermedades infecciosas digno del mundo globalizado del siglo XXI. Si nos parecía progreso que el aeropuerto Adolfo Suárez - Barajas se hubiera construido para 80 millones de pasajeros al año, hay que ir pensando cuantos de ellos aterrizarán infectados. Porque el progreso también trae estas cosas, y hay que estar preparado.
5 - Pronósticos
¡Como no! ¡La Gacetilla y sus míticos pronósiticos! ¡Qué valor!
Pues sí, con un par de narices, vamos a hacer un pronóstico, pero antes, queremos dejar constancia de nuestra limitación de responsabilidad. Si todos los vendedores de móviles meten un disclaimer legal entre la documentación de los aparatos que ellos mismos construyen, imaginaos qué deberíamos meter nosotros para hacer pronósticos del Ébola, que solo conocemos por referencias.
Por lo tanto, tened en cuenta que, al contrario que en el campo de la previsión política y económica (que somos bastante buenos, y si no echad un vistazo a nuestro histórico), en caso de Ébola manifestamos estar casi completamente neófitos. No obstante, y a pesar de ello, nos echamos a la piscina para distracción de nuestros lectores; como mínimo nuestras ideas valdrán como carne de debate.
Este Martes publicó la OMS un documento en el que señalaba que durante los primeros días de Diciembre se produciría una inflexión en la curva de crecimiento de contagios de Ébola. Si eso es cierto (y la OMS tampoco es el Mago Rappel), entonces podemos esperar que el número de contagios toque techo en verano, que empiece a caer a partir de ese momento, y que el brote haya quedado controlado en algún momento de 2016.
Eso significa que el año 2015 tal vez haya 40.000 contagios y unos 24.000 fallecimientos por este caso, de los cuales unos cientos en países ricos, y de esos la mayoría en Europa.
¿Pesimista? Puede, pero nosotros creemos que no mucho. Es más, estamos dando por sentado que el Ébola no se disparará en ninguna de las grandes ciudades africanas. Esa nos parece una hipótesis con cierto riesgo porque, por ejemplo, Lagos en Nigeria tiene 12 millones de habitantes, muchos de ellos pobres de solemnidad, y ya ha registrado algunos casos (si bien hoy no hay ninguno identificado).
De la misma forma, tampoco hemos previsto un salto del brote a ciudades fuera de Africa. Y os tenemos que decir que, en este mundo globalizado, los contactos de Africa ya no son solo con Europa y EE.UU., sino que el continente africano está lleno de hombres de negocios árabes, profesionales indios e ingenieros chinos, y que aquellos que en Africa ganan su buen dinero (y ya hay unos cuantos), van de vacaciones a Malasia o Thailandia. De modo que si nos ponemos pesimistas de verdad, podríamos ser realmente pesimistas.
¿Y en España? Pues más nos vale espabilar. Dejad en paz a la auxiliar, el Consejero y la Ministra, y empezad a pensar cual de vuestros maravillosos planes para el año próximo no vais a poder llevar a cabo, porque el Gobierno deberá destinar ese dinero a atacar el Ébola.
¡Pues a por ello! ¡Y buena suerte a todos!
viernes, 17 de octubre de 2014
jueves, 9 de octubre de 2014
Política - El tripartito se afianza
Bueno, allá vamos otra vez.
Tras las elecciones europeas de Mayo de este año, nuestra principal conclusión fue que el resultado perfilaba un gobierno tripartito de izquierda en España. Muchos de nuestros lectores, así como algunos analistas terceros, no estuvieron de acuerdo entonces con nuestra interpretación, aduciendo que el electorado vota de forma sensiblemente distinta en las elecciones europeas que en las generales.
Puf. Pues a nosotros sus conclusiones nos parecieron voluntaristas. Nos trajeron al recuerdo aquella apreciación tan común que se hacía cuando empezó a parecer evidente que la burbuja inmobiliaria había reventado en 2007: "Puede que los precios de la vivienda se dejen de subir, pero no que bajen. En España nunca bajan."
Eso no puede pasar aquí
Ya, claro. Y así nos fue. Ahora, cuando los precios inmobiliarios han caído un 40%, nadie recuerda esas famosas palabras. Pues con el gobierno tripartito tenemos la misma sensación de estar siendo testigos de una ceguera voluntaria en masa.
También se dice es que a medida que la situación económica mejore, la intención de voto del PP se recuperará. Es posible que así sea, pero también es probable que no se recupere de forma suficiente para que el partido gobierne otros 4 años.
De hecho, desde Mayo la situación económica no ha hecho más que mejorar, particularmente en el apartado que más afecta a la intención de voto, esto es, el empleo. Si entonces se creaba empleo a razón de unos 200.000 puestos de trabajo anuales, actualmente se superan holgadamente los 300.000 empleos anuales.
Y sin embargo, la mejoría económica no ha hecho mella en la intención de voto del tripartito, que sigue muy por delante del PP. Ved si no qué dicen las encuestas que se han hecho durante este tiempo:
Aparte de la enternecedora sonrisa que provoca la aquí evidente propensión de El País a animar a su alicaído PSOE, lo cierto es que los números cantan: si el PP ha mejorado algo desde Mayo (poco), el tripartito parece haberse reforzado todavía más.
Ahora sí que Podemos
Y no solo, sino que lo ha hecho gracias particularmente al reforzamiento de Podemos. Desde las elecciones europeas, el partido bolivariano encabezado por Pablo Iglesias no solo ha superado a IU, sino que parece estar en posición de desplazarla completamente como opción favorita del extremismo de izquierda.
Aunque el ocaso de IU era previsible (hace 2 años ya nos parecía evidente que "IU está cerca ya de su desaparición política"), su sustitución por Podemos ha pillado desprevenidos a todos los que pensábamos que sería básicamente absorbida por el PSOE (ahí nos equivocamos también nosotros).
Pero volviendo a nuestro asunto de hoy, que IU dure todavía 1 ó 2 legislaturas no va a importar mucho, de cara a lo que nos ocupa ahora, que es la sustitución del PP por el tripartito PSOE / Podemos / IU el año próximo, al frente del gobierno de España.
Grosse Koalition? Nein!
Sabemos que la reacción de algunos de vosotros será todavía de incredulidad (de nuevo, tercia el ejemplo del debate sobre los precios de la vivienda en 2007), de modo que os plantearéis escenarios distintos, tales como que el PSOE pacte con el PP una "Grosse Koalition" a la alemana. Bueno, pues id haciendoos a la idea: ni de guasa.
El PSOE español está arruinado. Según sus últimos estados financieros, debe 65 MEUR, una cifra astronómica para un partido que va a sacar alrededor del 20% del voto, que no gobierna más que en Andalucía, y que ha visto abruptamente puestas en cuestión sus vías de financiación anteriores.
No vamos a especular aquí sobre si los varios cientos de millones de Euros desaparecidos en relación con los EREs de Andalucía y demás casos anexos iban a financiar al PSOE o no, pero lo que nos parece evidente es que en el futuro no resultará tan fácil sortear los controles sobre el gasto público como aparentemente lo ha venido siendo en el pasado.
Lo malo de la ruina económica, en el caso de los partidos políticos, es que abre la puerta a la indisciplina de sus organizaciones locales (si no me das financiación, tampoco me des órdenes). En esa situación,resulta muy difícil pensar que el PSOE puede hacer cambios bruscos en su discurso político, sin que ello lleve aparejado el surgimiento de contestación desde las agrupaciones territoriales, llevando el partido al caos.
Más para el monte que las cabras
Y desde luego que pactar con el PP sería un cambio brusco. Tras 10 años de progresiva radicalización, el actual PSOE está prácticamente echado al monte. Defiende la expropiación de templos a la Iglesia Católica (la Catedral de Córdoba no es el único caso), la exclusión del los padres los abortos practicados a niñas menores de edad, la expulsión de la enseñanza en castellano de la escuela pública catalana, muchos de sus miembros defienden la independencia de Cataluña (en realidad el PSOE ni siquiera osa presentarse con sus siglas en Cataluña) y la excarcelación de etarras no arrepentidos.
Si queréis, podéis hacer el ejercicio de intentar localizar un solo partido socialista europeo que defienda nada parecido a esto. Pues da igual, porque no solo el PSOE viene de una historia reciente de radicalizazión, sino que por ahí ha seguido bajo el mandato de Pedro Sánchez.
La primera decisión de un recién elegido Sánchez ahondó la distancia que el PSOE de 2014 tiene actualmente con sus homólogos europeos, cuando el PSOE se negó a respetar el acuerdo entre Socialistas y Populares en el parlamento europeo, y no votó a favor del nombramiento del popular Jean-Claude Juncker como Presidente de la Comisión Europea.
En agradecimiento, el candidato del Grupo Socialista europeo a la Presidencia de la Comisión Europea, Martin Schulz, famosamente no encontró hueco en su agenda para asistir hace unas semanas a la reciente toma de posesión de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE. Se ve que no le ajunta.
Esta misma semana, el PSOE ha sido casi el único partido socialista europeo que ha votado en contra del nombramiento del español Miguel Arias Cañete como Comisario Europeo (casi todos los partidos socialistas extranjeros votaron a favor).
Y al propio Pedro Sánchez "se le escapó" su deseo nada menos que de eliminar el Ministerio de Defensa, nada menos que en el curso de una entrevista (convenientemente planificada con el correspondiente adelanto) con el diario El Mundo. Aunque el PSOE (que no el propio Sánchez, ojo al dato) se apresuró a desmentir a su líder, el resultado es que se ha conseguido convences a los más fieles que, el día que el PSOE gobierne, liquidará Defensa.
¿Y este Pedro Sánchez es el mismo que va a conseguir que un partido en ruinas gire abruptamente 180 grados y pacte con el PP? Pues no podemos saberlo, pero os aconsejamos que evitéis apostar vuestro dinero a favor de ese escenario.
La que se avecina
Bien, pues vamos con las previsiones, que son el plato fuerte de la Gacetilla. Si todo indica que dentro de 13 meses vamos a disfrutar de un gobierno tripartito ¿como será el futuro de España a partir de entonces?
Pues os podemos adelantar gran parte del mismo sin mucho esfuerzo.
Desde luego, habrá muchos fuegos artificiales. Las víctimas más fáciles de atacar, como la Iglesia Católica, lo van a pasar mal de verdad. Podeís contar con expropiaciones sonadas, multas, reducción de libertad de culto y concesión de ventajas especiales a cualquier culto no católico. A la religión católica le espera en España el mismo futuro que al idioma castellano en Cataluña, y apoyado sobre argumentos similares.
Pero no os liés, que la bases del pacto tripartito serán un programa (todavía) mucho más radical que el del propio PSOE. Un programa moderado permitiría al PSOE presentarse como el hermano cabal de la izquierda enrabietada, y ya podemos aseguraros que ni Podemos ni IU se van a dejar robar la cartera con un truco tan fácil. No se chupan el dedo.
Por el contrario, los 2 partidos extremistas ellos querrán presentarse como los adalides de medidas muy radicales, que justifiquen ante el electorado la ventaja de tenerlos a ellos en un gobierno para evitar que un PSOE aburguesado ose perder las purísimas esencias de la izquierda.
Así pues, la rebaja acelerada de la edad de jubilación hasta los 60 años, la extensión de las subvenciones al paro agrario en Andalucía y el establecimiento de un salario máximo decidido por el gobierno (al fin y al cabo quien eres tú para decidir cuanto debes ganar, si tu gobierno sabe más).
Y parecía imposible
¿No lo creéis? Bueno, no pasa nada. Tampoco los franceses creían que se fuera a imponer realmente la jornada de 35 horas (empezando por los funcionarios, claro), ni el IRPF del 75%, pero se hizo.
Solo una vez que fue evidente que las medidas más salvajes estaban resquebrajando el tejido económico del país (que en el caso de Francia quiere decir quedarse atrasada respecto a Alemania y Gran Bretaña), se convenció la opinión pública de que se trataba de excesos contraproducentes.
Ahora, el mismo partido que preconizaba esas medidas, se siente tan presionado por la opinión pública que está rebajando el IRPF y desmontando la jornada de 35 horas (más lentamente en el caso de los funcionarios).
Pues esa es la simple verdad. Francia puede estar vacunada, pero España no, y eso dicen las encuestas.
No era la gripe
Dada la evidencia de lo que se nos viene encima, sería tentador pensar que, igual que Francia, España tendrá que pasar un sarampión de un par de legislaturas con Podemos en el poder, y esperar que luego vuelvan las aguas a su cauce.
Sería tentador, pero es falso. Al contrario que Francia, España no tiene margen de maniobra para permitirse 2 legislaturas de tripartito de Podemos. Decimos "de Podemos" porque nuestra impresión, como os hemos dicho en ocasiones anteriores, es que el PSOE actuaría de comparsa necesario y poco más, pero Podemos llevaría la iniciativa política.
De hecho, nos parece que es lo que ya sucede ahora. Al menos, esa es la explicación más sencilla sobre por qué el partido del ex-Secretario General de la OTAN Javier Solana, está ahora anunciando que va a suprimir el Ministerio de Defensa.
Volviendo al problema que se nos plantea, España no tiene margen de maniobra. Para empezar, el país está ya endeudado hasta las pestañas. Zapatero entró con 300.000 MEUR de deuda externa neta, y salió dejando más de 900.000 MEUR.
En segundo lugar, el Estado propiamente dicho está ya anegado de deuda pública. Antes de la crisis la deuda pública era el 40% del PIB, bien por debajo de la media europea. Ahora está por encima del 100% del PIB. Eso quiere decir que el impacto del pánico en los mercados por la confirmación de la victoria del tripartito será mucho mayor.
En tercer lugar, los mecanismos de emergencia ya están probados. Se aplicarían a España los mismos que se crearon para Grecia, es decir, recortes a la fuerza o expulsión del Euro. Pero, al contrario que Grecia, nada garantiza que el tripartito aceptase en esta ocasión los recortes. De hecho, Podemos se pone la venda antes de la herida y preconiza directamente la salida de España del Euro.
¿No querías sopa?
La salida del Euro llevará aparejada una cascada de consecuencias. Un porcentaje de ahorradores mosqueados intentará transferir su dinero desde los bancos españoles a otros destinos en Europa, lo cual al poco desatará un pánico que pondrá en peligro el sistema bancario español y obligará al gobierno tripartito a decretar un corralito.
El corralito no saldrá gratis, sino que pillará dentro a residentes y nacionales de otros países. Los socios europeos se plantearán adoptar medidas de presión. Con España fuera del Euro, la neo-peseta se devaluará fuertemente, abaratando muchos productos españoles. Y si los camioneros franceses todavía vuelcan algún camión español estos días, ya podréis imaginar lo que harán entonces. Entre el corralito y la presión de los agricultores, el gobierno francés considerará tomar medidas de excepción contra las exportaciones españolas denominadas en recién depreciadas neo-pesetas (o a lo mejor las llaman directamente "pesos bolivarianos", quien sabe), desatando una crisis comerical.
Y una crisis comercial, con Francia y Alemania de un lado, y la España de Pablo Iglesias al otro, bien puede acabar con la suspensión temporal de los acuerdos europeos de Españs, resultando de hecho en la expulsión del país de la Unión Europea. De nuesvo, Pablo Iglesias será feliz, porque ni él ni su partido no tiene nada claro que España deba seguir en ese club de mercaderes.
Claro, todo ello llevará aparejadas consecuencias políticas de alto calibre. En Cataluña, el independentismo se asociará al europeísmo, y reclamará la independencia e inmediata re-adhesión de Cataluña a la UE.
Lo conseguirán. Para empezar, Podemos está a favor de la independencia de Cataluña (o bien de la celebración de una consulta previa sin mucho debate, que viene a ser lo mismo porque nadie ha explicado los inconvenientes de la independencia). Además, sin la necesidad de superar una negociación con España, la re-entrada de Cataluña en la UE sería (y sobre todo se percibiría) como mucho más fácil.
Lo malo para España es que Cataluña se negaría a pagar su cuota parte de la deuda pública española. Sin el 20% de su base tributaria, la deuda repentinamente ascendería al 125% del PIB. La evidente imposibilidad de repagarla dispararía los tipos de interés solicitados por el mercado, creando una espiral que sumiría al páis en una suspensión de pagos.
¿Que no? Ni tampoco bajaban los precios de las casas.
Tras las elecciones europeas de Mayo de este año, nuestra principal conclusión fue que el resultado perfilaba un gobierno tripartito de izquierda en España. Muchos de nuestros lectores, así como algunos analistas terceros, no estuvieron de acuerdo entonces con nuestra interpretación, aduciendo que el electorado vota de forma sensiblemente distinta en las elecciones europeas que en las generales.
Puf. Pues a nosotros sus conclusiones nos parecieron voluntaristas. Nos trajeron al recuerdo aquella apreciación tan común que se hacía cuando empezó a parecer evidente que la burbuja inmobiliaria había reventado en 2007: "Puede que los precios de la vivienda se dejen de subir, pero no que bajen. En España nunca bajan."
Eso no puede pasar aquí
Ya, claro. Y así nos fue. Ahora, cuando los precios inmobiliarios han caído un 40%, nadie recuerda esas famosas palabras. Pues con el gobierno tripartito tenemos la misma sensación de estar siendo testigos de una ceguera voluntaria en masa.
También se dice es que a medida que la situación económica mejore, la intención de voto del PP se recuperará. Es posible que así sea, pero también es probable que no se recupere de forma suficiente para que el partido gobierne otros 4 años.
De hecho, desde Mayo la situación económica no ha hecho más que mejorar, particularmente en el apartado que más afecta a la intención de voto, esto es, el empleo. Si entonces se creaba empleo a razón de unos 200.000 puestos de trabajo anuales, actualmente se superan holgadamente los 300.000 empleos anuales.
Y sin embargo, la mejoría económica no ha hecho mella en la intención de voto del tripartito, que sigue muy por delante del PP. Ved si no qué dicen las encuestas que se han hecho durante este tiempo:
Fecha
(2014)
|
Fuente
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PP
|
Tripartito
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|||
PSOE
|
Podemos
|
IU
|
Total
|
|||
25 de Mayo
|
Elecciones europeas
|
26%
|
23%
|
8%
|
10%
|
41%
|
4 de Agosto
|
CIS
|
30%
|
21%
|
15%
|
8%
|
44%
|
31 de Agosto
|
Sigma Dos para
El Mundo
|
30%
|
22%
|
21%
|
4%
|
45%
|
22 de Septiembre
|
La Sexta
|
29%
|
21%
|
18%
|
7%
|
46%
|
5 de Octubre
|
Metroscopia para
El País
|
30%
|
31%
|
14%
|
5%
|
49%
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Aparte de la enternecedora sonrisa que provoca la aquí evidente propensión de El País a animar a su alicaído PSOE, lo cierto es que los números cantan: si el PP ha mejorado algo desde Mayo (poco), el tripartito parece haberse reforzado todavía más.
Ahora sí que Podemos
Y no solo, sino que lo ha hecho gracias particularmente al reforzamiento de Podemos. Desde las elecciones europeas, el partido bolivariano encabezado por Pablo Iglesias no solo ha superado a IU, sino que parece estar en posición de desplazarla completamente como opción favorita del extremismo de izquierda.
Aunque el ocaso de IU era previsible (hace 2 años ya nos parecía evidente que "IU está cerca ya de su desaparición política"), su sustitución por Podemos ha pillado desprevenidos a todos los que pensábamos que sería básicamente absorbida por el PSOE (ahí nos equivocamos también nosotros).
Pero volviendo a nuestro asunto de hoy, que IU dure todavía 1 ó 2 legislaturas no va a importar mucho, de cara a lo que nos ocupa ahora, que es la sustitución del PP por el tripartito PSOE / Podemos / IU el año próximo, al frente del gobierno de España.
Grosse Koalition? Nein!
Sabemos que la reacción de algunos de vosotros será todavía de incredulidad (de nuevo, tercia el ejemplo del debate sobre los precios de la vivienda en 2007), de modo que os plantearéis escenarios distintos, tales como que el PSOE pacte con el PP una "Grosse Koalition" a la alemana. Bueno, pues id haciendoos a la idea: ni de guasa.
El PSOE español está arruinado. Según sus últimos estados financieros, debe 65 MEUR, una cifra astronómica para un partido que va a sacar alrededor del 20% del voto, que no gobierna más que en Andalucía, y que ha visto abruptamente puestas en cuestión sus vías de financiación anteriores.
No vamos a especular aquí sobre si los varios cientos de millones de Euros desaparecidos en relación con los EREs de Andalucía y demás casos anexos iban a financiar al PSOE o no, pero lo que nos parece evidente es que en el futuro no resultará tan fácil sortear los controles sobre el gasto público como aparentemente lo ha venido siendo en el pasado.
Lo malo de la ruina económica, en el caso de los partidos políticos, es que abre la puerta a la indisciplina de sus organizaciones locales (si no me das financiación, tampoco me des órdenes). En esa situación,resulta muy difícil pensar que el PSOE puede hacer cambios bruscos en su discurso político, sin que ello lleve aparejado el surgimiento de contestación desde las agrupaciones territoriales, llevando el partido al caos.
Más para el monte que las cabras
Y desde luego que pactar con el PP sería un cambio brusco. Tras 10 años de progresiva radicalización, el actual PSOE está prácticamente echado al monte. Defiende la expropiación de templos a la Iglesia Católica (la Catedral de Córdoba no es el único caso), la exclusión del los padres los abortos practicados a niñas menores de edad, la expulsión de la enseñanza en castellano de la escuela pública catalana, muchos de sus miembros defienden la independencia de Cataluña (en realidad el PSOE ni siquiera osa presentarse con sus siglas en Cataluña) y la excarcelación de etarras no arrepentidos.
Si queréis, podéis hacer el ejercicio de intentar localizar un solo partido socialista europeo que defienda nada parecido a esto. Pues da igual, porque no solo el PSOE viene de una historia reciente de radicalizazión, sino que por ahí ha seguido bajo el mandato de Pedro Sánchez.
La primera decisión de un recién elegido Sánchez ahondó la distancia que el PSOE de 2014 tiene actualmente con sus homólogos europeos, cuando el PSOE se negó a respetar el acuerdo entre Socialistas y Populares en el parlamento europeo, y no votó a favor del nombramiento del popular Jean-Claude Juncker como Presidente de la Comisión Europea.
En agradecimiento, el candidato del Grupo Socialista europeo a la Presidencia de la Comisión Europea, Martin Schulz, famosamente no encontró hueco en su agenda para asistir hace unas semanas a la reciente toma de posesión de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE. Se ve que no le ajunta.
Esta misma semana, el PSOE ha sido casi el único partido socialista europeo que ha votado en contra del nombramiento del español Miguel Arias Cañete como Comisario Europeo (casi todos los partidos socialistas extranjeros votaron a favor).
Y al propio Pedro Sánchez "se le escapó" su deseo nada menos que de eliminar el Ministerio de Defensa, nada menos que en el curso de una entrevista (convenientemente planificada con el correspondiente adelanto) con el diario El Mundo. Aunque el PSOE (que no el propio Sánchez, ojo al dato) se apresuró a desmentir a su líder, el resultado es que se ha conseguido convences a los más fieles que, el día que el PSOE gobierne, liquidará Defensa.
¿Y este Pedro Sánchez es el mismo que va a conseguir que un partido en ruinas gire abruptamente 180 grados y pacte con el PP? Pues no podemos saberlo, pero os aconsejamos que evitéis apostar vuestro dinero a favor de ese escenario.
La que se avecina
Bien, pues vamos con las previsiones, que son el plato fuerte de la Gacetilla. Si todo indica que dentro de 13 meses vamos a disfrutar de un gobierno tripartito ¿como será el futuro de España a partir de entonces?
Pues os podemos adelantar gran parte del mismo sin mucho esfuerzo.
Desde luego, habrá muchos fuegos artificiales. Las víctimas más fáciles de atacar, como la Iglesia Católica, lo van a pasar mal de verdad. Podeís contar con expropiaciones sonadas, multas, reducción de libertad de culto y concesión de ventajas especiales a cualquier culto no católico. A la religión católica le espera en España el mismo futuro que al idioma castellano en Cataluña, y apoyado sobre argumentos similares.
Pero no os liés, que la bases del pacto tripartito serán un programa (todavía) mucho más radical que el del propio PSOE. Un programa moderado permitiría al PSOE presentarse como el hermano cabal de la izquierda enrabietada, y ya podemos aseguraros que ni Podemos ni IU se van a dejar robar la cartera con un truco tan fácil. No se chupan el dedo.
Por el contrario, los 2 partidos extremistas ellos querrán presentarse como los adalides de medidas muy radicales, que justifiquen ante el electorado la ventaja de tenerlos a ellos en un gobierno para evitar que un PSOE aburguesado ose perder las purísimas esencias de la izquierda.
Así pues, la rebaja acelerada de la edad de jubilación hasta los 60 años, la extensión de las subvenciones al paro agrario en Andalucía y el establecimiento de un salario máximo decidido por el gobierno (al fin y al cabo quien eres tú para decidir cuanto debes ganar, si tu gobierno sabe más).
Y parecía imposible
¿No lo creéis? Bueno, no pasa nada. Tampoco los franceses creían que se fuera a imponer realmente la jornada de 35 horas (empezando por los funcionarios, claro), ni el IRPF del 75%, pero se hizo.
Solo una vez que fue evidente que las medidas más salvajes estaban resquebrajando el tejido económico del país (que en el caso de Francia quiere decir quedarse atrasada respecto a Alemania y Gran Bretaña), se convenció la opinión pública de que se trataba de excesos contraproducentes.
Ahora, el mismo partido que preconizaba esas medidas, se siente tan presionado por la opinión pública que está rebajando el IRPF y desmontando la jornada de 35 horas (más lentamente en el caso de los funcionarios).
Pues esa es la simple verdad. Francia puede estar vacunada, pero España no, y eso dicen las encuestas.
No era la gripe
Dada la evidencia de lo que se nos viene encima, sería tentador pensar que, igual que Francia, España tendrá que pasar un sarampión de un par de legislaturas con Podemos en el poder, y esperar que luego vuelvan las aguas a su cauce.
Sería tentador, pero es falso. Al contrario que Francia, España no tiene margen de maniobra para permitirse 2 legislaturas de tripartito de Podemos. Decimos "de Podemos" porque nuestra impresión, como os hemos dicho en ocasiones anteriores, es que el PSOE actuaría de comparsa necesario y poco más, pero Podemos llevaría la iniciativa política.
De hecho, nos parece que es lo que ya sucede ahora. Al menos, esa es la explicación más sencilla sobre por qué el partido del ex-Secretario General de la OTAN Javier Solana, está ahora anunciando que va a suprimir el Ministerio de Defensa.
Volviendo al problema que se nos plantea, España no tiene margen de maniobra. Para empezar, el país está ya endeudado hasta las pestañas. Zapatero entró con 300.000 MEUR de deuda externa neta, y salió dejando más de 900.000 MEUR.
En segundo lugar, el Estado propiamente dicho está ya anegado de deuda pública. Antes de la crisis la deuda pública era el 40% del PIB, bien por debajo de la media europea. Ahora está por encima del 100% del PIB. Eso quiere decir que el impacto del pánico en los mercados por la confirmación de la victoria del tripartito será mucho mayor.
En tercer lugar, los mecanismos de emergencia ya están probados. Se aplicarían a España los mismos que se crearon para Grecia, es decir, recortes a la fuerza o expulsión del Euro. Pero, al contrario que Grecia, nada garantiza que el tripartito aceptase en esta ocasión los recortes. De hecho, Podemos se pone la venda antes de la herida y preconiza directamente la salida de España del Euro.
¿No querías sopa?
La salida del Euro llevará aparejada una cascada de consecuencias. Un porcentaje de ahorradores mosqueados intentará transferir su dinero desde los bancos españoles a otros destinos en Europa, lo cual al poco desatará un pánico que pondrá en peligro el sistema bancario español y obligará al gobierno tripartito a decretar un corralito.
El corralito no saldrá gratis, sino que pillará dentro a residentes y nacionales de otros países. Los socios europeos se plantearán adoptar medidas de presión. Con España fuera del Euro, la neo-peseta se devaluará fuertemente, abaratando muchos productos españoles. Y si los camioneros franceses todavía vuelcan algún camión español estos días, ya podréis imaginar lo que harán entonces. Entre el corralito y la presión de los agricultores, el gobierno francés considerará tomar medidas de excepción contra las exportaciones españolas denominadas en recién depreciadas neo-pesetas (o a lo mejor las llaman directamente "pesos bolivarianos", quien sabe), desatando una crisis comerical.
Y una crisis comercial, con Francia y Alemania de un lado, y la España de Pablo Iglesias al otro, bien puede acabar con la suspensión temporal de los acuerdos europeos de Españs, resultando de hecho en la expulsión del país de la Unión Europea. De nuesvo, Pablo Iglesias será feliz, porque ni él ni su partido no tiene nada claro que España deba seguir en ese club de mercaderes.
Claro, todo ello llevará aparejadas consecuencias políticas de alto calibre. En Cataluña, el independentismo se asociará al europeísmo, y reclamará la independencia e inmediata re-adhesión de Cataluña a la UE.
Lo conseguirán. Para empezar, Podemos está a favor de la independencia de Cataluña (o bien de la celebración de una consulta previa sin mucho debate, que viene a ser lo mismo porque nadie ha explicado los inconvenientes de la independencia). Además, sin la necesidad de superar una negociación con España, la re-entrada de Cataluña en la UE sería (y sobre todo se percibiría) como mucho más fácil.
Lo malo para España es que Cataluña se negaría a pagar su cuota parte de la deuda pública española. Sin el 20% de su base tributaria, la deuda repentinamente ascendería al 125% del PIB. La evidente imposibilidad de repagarla dispararía los tipos de interés solicitados por el mercado, creando una espiral que sumiría al páis en una suspensión de pagos.
¿Que no? Ni tampoco bajaban los precios de las casas.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Ebola - Plegando velas
Bueno, pues al final parece que no se cumplen nuestros peores pronósticos, y bien que nos alegramos.
Si ayer temíamos estar presenciando el día de la marmota, y nos preparábamos para la eventualidad de otro tremendo "momento Rubalcaba", hoy parece que nuestros miedos se van disipando rápidamente y así lo reconocemos.
Las noticias se suceden a ritmo veloz, y además su tenor empezó a evolucionar favorablemente al poco de publicar nuestro anterior artículo.
Un primer dato tranquilizador se conoció ya ayer, al saberse que la segunda enfermera del Carlos III con fiebre que permanecía aislada, había dado negativo a las pruebas de Ébola. Ese hecho es muy importante, porque movió las probabilidades a favor de algunos escenarios (tales como el del error humano individual), en detrimento de otros mucho peores (tales como la presencia de un acto criminal).
A continuación, el diario El País publicó una entrevista telefónica con el marido de la enfermera contagiada, Javier Limón, durante la cual él dió una respuesta que también nos pareció tranquilizadora: al preguntar el periódico si podrían haberse producido errores, Limón expresamente prefirió reservarse su respuesta.
Os explicamos por qué esa contestación nos tranquilizó. Pensad que la enfermera se había pasado todo el fin de semana con fiebre, y sospechando que tal vez hubiese contraído Ébola, una enfermedad terrible de cuyas consecuencias potenciales ella era más consciente que nadie. Así pues, parece lógico hipotizar que haya vivido horas de insomnio, repasando cada uno de sus movimientos en la habitación del misionero fallecido, con el fin de averiguar si algo pudo ir mal allí o en sus alrededores. De la misma forma, sería razonable creer que ella habría comentado cualquier conclusión con su marido, la única persona con la cual convivía.
Parece pues también razonable suponer que, durante la entrevista con El País, el marido pudiera tal vez tener ya alguna noción sobre un posible error accidental de la enfermera. Por lo tanto, la decisión de Limón de dar una evasiva ante la pregunta periodística, podía hacer sospechar que él quizá estuviese protegiendo los intereses de su mujer. Eso, de nuevo, encajaría con el escenario del error humano individual, uno de los menos graves entre los que barajábamos.
Más adelante, los medios publicaron que la enfermera contagiada sí se había quedado efectivamente sola, y fuera del alcance de las cámaras de video, en un momento: al desvestirse de su traje de protección biológica. Estaba por lo tanto identificado un lapso de tiempo durante el cual pudo haberse producido un error que solo ella conocería.
Y entonces nos encontramos con el cuarto dato. A última hora de ayer, supimos que el Secretario General del PSOE, Pedró Sánchez había declarado que "la prioridad es garantizar la seguridad sanitaria" y "habrá otro momento para hablar de responsabilidades políticas" En otras palabras, que no habrá "momento Rubalcaba" después de todo. ¡Bien!
Pausa para quitarnos el sombrero ante Sánchez. Aunque en otras ocasiones ha estado menos fino (la semana pasada declaró que "sobra el Ministerio de Defensa", una solemne estupidez que su partido tuvo que desmentir poco después), en esta ocasión ha definido bien sus prioridades y no nos cabe más que felicitarle por ello. Primero el bienestar común, y después la lucha partidaria. Ese criterio le honra.
Finalmente, hoy por fin la Subdirectora Médica del Hospital Carlos III, ha confirmado que también hoy mismo, la enfermera ha indicado que la causa de su contagio puede haber sido un contacto con su cara de los guantes, que había utilizado en la habitación del enfermo a quien atendía.
Como os podéis imaginar, no vamos a dar por sentado que ya esté dicho todo lo que hay que saber en relación con este asunto. Pero sí queremos dejar claro que, al cabo de 24 horas, los escenarios más graves han perdido mucha fuerza, y que se perfila con creciente probabilidad el más benigno de todos, es decir, que todo se ha debido a un error humano aislado.
Entre tanto, es muy principal saber que la enfermera contagiada parece mejorar. Según ha declarado hoy a El País, no tiene fiebre, y eso parece muy buena señal.
Encima, tenemos cielo azul y pájaros volando. Qué gran día.
Si ayer temíamos estar presenciando el día de la marmota, y nos preparábamos para la eventualidad de otro tremendo "momento Rubalcaba", hoy parece que nuestros miedos se van disipando rápidamente y así lo reconocemos.
Las noticias se suceden a ritmo veloz, y además su tenor empezó a evolucionar favorablemente al poco de publicar nuestro anterior artículo.
Un primer dato tranquilizador se conoció ya ayer, al saberse que la segunda enfermera del Carlos III con fiebre que permanecía aislada, había dado negativo a las pruebas de Ébola. Ese hecho es muy importante, porque movió las probabilidades a favor de algunos escenarios (tales como el del error humano individual), en detrimento de otros mucho peores (tales como la presencia de un acto criminal).
A continuación, el diario El País publicó una entrevista telefónica con el marido de la enfermera contagiada, Javier Limón, durante la cual él dió una respuesta que también nos pareció tranquilizadora: al preguntar el periódico si podrían haberse producido errores, Limón expresamente prefirió reservarse su respuesta.
Os explicamos por qué esa contestación nos tranquilizó. Pensad que la enfermera se había pasado todo el fin de semana con fiebre, y sospechando que tal vez hubiese contraído Ébola, una enfermedad terrible de cuyas consecuencias potenciales ella era más consciente que nadie. Así pues, parece lógico hipotizar que haya vivido horas de insomnio, repasando cada uno de sus movimientos en la habitación del misionero fallecido, con el fin de averiguar si algo pudo ir mal allí o en sus alrededores. De la misma forma, sería razonable creer que ella habría comentado cualquier conclusión con su marido, la única persona con la cual convivía.
Parece pues también razonable suponer que, durante la entrevista con El País, el marido pudiera tal vez tener ya alguna noción sobre un posible error accidental de la enfermera. Por lo tanto, la decisión de Limón de dar una evasiva ante la pregunta periodística, podía hacer sospechar que él quizá estuviese protegiendo los intereses de su mujer. Eso, de nuevo, encajaría con el escenario del error humano individual, uno de los menos graves entre los que barajábamos.
Más adelante, los medios publicaron que la enfermera contagiada sí se había quedado efectivamente sola, y fuera del alcance de las cámaras de video, en un momento: al desvestirse de su traje de protección biológica. Estaba por lo tanto identificado un lapso de tiempo durante el cual pudo haberse producido un error que solo ella conocería.
Y entonces nos encontramos con el cuarto dato. A última hora de ayer, supimos que el Secretario General del PSOE, Pedró Sánchez había declarado que "la prioridad es garantizar la seguridad sanitaria" y "habrá otro momento para hablar de responsabilidades políticas" En otras palabras, que no habrá "momento Rubalcaba" después de todo. ¡Bien!
Pausa para quitarnos el sombrero ante Sánchez. Aunque en otras ocasiones ha estado menos fino (la semana pasada declaró que "sobra el Ministerio de Defensa", una solemne estupidez que su partido tuvo que desmentir poco después), en esta ocasión ha definido bien sus prioridades y no nos cabe más que felicitarle por ello. Primero el bienestar común, y después la lucha partidaria. Ese criterio le honra.
Finalmente, hoy por fin la Subdirectora Médica del Hospital Carlos III, ha confirmado que también hoy mismo, la enfermera ha indicado que la causa de su contagio puede haber sido un contacto con su cara de los guantes, que había utilizado en la habitación del enfermo a quien atendía.
Como os podéis imaginar, no vamos a dar por sentado que ya esté dicho todo lo que hay que saber en relación con este asunto. Pero sí queremos dejar claro que, al cabo de 24 horas, los escenarios más graves han perdido mucha fuerza, y que se perfila con creciente probabilidad el más benigno de todos, es decir, que todo se ha debido a un error humano aislado.
Entre tanto, es muy principal saber que la enfermera contagiada parece mejorar. Según ha declarado hoy a El País, no tiene fiebre, y eso parece muy buena señal.
Encima, tenemos cielo azul y pájaros volando. Qué gran día.
martes, 7 de octubre de 2014
Ebola - Deontólogos y acojonados
Si no fuera tan serio, el caso del Ébola nos recordaría a la comedia "El día de la marmota", un cuasi clásico interpretado por Bill Murray, en el cual un personaje tiene que revivir un día una y otra vez.
Cuando vemos el tratamiento que los medios del Grupo Prisa hacen del caso del contagio de Ébola, tenemos la sensación de haberlo vivido antes. No podemos evitar recordar lo que sucedió tras el 11 de Marzo de 2004, cuando 10 bombas mataron a 192 personas en trenes de cercanías en Madrid.
Para aquellos de vosotros que por juventud o falta de memoria no sepáis a qué nos referimos, os transcribimos un documento colgado en internet en Marzo de 2004 y atribuido a un redactor de la Cadena SER (que pertenece a Prisa).
"Algunos redactores estamos hartos de nuestros “Urdacis” particulares, Ferreras y Anido, obsesionados por derribar al gobierno”.
1.- El jueves, 11M, cuando el número oficial de muertos por el atentado aun no llegaba a 45, el director de informativos de la SER, Daniel Anido, insto a dos redactores a que “privilegiaran” la tesis de que la autoría del atentado era confusa.
Uno de ellos le replico que parecía evidente que era ETA, porque el propio lendakari había salido a las nueve y media ante los medios a cargarle los muertos a la banda, Anido responde en los siguientes términos: “Si es ETA, el PP arrasa. Si es Al Qaeda, podemos ganar las elecciones. De modo que la autoría, desde ahora es confusa”.
2.- Todas las exclusivas que ha difundido la SER, han llegado desde arriba y con instrucciones precisas en cada momento de cómo y cuantas veces repetirlas, o, en palabras de Carlos Llamas “machacar con el tema hasta que machaquemos al PP”.
El brillante equipo de investigación era solo uno, Antonio García Ferreras, permanentemente comunicado con dos personas: el exsecretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera y el dirigente del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.
3.- La historia del terrorista suicida nunca tuvo el menor fundamento. Muchos redactores de la SER conocíamos su procedencia y su intención: decantar definitivamente la balanza de la autoría hacia Al Qaeda y sembrar la duda sobre la información oficial que procedía del Gobierno.
Un redactor de la SER se quejo a Daniel Anido de que se divulgara una información cuya fuente nadie conocía y que carecía del mínimo contraste. La respuesta fue tajante “Hay que apretar porque se nos acaba el tiempo, así que los deontólogos y los acojonados ya os podéis ir a casa”.
4.- Informaciones sin confirmación, llamadas desde el Instituto Anatómico Forense y desde la dirección del CNI para desmentirlas, recibiendo la respuesta por parte de Ferreras “no intentes montar un numerito contra la SER, porque entonces te vamos a machacar en antena”.
5.- En la mañana del sabado, Daniel Anido comenta que, por la tarde “le van a pitar los oídos al cabrón de Aznar”, añade “se va a montar una buenas en Génova”. Cuando comienzan las concentraciones ente las sedes del PP, Anido da consigna de que se hable siempre de “concentraciones espontáneas”y que se vaya reforzando la cobertura del acto a medida que avance la tarde, para justificar que se levante Carrusel Deportivo y se realice un especial informativo integrado por los tertulianos mas beligerantes de Hora 25 para que estuvieran en Gran Vía 32 a las nueve y media. “Toda la artillería, hay que sacar a la calle a media España para ponerle la soga a la estatua de Aznar y derribarla” Mientras, Anido veía las imágenes de CNN+ desde Génova, con los antidisturbios desplegados y comentaba “si tenemos la suerte de que éstos intenten disolver la manifestación cargando, ¡ganamos la guerra!”.
Como sabéis, la jugada salió de fábula para los Anido y García Ferreras, ya que de hecho José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones, inmediatamente negoció con ETA y gobernó tan exitosamente como todos recordamos.
Bueno, pues ayer mismo, a los pocos minutos de confirmarse el primer contagio, ya publicaba El País (diario propiedad del Grupo Prisa) que los trajes de protección utilizados por el personal del Hospital Carlos III "no cumplían la normativa". Se referían a que no mantienen el máximo grado de aislamiento (llamado Nivel 4), cuando lo cierto es que en España no hay ninguna instalación que cumpla las condiciones de seguridad biológica de Nivel 4, y que aparentemente los trajes de Nivel 2 utilizados cumplen la normativa de la OMS al respecto (porque se trata de un virus menos contagioso que otros).
Más allá de discusiones técnicas, ahí estaba El País dando rápidamente caña, en cuestión de minutos. Y esta mañana (no han pasado ni 24 horas), ya tenía ese periódico a una de sus columnistas de cabecera diciendo en la Cadena SER que la culpa es del Ministerio de Sanidad (porque Esperanza Aguirre, el Cardenal Rouco y los Reyes Católicos no estaban a tiro), y exigiendo "inmediata depuración de responsabilidades".
Y ahora por fin ya tenemos lo que faltaba: las manifestaciones instantáneas. El País nos traslada las correspondientes movilizaciones del personal para sostener que la culpa es del Gobierno (como no).
¿No os va sonando de algo? ¿Y entonces qué falta para que el día de la marmota sea completo?
Pues todavía no tenemos el punto esencial, el "momento Rubalcaba". Se trata de ese instante solemne en el cual, una vez agitadas las aguas y echado a la calle el personal, el inevitable jerifalte de la oposición (Alfredo Pérez Rubalcaba en su día) saca los pies del tiesto y pontifica: "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta". ¿Os acordáis?
Entre tanto, y al cabo de 10 años, parece que "deontólogos y acojonados" siguen todavía en su casa.
Cuando vemos el tratamiento que los medios del Grupo Prisa hacen del caso del contagio de Ébola, tenemos la sensación de haberlo vivido antes. No podemos evitar recordar lo que sucedió tras el 11 de Marzo de 2004, cuando 10 bombas mataron a 192 personas en trenes de cercanías en Madrid.
Para aquellos de vosotros que por juventud o falta de memoria no sepáis a qué nos referimos, os transcribimos un documento colgado en internet en Marzo de 2004 y atribuido a un redactor de la Cadena SER (que pertenece a Prisa).
"Algunos redactores estamos hartos de nuestros “Urdacis” particulares, Ferreras y Anido, obsesionados por derribar al gobierno”.
1.- El jueves, 11M, cuando el número oficial de muertos por el atentado aun no llegaba a 45, el director de informativos de la SER, Daniel Anido, insto a dos redactores a que “privilegiaran” la tesis de que la autoría del atentado era confusa.
Uno de ellos le replico que parecía evidente que era ETA, porque el propio lendakari había salido a las nueve y media ante los medios a cargarle los muertos a la banda, Anido responde en los siguientes términos: “Si es ETA, el PP arrasa. Si es Al Qaeda, podemos ganar las elecciones. De modo que la autoría, desde ahora es confusa”.
2.- Todas las exclusivas que ha difundido la SER, han llegado desde arriba y con instrucciones precisas en cada momento de cómo y cuantas veces repetirlas, o, en palabras de Carlos Llamas “machacar con el tema hasta que machaquemos al PP”.
El brillante equipo de investigación era solo uno, Antonio García Ferreras, permanentemente comunicado con dos personas: el exsecretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera y el dirigente del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.
3.- La historia del terrorista suicida nunca tuvo el menor fundamento. Muchos redactores de la SER conocíamos su procedencia y su intención: decantar definitivamente la balanza de la autoría hacia Al Qaeda y sembrar la duda sobre la información oficial que procedía del Gobierno.
Un redactor de la SER se quejo a Daniel Anido de que se divulgara una información cuya fuente nadie conocía y que carecía del mínimo contraste. La respuesta fue tajante “Hay que apretar porque se nos acaba el tiempo, así que los deontólogos y los acojonados ya os podéis ir a casa”.
4.- Informaciones sin confirmación, llamadas desde el Instituto Anatómico Forense y desde la dirección del CNI para desmentirlas, recibiendo la respuesta por parte de Ferreras “no intentes montar un numerito contra la SER, porque entonces te vamos a machacar en antena”.
5.- En la mañana del sabado, Daniel Anido comenta que, por la tarde “le van a pitar los oídos al cabrón de Aznar”, añade “se va a montar una buenas en Génova”. Cuando comienzan las concentraciones ente las sedes del PP, Anido da consigna de que se hable siempre de “concentraciones espontáneas”y que se vaya reforzando la cobertura del acto a medida que avance la tarde, para justificar que se levante Carrusel Deportivo y se realice un especial informativo integrado por los tertulianos mas beligerantes de Hora 25 para que estuvieran en Gran Vía 32 a las nueve y media. “Toda la artillería, hay que sacar a la calle a media España para ponerle la soga a la estatua de Aznar y derribarla” Mientras, Anido veía las imágenes de CNN+ desde Génova, con los antidisturbios desplegados y comentaba “si tenemos la suerte de que éstos intenten disolver la manifestación cargando, ¡ganamos la guerra!”.
Como sabéis, la jugada salió de fábula para los Anido y García Ferreras, ya que de hecho José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones, inmediatamente negoció con ETA y gobernó tan exitosamente como todos recordamos.
Bueno, pues ayer mismo, a los pocos minutos de confirmarse el primer contagio, ya publicaba El País (diario propiedad del Grupo Prisa) que los trajes de protección utilizados por el personal del Hospital Carlos III "no cumplían la normativa". Se referían a que no mantienen el máximo grado de aislamiento (llamado Nivel 4), cuando lo cierto es que en España no hay ninguna instalación que cumpla las condiciones de seguridad biológica de Nivel 4, y que aparentemente los trajes de Nivel 2 utilizados cumplen la normativa de la OMS al respecto (porque se trata de un virus menos contagioso que otros).
Más allá de discusiones técnicas, ahí estaba El País dando rápidamente caña, en cuestión de minutos. Y esta mañana (no han pasado ni 24 horas), ya tenía ese periódico a una de sus columnistas de cabecera diciendo en la Cadena SER que la culpa es del Ministerio de Sanidad (porque Esperanza Aguirre, el Cardenal Rouco y los Reyes Católicos no estaban a tiro), y exigiendo "inmediata depuración de responsabilidades".
Y ahora por fin ya tenemos lo que faltaba: las manifestaciones instantáneas. El País nos traslada las correspondientes movilizaciones del personal para sostener que la culpa es del Gobierno (como no).
¿No os va sonando de algo? ¿Y entonces qué falta para que el día de la marmota sea completo?
Pues todavía no tenemos el punto esencial, el "momento Rubalcaba". Se trata de ese instante solemne en el cual, una vez agitadas las aguas y echado a la calle el personal, el inevitable jerifalte de la oposición (Alfredo Pérez Rubalcaba en su día) saca los pies del tiesto y pontifica: "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta". ¿Os acordáis?
Entre tanto, y al cabo de 10 años, parece que "deontólogos y acojonados" siguen todavía en su casa.
miércoles, 11 de junio de 2014
Economía - ¡Acelerón a la vista!
Cuentan que una pareja de jóvenes enamorados estaba de visita en el Zoo, en pie frente al foso de los tigres, donde dominaba un macho bengalí de 400 kilos, mirada asesina y óptima salud. “¿Pelearías por mi con ese tigre, amor?”, preguntó la chica apasionada. “¿Te has vuelto loca? ¿Pero tú has visto a esa fiera? ¡Me haría pedazos!”, contestó él, evidentemente alarmado. “Bueno. Pues entonces ¿me dejas ver tu Whatsapp?”, dijo ella. Y contestó él, rápidamente: “¿Donde está el tigre? ¡Que le voy a dar para el pelo!”.
Lo cual viene a demostrar que en la vida no hay opciones buenas y malas, sino únicamente opciones mejores y peores, que no es lo mismo. Esto tiene cierta importancia, porque creemos que lo que va a guiar la economía española durante los próximos meses no va a ser la búsqueda de la opción buena, sino la de mejor opción, con más humildad.
Nos explicaremos más adelante, pero lo cierto es que veréis que vamos a trasladaros previsiones muy mejoradas. Por cierto que, tras habernos pasado años previendo penurias y desastres, sienta de maravilla poder hacer predicciones optimistas. ¡Qué gusto da!
El caso es que la cosa va de miedo. Si hasta ahora decíamos que la recuperación sería suave, ahora creemos que será mucho más fuerte. A continuación os explicamos por qué.
De donde venimos
Esta era la previsión que hacíamos en Abril de 2012:
Una película distinta
Una vez que el déficit corriente esté liquidado, ya veréis cuán rápidamente cambia la película. Aunque España siga siendo todavía un país muy endeudado (eso no va a cambiar mucho al cabo de meramente año y medio), habrá demostrado para entonces que es capaz de vender más de lo que compra, de pagar los intereses de su deuda, y de tener todavía capacidad restante para empezar a devolver el principal acumulado.
En esa situación, los observadores económicos se volverán menos severos, y empezarán a fijarse paulatinamente en que el apalancamiento del país está bajando (el volumen de crédito hipotecario en España ya ha bajado de hecho un 10% entre Agosto de 2010 y Enero de 2012), que para entonces ya habrá empezado a crearse empleo, y que por lo tanto la morosidad bancaria se habrá estabilizado. Puede que en ese momento los analistas comiencen a plantearse quien será el primero de ellos en anunciar la vuelta de España por sus fueros.
No es que nos divierta hacer el cuento de la lechera (igual que en 2008 no nos divertía ser los más pesimistas del mercado), sino que realmente prevemos que se trata del escenario más probable para el último trimestre de 2013.
Sin déficit exterior, con un déficit público en franca contracción, con un sistema bancario ya consolidado y razonablemente estable, y con una economía que para entonces ya estará fuera de la recesión, asistiremos a un proceso en el cual los mercados irán pasando desde su absoluta incredulidad actual hasta el total convencimiento futuro, y todo con soltura y desparpajo dignos de mejor causa.
Como los artículos de la Gacetilla quedan disponibles, podréis entonces volver a leer entonces este en particular, para comprobar si teníamos razón o no.
Mercados mosqueados
A pesar de todo, se diría que no todo el mundo comparte nuestro optimismo, puesto que la prima de riesgo española está estos días nuevamente en máximos.
Dos años más tarde, el apalancamiento sigue bajando (la caída del volumen de crédito hipotecario ya va por el 31%), desde Febrero de 2014 se crea empleo año sobre año (unos 260.000 puestos, según el último dato de la Seguridad Social), la morosidad está bajando desde Enero de 2014, ya no hay déficit exterior efectivamente, el déficit público está cayendo (el Gobierno acaba de mejorar su previsión para este año hasta el 5,5% del PIB), el sistema bancario ya está consolidado (el rescate bancario terminó oficialmente en Noviembre de 2013) y la economía lleva ya 3 trimestres fuera de la recesión.
Por supuesto, en Enero de 2014 salió el correspondiente analista para proclamar que España había vuelto por sus fueros (se llevó el premio el banco de inversión JP Morgan, con su previsiblemente titulado informe “Spain is back”). Ah, y la prima de riesgo está en mínimos. ¡Bingo!
Así que ya veis, doble ventaja: no solo estaban las previsiones gacetilleras bien hechas (que eso ya venía sucediendo anteriormente), sino que además está ahora el país bien gobernado (eso sí que no sucedía antes). Qué bien ¿no?
Mejorando lo presente
Pues no del todo, porque lo cierto es que pensábamos que la salida de la crisis sería bastante suave. Nuestras previsiones para 2014 eran entonces de suave crecimiento en PIB y empleo. Luego las mejoramos un poco, pero desde la semana pasada tenemos claro que la recuperación será mucho más fuerte de lo que habíamos considerado.
Hay varias razones. Para empezar, las cifras de empleo están siendo muy fuertes durante los primeros meses de 2014. En segundo lugar, las importaciones revelan este año una demanda interna muy fuerte también. Pero lo más grande de todo es que el Gobierno no solo insiste en llevar a cabo una rebaja fiscal el año próximo, sino que esta va a ser sustanciosa, lo cual va a disparar la actividad más todavía. De modo que tenedlo claro: nos vamos a pasar los próximos 18 meses viendo la economía subir como la espuma.
Lo más sorprendente no es que la actividad crezca algo más de lo que preveíamos, sino que el Gobierno esté dispuesto a echar más leña al fuego y que, todavía más llamativamente, nuestros socios alemanes y europeos no parezcan de repente poner objeción alguna. Tened en cuenta que toda esa demanda adicional tiene también inconvenientes muy serios, por ejemplo, creemos que el sector exterior cerrará otra vez con déficit este año.
¿Como puede ser pues que nadie de la voz de alarma, sino que todos parezcan contentos de dejar hacer al Gobierno?
Efectos retardados
Para entenderlo, hay que ver antes un pequeño análisis técnico, para poder luego hacer una lectura política informada.
El preámbulo técnico parte de la observación que las consecuencias políticas de las crisis económicas llegan con bastante retraso, en España y en todas partes. Por ejemplo, cuando se celebraron las elecciones generales de Marzo de 2008, la crisis ya llevaba 7 meses en curso, y sin embargo el PSOE ganó los comicios por el simple expediente de negar su existencia. Recordad el famoso debate electoral entre Manuel Pizarro y Miguel Solbes, ampliamente ganado por el segundo de ellos, que sostuvo que no habría crisis (6 millones de parados le están ahora enormemente agradecidos por su sinceridad, claro).
Ese retraso en la percepción de la crisis por parte del electorado se debe a 2 motivos técnicos. El primero es que las crisis suelen producirse cuando se agota el recurso al crédito. En el caso de España, el país se endeudó a lo bestia entre 2004 y 2007, período durante el cual la deuda exterior neta del país más que se duplicó. Naturalmente, uno puede endeudarse hasta que se le agota el crédito. Al agotarse el crédito (como sucedió a España en Agosto de 2007), las empresas empiezan a caer, y a ello siguen los despidos, pero todo paulatinamente, con cierto retraso. En este caso, la primera reducción neta de empleo tardó en llegar hasta Junio de 2008, es decir, 10 meses.
Pero todavía hay otro motivo técnico más, que también retrasa la percepción de la crisis por el gran público: el subsidio de desempleo. En el caso de España, este es inusualmente generoso en cierto aspecto, comparado con otros países. En efecto, los españoles que pierden un empleo básico, con un sueldo mensual de unos 1.000 EUR, reciben durante 2 años un subsidio muy parecido al sueldo perdido. Así pues, la mayor parte del efecto económico del despido se aplaza durante un tiempo .
Al cabo de los 2 años, cuando esos mismos parados pierden el subsidio, sufren la parte aplazada del disgusto, lo cual frecuentemente les lleva a reaccionar contra el gobierno de turno. Lo que puede parecer sorprendente, pero es cierto, es que dicha reacción generalmente se produce contra el gobierno que se encuentre al mando en el momento en el que pierden el subsidio, que obviamente no tiene por qué ser el mismo que estaba en el poder cuando se produjo el despido.
Eso quiere decir que, a nivel político, lo que determina el grado de descontento social no es tanto el número de despidos, sino la suma algebraica entre el número de despidos, y el de parados que pierden la subvención.
Sufrimiento social
Esa circunstancia es la que explica el desconcierto de los observadores internacionales, que no entendían como no se produjo más reacción popular durante la época con más despidos de la crisis, el año 2009.
Sucede que, aunque ese año perdieron su trabajo 1.100.000 personas, el número de subsidiados aumentó en 900.000, amortiguando el efecto fuertemente. Así pues, podría decirse que el “factor de sufrimiento social” sería de (- 1.100.000) + 900.000 = (- 200.000) personas.
Lo malo, claro, es que ahora sucede lo contrario. Aunque ahora se está creando empleo, también están terminando los 2 años de subsidio para muchos parados. Por ejemplo, aunque en los 12 meses hasta Abril de 2014 se crearon 200.000 empleos, perdieron la subvención 300.000 parados, de modo que ese mismo “factor de sufrimiento social” sería ahora de 200.000 + (- 300.000) = (- 100.000) personas.
Fijaos pues que, a pesar de que se ha pasado desde una destrucción de empleo de (- 1.100.000) hasta una creación de empleo de 200.000, el “factor de sufrimiento social” casi no ha variado. En otras palabras, los beneficios de la recuperación no están resultando en la creación de un ambiente social (y político) favorable al Gobierno actual.
Mal de muchos
El efecto político de esta circunstancia es enormemente poderoso, porque el número de personas afectadas directamente es enorme (hablamos de cientos de miles), pero además porque el número de afectados indirectamente es mucho mayor. Pensad que todavía quedan 2.600.000 parados subsidiados, de los cuales más de la mitad perderán su subsidio este año. Además, todos ellos tienen familias, amigos, tertulias de bar y compañeros de equipos deportivos, a quienes irradian su propio malestar, amplificándolo.
La parte de la población menos interesada por el análisis económico (o menos dotada para entenderlo) tiende a simplificar concluyendo que, si su situación con el gobierno anterior no iba bien, con el actual no ha mejorado. El resultado es la aceptación general de la idea que “todos los políticos son iguales”, creando el ambiente favorable al ascenso de cualquier advenedizo dotado de un altavoz potente y una idea descabellada. Hágase pues un Pablo Iglesias, y cientos de deslumbradas moscas acudirán prestamente para inundarse de la refulgente luz de su reflector de plató.
¡Allá vamos otra vez!
Trascendiendo los símiles entomológicos, volvamos a nuestras predicciones, porque no se trata de espeluznarse con el amigo coleta, sino de saber como afecta todo esto a nuestras predicciones económicas. El hecho cierto es que, a pesar de haber manejado de forma maestra una crisis económica que estuvo a punto de poner al país entero de rodillas, el retraso en la percepción de la recuperación, provocado por el efecto de la caída del subsidio de paro, está abonando el terreno para que el próximo gobierno sea un tripartito PSOE / Izquierda Abierta / Podemos.
Tras la renuncia a concurrir a la selección de Secretario General del partido, hecha pública ayer por Susana Díaz, el PSOE parece abocado a ser dirigido por Eduardo Madina, un licenciado en Historia (carrera accesible con la mínima nota de Selectividad) que nunca ha tenido un empleo privado ni público fuera de la órbita del partido. En otras palabras, la comparación con Madina hace que José Luis Rodríguez Zapatero aparezca como poco menos que candidato al Nobel de Física.
Las consecuencias de las limitaciones de Madina son serias. Si Zapatero evitó que se cuestionara su liderazgo por la vía de rodearse de colaboradores del calibre intelectual de Bibiana Aido y Leire Pajín, imaginaos de quien puede rodearse Madina. Pero solo es eso, sino que, al ser incapaz de dotarse en un programa político de mínimo nivel técnico (el propio Zapatero aprendía economía en “dos tardes”), Madina probablemente seguirá la trillada vía para obtener lealtades de su antecesor, esto es, apalancarse en radicalismo maximalista.
Ya nos lo podemos imaginar: iglesias expropiadas para albergar en cada pueblo un centro multimadial de difusión de los beneficios de la masturbación, indemnización millonaria a los pobres etarras víctimas del exilio, superproducción cinematográfica "Machete sangrante" sobre la rebelión de los niños oprimidos de un parvulario de monjas durante la Guerra Civil española (con Willy Toledo como niño y Alberto San Juan como monja), aprobación por referendum en Cataluña no solo de la secesión, sino también del pago de reparaciones por parte del resto de España, envío a Alemania de un destacamento de perroflautas con pasaporte diplomático (y dietas consulares) para que procedan inmediatamente a abofetear a Angela Merkel... guay total.
Con ese candidato y ese programa, el PSOE sacará el 20% del voto, suficiente para que Madina sea presidente, aunque bajo las órdenes y supervisión directa de Cayo Lara y Pablo Iglesias (15% del voto cada uno)... o sea que la cagamos, seguro.
Tiembla Europa
Como os podréis imaginar, al día siguiente de que esta panda llegue al poder se producirá un pánico bancario, seguido de un corralito a la argentina y, justo después del abofeteamiento perrofláutico a la Merkel, la inmediata expulsión de España (o de sus varios subsiguientes trozos) fuera de la Eurozona. A continuación vendrá la implantación del Catalufo como moneda de Cataluña, el Eusko en el País Vasco, el Galaico en Galicia y la desordenada reinstauración del la peseta en los varios territoruelos desparramados en que haya quedado despedazado el resto del país.
Por supuesto, España sería inmediatamente tragada por una inflación galopante, impago inmediato de su deuda, y un éxodo no menos inmediato de cientos de miles de profesionales (es improbable que muchos se queden a esperar para ver qué pasa, vista la experiencia de quienes se quedaron en Cuba y Venezuela), provocando una marejada, con mar arbolada a montañosa y vientos de fuerza 6, en toda la Eurozona.
Bueno, pues nuestra observación, más allá de quedarnos estupefactos por la capacidad de este país de autocastigarse a la manera argentina, es apuntar que alguien más debe estar pensando en este mismo escenario. Se conoce que este halagüeño panorama debe haber hecho saltar alguna alarma en Europa (y en Alemania en particular), porque al poco de saberse los resultados electorales (y de actualizarse apresuradamente toda Europa sobre quien es Pablo Iglesias, y que relación o parentesco pueden unirle o no al eurovisivo Chikilicuatre), alguen debe haber telefoneado al Presidente Mariano Rajoy.
A grandes males
Eso es lo que nos parece, al menos, a juzgar por 2 circunstancias. La primera es que a Rajoy se le ha quitado, en asuntos económicos, su proverbial moderación, y le tenemos desmelenado. Él y sus ministros económicos no solo se proponen meterse en un plan de relanzamiento agresivo, sino que ahora lo pregonan a grandes voces. Pero la segunda es todavía más llamativa, porque tanto la Comisión Europea, como el Banco Central Europeo, como el Gobierno de Alemania, han reaccionado inmediatamente a tanto desmelenamiento diciendo... ¡Nada de nada!
Quien te ha visto y quien te ve. Mariano diciendo que se acabó lo malo y que volvemos a tirar cohetes, y nuestros euro-tacañones callados como momias. ¿Lo habéis notado? No sabemos si llamar a esto el “Efecto Podemos”, o el “Virgencita, que me quede como estoy”.
Bueno ¿y eso qué?
Carpe diem
Pues ahí está lo bueno. Nuestras previsiones económicas se vienen para arriba. Para empezar, ahora creemos que este año se van a crear más de 400.000 puestos de trabajo, es decir, como en los mejores años de Aznar. ¡Toma ya!
El PIB va a crecer el 1,5% este año, que no es mucho más que nuestra anterior previsión, pero en 2015 va a pasar del 3,1%. Ese año se crearán 500.000 puestos de trabajo. Eso sí que va a permitir que el “factor de sufrimiento social” salga de números negativos y se meta en positivos.
Naturalmente, el sector exterior se va a resentir. Este año volverá a haber déficit exterior, y en 2015 ese déficit crecerá hasta superar el 2% del PIB.
¿Pero a quien le importa el déficit exterior de España? A Angela Merkel, que lleva varias noches despertándose con pesadillas de perroflautas abofeteadores, desde luego que no.
A nosotros, a decir verdad, sí que nos importa, porque más adelante tendremos que volver a resolver ese problema. Sin embargo, Otto von Bismarck decía que “la política es el arte de lo posible”, y si tenemos que elegir entre un pequeño déficit corriente, o tener que emigrar a toda velocidad huyendo de un gobierno Madina / Lara / Iglesias, lo tenemos claro: ¿Donde está ese tigre? ¡Que le voy a dar para el pelo!.
Entre tanto, vamos a disfrutar de 18 meses de una bonanza superior. ¡Que ya era hora!
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